Lamentablemente, Marco Livio,
poca influencia tengo en Umbría y en Etruria. Ya sabes que allí la gente es muy
rara, convencida de su autonomía y harta de los marsos. Debes estar preparado
para dos incidentes. Uno se rumorea ya bastante en el Norte; el otro me ha
llegado por pura casualidad, y es el que más me preocupa.
Veamos el primer incidente. Los
mayores propietarios de Etruria y Umbría piensan acudir en comandita a Roma
para protestar por la parcelación del ager publicus romano. Alegan (naturalmente
no van a admitir que han falseado los límites) que el ager publicus romano de Etruria
y Umbría tiene una existencia tan antigua que ha alterado la economía y la
incidencia de población, y que aceptar un aluvión de pequeños propietarios
sería la ruina de Etruria y Umbría. Argumentan que en las ciudades no hay la clase
de tiendas y mercados donde compran los pequeños propietarios, ya que las
tiendas se han convertido en almacenes, dado que los latifundistas y los capataces
compran a granel. Alegan también que los dueños de los latifundia libertarán a
los esclavos sin preocuparse de las consecuencias; con lo cual miles de
libertos merodearán por esas regiones causando disturbios y robando. Por
consiguiente, dicen, deben ser Etruria y Umbría quienes promulguen el decreto
para enviar a estos esclavos a sus lugares de origen. Etcétera, etcétera.
¡Prepárate para recibir a la delegación!
El segundo incidente puede
resultar más peligroso. Algunos de nuestros samnitas más exaltados han pensado
que no hay esperanzas de obtener la ciudadanía ni llegar a la paz con Roma, y
quieren demostrar su gran descontento durante la celebración de las fiestas de
Júpiter Latiaris en el monte Albano asesinando a los cónsules Sexto César y
Filipo. El plan está perfectamente preparado y se prevé que caigan sobre ellos
en suficiente número a su regreso de Bovillae a Roma.
Mejor será que hagas cuanto
esté en tu mano para apaciguar a los terratenientes de Etruria y Umbría y
desbaratar el intento de asesinato. Una noticia más halagüeña es que a todos los
que les he planteado lo del juramento de clientela han reaccionado muy bien. El
número de potenciales clientes de Marco Livio Druso crece cada vez más.




