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sábado, 15 de octubre de 2016

EL CÓNSUL CAYO LELIO


Cayo Lelio (latín: Gaius Laelius) fue un político y general de la República romana. Gran amigo de Publio Cornelio Escipión el Africano, lo acompañó en sus campañas en Hispania (210 a. C. - 206 a. C.). Su mando de la flota romana en el ataque a Carthago Nova y de la caballería romano-númida en la Batalla de Zama contribuyeron a las victorias de Escipión.
 
Según algunos historiadores romanos, incluyendo Polibio, Lelio era amigo de Escipión desde su niñez; a pesar de todo, los orígenes de su familia son prácticamente desconocidos. Según Tito Livio, Lelio no procedía de una familia rica, ya que en 190 a. C., (el año de su consulado), pidió que se le concediera el mando de la campaña contra Antíoco III el Grande, con el fin de restaurar el patrimonio familiar.
 
Polibio sugiere que Lelio y Escipión fueron compañeros desde sus comienzos en el ejército, ya que Lelio fue al parecer uno de los testigos del rescate del padre de Escipión, Publio Cornelio Escipión en una escaramuza en las inmediaciones del Río Ticino, a finales de 218 a. C.
 
Lelio acompañó a Escipión en varias expediciones entre los años 210 a. C. y 201 a. C., pero no recibió ningún nombramiento senatorial oficial hasta aproximadamente 202 a. C., año en el que fue elegido cuestor. La falta de reconocimiento de Lelio podía estar debida a la baja clase social de su familia o simplemente a la falta de riqueza e influencia política.
 
Durante su campaña en Hispania (210 a. C. - 206 a. C.), Lelio se convirtió en el segundo al mando de Escipión y el único al que éste confiaba sus planes para tomar la península. Lideró una fuerza de treinta barcos durante el asalto a Carthago Nova (Cartagena) en 209 a. C. y, por sus servicios, recibió de Escipión una corona de oro y treinta bueyes.
 
Tras la toma de esta posición, Escipión delegó en Lelio la custodia de algunos de los rehenes más importantes y los envió a Roma para que transmitiera al Senado la noticia de la victoria. Llegó allí a principios de 209 a. C., y después de informar al Senado y al pueblo de la caída de Cartago Nova, y entregar a sus prisioneros -entre los que se encontraban Magón, el gobernador de la ciudad, quince miembros del Gran Consejo de Cartago y dos miembros del consejo de ancianos - se reincorporó a las tropas romanas que invernaban en Tarraco (208 a. C.).
 
Según Polibio, Lelio comandó el ala derecha del ejército romano en la Batalla de Baecula (Bailén), en 208 a. C.,3 donde Escipión infligió una sonora derrota a Asdrúbal Barca, obligándole a retirarse al Norte de Italia. Escipión se pasó los dos años siguientes (208 a. C. - 206 a. C.) combatiendo a Magón, hasta que este se vio forzado a retirarse en 206 a. C.
 
Otras acciones en donde Lelio es mencionado ocurren en 206 a. C. cuando Illiturgi, ubicada en la orilla derecha del Betis, fue tomada; cuando un destacamento de la flota romana, bajo sus órdenes, derrotó al almirante púnico Adherbal, y cuando comandó la caballería, en la batalla en donde fue derrotado Indíbil.
 
Dos veces visitó la corte de Sifax, rey de los númidas masesilos, y el más poderoso de los príncipes de África, cuya alianza tenía igual importancia tanto para Cartago, como para Roma. La primera vez fue como enviado por Escipión el Africano, la siguiente vez como su compañero, y, muchos años después, le contó a su amigo común, el historiador Polibio, los pormenores de esa embajada.
 
Los romanos tuvieron también que hacer frente a motines entre los soldados e insurrecciones entre las tribus locales durante 207 a. C., año en el que Escipión cayó enfermo. No está claro el papel de Lelio durante las revueltas, si trató de sofocarlas o estaba ausente, se desconoce. Livio nombra únicamente a Silano y Lucio Cornelio Escipión Asiático como los comandantes que sofocaron estas revueltas. Tampoco se conoce el papel de Lelio durante la decisiva Batalla de Ilipa.
 
Después de que los cartagineses hubieron evacuado Hispania, Lelio regresó con Escipión a Roma, y estuvo presente en los comicios consulares, en el otoño de 206 a. C., en donde su amigo fue electo cónsul.
 
Durante el consulado de Escipión (205 a. C.), éste designó a Lelio como su ayudante en la provincia de Sicilia. Desde su base isleña, Lelio comandó una expedición contra Cartago mientras Escipión reunía tropas y suministros para una invasión a escala completa.
 El objetivo de la invasión era aliarse con el príncipe bereber Sifax y el príncipe númida Masinisa. A pesar de que los dos parecían dispuestos a aliarse con Escipión, Sifax cambió de parecer cuando Asdrúbal Giscón le ofreció la mano de su hija Sofonisba. Masinisa en cambio sí aceptó unirse a Escipión.
 
En 204 a. C., Escipión estaba preparado para invadir África. Lelio, con veinte galeras de guerra, escoltó la izquierda de la flota de transporte de tropas desde el puerto de Lilibeo hasta el promontorio cercano a la ciudad de Útica, donde finalmente desembarcaron en suelo africano.
 
A él y a Masinisa se les encomendó quemar los campamentos púnicos y de los númidas, por medio de un ataque nocturno.
 
En 203 a. C., Lelio participó en la Batalla de los Grandes Campos y derrotó finalmente al príncipe Sifax, al que capturó vivo tras la toma de la ciudad de Cirta. Por estos servicios Lelio recibió por segunda vez una corona de oro.
 
Por segunda vez también fue el ujier de la victoria y el encargado de llevar a ilustres cautivos - Sifax junto con su hijo Vermina y otros notables masesilos - ante el senado y el pueblo de Roma. Permaneció en Italia hasta que los últimos emisarios cartagineses recibieron la respuesta final a su solicitud de paz, y se reunió con Escipión en África en los últimos meses de 203 a. C..
 
En el año 202 a. C. se libró la Batalla de Zama, en la que Lelio prestó un servicio considerable a la victoria de Escipión. El cuerpo de caballería liderado por Lelio atacó a las fuerzas cartaginesas por la retaguradia causándolas grandes bajas. Entró finalmente en el Senado tras ser elegido cuestor gracias en gran medida a la reputación que se había ganado a la sombra de Escipión.
 
En 197 a. C. Lelio fue elegido edil plebeyo y en 196 a. C. fue elegido pretor. Al año siguiente fue nombrado propretor y se le otorgó el gobierno de Sicilia. La elección de Lelio para estos cargos se debió a la influencia de su antiguo comandante. Sin embargo, esta influencia no sirvió para que Lelio fuera elegido para el consulado en 192 a. C.  Lelio fue finalmente elegido cónsul en 190 a. C., junto al hermano menor de Escipión, Lucio Cornelio Escipión Asiático. Intentó sin éxito que el Senado le nombrara para combatir al rey Antíoco el Grande, sin embargo, la Cámara finalmente se decantó por Escipión Asiático.
 
Lelio por su parte fue nombrado procónsul de la Galia Cisalpina y durante su estancia en el cargo se dedicó a organizar el territorio de los antiguos boios. Piacenza y Cremona fueron repobladas durante su gobierno.
 
Lelio tuvo un hijo con su esposa, cuya identidad se desconoce. Este hijo, llamado Cayo Lelio Sapiens, fue elegido cónsul en 140 a. C.
 
Lelio, junto a otros dos consulares fue enviado como miembro de una delegación para negociar con el rey de Macedonia, Perseo (174 a. C. - 173 a. C.). En 170 a. C., fue enviado por el Senado para investigar ciertos cargos presentados contra Cayo Casio Longino, cónsul del año 171 a. C., por algunas de las tribus galas de los Grisones.
 
En el año 160 a. C. proporcionó mucha información de primera mano al historiador Polibio. La muerte de Lelio debió suceder durante esta época, aunque se desconoce el año de su muerte.



jueves, 21 de julio de 2016

EL CÓNSUL CNEO MANLIO VULSÓN


 

Cneo Manlio Vulsón (en latín, Gnaeus Manlius Vulso) fue un cónsul romano en el año 189 a. C. junto con Marco Fulvio Nobilior.
 
En el año 197 a. C. fue edil curul y después pretor con Sicilia como provincia (195 a. C.). En 193 a. C. fue uno de los triunviros designados para fundar una colonia latina en el territorio de Turios; en este año fue además candidato al consulado, pero no fue elegido.


En 189 a. C. fue cónsul con Marco Fulvio Nobilior. Fue enviado en Asia para concluir la paz con Antíoco III el Grande, que ya había sido acordada por Escipión Asiático; llegó a Efeso en la primavera de 189 a. C. y como estaba ansioso de obtener gloria y botín decidió atacar a los gálatas del Asia Menor, sin tener para eso instrucciones del Senado; hizo la guerra con éxito (la llamada guerra gálata y derrotó a los tres jefes tribales que gobernaban a los galatas (tolostoboios, tectosagos y trocmos) que se tuvieron que someter incondicionalmente al poder romano.


Acabada la campaña en medio del otoño trajo sus tropas a los cuarteles de invierno; en la guerra recogió parte de las grandes riquezas que los gálatas habían acumulado en sus campañas de saqueo.


Manlio Vulsón permaneció en Asia como procónsul el siguiente año 188 a. C. cuando concluyó formalmente el tratado con Antíoco y arregló los asuntos de Asia. A mediados del verano volvió a Europa a través de Tracia (donde su ejército fue atacado por los tracios y perdió una parte del botín capturado a los gálatas), el Reino de Macedonia y el Epiro y pasó el invierno en Apolonia de Iliria. Llegó a Roma en 187 a. C. y pidió los honores del triunfo, y aunque se oponía la mayoría de los diez comisionados encargados junto con él de arreglar la paz, al final le fue concedido. Sus soldados introdujeron en Roma los lujos de Oriente que tuvieron un efecto negativo a la sociedad romana.


En 184 a. C. fue un candidato a la censura, pero no fue elegido.
 
Vulsón era un patricio que pertenecía a la gens Manlia, pero su conexión con la más conocida rama, los Torcuatos, es desconocida. Pudo haber sido descendiente de Lucio Manlio Vulsón Longo, cónsul en 256 a. C., junto con Marco Atilio Régulo, y en 250 a. C.



Aulo Manlio Vulsón, cónsul once años más tarde en 178 a. C., pudo haber sido su hermano menor.