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martes, 18 de abril de 2023

EUSEBIO DE CESÁREA, EL FAVORITO DEL EMPERADOR CONSTANTINO

 

Eusebio de Cesárea (circa 260-340) fue un destacado escritor y prelado cristiano griego, conocido por su papel en las luchas teológicas del siglo IV y su contribución a la historiografía eclesiástica. Nacido en Cesárea, en la provincia romana de Palestina, Eusebio se convirtió en uno de los más influyentes y prolíficos escritores cristianos de su tiempo.

 

Desde temprana edad, Eusebio mostró habilidades excepcionales en la oratoria y la escritura, lo que lo llevó a estudiar en la escuela de Antioquía, donde se familiarizó con la teología cristiana y la filosofía griega. A medida que su reputación crecía, fue reconocido como un talentoso defensor del cristianismo y se ganó el favor del emperador Constantino el Grande, quien lo nombró su favorito y le otorgó varios cargos de influencia en la Iglesia.

 

En 313, Eusebio fue elegido obispo de Cesárea, una posición que ocupó durante casi cuarenta años. Durante su episcopado, Eusebio se enfrentó a desafíos teológicos y políticos, especialmente en las luchas entre los ortodoxos y los arrianos, una controversia sobre la naturaleza de Jesucristo. Aunque inicialmente favoreció una posición moderada en el conflicto, que buscaba la reconciliación y la unidad en la Iglesia, más tarde se inclinó hacia una postura más arriana, lo que le llevó a enfrentamientos con otros líderes cristianos, como Atanasio de Alejandría.

 

A pesar de su papel en las controversias teológicas de la época, Eusebio es más conocido por su contribución a la historiografía eclesiástica. Es considerado el fundador de la historiografía eclesiástica y se le atribuye la creación de las bases de la cronología cristiana hasta el año 323 en su obra "Crónica", en la que compiló una lista de los obispos y líderes cristianos de su tiempo. Además, Eusebio escribió una "Historia Eclesiástica", una obra que abarcaba la historia del cristianismo desde los orígenes hasta su tiempo, convirtiéndose en una fuente invaluable para el estudio de la historia primitiva del cristianismo.

 

Eusebio también fue autor de dos obras apologéticas importantes: "Preparación evangélica" y "Demostración evangélica". En "Preparación evangélica", Eusebio buscaba mostrar la validez del cristianismo en el contexto del mundo griego y romano, utilizando la filosofía y la literatura clásica como herramientas para argumentar en favor de la fe cristiana. Por otro lado, en "Demostración evangélica", Eusebio defendía la veracidad y autenticidad de los Evangelios como testimonios fiables de la vida y enseñanzas de Jesús.


lunes, 13 de abril de 2020

CONSTANTINO DICE SOBRE LAS DISPUTAS RELIGIOSAS



Considero absolutamente contrario a la ley divina que pasemos por alto tales disputas y discusiones, ya que el Supremo Dios podría lanzar su cólera contra la especie humana e incluso contra mí, el hombre a cuyo cuidado Él y Su voluntad celestial han puesto el gobierno de todas las cosas terrenales.
 ( Eusebio en "Historia eclesiástica" )









sábado, 11 de abril de 2020

ARENGA DEL EMPERADOR LICINIO A SUS LEGIONES, PARA COMBATIR CONTRA CONSTANTINO



Amigos y compañeros, éstos son nuestros dioses ancestrales, a los que honramos porque los hemos recibido de nuestros antepasados más antiguos para rendirles culto. El caudillo de los que vienen contra nosotros ya no cree en nuestra religión ancestral y ha adoptado una fe impía, adoptando erróneamente a un dios extranjero de no se sabe dónde; incluso pone en evidencia a su propio ejército con el vergonzoso emblema de ese dios. Confiando en él, avanza con las armas preparadas, pero no contra nosotros, sino principalmente contra los dioses a los que ha ofendido. Ha llegado el momento en que se demostrará quién está equivocado, el momento que decidirá entre los dioses honrados por nosotros y los dioses honrados por el otro bando.

( Eusebio en "Vida de Constantino" )



ÁUREO DEL EMPERADOR LICINIO







jueves, 9 de abril de 2020

ABGARO V DE EDESA, EL REY QUE ESCRIBIÓ A JESUCRISTO



Abgar o Abgaro V de Edesa (árabe: أبجر الخامس أوكاما, transcrito como ʾAḇgar al-kḤəmiš ʾUkkāmā; siríaco: ܐܒܓܪ ܚܡܝܫܝܐ ܐܘܟܡܐ, transcrito como ʾAḇgar Ḥəmišāyā ʾUkkāmā; armenio: Աբգար Ե Եդեսացի, transcrito como Abgar Hingerord Yedesatsi; griego: Ἄβγαρος, transcrito como Abgaros) fue un gobernante del Reino de Osroena, que tuvo su capital en Edesa. Reinó entre los años 4 y el 7 a. C. y, posteriormente, volvió a reinar desde el año 13 hasta hacia el 40 d. C. Era de origen nabateo​ o, según Moisés de Corene, parto de la dinastía arsácida.

 

Según Eusebio de Cesárea, del siglo IV, Abgaro mandó a un mensajero a Jesús para pedirle que le curase de una enfermedad y este le respondió que le sanaría posteriormente. Según esa historia, tras la Ascensión, el apóstol Tomás mandó al discípulo Tadeo de Edesa, que lo sanó y lo convirtió al cristianismo. Según el texto titulado Doctrina de Addai, del siglo V, el mensajero se llamaba Hannán y este le entregó al rey un retrato de Jesús, conocido como el Mandylion.

 

Abgaro V llegó al poder en el año 4 a.C. . La familia real de Osroena era de origen nabateo (árabe)​ y él fue llamado "rey de los árabes" por Tácito.​ Se convirtió en vasallo de Roma. Perdió el trono en el año 7 d.C. y lo recuperó cinco años después.

 

El historiador armenio Moisés de Corene (ca. 410–490s d.C.) dijo que la esposa principal de Abgaro V había sido Helena de Adiabene, que anteriormente había sido esposa de Monobaz I de Adiabene, y que los reinos de Adiabene y de Edesa estaban vinculados de algún modo.

 

La primera esposa de Abgaro, que se llamaba Helena fue a Jerusalén en tiempos de Claudio, durante la hambruna que Agabus había predicho; con todos sus tesoros ella compró en Egipto una gran cantidad de grano, que distribuyó entre los pobres, un hecho que Josefo testifica. La tumba de Helena, una verdaderamente notable, todavía se ve frente a la puerta de Jerusalén.​

 

Flavio Josefo dice que Helena fue esposa y hermana de Monobaz I. ​ Posteriormente, se habría casado en segundas nupcias con Abgaro V.

 

No obstante, el historiador Robert Eisenman sugirió que Helena fue hermana y esposa de Abgaro V y que este le entregó tierras en Adiabene.​ El profesor Eisenman dice que el rey Abgaro V es también la persona llamada Ágabo que aparece en los Hechos de los Apóstoles 11:27-30, donde se menciona la hambruna donde estuvo Helena. Eisenman también dice que la Antioquía de Orontes bíblica es Antioquía de Edesa y que san Pablo y Bernabé fueron a Edesa.​

 

Eusebio de Cesárea, en su obra Historia de la Iglesia, realizada en el siglo IV, informó de que en los archivos de Edesa había una copia de una carta de Abgar a Jesús y otra con la respuesta.​ Según esta historia, fue convertido al cristianismo por Tadeo de Edesa, uno de los setenta discípulos nombrados por Jesús. ​

 

Según el texto fechado en el siglo V y titulado Doctrina de Addai, siendo Addai el equivalente sirio de Tadeo, el rey Abgaro envió como mensajero a su archivero y pintor Hannán (o Ananías).​ Según la Doctrina de Addai Jesús no escribió ninguna carta, sino que Hannán se encargó de trasmitir la respuesta, probablemente por escrito, al rey en el año 32.​

 

La carta del rey Abgaro V dice:

Abgaro Ukkâmâ, príncipe de Edesa, a Jesús el Salvador bueno que ha aparecido en Jerusalén. Salud.
He tenido noticia de actividades tuyas y de las curaciones que realizas sin medicinas ni hierbas. Pues, según cuentan, devuelves la vista a los ciegos, haces andar a los cojos, limpias a los leprosos, expulsas a los espíritus inmundos y a los demonios, sanas a los atormentados por largas enfermedades y resucitas a los muertos.
Después de escuchar todas estas noticias acerca de ti, se me ha ocurrido que es por una de estas dos cosas: o porque tú eres Dios, que has bajado del Cielo y realizas estas cosas, o eres Hijo de Dios y por eso las haces. Por esa razón, pues, te he escrito rogándote que te tomes la molestia de venir hasta mí para curarme de la enfermedad que me aflije.
Pues yo también he oído decir que los judíos murmuran contra ti y pretenden hacerte mal. Yo tengo una ciudad muy pequeña, pero digna, que es suficiente para los dos.

 

La carta de Jesús dice:

Abgaro, eres dichoso por haber creído en mí sin haberme visto. Pues de mí está escrito que los que me hayan visto no creerán en mi, para que aquellos que no me hayan visto crean y vivan.
Y sobre lo que me has escrito pidiéndome que vaya hasta ti, es preciso que cumpla aquí todas aquellas cosas por las que fui enviado. Entonces subiré de nuevo al lado del que me envió.
Pero cuando sea elevado al Cielo, te enviaré a uno de mis discípulos para que cure tu enfermedad y os otorgue la vida a ti y a los tuyos.

 

Eusebio de Cesarea dice que, tras la ascensión, el apóstol Tomás envió a Tadeo a Edesa para curar al rey Abgaro. En la ciudad, habitó en casa de Tobías, hijo de Tobías, y realizó varias sanaciones. Cuando el rey escuchó hablar de Tadeo supo que se trataba de la persona que le había enviado Jesús. Abgaro se encontró con Tobías y le dijo que le enviase a su casa a aquel discípulo, a lo que Tadeo respondió había venido realizando sanaciones por él y acudió a encontrarse con el monarca. Tras encontrarse con el rey, le dio un discurso sobre la fe cristiana y, posteriormente, le sanó de su enfermedad. Tras esto, Tadeo sanó a otros ciudadanos.​

 

Egeria, del siglo IV, habló de esta carta en sus escritos sobre su peregrinación a Edesa. Ella leyó la carta durante su estancia y dijo que las copias que había en la ciudad eran más completas que las que había en su lugar de procedencia.

 

El académico Bart D. Ehrman, sin embargo, menciona evidencias de Han Drijvers y otros autores según las cuales toda esta correspondencia habría sido realizada en el siglo III por los cristianos ortodoxos "para una polémica antimaniquea", y argumenta que es totalmente falsa.

 

Además de la importancia que ha tenido como texto apócrifo, la correspondencia del rey Abgar se ha utilizado en algunas liturgias en ocasiones. Esta correspondencia se conmemora en la liturgia siríacas durante la Cuaresma. La liturgia celta parece haberle dado cierta importancia; el Liber Hymnorum, un manuscrito conservado en el Trinity College de Dublín (E. 4, 2), tiene dos peticiones con líneas de la carta a Abgar. Incluso es posible que esta carta, seguida de varias oraciones, haya sido parte de alguna liturgia menor en algunas iglesias católicas.​

 

En la Doctrina de Addai, fechada en el siglo V, se dice que Hannán (o Ananías), pintor y archivero del rey, hizo de mensajero y trajo de regreso a Edesa un retrato de Jesús, a quien había encontrado en la casa de Gamaliel. Este retrato se conservó en el palacio real.

 

La tradición cristiana también ha dicho que esta era una imagen realizada milagrosamente (aquiropoetas, "αχειροποίητα") y se ha vinculado con el Paño de la Verónica, que se habría hecho cuando una mujer le limpió el rostro a Jesús cuando iba camino del Calvario.​

 

También se ha argumentado que la imagen que llegó a Edesa desde Jerusalén era la Sábana Santa, que se encontraba doblada en cuatro, por lo que era conocida como tetradiplon.

 

El 15 de agosto del 944 la iglesia de Santa María de las Blanquernas de Constantinopla recibió las cartas y el Mandylion. Estas reliquias fueron llevadas posteriormente a la iglesia de la Virgen del Faro de la ciudad.​

 

El 24 de agosto de 2009 el Banco Central de Armenia introdujo un nuevo billete con un valor de 100.000 drames armenios. El billete tiene un retrato del rey Abgaro V y le describe como rey de la Mesopotamia Armenia. Aparece con un estandarte real con una imagen de Jesús, conocido como Mandylion. El reverso del billete presenta al discípulo cristiano Tadeo de Edesa entregando la imagen de Jesús al rey Abgar V.


miércoles, 8 de abril de 2020

MARCELINO COMES



Conde Marcelino o Marcellinus Comes (finales del siglo IV-ca. 534) fue un cronista en latín, a pesar de realizar su obra bajo el Imperio bizantino. Estuvo activo en los reinados de los emperadores Justino I (518-527) y Justiniano (527-565). Era ilirio por nacimiento, según Casiodoro,​ y pasó la mayor parte de su vida en la corte de Constantinopla.


Apenas una de sus obras sobrevive, una crónica (Anales) que continuaba la Historia Eclesiástica de Eusebio de Cesárea. Abarca el período de 379-534, y un continuador anónimo añadió los años posteriores hasta el 566. A pesar de que utiliza la lengua latina, describe principalmente asuntos de Oriente, como él mismo reconoce. Sólo recoge algunas informaciones sobre Occidente, elaboradas a partir de la Historia adversus paganos de Paulo Orosio y de De viris illustribus de Genadio de Marsella, introduciéndolas en lo que se refiere a Constantinopla. Su crónica está llena de detalles y anécdotas sobre ciudades y tribunales. Su religión era el cristianismo, registrando pocas noticias sobre las herejías.


domingo, 14 de octubre de 2018

NABOPOLASAR



Nabopolasar (en acadio Nabu-apla-us-ur o Nabu-apla-utsur) (658 a. C. - 15 de agosto de 605 a. C.) fue un rey caldeo de Babilonia, fundador del Imperio Neobabilónico y artífice de la caída del Imperio Asirio.

 

Su reinado comenzó el 23 de noviembre de 626 a. C. y falleció el 15 de agosto de 605 a. C.
 

No obstante sus oscuros orígenes (en una de sus inscripciones, conocida como el «Cilindro de .Nabopolasar», se llama a sí mismo «hijo de nadie»), Nabopolasar habría sido un jefe caldeo de cierto relieve en los años previos a su llegada al trono. Assurbanipal, rey de Asiria, murió hacia 627 a. C., al mismo tiempo que Kandalanu, su «rey marioneta» de Babilonia.

 

El vacío de poder fue ocupado rápidamente por Nabopolasar, quien, luego de exitosas campañas contra las posiciones asirias en ciudades como Nippur o Uruk, fue coronado rey de Babilonia en el 626 a. C. 


A pesar de ello, se cree que Assur-etil-ilani y Sin-shar-ishkun, sucesivos reyes de Asiria, mantuvieron por un tiempo en su poder buena parte de Babilonia.

 

En este primer período la guerra se desarrolló en el territorio de Babilonia, lo que llevó a la destrucción de templos y el saqueo de ciudades. Después del 623 a. C. las crónicas nos presentan una laguna de siete años, pero en el 616 a. C. se ve a Nabopolasar mucho más afianzado y adoptando una posición ofensiva. 


El ejército babilonio sometió varias ciudades del Éufrates medio, alcanzando Suhu e Hindanu (al sur de Harrán), y regresando con un lucrativo botín. En el año 615 a. C., Nabopolasar remontó el curso del Tigris hasta sitiar Assur, pero fue rechazado. Por entonces los asirios ya eran apoyados por las fuerzas egipcias de Psamético I, el cual era independiente de Asiria desde el 654 a. C.

 

En su año de ascensión (626 a. C.), Nabopolasar había devuelto estatuas divinas a la ciudad elamita de Susa, tratando de ganarse el favor de Elam, tradicional aliado de los líderes caldeos. Elam se encontraba por entonces en plena decadencia, pero su rol sería ocupado por los emergentes medos (llamados umman-manda en las Crónicas de Babilonia). 


Tras repetidos ataques sobre Asiria, la ciudad de Asur cayó en manos de los medos en el 614 a. C. Nabopolasar llegó a Assur unos días más tarde, pactando allí mismo una alianza con el rey medo Ciáxares, la cual fue, según informes tardíos (Beroso), confirmada por el matrimonio de Nabucodonosor, heredero de Babilonia, con una princesa meda. 


En el 612 a. C. los medos y los babilonios atacaron la ciudad de Nínive, devastando y saqueando la gran capital asiria. Sin-shar-ishkun, el rey asirio, pudo haber perecido durante la destrucción de Nínive.

 

Con el apoyo egipcio, un nuevo rey, Assur-uballit II, formó un último foco de resistencia en Harrán, ciudad que cayó en el año 609 a. C. En los años siguientes las campañas de Nabopolasar se concentraron en las fronteras de Urartu, donde se especula que se habría refugiado Assur-uballit.


 Durante los futuros encuentros con los egipcios en el Alto Éufrates, el ejército de Babilonia fue comandado por Nabucodonosor. Nabopolasar, enfermo y probablemente a una edad avanzada, murió en Babilonia el 15 ó 16 de agosto de 605 a. C.

 

Las campañas de Nabopolasar lograron el establecimiento de la hegemonía babilonia sobre los valles del Tigris y el Éufrates, y sentaron la base para la futura expansión sobre Siria y el Levante.

 

Asiria perdió su entidad política, y sus grandes ciudades fueron saqueadas. No se sabe mucho sobre lo que sucedió en Asiria después de la conquista, aunque se cree que fue repartida entre Babilonia y los medos. En otras áreas, como Hindanu o Rasapu en el Éufrates, Nabopolasar aplicó la deportación masiva, sentando un precedente que sería seguido por su hijo Nabucodonosor.

 

La presencia del rey en Babilonia durante buena parte del año (debido al sistema de campañas anuales, que ocupaban a sobre todo los meses de verano y primavera), así como la relativa estabilidad de los últimos años, permitieron que se llevara a cabo un extenso programa de obras públicas.

 

Aun así, muchos proyectos, como la construcción del sistema de fortificaciones de Babilonia, la calle procesional, el zigurat de Marduk (Etemenanki) y el palacio real, quedaron inconclusos durante el reinado de Nabopolasar y fueron finalizados por su sucesor Nabucodonosor II. 


Además del Etemenaki, muchos templos fueron restaurados y reconstruidos, tanto en Babilonia como en otras ciudades de prestigio. En cuanto al desarrollo agrario (base de la economía babilonia), se promovió activamente mediante la construcción de canales de regadío.

 

Cuatro Crónicas de Babilonia (textos proto-historiográficos escritos por sacerdotes babilonios) permiten reconstruir la secuencia cronológica del reinado de Nabopolasar: la Crónica de los primeros años de Nabopolasar (627-623 a. C.), la Crónica de la caída de Nínive (616-608 a. C.), la Crónica de los últimos años de Nabopolasar (608-605 a. C.) y la Crónica de los primeros años de Nabucodonosor (605-594 a. C.). Una quinta crónica, la llamada Crónica del Akitu, tan sólo menciona interrupciones del akitu o fiesta de año nuevo en su año de ascensión.

 

Aparte de ello poseemos una serie de inscripciones del propio rey, escritas en ocasiones como la apertura de un canal o la fundación o restauración de un templo; además Nabucodonosor nos informa en sus inscripciones acerca de los proyectos de construcción iniciados por su padre y finalizados por él.

 

La referencias clásicas son escasas. El historiador judío Flavio Josefo habla brevemente acerca de Nabopolasar en su Contra Apión (libro 1, capítulo 19; Sacred-Texts.com), citando al babilonio Beroso, y lo mismo hace Eusebio de Cesarea.

 

En cambio Heródoto, en su descripción de la caída de Asiria, se concentra en los medos y ni siquiera hace mención de Babilonia. La Biblia hebrea no menciona explícitamente a Nabopolasar, pero en el Libro de Nahum se profetiza sobre la caída de Asiria, y en ciertos pasajes de Reyes y Crónicas se hace referencia a hechos contemporáneos (2 Reyes 22, 28-30; 2 Crónicas 35, 20-36).