Mostrando entradas con la etiqueta GERMANIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GERMANIA. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de enero de 2019

SEGESTES


Segestes fue un príncipe de la tribu teutónica de los Cherusci y un aliado cercano de los romanos, que aparece en la antigua tradición en el contexto de su relación con Arminio y la revuelta contra Roma.
 
Segestes mantuvo buenas relaciones con los romanos e incluso había recibido la ciudadanía romana, donde actuó como rival de la familia de Arminio. En el año 9 d. C., advirtió al gobernador romano Varus contra los planes de levantamiento e incluso se ofreció a capturarlo junto con los otros principales teutones, pero no encontró ninguna audiencia. Después de la derrota romana ( batalla de Varus ) se vio obligado a participar en el levantamiento.
 
Pronto, sin embargo, se enfrentó a una lucha abierta contra Arminio, quien había tomado a su hija Thusnelda contra su voluntad como esposa, y fue asediado en 15 por sus miembros de la tribu, pero liberado por el general romano Germanicus . Segestes entregó a su hija embarazada en ese momento, Thusnelda, como prisionera de Germánico. Nada se sabe sobre el destino de Thusnelda; El informe de Tácito sobre el destino de su hijo Thumelicus , nacido en cautiverio y criado en Ravenna, tampoco se ha conservado.
 
Las fuentes antiguas todavía informan que Segestes en el año 17 estaba en el triunfo de Germanicus, con sus hijos Segimundus y Thusnelda y su nieto Thumelicus fueron mostrados como prisioneros. Germánico luego le ordenó una residencia "en la antigua provincia" (probablemente Galia ).
 
La mención más detallada de los Segestes se puede encontrar en los anales de Tácito, 1, 55-59. Otras menciones se pueden encontrar en Velleius Paterculus , Florus y Cassius Dio .


domingo, 9 de diciembre de 2018

SEGIMERO



Segimero, Segimer o Segimerus fue un príncipe querusco, germano.​ Fue el padre del más importante héroe de la historia germana, Arminio, quien aniquiló al ejército romano de Publio Quintilio Varo en la batalla del bosque de Teutoburgo. Se sabe que Segimero participó en coaliciones germanas durante la campaña de Nerón Claudio Druso. Su hijo Arminio, en prenda y como rehén, fue adoptado por el ejército romano para su asimilación en las legiones, aunque más tarde se rebeló contra ellas.


domingo, 5 de noviembre de 2017

MAPA DE LOS MOVIMIENTOS FRONTERIZOS DE LOS GERMANOS ENTRE LOS AÑOS 120 Y 180

( Cliclear sobre la imagen para verla mejor )



Tanto Octavio Augusto como Marco Aurelio ( 161-180 d. C. ) intentaron anexionarse Bohemia ( y, el primero, extender la frontera hasta el Elba), pero sin éxito.




domingo, 23 de julio de 2017

CONSTRUCCIÓN DEL PUENTE DE CÉSAR A TRAVÉS DEL RIN



Ilustración en la que se puede ver a los legionarios e ingenieros de César construyendo un puente de madera sobre el Rin, para batallar contra las tribus germanas y someterlas.


Por el lado donde seguía la corriente del río, se apuntalaba para evitar que lo arrastrase la corriente. Y por el otro lado se ponían unos fuerte pilares algo separados del puente que servían de protección para que ningún objeto flotante chocara contra el puente.












sábado, 14 de enero de 2017

THUSNELDA


 

Thusnelda (C. 10 aC - desconocido) fue una noble germánica capturada por Germanico, nieto de Augusto, y líder de un ejército que invadió Germania. El antiguo historiador romano Tácito y Estrabón citan su captura como prueba de la firmeza y la contención de las armas romanas.

 

Ella era la hija del príncipe Cheruscan Segestes. Su padre la había destinado a otra persona, pero Arminio la había raptado e impregnado. Arminius condujo posteriormente una coalición de tribus germánicas que atrajeron a las legiones de Publio Quintilio Varo a la casi aniquilación en la Batalla del Bosque de Teutoburgo en el año 9 dC. Este desastre generalmente se ve como sofocando cualquier ambición futura de Roma para conquistar Germania.

 

La guerra entre el Imperio Romano y las tribus del norte de Alemania continuó, y Thusnelda fue capturado por Germánico, sobrino del emperador Tiberio, que comandó la invasión de Alemania. Estaba embarazada y se quedaba con su padre, que era cliente romano y se opuso amargamente a Arminio, y fue su padre quien la entregó a Germanico, después de que éste lo salvó al alejarse de las fuerzas de Arminio, que lo habían asediado. Su esposo se afligió mucho por su pérdida y no se casó de nuevo.

 

Durante su cautividad, Thusnelda dio a luz a ella y al único hijo de Arminio, Thumelicus. El 26 de mayo, 17 dC, Thusnelda y su hijo se mostraron como premiados trofeos del triunfo concedido a Germanico. Durante el desfile del triunfo, su padre se vio obligado a observar desde los estrados. Los historiadores contemporáneos parecen evidenciar una incomodidad con su exhibición como evidencia de una victoria alemana, en lugar de la captura de Arminius. El año siguiente, justo antes de la batalla del río Weser, Arminius participó en una famosa disputa con su hermano Flavus, que todavía estaba sirviendo en el ejército romano. Flavus informó a Arminio que Thusnelda estaba siendo bien tratada -como, según él, era típico de Roma, que era un gobernante firme pero justo.

 


Thumelicus fue entrenado en la escuela de gladiadores en Ravenna y se cree que murió en un espectáculo de gladiadores a una edad bastante temprana. Tácito nos dice que informará sobre el destino de Thumelicus "en el momento adecuado" - es decir, cuando se discute el año en cuestión en su crónica.  La brecha principal en su texto es para 30 y 31 dC - por lo que podría ser que Thumelicus murió entonces, de 15 o 16 años.






miércoles, 13 de mayo de 2015

LA CONQUISTA DE LA DACIA




Trajano conocía el peligro germánico mejor que nadie. Habiendo consolidado la frontera del Rin, necesitaba establecer bases en la del Danubio, el la Dacia (correspondiente a la actual Rumania) que por extenderse hasta el corazón de la sombría Germania constituía una vía de acceso hacia aquellas regiones centrales.



Instalarse sólidamente en aquel país significaba asegurar la protección de la parte oriental del Imperio contra las invasiones. Por otras parte, la Dacia era muy rica en minas de oro y también en otros minerales.




Con su notable capacidad de soldado, Trajano organizó admirablemente su campaña, y la marcha de las legiones romanas hacia la capital, Sarmigezetusa, fue irresistible. El rey Decébalo tuvo que capitular, y su vencedor, tan magnánimo como diplomático, lo repuso en el trono, esperando que se comportaría como un fiel aliado.




Una clemencia tal, nueva en la historia romana, fue mal recompensada, ya que dos años después, en 105, Decébalo se sublevó.

                                                                              EL REY DECÉBALO DE LA DACIA



Trajano tuvo que combatir de nuevo, y esta vez el dacio perdió la vida, y su país se vio privado de la libertad de que todavía gozaba.



La Dacia se convirtió en provincia romana, siendo colonizada por antiguos legionarios, y el latín seguirá siendo la base de la actual lengua rumana.



ESCULTURA DE DECÉBALO EN RUMANÍA



Las minas de oro estaban ya completamente controladas por Roma. El botín reportado por la expedición fue tan abundante que Trajano, respetuoso con las costumbres, ofreció a su pueblo el más fastuoso triunfo que se había visto hasta entonces, una de aquellas lujosas orgías en las que se exaltaba la gloria y la prosperidad de las ciudades.

Durante los 123 días que duraron las fiestas murieron 12.000 fieras y con ellas 10.000 gladiadores. El oro de los dacios permitió la financiación de las más grandes obras de urbanización jamás emprendidas en Roma.




Después de seis años consagrados a su obra pacificadora,la nostalgia de los campos de batalla se apoderó del viejo general Trajano, que quiso reanudar el proyecto de César y de Antonio: Extender las fronteras del Imperio hasta el océano Indico.





domingo, 28 de septiembre de 2014

EL CÓNSUL PUBLIO QUINTILIO VARO


Publio Quintilio Varo (Publius Quinctilius Varus, Cremona, 47 a. C./46 a. C. – Bosque de Teutoburgo, 9 d. C.) fue un militar romano, recordado por la desastrosa derrota de Teutoburgo, en la que perdió la vida junto con tres legiones.



 Era hijo de Sexto Quintilio, que militó en el bando republicano durante la guerra civil. Sexto sobrevivió a la derrota y se desconoce si estuvo implicado en el asesinato de Julio César, para terminar suicidándose tras la batalla de Filipos. Varo debió su ascenso al favor de César Augusto, del cual se mostró partidario muy pronto, reforzando los lazos mediante su matrimonio con la hija de Agripa, Vipsania Marcela, que a su vez, era nieta del emperador. Así consiguió la amistad del propio Augusto y de su suegro Agripa, siendo Varo el encargado de leer el elogio fúnebre de éste.

Fue elegido cónsul en el año 13 a. C., para ser nombrado después procónsul en África y legado propretor en Siria. En Judea sofocó duramente el levantamiento judío tras la muerte de Herodes I El Grande, consiguiendo una importante fortuna personal. Un historiador antiguo resumió su etapa de gobierno en Siria diciendo "Llegó pobre a una provincia rica y salió rico dejando una provincia pobre".


Augusto lo envió en el año 9 como legado a la provincia de Germania Magna, zona que había sido añadida al imperio tras las incursiones de Druso primero y Tiberio después, pero esa dominación era más nominal que real y Varo debía afianzar el dominio y recaudar impuestos. Sin embargo, su extrema codicia, su falta de sensibilidad y el uso de métodos de romanización demasiado expeditivos le hicieron incurrir en diversos errores de gobierno, que le llevaron finalmente a provocar el descontento general y a convertirse en una figura muy impopular entre la población germana. Dión Casio señalaba que un jefe germano, que había participado en otra rebelión anterior, ya había dicho "Vosotros los romanos os buscáis los problemas solos. No enviáis perros y pastores para vigilar vuestros rebaños, sino que colocáis lobos hambrientos".



El ejército que guarnecía la región de Westfalia fue atacado por el caudillo Arminio al frente de una confederación de tribus de queruscos aliada a sus vecinos cuados. Los maroboduos y los marcómanos permanecieron neutrales. Varo se internó imprudentemente en territorio hostil engañado por Arminio, con tres legiones, la XVII, XVIII y XIX, tres alas de caballería y seis cohortes. Lo que ocurrió a continuación es una simple conjetura. Lo cierto es que las tres legiones fueron masacradas, probablemente en septiembre de 9 d.C., tras una sangrienta emboscada en el bosque de Teutoburgo. Recientes investigaciones arqueológicas dirigidas por W. Schluter sitúan el emplazamiento del combate en Kalkriese, en las faldas de los montes Wiehen, al norte de Osnabrück, a unos 45 km del monumento que los nacionalistas alemanes erigieron en el siglo XIX como conmemoración de la victoria germana.


Las pérdidas estimadas en el ejército romano se acercan a los 30.000 muertos. Varo, herido en la batalla, se supone que ante el riesgo de caer en manos del enemigo, y siguiendo la tradición familiar de su padre y de su abuelo, optó por suicidarse. Su cabeza fue remitida como trofeo de guerra a Marbod, rey de los marcómanos, pero éste, temiendo la ira romana, la envió a Roma donde fue finalmente enterrada en el panteón familiar. La mayoría de los oficiales romanos de alto rango fueron llevados a las arboledas sagradas, donde los germanos los ejecutaron tras someterlos a horribles torturas. Pocos años después las legiones consiguieron alcanzar el fatídico bosque de Teutoburgo al mando de Germánico. Tácito describe lo que encontraron: "En el campo, los huesos de los soldados yacían esparcidos por el suelo, cada uno en el lugar donde había caído defendiendo su posición o huyendo. Había restos de armas y también los huesos de los caballos, mientras que había cabezas humanas clavadas en los troncos de los árboles de alrededor. En estas arboledas se encontraban los altares bárbaros donde habían sido sacrificados los tribunos y los centuriones".



Tras esta derrota, que dejó desguarnecida la frontera y hubiera permitido a los germanos llegar hasta la misma Roma, el limes retrocedió desde el Elba al Rin, abandonándose la efímera provincia Germania Magna, y así permanecería hasta el fin del imperio romano. La derrota supuso un duro golpe para el prestigio militar de Roma, hasta el punto de que los números de las legiones derrotadas (XVII, XVIII y XIX) nunca más volvieron a utilizarse.



Suetonio dejó escrito que Augusto, meses más tarde y aún afectado por el desastre, golpeaba la cabeza contra las paredes repitiendo: "Quintili Vare, legiones redde" (Varo, devuélveme mis legiones)".




ARMINIO ( HERMANN)



Arminio (c. 18 a.C.-19 d.C.), jefe de la tribu germana de los queruscos, que habitó regiones de lo que hoy es Alemania. Los nacionalistas alemanes del siglo XIX le alabaron como héroe nacional, bajo el nombre de Hermann, por haber liberado Germania del control romano. Sirvió en el Ejército romano (1-6 d.C.), obtuvo la ciudadanía romana y conoció el arte de la guerra y la política practicada por los romanos. Al regresar a su patria, hacia el año 7 d.C., encontró a su pueblo oprimido por el gobernador romano Publio Quintilio Varo. 



Organizó una sublevación de los queruscos, aniquiló tres legiones romanas en la batalla de la selva de Teutoburgo en el año 9 d.C. e hizo retroceder a los romanos hasta el Rin. La derrota de estas legiones llevó a Varo al suicidio. En el 15, los romanos, bajo el mando del general Julio César Germánico, invadieron Germania y en el 16 le vencieron. Sin embargo, Germánico regresó a Roma, y ésta perdió las ventajas obtenidas. Después de la expulsión de los romanos, estallaron disensiones intestinas entre las tribus germanas y sus familiares asesinaron a Arminio. En 1875, se erigió una estatua colosal, en su honor, cerca del lugar donde venció a Varo.


martes, 16 de septiembre de 2014

EL CÓNSUL QUINTO PETILIO CERIAL



Quinto Petilio Cerial (en latín, Quintus Petillius Cerialis Caesius Rufus) fue un general Romano del siglo I d. C. que dirigió a los ejércitos imperiales durante el reinado del emperador Vespasiano. Tras participar en la guerra civil del año de los cuatro emperadores a favor de Vespasiano, fue enviado a sofocar la rebelión de los bátavos en Germania Inferior. Una vez controlada la región, se encargó también de hacer frente a los brigantes como gobernador de Britania.


Tácito dice que era más un soldado que un general cuidadoso, y que prefería arriesgarlo todo en un solo enfrentamiento. Poseía una elocuencia natural de una forma que realmente lograba la lealtad de sus soldados. Él, por su parte, demostró una lealtad inquebrantable a sus superiores.


 FAMILIA

Sabemos poco de de las circunstancias de su nacimiento y de su familia, aunque es probable que esta fuese originaria de Umbría y que él hubiese nacido entre los años 25 y 28 d. C. El historiador británico Anthony Birley, basándose en la construcción de su nombre, Petilio Cerial, apunta la posibilidad de que proviniese de la familia Cesia, y hubiese sido adoptado por los Petilios. En cualquier caso, su padre (natural o adoptivo) podría haber sido Petilio Rufo, pretor en el año 28. De ser adoptado, puede que su hermano mayor fueseCesio Nasica, su inmediato antecesor al mando de la IX Hispana.


Petilio Cerial contrajo matrimonio en dos ocasiones, una antes del año 50 y otra en fecha desconocida, pero que le habría llevado a emparentarse con Tito Flavio Vespasiano, antes de que éste llegase a ser coronado emperador. Tácito y Dión Casio identifican a su esposa como un pariente político, relativamente cercano a la mujer de Vespasiano.


CARRERA POLÍTICA Y MILITAR

En la primera mención que los historiadores antiguos dedican a Quinto Petilio Cerial le sitúan como legado de una legión en la isla de Britania en el año 61. Se trataba de la legión romana IX Hispana, ubicada en la provincia romana de Britania, entonces bajo el gobierno de Cayo Suetonio Paulino. En esa época tuvo lugar la rebelión de Boudica, reina de los icenos (entre los años 60 y 61), rebelión en la que Petilio participó para intentar sofocarla. Sin embargo, Petilio Cerial sufrió una importante derrota cuando intentaba liberar la ciudad de Camulodunum (actual Colchester), que fue destruida por los britanos. Petilio había acudido a marchas forzadas a liberar la ciudad, pero fue emboscado por los britanos, que aniquilaron a su infantería. Él pudo escapar junto con la caballería, refugiándose en las fortificaciones de las que había partido.


Dado que se trataba de un pariente de Vespasiano, Vitelio le tomó como rehén en el año 69 d. C., durante las guerras civiles del año de los cuatro emperadores. Cerial logró escapar, y fue uno de los comandantes de caballería que participaron en la conquista de Roma para Vespasiano. Según Tácito y Dion Casio, Petilio Cerial huyó disfrazado de campesino y se presentó ante los jefes flavianos que, recordando su pasado militar, le dieron el mando de un cuerpo de caballería de mil jinetes. El 19 de diciembre, Cerial sufrió una nueva emboscada que le tendió un grupo de combate combinado de infantería y caballería, haciendo que los jinetes flavianos fueran puestos en fuga. Tras la derrota, recibieron la visita de una embajada del Senado que tenía la misión de concertar la paz entre los dos bandos en conflicto, pero maltrataron a la comitiva, llegando incluso a matar a uno de los lictores del pretor Quinto Junio Auruleno Rusco, que dirigía la embajada. Cerial corrigió los malos modos de sus soldados poniendo una escolta al pretor para llevarle hasta el legado Primus, destinatario de la embajada. Finalmente, los intentos de paz no darían sus frutos, y la guerra civil se solventaría a favor de los flavianos el 21 de diciembre, cuando éstos se hicieron con el control de Roma.

 

LA GUERRA EN GERMANIA CONTRA JULIO CIVILIS


Durante la guerra civil en Italia en la frontera con Germania Inferior se había desencadenado una rebelión de los bátavos contra el Imperio: Julio Civilis, un príncipe germano romanizado (era ciudadano romano), había visto truncada su suerte durante el final del gobierno de Nerón, habiendo sido acusado de traición. Civilis salvó la vida gracias a la muerte del propio emperador. Galba, su sucesor en el trono, le puso en libertad y le devolvió a su tierra. Una vez ahí, Civilis organizó una rebelión que se fortaleció con la alianza de otras tribus germanas de la región y con la colaboración de ocho cohortes de auxiliares bátavos de la Legio XIV Gemina, veteranas de las guerras en Britania. La rebelión en un principio fue apoyada por los flavianos, puesto que los propios rebeldes disfrazaron la rebelión como una sublevación exclusivamente contra el poder establecido, pero a favor de Roma (es decir, en contra de Vitelio exclusivamente). Sin embargo, con el paso del tiempo quedó patente que se trataba de una rebelión contra el Imperio en sí, independientemente de quién ostentara el poder supremo.


Para cuando Roma pudo reaccionar, Civilis había tomado la insula Batavorum, los campamentos legionarios de Bonna(hoy Bonn), Novaesum (Neuss), en donde estaban acantonadas las legiones I Germanica y XVI Gallica respectivamente, y la base de las legiones V Alaudae y XV Primigenia, el campamento de Castra Vetera y otros puntos fortificados de menor entidad. Habían muerto los legados de las legiones XV Primigenia, I Germanica y XVI Gallica, así como el gobernador de la provincia y el legado de la XXII Primigenia en los primeros intentos de responder a la rebelión. Cayo Licinio Muciano, hombre de confianza de Vespasiano y que ostentaba el poder en Roma en ese momento, eligió a Quinto Petilio Cerial como gobernador de la Germania Inferior, para que restableciese el orden en la provincia. El hecho de su participación en la guerra civil, junto con la confianza que tenía depositada en él, fueron determinantes para su nombramiento como comandante al mando de la fuerza militar que sería enviada a la difícil provincia de Germania Inferior.


En el año 70 Quinto Petilio Cerial recibió su primer nombramiento como cónsul, siendo consul suffectus. Asimismo, se reunieron las tropas asignadas a la expedición militar en Germania. Entre ellas se encontraban las legiones VIII Augusta, XI Claudia, XIII Gemina yXXI Rapax. Probablemente en Germania se unirían procedentes de Hispania la I Adiutrix, la VI Victrix y la XGemina, y desde Britania laXIIII Gemina. Además, contaba con una legión recién formada, la II Adiutrix, así como con todas las unidades auxiliares que acompañaban siempre a las legiones. De toda esta fuerza militar, Petilio Cerial recibió el mando de las legiones XIII, XXI, VI y XIIII, y el resto irían hacia Germania Superior. La II quedaría en reserva, pero finalmente se uniría también al contingente de Cerial.


El ejército cruzó los Alpes sin mayores problemas y se asentó en la Germania Inferior, aprovechando el campamento abandonado de Vindonissa. Para evitar sorpresas, Petilio Cerial avanzó enviando una legión en vanguardia (la XXI Rapax), seguida del resto del ejército. El primer encuentro militar tuvo lugar precisamente entre entre esa legión y las tropas dirigidas por el trévero Julio Tutor. Entre sus tropas había algunos legionarios que habían desertado durante la rebelión y que, en un principio, ayudaron a los rebeldes en su lucha contra la XXI. Poco más tarde, al enterarse de la llegada del grueso del ejército, decidieron volver a desertar y pasarse a los romanos, arrastrando con su actitud a algunas tribus rebeldes.9 Ante esa deserción, Tutor se retiró más al norte, pero sería derrotado por las tropas de la XXI en un ataque sorpresa en el río Nava (actual Gian, en Alemania). Su derrota provocó que la tribu de los tréveros y la provincia de la Gallia Bélgica volvieran su lealtad de nuevo a Roma, y que la práctica totalidad de legionarios que desertaron durante la sublevación juraran lealtad a Vespasiano.


Además, con esa victoria, Petilio Cerial dejó completamente despejado el camino hacia Germania Superior y llegó a Mongotiacum (Maguncia), en dónde se encontraban parte de los soldados de la XXII Primigenia y algunas unidades galas reclutadas de forma precipitada durante la revuelta, a las que Cerial licenció. Cerial contaba con suficientes tropas como para poder prescindir de esas tropas de dudosa fidelidad y eficacia, y con esa acción se ganaba la gratitud de los pueblos de donde procedían. Desde Mongotiacum, Petilio Cerial se dirigió directamente a la búsqueda del enemigo, un gran contingente de tréveros dirigidos por Julius Valentinus y Julius Tutor. Tras un ataque frontal contra la posición fortificada del enemigo, Civilis derrotó completamente a los rebeldes, capturando a Valentinus y a algunos de sus oficiales. Tras la victoria Petilio Cerial capturó Augusta Treverorum (la actual Tréveris), patria de muchos de los líderes rebeldes y posición estratégica que dominaba las principales rutas de la región. Asimismo, hizo llamar a los contingentes que en su día habían desertado, perdonándolos de forma oficial para asegurarse la disponibilidad de esos veteranos de cara a la reconquista de la región. Por último, en una asamblea, dirigió un discurso pacificador hacia los tréveros y los lingones, que se sintieron aliviados al ver que no iban a caer sobre ellos las esperadas represalias por su rebelión.


Por su parte, los rebeldes Julius Classicus y Julio Civilis enviaron una carta a Petilio Cerial ofreciéndole el mando de la región a cambio de finalizar el confrontamiento. Civilis, en prueba de fidelidad, remitió el mensaje a Domiciano, el hijo del emperador Vespasiano, y no se dignó a responder. Los rebeldes se encontraban divididos: Civilis defendía una estrategia consistente en esperar a los refuerzos prometidos por los germanos transrenanos, mientras que Classicus y Tutor eran partidarios de atacar cuanto antes, con el fin de evitar que los romanos pudiesen reforzarse con tropas provenientes de Britania e Hispania. Prevalecieron estos últimos, y se desencadenó un ataque contra el campamento romano. La sorpresa fue completa, hasta el punto de que Cerialis no se encontraba en el campamento sino en la ciudad. Fue avisado por mensajeros y retornó para encontrarse el campamento invadido y que el puente que lo comunicaba con Augusta Treverorum había sido tomado. Reunió los hombres que pudo y se lanzó de forma temeraria contra los germanos del puente encontrándose una situación desesperada. Increpó a los soldados legionarios que huían hasta que reaccionaron y comenzaron a formar cohortes y pelotones para contener el avance enemigo. Por su parte el enemigo frenó su empuje inicial, dado que los soldados habían comenzado a preocuparse más por el botín que por la lucha, permitiendo con ello que la XXI Rapax estableciese una sólida formación de combate con la que comenzó a hacer retroceder a los germanos. Consiguieron primero la retirada de los rebeldes, luego su huida, y finalmente tomaron su campamento y lo arrasaron, resultando una brillante victoria para Roma (aunque los jefes rebeldes pudieron escapar).


Cerialis se dirigió al norte, a la Colonia Agrippina (la actual Colonia), en dónde los habitantes se habían visto obligados a pasarse al bando rebelde contra su voluntad. Tras la victoria romana en Augusta Treverorum, mataron a los germanos que había en la ciudad capturando a la esposa y la hermana de Civilis y la hija de Classicus. También capturaron a un contingente de infantería germana de caucos y frisios.


Civilis se fue batiendo en retirada hacia el norte, a la vez que recibía refuerzos procedentes de la Germania Libera. Finalmente decidió presentar batalla junto a Castra Vetera, en dónde la favorecía el terreno pantanoso y en dónde esperaba que sus hombres combatieran bajo el recuerdo de la victoria contra las legiones V Alaudae y XV Primigenia. Los romanos, por su parte, se habían reforzado aún más, y Petilio Cerial podía contar también entre sus fuerzas a las legiones XIV Gemina, II Adiutrix y la VI Victrix. El primer día de batalla los romanos cayeron en las provocaciones de los germanos, iniciando un ataque demasiado precipitado que sólo se pudo salvar gracias a la llegada de la noche. Al día siguiente se respetaron las formaciones de combate y la batalla comenzó de forma controlada. Tras el lanzamiento de armas arrojadizas, los romanos aguantaron la tentación de lanzarse al ataque hacia el terreno pantanoso, siendo las tropas de Civilis las que se lanzaron contra los romanos cuando se agotaron los proyectiles. Su primer asalto puso en dificultades a las líneas romanas, en particular debido a que un pelotón de brúcteos cruzó a nado el río Rin y atacó por el flanco a los romanos. La segunda línea de legionarios logró restablecer el equilibrio, mientras que un desertor bárbaro se ofreció a enseñar a Petilio Cerial un camino por el que podía atarcar al enemigo por la retaguardia. Cerial envió dos alae con el desertor y consiguió el objetivo, provocando la desbandada de los germanos y la victoria de Roma. Civilis logró escapar de nuevo y, aunque recibió refuerzos, se retiró a una isla en la desembocadura del Rin.


Avanzado el verano, los romanos comenzaron a reconstruir los campamentos, considerando que Civilis ya no era una amenaza. Sin embargo, eso supuso un error estratégico que se materializó cuando el bátavo organizó un cuádruple ataque contra cuatro de los campamentos romanos: los de las legiones X Gemina y II Adiutrix, y contra otros dos de las tropas auxiliares. El grueso del ataque se dirigió contra los campamentos de los auxiliares, en dónde hubo graves bajas para el bando de los romanos, incluyendo a Iulius Brigantius, un sobrino de Civilis que había permanecido leal a Roma. Sin embargo, Petilio Cerial se encontraba próximo y reaccionó acudiendo al frente de un contingente de caballería que puso en fuga a los atacantes. De nuevo, sin embargo, Civilis, Tutor y Classicus consiguieron escapar.


No sería ésta, sin embargo, la última ocasión en la que la excesiva confianza pasase factura a los romanos: Civilis envió un ataque contra un contingente fluvial en el que el propio Petilio Cerial se desplazaba para inspeccionar los trabajos de reconstrucción, intentando hacerse con la nave insignia y capturar al propio general romano. Aunque no habían tomado las necesarias precauciones de vigilancia, debido probablemente a su desmedida confianza, Petilio Cerial tuvo la suerte de encontrarse en tierra cuando se originó el ataque, por lo que aunque los bárbaros consiguieron hacerse con la nave insignia no pudieron capturarle. Cerial atacó e hizo devastar la insula Batavorum en dónde Civilis tenía su base de operaciones, pero sería finalmente el puro agotamiento y la desesperanza lo que haría que los rebeldes aceptaran la rendición a cambio del perdón. Civilis huyó a laGermania Libera, en dónde desaparició durante varios años hasta que fue capturado y posiblemente ejecutado.


PETILIO CERIAL RETORNA A BRITANIA
En el año 71 Cerial fue nombrado por Vespasiano nuevo gobernador de la provincia romana de Britania, para lo cual se le asignó el mando de la Legio II Adiutrix, a la que se llevó a la provincia. Además, estaba apoyado por Cneo Julio Agrícola, comandante de la Legio XX Valeria Victrix. El motivo de tal despliegue militar se debía a la situación que en ese momento había en Britania, en dónde se había producido el enfrentamiento entre la reina Cartimandua de los brigantes y su esposo Venutius. Cartimandua era aliada de los romanos, pero su esposo, con el apoyo del pueblo, había logrado expulsarla del trono. Esta acción suponía de facto instaurar una relación de guerra abierta entre los romanos y los brigantes. Dada la situación, Cerialis recibió órdenes de acudir a Britania junto con la legio II Adiutrix, así como con cierto número indeterminado de unidades auxiliares, al parecer muy numeroso, de las que habían estado bajo su mando en Germania. En total, el ejército total desplazado a las órdenes de Petilio Cerial rondaría entre los 20.000 y 21.000 soldados, que a su vez se uniría a una guarnición existente en la isla de quizás otros 25.000. El principal asesor de Cerial en sus operaciones en Britania sería Cneo Julio Agrícola.


Como gobernador, Petilio Cerial luchó contra los brigantes en el norte de Inglaterra. No se conocen muchos datos de este conflicto bélico, salvo que se desarrolló en tres campañas (primaveras y veranos de los años 71, 72 y 73) y que al finalizar la guerra gran parte del país de los brigantes quedó incorporado a la provincia romana de Britania, mientras que otros territorios del enemigo fueron objetos de incursiones de saqueo. También se conoce a través de los restos arqueológicos encontrados que la batalla principal de la guerra tuvo lugar en una colina fortificada llamada actualmente Stanwick.


En el año 74, Cerial dejó Britania y volvió a Roma como cónsul suffectus, lo que supondría su segundo consulado. Además, figura la existencia de un consulado en el año 83 de un tal Quinto Petilio Rufo, que en el caso de que se trase de Quinto Petilio Cerial (recordemos que su nombre completo era Quintus Petillius Cerialis Caesius Rufus) supondría su tercer consulado, en este caso como cónsul junior y compañero del emperador Domiciano.


No existen más datos de él, por lo que se desconoce hasta que edad vivió o cuáles fueron las circunstancias de su muerte.


Frontera del Rin del Imperio romano, en 70 d. C.
mostrando la localización de los batavos en la región del delta del Rin.
Los territorios romanos están sombreados.