Mostrando entradas con la etiqueta CIUDADANOS ROMANOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CIUDADANOS ROMANOS. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de mayo de 2017

CIUDADANOS ROMANOS ABYECTAMENTE POBRES



La definición de pobreza abyecta en Roma la daba la incapacidad de poseer un solo esclavo.






LA FRANJA ROJA DE LA TÚNICA


En la Antigua Roma, según la forma de la franja, definía la posición social del personaje.
 

La simple línea roja, expresaba la ciudadanía monda y lironda. La estrecha, la de caballero. Y la ancha, la de un senador. 



jueves, 14 de agosto de 2014

FLAGELACIÓN Y CIUDADANÍA ROMANA




La flagelación pública era una de las cosas que marcaba las diferencias entre un ciudadano romano y otros que no se les consideraba como tales.


No se podía flagelar a un ciudadano romano, pero a los no ciudadanos sí. En el peor de los casos a un ciudadano romano se le podía castigar y apalear con las varas que componían las fasces de un lictor, pero su espalda era inviolable, estaba legalmente protegida del contacto de un látigo de correas de cuero.









sábado, 9 de agosto de 2014

CIUDADANOS ROMANOS




LA CIUDADANÍA ROMANA: EL EDICTO DE CARACALLA 

La élite provincial no se contentaba con su influencia restringida y limitada a su tierra natal.

Bajo el Imperio, el derecho de ciudadanía romana era concedido cada vez más frecuentemente, por lo que dicha élite fue tomando poco a poco el puesto del patriciado en la capital.

En el año 40 a. de J.C., un hispano fue elegido cónsul, y, cinco años después, le correspondió el turno a un galo de Narbona.




Pero el Senado romano se mostraba reacio a acoger entre sus miembros a los notables de la Galia, siendo necesario todo el ardor del emperador Claudio, en un célebre discurso que se conserva en la Tabla claudiana de Lyon, para convencerlo.

Después llegó el turno de las demás provincias y, al final de la dinastía de los Antoninos, solamente Egipto no había dado aún grandes magistrados a Roma.




Al comienzo, la aristocracia provincial era la privilegiada frente a las demás clases sociales, pero esta costumbre se modificó con Vespasiano, quien procedía de una modesta burguesía. Algunos caballeros entraron en el Senado, y hubo una amplia convocatoria a la burguesía municipal de Occidente.

En Oriente, las susceptibilidades fueron más difíciles de superar: La sociedad, orgullosa de su antigua civilización, se oponía al uso de la lengua latina y despreciaba a los conquistadores, a los que consideraba bárbaros.




Sin embargo, estas dificultades se atenuaron poco a poco y, a partir de Adriano, el orden ecuestre fue expresión de todo el mundo romano.

En el año 212 quedó suprimida toda diferencia entre los diversos ciudadanos: El edicto de Caracalla concedió el rango de ciudadanos romanos a todos los habitantes del Imperio, a excepción de algunos libertos y de los bárbaros establecidos en el interior de las fronteras.

Fue el resultado de una lenta evolución que atestigua la profunda unidad alcanzada por el mundo romano.