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domingo, 30 de abril de 2023

PUBLIO SEMPRONIO TUDITANO, HÉROE DE LA DESATROSA BATALLA DE CANNAS

 Publio Sempronio Tuditano (en latín, Publius Sempronius Tuditanus) fue un político y militar de la República romana. Elegido cónsul y censor, Sempronio lideró la retirada de los restos del ejército romano tras la batalla de Cannas.

 

El cónsul Lucio Emilio Paulo (que murió en Cannae), había dejado en reserva a 10 000 hombres en el campamento. Tras la desastrosa derrota estos soldados tenían tres opciones: entregarse a Aníbal, romper las filas de los cartagineses y huir y mantener la posición y morir luchando frente al enemigo. La pequeña fuerza había sido rodeada por los cartagineses.

 

El oficial superviviente de mayor grado en aquel fatídico día era Publio Sempronio Tuditano. Sempronio pidió a sus hombres que se pusieran sus escudos y lo siguieran a través de las líneas de los exhaustos cartagineses. De los 10 000 hombres solo 600 se atrevieron a unirse a Sempronio, el resto estaba convencido de que si se entregaban a Aníbal el Senado accedería a pagar un rescate por sus vidas. Sempronio y sus 600 hombres consiguieron atravesar las líneas cartaginesas y huyeron a Canusio, donde obtuvieron refugio.

 Este acto aumentó increíblemente la reputación de Tuditano entre el pueblo y el Senado. El Senado se negó a pagar el rescate de los hombres que se habían entregado a Aníbal. Los padres conscriptos, en la persona del senador senior Tito Manlio Torcuato, utilizaron el ejemplo de la marcha de Tuditano para negarse a pagar a Aníbal el rescate de esos cobardes que no se habían unido a Sempronio.

 

Dos años más tarde de su heroica marcha (214 a. C.), Sempronio fue elegido edil curul, y al año siguiente fue elegido pretor. Obtuvo Rímini como su provincia y tras la toma de Aterno retuvo su cargo durante los dos años siguientes (212-211 a. C.).

 

Sempronio fue elegido censor en 209 a. C. con Marco Cornelio Cetego como colega, a pesar de que ni Sempronio ni su colega habían ostentado el consulado. Estos dos jóvenes censores se mantuvieron en el cargo durante todo el lustro, cosa que no se cumplía desde el comienzo de la segunda guerra púnica debido a la muerte de alguno de los censores (normalmente en el transcurso de alguna batalla).

 

Fue Sempronio quien tuvo el derecho de decidir quién sería el nuevo Princeps Senatus. Cetego quería que se eligiera para el cargo a Tito Manlio Torcuato, un eminente excensor que había ostentado este cargo en 231 a. C. Sin embargo, Sempronio apoyaba la candidatura de Quinto Fabio Máximo que había sido elegido para la censura en 230 a. C. y por ello era senador junior con respecto a Torcuato.

 La decisión de Sempronio prevaleció sobre el deseo de Cetego rompiendo así la tradición de elegir para el puesto al más experimentado de los senadores senior. A partir de ese momento se elegiría para el puesto al hombre que más méritos hiciera, lo que permitió a Escipión el Africano acceder al cargo a pesar de su juventud.

 

En 205 a. C. Sempronio fue enviado a Grecia a la cabeza de una fuerza naval y terrestre con el fin de enfrentarse a Filipo V de Macedonia en el conflicto conocido como primera guerra macedónica con el título de procónsul. Sempronio sin embargo concluyó un tratado con Filipo, conocido como la "Paz de Fénice". El tratado fue alegremente ratificado por un Senado deseoso de desviar su atención a la guerra en África.

 

En 204 a. C. Sempronio fue elegido en ausencia para el consulado junto a su antiguo colega en la censura Marco Cornelio Cetego. Sempronio recibió el territorio de Brucio como provincia proconsular para que continuara la guerra frente a Aníbal. Sempronio fue derrotado por Aníbal perdiendo 2000 hombres pero después obtuvo una victoria decisiva obligándole a encerrarse tras las murallas de Crotona.

 

En 201 a. C., Sempronio formó parte de la embajada enviada a Ptolomeo rey de Egipto.


martes, 14 de abril de 2020

GUERRAS LUSITANAS



Guerras lusitanas es la denominación historiográfica​ de las guerras que mantuvo la República romana con un conjunto de pueblos del oeste de la península ibérica, a los que los propios romanos llamaban lusitanos, y cuyo territorio fue incorporado a la provincia denominada Hispania Ulterior. 


Tuvieron lugar entre 155 a. C. - 139 a. C., siendo en parte simultáneas a las guerras celtíberas (guerra numantina, desde el 154 a. C., en el territorio que fue incorporado a la Hispania Citerior). La guerra lusitana fue también llamada Purinos Polemos (que significa la Guerra Fiera).]

 

Los lusitanos se rebelaron contra Roma en dos ocasiones (155 a. C. y 146 a. C.), siendo derrotados en ambos casos.

 

En el 194 a. C., estallaron las hostilidades entre los romanos y los lusitanos, quienes eran un pueblo autóctono. En 190 a. C. Lucio Emilio Paulo se enfrentó a los lusitanos; tras ser inicialmente derrotado y perder 6000 de sus hombres finalmente se impuso y les mató 30 000 de sus guerreros (según Plutarco). Al año siguiente Publio Junio Bruto derrotó y mató a 18 000 lusitanos y capturó a 2300 más. ​Su sucesor como pretor de la provincia Ulterior (188 a. C.-186 a. C.), al inicio de su gobierno atacó a los lusitanos y asedió Asta Regia, matando a 6000 personas.​

 

En el 179 a. C., los romanos tuvieron éxito en la pacificación de la zona y obtuvieron un significativo tratado de paz. Sin embargo en el 155 a. C., una gran revuelta bajó el liderato de un cacique llamado Púnico, que se había aliado con los vetones, azotó la región. En el 154 a. C. los lusitanos derrotaron a Lucio Manlio Acidino, gobernador de la Citerior, y a Lucio Calpurnio Pisón, de la Ulterior, en la Bética, donde les infligen 5000 bajas. 



Tras la muerte de Púnico, otro cacique llamado Césaro asumió el liderazgo de la revuelta de los lusitanos, derrotando a Lucio Mummio en una maniobra de retirada en 153 a. C., tras lo cual animó la resistencia de los celtíberos, en especial los segedanos, en la Segunda Guerra Celtíbera.​ Otro señor de la guerra, llamado Cauceno, se levantó contra Roma en el norte de África.

 

Entre los años 154 a. C. a 153 a. C. el pretor Lucio Mumio combatió con 15 000 legionarios, tras varias derrotas iniciales en las que perdió 5000​ a 6000 hombres,​ los lusitanos y celtíberos organizaron un ejército de 20 000 infantes y 5000 jinetes ​a los que finalmente logró imponerse y hasta fue honrado poco después con un Triunfo.

 

El pretor Servio Sulpicio Galba y el procónsul Lucio Licinio Lúculo llegaron en el 151 a. C. y procedieron a subyugar a la población local. Sin embargo, los lusitanos les causaron más de 7000 bajas en combate, obligándolos a retirarse a sus cuarteles de invierno en Conistorgis, en territorio de los cuneos, con los 20 000 hombres que les restaban. Entonces Galba invitó a los líderes lusitanos a "entablar negociaciones de paz" (150 a. C.) atrayendo a más de 30 000 desarmados,  ​y los mató allí mismo, masacrando 8000​ o 9000​ y vendió como esclavos a otros 20 000, incluyendo mujeres y niños.​


Terminando poco elegantemente esta fase de la guerra. Por otro lado, Lucio Licinio Lúculo tras atacar a los vacceos y matarles 4000 guerreros, se retiró a la Turdetania a pasar el invierno, ahí fue que se enteró que un ejército de iberos planeaba cruzar las Columnas de Hércules y atacar a los aliados de Roma en África, como ya habían hecho con éxito los lusitanos en 153 a. C., Lúculo intervino antes que embarcaran y masacró a 15 000 de ellos.​


En 147 a. C. llegó con refuerzos Cayo Vetilio (Caius Vetilius), sumando 10 000 soldados romanos en la zona.

 

En el 146 a. C. los lusitanos encontraron un nuevo líder llamado Viriato, quien fue ganando renombre entre los romanos como un gran jefe de guerrillas, reuniendo cerca de 6000 guerreros. Vetilio lanzó una ofensiva contra los indígenas que fue respondida por una campaña de guerrillas. Cuando los romanos se adentraron en territorio enemigo persiguiendo a Viriato, fueron emboscados en un desfiladero de la actual Serranía de Ronda muriendo o siendo capturados 4000 romanos y escapando el resto. 


Vetilio no sobrevivió.​ Los romanos sobrevivientes fueron reforzados por 5000 bellos y titos, lanzando otra ofensiva que también terminó en un desastre, muriendo la mayoría de los celtíberos aliados y teniendo que refugiarse en Carteia los sobrevivientes esperando refuerzos.​

 

Viriato y los suyos aprovecharon la inactividad del enemigo vencido y tomaron la iniciativa, entrando en la Carpetania y en el valle del río Betis, regiones que devastaron. Mientras que el sucesor de Vetilio, el pretor Cayo Plautio quedó al mando en la Ulterior con 10 000 infantes y 1300 jinetes, quien de inmediato lanzó una ofensiva para capturar al caudillo lusitano en la Carpetania, Viriato recurrió nuevamente a las tácticas de guerrilla y causó más de 4000 bajas a los romanos.​

 

En el 145 a. C., el general Quinto Fabio Máximo Emiliano con 30 000 soldados (17 000 recientemente reclutados) realizó una campaña con éxito contra los lusitanos, pero falló en su objetivo de arrestar a Viriato. En el 143 a. C., Viriato formó una coalición contra los romanos con varias tribus celtíberas. En el 142 a. C. el aliado de Viriato, el caudillo celtíbero Tangino, fue derrotado por Quinto Pompeyo.​ 


Entre 141 a. C. a 140 a. C. Fabio Máximo siguió su campaña con dos legiones romanas y auxiliares, 18 000 infantes y 1600 jinetes romanos,18​ 300 númidas y 10 elefantes de guerra enviados por el rey Micipsa por Sierra Morena. ​Viriato los derrotó, matando a 3000 romanos. ​ 


Tras esto el general romano se refugió en su campamento base donde recibió 5000 refuerzos con los que inicio una nueva ofensiva haciendo retroceder a los lusitanos.​ Tuvo éxito al enfrentar a los jefes lusitanos Curio y Apuleyo, quienes le enfrentaron en una batalla abierta, siendo destruidas sus fuerzas y capturados 10 000 de sus hombres.​ Sin embargo, meses después el ejército romano fue emboscado y derrotado en la sierra.

 

Más tarde, Viriato derrotó también al general Quinto Fabio Máximo Serviliano y aceptó perdonarle la vida a cambio de un tratado de paz de igual a igual.

 

El tratado fue roto un año después por Quinto Servilio Cepión, quien penetró con 20 000 legionarios en las tierras de los vetenos y galaicos mientras que Marco Popilio Lenas pacificaba la región entre los ríos Duero y Tajo, construyendo varios campamentos para asegurarla.​

 

En el 139 a. C. Viriato fue finalmente asesinado mientras dormía por tres de sus compañeros, Audax, Ditalco y Minuro, que habían sido enviados como emisarios a Roma y sobornados por Marco Popilio Lenas.

 

Décimo Junio Bruto observó mientras se internaba en Lusitania que sus ciudades estaban defendidas por mujeres guerreras.

 

Durante los años 61 a 60 a. C. el propretor Cayo Julio César con un ejército de 20 cohortes (unos 10 000 hombres) y 5000 auxiliares locales sometió definitivamente a los lusitanos.


martes, 7 de abril de 2020

EL CÓNSUL CNEO BEBIO TANFILO


Cneo Bebio Tanfilo (en latín, Gnaeus Baebius Tamphilus) fue un político y militar de la Antigua Roma.
 
Fue tribuno de la plebe en el año 204 a. C. cuando sometió a juicio político a los censores salientes Marco Livio Salinator y Cayo Claudio Nerón por la manera irregular en que habían cumplido los deberes de su cargo; el Senado, a pesar de que no estaba contento con los acusados, lo obligó a retirar la acusación por el principio de no responsabilidad de los censores.
 
En 199 a. C. fue pretor. Recibió el mando de las legiones del cónsul del año anterior, Cayo Aurelio Cota, estacionadas en las cercanías de Ariminium, con instrucciones de esperar la llegada del nuevo cónsul Lucio Cornelio Léntulo; pero Tanfilo, ansioso por obtener gloria, hizo una incursión en el país de los ínsubres y fue derrotado con grandes pérdidas.
 
 Cuando llegó Léntulo poco después, se le ordenó salir de la provincia y fue enviado a Roma en desgracia.
 
En 186 a. C. fue uno de los triunviros designados para fundar dos colonias y en el año 182 a. C. fue cónsul con Lucio Emilio Paulo.
 
Juntos lucharon contra los ligures con éxito; al año siguiente obtuvo la Liguria de provincia como procónsul.


domingo, 5 de abril de 2020

QUINTO FULVIO FLACO FINANCIA UNOS JUEGOS PARA LA PLEBE


El cónsul Quinto Fulvio declaró que, antes de realizar ningún acto oficial, quería liberarse y liberar al Estado de obligaciones religiosas cumpliendo las promesas votivas; que el día de su último combate contra los celtíberos había prometido con voto la celebración de unos juegos en honor de Júpiter Óptimo Máximo y la construcción de un templo a la Fortuna Ecuestre; y que con ese objeto había reunido dinero aportado por los hispanos.
 
Se aprobó la celebración de los juegos y el nombramiento de duoviros para adjudicar la construcción del templo.
 
 En cuanto al presupuesto, se estableció como tope para gastar en los juegos la suma que se había asignado a Fulvio Nobilior para la celebración de los juegos tras la guerra de Etolia; además, para estos juegos, no recabaría, impondría o aceptaría contribución alguna ni haría nada que contraviniese el senadoconsulto referente a los juegos que había sido promulgado durante el consulado de Lucio Emilio y Cneo Bebio.
 
 El senado había tomado aquella decisión por lo excesivo de los gastos que se habían hecho con motivo de los juegos del edil Tiberio Sempronio, que había representado una pesada carga no sólo para Italia y los aliados de derecho latino, sino incluso para las provincias de fuera de Italia.
 ( Tito Livio )


jueves, 3 de octubre de 2019

EL CÓNSUL CAYO CLAUDIO MARCELO



Gayo Claudio Marcelo (en latín, Caius Claudius M. F. M. N. Marcellus), (n. 88 a. C. - f. mayo de 40 a. C.) fue un miembro de la distinguida familia Claudia y descendiente directo del cónsul Marco Claudio Marcelo. Su padre también recibió el nombre de Marco y su madre fue una Junia. Se lo identifica como el Menor para evitar confusiones con su primo del mismo nombre, que fue cónsul el año 49 a. C.; Cayo Claudio Marcelo el Mayor.

 

Marcelo se casó en una boda concertada con Octavia la Menor (Octavia Minor), sobrina nieta de Cayo Julio César y hermana de Octavio. Tuvieron tres hijos: dos hijas, ambas llamadas Claudia Marcela y nacidas en Roma y un hijo, Marco Claudio Marcelo, nacido en Baie.

 

En 54 a. C., el tío-abuelo de Octavia, Julio César, dijo que quería que Octavia se divorciara para poder casarla con su rival y yerno Cneo Pompeyo Magno que acaba de perder a su esposa Julia (la hija de César y también tía de Octavia). Sin embargo, Pompeyo declinó la oferta de César. Disfrutó de la amistad de Cicerón. Fue gracias a la influencia de Gneo Pompeyo y de su primo el cónsul en ejercicio Marco Claudio Marcelo que pudo ser electo cónsul en los comicios del año 51 a. C.

 

Marcelo, a pesar de ser marido de Octavia, fue un firme opositor a Julio César. En el crucial año de su consulado en 50 a. C. intentó hacer llamar a César, tras sus diez años de gobierno en la Galia, sin su ejército, con objeto de salvar la República Romana, pero sus medidas fueron vetadas por su colega Lucio Emilio Paulo y el tribuno de la plebe Cayo Curión, que aunque anteriormente eran enemigos de César, últimamente habían sido ganados por éste para su causa. 


Se comenta que César intentó atraer también a Marcelo pero éste rechazó sus intentos de sobornarlo.​ A falta de eso, Marcelo se opuso a la solicitud de César, para presentarse a su segundo consulado in absentia.

 

El 1 de marzo de 50 a. C. Marcelo presentó al senado romano la cuestión del reemplazo de César de su comando en las Galias, propuesta que fue vetada por Curión; cuando se podía volver a presentar Pompeyo cayó enfermo y más tarde debían hacerse los comicios de cargos para el año 49 a. C. y por lo cual la cuestión quedó pospuesta. 


El cónsul, sin embargo, consiguió que el senado decretara la retirada de dos legiones de las que tenía César bajo su mando, con la excusa que se necesitaban por la guerra con Partia. Cuando estas tropas llegaron a Italia fueran acuarteladas en Capua sin ser enviadas a ningún lugar; corrió la noticia de que César avanzaba hacia Roma con cuatro legiones y Marcelo propuso en el senado que Pompeyo fuera inmediatamente puesto al frente de las fuerzas en Italia, pero como la noticia no se confirmó, el senado no dio el consentimiento.


 Entonces Marcelo invistió a Pompeyo con el comando ya señalado sólo con la cobertura de su propia autoridad y la de los cónsules electos, Cayo Claudio Marcelo y Lucio Cornelio Léntulo Crus.

 

Cuando finalmente César invadió Italia en 49 a. C., Cayo Marcelo, a diferencia de sus parientes Cayo Claudio Marcelo y Marco Claudio Marcelo, y al igual que Cicerón, se oponía a salir de Italia, y cuando el orador y la mayoría del Senado siguió a Pompeyo a Epiro, él decidió permanecer en Italia. Por esto y por su relación con César fue perdonado.

 

En 47 a. C. se sintió capaz de interceder ante César por su primo Cayo Claudio Marcelo, viviendo en el exilio. En los años siguientes disfrutó de una elevada posición que le garantizaba su enlace con Octavia.

 

Murió en mayo de 40 a. C., aunque su viuda, Octavia, estaba embarazada de él, fue casada con Marco Antonio al poco.