martes, 23 de mayo de 2023

EL MATRIMONIO, UNA VISIÓN TRÁGICA DE LA VIDA PARA SÓFOCLES

Sófocles dijo sobre casarse: “Me preguntas si debes o no casarte; pues, de cualquier cosa que hagas te arrepentirás”.

 

Sófocles escribió esta famosa frase en su obra *"Áyax*", que trata sobre el destino trágico de un héroe griego que se siente deshonrado y traicionado por los jefes de su ejército, y que termina suicidándose por vergüenza y desesperación. 

Con esta frase, quiso expresar la idea de que el matrimonio es una elección difícil y arriesgada, que puede traer tanto alegría como dolor, según el azar y el destino. Quiso mostrar también la ironía de la vida humana, que nos hace desear lo que no tenemos y lamentar lo que tenemos.

 

Sófocles dijo esta frase en un momento de su vida en el que había experimentado personalmente las dificultades y las contradicciones del matrimonio. El filósofo griego  se casó dos veces, y tuvo varios hijos e hijas. Su primera esposa murió joven, y su segunda esposa Niocóstrata le abandonó por otro hombre. Sus hijos también le causaron problemas y decepciones. Uno de ellos, Iofonte, fue acusado de impiedad por no respetar a los dioses. Otro de ellos, Aristón, fue desterrado por participar en una conspiración contra el gobierno. Así que Sófocles conocía bien el sufrimiento y el arrepentimiento que puede provocar el matrimonio.

 

Sófocles dijo esta frase en un contexto histórico y cultural en el que el matrimonio era una institución social y legal muy importante, pero también muy problemática. El matrimonio tenía como fines principales la procreación y la transmisión de la herencia. Los matrimonios solían ser concertados por los padres o los tutores de los esposos, sin tener en cuenta sus sentimientos o preferencias.

 Las mujeres tenían un papel subordinado y dependiente de sus maridos, y debían ocuparse del hogar y de los hijos. Los hombres podían tener relaciones sexuales fuera del matrimonio con esclavas, prostitutas o amantes masculinos, pues la homosexualidad era muy tolerada en la Antigua Grecia.

 Por eso Sófocles consideraba que el matrimonio podía ser una fuente de conflictos, infidelidades, celos y violencia.

 

El autor dijo esta frase en una época en la que la tragedia griega era un género literario muy popular y prestigioso, que reflejaba los valores y los problemas de la sociedad ateniense. La tragedia griega se basaba en los mitos y las leyendas de los antiguos héroes, pero también los adaptaba a las circunstancias y a las inquietudes del presente. La tragedia griega mostraba el conflicto entre el destino y la voluntad humana, así como los dilemas morales a los que se enfrentaban los personajes.

 La tragedia griega tenía una función educativa y entretenida, que hacía reflexionar al público sobre las cuestiones fundamentales de la vida, y por esto los griegos eran tan aficionados al teatro, cosa que luego le copiarían los romanos, aunque finalmente se inclinaron por los anfiteatros de luchas de gladiadores y carreras de carros tirados por caballos.

 

No obstante no todo el mundo pensaba como Sófocles, y considerando las obras que dejaron y por las que conocemos a algunos de los griegos más destacados, me atrevería a decir que, por ejemplo, Eurípides criticó el matrimonio como una institución social y legal que oprimía a las mujeres y fomentaba la infidelidad y la violencia entre los esposos. Se apoyó en su obra Medea, donde la protagonista mata a sus hijos y a su rival por venganza contra su marido infiel. Eurípides destacó el papel de las pasiones y los conflictos humanos en la tragedia, y se mostró escéptico ante los dioses y las leyes.

 

De segundo ejemplo, podríamos mencionar que Ion de Quilos defendió el matrimonio como una fuente de felicidad y armonía, siempre que se basara en el amor y el respeto mutuos. Se inspiró en su obra Helena, donde la protagonista se reencuentra con su marido Menelao después de haber sido raptada por Paris. Ion de Quilos elogió la fidelidad y la virtud de Helena, y propuso un modelo de matrimonio idealizado y romántico.

 

De tercer ejemplo para contrastar, expondría que Platón cuestionó el matrimonio como una forma de satisfacer los deseos sexuales y materiales, que alejaban al alma de la contemplación de las ideas. Se valió de su obra El banquete, donde varios personajes exponen sus discursos sobre el amor. Platón propuso un amor platónico, que se elevaba por encima de lo físico y lo sensible, y que buscaba la belleza y la sabiduría. De aquí la expresión “amor platónico”.

 

Y finalmente también tendría en cuenta la opinión de Aristóteles que analizó el matrimonio como una relación natural y necesaria para la conservación de la especie y la formación de la polis. Se basó en su obra Política, donde explica las diferentes formas de gobierno y las funciones de los ciudadanos. Aristóteles afirmó que el matrimonio era una asociación entre iguales, que debía regirse por la justicia y la amistad.


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