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domingo, 24 de diciembre de 2017

ERASÍSTRATO DE CEOS


Erasístrato (en griego antiguo Ἐρασίστρατος; c. 304 – 250 a. C.) fue un médico clínico y experimental y un anatomista de la Grecia Antigua, nacido en Iulis, en la isla de Ceos. Fue junto a Herófilo el fundador de la Escuela de Alejandría de medicina bajo el reinado de la Dinastía Ptolemaica. Fue el médico de Seleuco I de Siria, logrando curar a su hijo Antíoco. Sus trabajos y descubrimiento le hacen precursor de la neurofisiología y la neurología en el periodo helenístico. Puede ser también considerado fundador de la fisiología experimental, pues hizo muchos descubrimientos realizando experimentos con animales.
 
En el campo de la neuroanatomía fue uno de los primeros, junto a Herófilo, en practicar disecciones de cadáveres humanos, logrando así distinguir las principales estructuras del cerebro: los hemisferios y el cerebelo, que describió en el papel de la coordinación motriz. También observó que los nervios convergían hacia el sistema nervioso central. Resaltó el papel en la sensibilidad y la motricidad de las raíces posteriores y anteriores de los nervios raquídeos. Pionero del método comparativo, fue el primero en establecer un vínculo entre el grado de giro de las circunvoluciones del cerebro (es decir, el grado de «plegamiento») de las diferentes especies de animales y su grado de inteligencia.
 
Siguiendo a Alcmeón de Crotona y a Anaxágoras, hizo al córtex cerebral la sede del pensamiento y las facultades mentales, al contrario que Aristóteles, que situaba estas funciones en el corazón.
 
Erasístrato señaló el papel primordial de la sangre en el cuerpo humano y estuvo muy cerca de hacer el descubrimiento de la circulación sanguínea al reconocer que el corazón estaba en el centro de la red de arterias y venas. En el plano anatómico, dio las primeras descripciones de la vena cava, las válvulas venosas y las arterias pulmonar y renal.
 
Fue el autor de una teoría rival a la de los humores. Defendió la idea de que el sistema de venas transportaba sangre y no el pneuma imaginado por Hipócrates. Esta sangre conteniendo el espíritu vital era transportado desde el corazón al cerebro, donde era transformado y distribuido por el cuerpo vía los nervios (de los que demostró que no eran huecos sino que estaban formados por una estructura tubular sólida, actualmente identificadas como fibras nerviosas). Sin embargo, el papel de las arterias en su teoría seguía siendo el de transportar el aire, lo que explicaba, según él, el pulso. Así, Erasístrato interpretaba ciertos desórdenes fisiológicos como un exceso de sangre en las arterias. Esta teoría de la plétora sanguínea se planteó en oposición a la práctica de sangrías defendida por otros médicos de la época, como Herófilo.
 
La vida de Erasístrato es poco conocida. La mayoría de sus escritos se conoce por los comentarios que hicieron de ellos sus sucesores (en particular Galeno, que fue su crítico más famoso). Se dice que fue llamado al lecho de Antíoco, gravemente enfermo, por el padre de éste, el rey sirio Seleuco I Nicátor. Tras haber observado que el pulso del paciente se aceleraba y que su rostro enrojecía cuando su bella madrastra Estratónice entraba en la habitación (escena representada por Jacques Louis David en un lienzo de 1774 que le valió el premio de Roma), Erasístrato dedujo que en realidad el paciente sufría un amor imposible. Para algunos esto le hizo pionero de la psicoterapia.



domingo, 17 de diciembre de 2017

ALCMEÓN DE CROTONA


Alcmeón de Crotona (siglo VI a. C.) fue un filósofo pitagórico dedicado a la medicina.

Muy pocos son los que lo conocen por su propio nombre, es de la generación de pitagóricos contemporáneos o sucesores inmediatos de Pitágoras. El único pensador itálico entre Pitágoras y Parménides, de cuyas opiniones tenemos testimonios suficientes como para justificar su estudio, es Alcmeón de Crotona el cual tendría su acmé a comienzos del siglo V a. de Cristo. Sabemos que era dualista y que tuvo algún tipo de contacto con Pitágoras. El Yámblico cataloga a Alcmeón entre los contemporáneos de Pitágoras, joven discípulo suyo, cuando él era anciano. De todos modos dado que en la misma lista sitúa a Filolao, Arquitas y Leucipo, su testimonio carece de valor alguno. Por su parte, Aristóteles, que menciona a Alcmeón por su nombre en varias ocasiones, afirma que era joven cuando Pitágoras era un anciano pero no dice nada sobre que fuera su discípulo o que lo conociera. También conjetura con que, Alcmeón, tomó sus teorías de los pitagóricos o ellos de él, pero nunca afirma que fuera miembro de la escuela. Por su parte Diógenes Laercio habla de la relación de Alcmeón con Brontino, y, dado que sabemos que éste mantuvo una estrecha conexión con Pitágoras, es una muestra clara de que Alcmeón mantuvo un estrecho contacto con la escuela pitagórica. Diógenes cita también a León y Bátilo, los cuales, según la lista de Yámblico, aparecen entre los pitagóricos. Parece que Alcmeón se interesó preferentemente por asuntos relacionados con la medicina y con la fisiología, aunque lo cierto es que se preocupó también por cuestiones de filosofía natural.
 
Se centró en el origen y proceso de las sensaciones siendo de su creación la tabla pitagórica de las oposiciones (dulce/amargo, blanco/negro, grande/pequeño) que ponía en relación sensaciones, colores y magnitudes. Otra de sus contribuciones fue la elaboración de una teoría que suponía el alma inmortal y en continuo movimiento circular. Alcmeón atribuyó la tenencia de alma tanto a los hombres como a los astros, e identificó la armonía con una ley universal.
 
Sobre la doctrina de Alcmeón de Crotona dice Aristóteles:

"La doctrina de Alcmeón de Crotona, parece aproximarse mucho a estas ideas, sea que las haya tomado de los Pitagóricos, sea que éstos las hayan recibido de Alcmeón, porque florecía cuando era anciano Pitágoras, y su doctrina se parece a la que acabamos de exponer. Dice, en efecto, que la mayor parte de las cosas de este mundo son dobles, señalando al efecto las [68] oposiciones entre las cosas. Pero no fija, como los Pitagóricos, estas diversas oposiciones. Toma las primeras que se presentan, por ejemplo, lo blanco y lo negro, lo dulce y lo amargo, el bien y el mal, lo grande y lo pequeño, y sobre todo lo demás se explica de una manera igualmente indeterminada, mientras que los Pitagóricos han definido el número y la naturaleza de las oposiciones". Aristóteles, Metafísica, Libro 1º, V
 
Descubrió el nervio óptico y la trompa de Eustaquio.​
 
Alcmeón fue, como los pitagóricos, un dualista. Lo que sucede es que mientras éstos reconocían como principios primarios a unos pares particulares de opuestos ( limite-ilimitado ), Alcmeón, afirma simplemente que la oposición era fundamental sin especificar ningún par o pares primarios. En este contexto, su teoría de la salud, es quien mejor ilustra su dualismo. Es muy posible que esta doctrina, a pesar de su rectricción al campo de la medicina, haya sugerido a Platón la teoría que Simias, en el Fedón ( 85 E - 86 D ) describe acerca de que el alma es simplemente una armonización de los opuestos físicos que componen el cuerpo. Dado que Platón, en este pasaje, cita una opinión pitagórica, resulta verosímil pensar que, en este punto, fuera Alcmeón el padre de la teoría lo que demostraría que: o bien era pitagórico, o que ejerció influencia sobre los pitagóricos.
 
Alcmeón es el primer médico que dictamina que las funciones psíquicas residen en el cerebro basándose en la observación clínica y en pruebas experimentales que le permitieron comprender que los órganos de los sentidos están unidos al cerebro a través de vías de comunicación, los nervios, por los cuales corren o circulan las sensaciones respectivas. Esta idea es trascendental.​
 
“El gran descubrimiento del genial Alcmeón de Crotona de que el cerebro era el sitio de la conciencia, de las sensaciones y del entendimiento, en otras palabras, del conjunto de la vida psíquica, llevaba implícita la idea que toda enfermedad mental y también la epilepsia, dependía de una enfermedad del cerebro” (…) “el cerebro regía todo el cuerpo, era el órgano central de toda la actividad humana tanto psíquica como corporal; en él terminaban los nervios y en él estaba el centro de toda la vida psíquica. A él debíamos nuestras sensaciones y pensamientos (…) El cerebro llevaba a la conciencia las sensaciones que los nervios traían desde los órganos sensoriales”.
 
Se piensa que los textos que nos hablan sobre la concepción del alma de Alcmeón, a pesar de ser contradictorios, nos estarían describiendo la misma doctrina. La oposición presente en los textos sería la siguiente:

Por un lado se afirma que el alma es inmortal y que posee la cualidad, del mismo modo que los cuerpos celestes, de estar siempre en movimiento circular.

Por otro lado se afirma que los hombres son mortales porque son incapaces de juntar el principio con el fin. Es decir en ellos existiría un alma que permite realizar el movimiento del cuerpo pero no llevar a cabo un movimiento circular continuo.
 
En definitiva mientras que los cuerpos celestes son inmortales y eternos ya que tienen la propiedad de realizar un movimiento circular continuo; en el caso del hombre, éste seria mortal ya que no tendría la capacidad de unir el principio con el fin, es decir, realizar un movimiento de tipo circular continuo. Esta curiosa doctrina nos recuerda a Heráclito cuando afirma que en un círculo el comienzo y el fin son el mismo. También Platón, en el Timeo, habla acerca de los círculos giratorios del alma dando la impresión de tener cierta relación con esta teoría.
 
Alcmeón de Crotona fue uno de los primeros autores que trató de formular una hipótesis sobre el sueño, si bien se trató de una hipótesis no experimental, evidentemente. La hipótesis de Alcmeón es conocida como hipótesis vascular, al proponer que el sueño es el resultado de un aumento de la cantidad de sangre.