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miércoles, 16 de mayo de 2018

BREVE ARENGA DE ALEJANDRO MAGNO A SUS SOLDADOS



 ¡Oh macedonios y aliados griegos, manteneos firmes!. Gloriosos son los hechos de quienes acometen una gran labor y corren un gran riesgo, y es muy hermoso llevar una existencia valiente y morir dejando tras de sí la gloria imperecedera. ¿O no sabéis que nuestro ancestro ha alcanzado tan altas cotas de gloria, pasando de ser un mero mortal a convertirse en un dios, como parece ser, debido a que no permaneció en Tirinto o Argos, o incluso en el Peloponeso o en Tebas? 











domingo, 6 de mayo de 2018

ARENGA DE ALEJANDRO MAGNO A LA FALANGE MACEDÓNICA


Sabéis que los padecimientos los comparto con vosotros, asumo los peligros a partes iguales, y las recompensas están disponibles para que todos compitan libremente por ellas. Porque las tierras son vuestras, y vosotros sois quienes las gobernáis. De igual manera, la mayor parte de los tesoros son ahora vuestros, y cuando hayamos conquistado lo que queda de Asia, por Zeus, que habré satisfecho vuestras expectativas, e incluso habré superado las ganancias que cada uno esperaría recibir.





miércoles, 24 de junio de 2015

ARENGA DE ALEJANDRO MAGNO A SU FALANGE MACEDÓNICA, MOMENTOS ANTES DEL INICIO DE LA BATALLA DE GAUGAMELA


- Ven, Bucéfalo. Hoy cabalgamos hacia nuestro destino.

 

- Neoptólemo... Recuerdo el día que saltaste por encima de la torre de asalto de Tiros. ¡Eras un gigante! ¿y hoy? ¿cómo combatirás?

 

- Dexipo, por Atenea, ¿a qué distancia lanzaste a tu hombre luchando en los últimos Juegos Olímpicos? ¿llegarás tan lejos con tu pica?

 

- Y Timandro, hijo de Menandro, que tan gran soldado fue para mi padre.

 

- Aún lloro la muerte de tu hermano, Adaios, que tan valientemente murió en Halicarnaso.

 

- Desciendes de una familia muy honorable, Timandro. Lucha por ellos hoy.

 

- ¡ Todos habéis hecho honor a vuestro país y a vuestros antepasados!. Y ahora que llegamos a este lugar tan apartado de Asia donde, frente a nosotros, Dario ha reunido por fin un vasto ejército. ¡Esos persas parecen ser muy numerosos!. Pero mirad otra vez a esa horda y preguntaos ¿quién es ese Gran Rey que paga a asesinos con monedas de oro para asesinar a mi padre, nuestro rey, del modo más despreciable y cobarde?. ¿Quién es ese Gran Rey, Darío, que esclaviza a sus propios hombres para combatir?. ¿Quién es ese Rey si no un rey de aire?. Esos hombre no combaten por sus hogares. Combaten porque ese rey les ordena hacerlo. Y cuando combaten, se desvanecen como el aire porque no sienten ninguna lealtad hacia un rey de esclavos. ¡Pero nosotros no estamos aquí hoy como esclavos!. ¡Estamos aquí como hombres libres macedonios!

 

- Algunos de vosotros, tal vez yo mismo, no vivamos para ver el sol ponerse hoy tras estas montañas. Pero yo os digo lo que todo guerrero ha sabido desde el principio de los tiempos. ¡Venced vuestro miedo y os prometo que venceréis a la muerte!

 


- Cuando os pregunten por qué luchasteis con tanto valor, responderéis: "¡ Yo estuve ahí ese día en Gaugamela por la libertad y la gloria de Grecia! ¡Que Zeus nos acompañe!