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viernes, 2 de junio de 2023

FREDO DICE SOBRE LOS POBRES Y LOS GOBIERNOS

“En los cambios de gobierno entre los ciudadanos, los pobres no hallan más cambio que el del nombre de su señor.”

 

Es una frase es muy comúnmente atribuida a Cayo Julio Fredo, pero no se sabe con certeza a qué obra especifica la escribió. Quizás formara parte de alguna de sus fábulas, o en su obra “Aesopia”, pero no hay una fuerte concreta que lo confirme. Otros piensan que la frase se atribuye al escritor francés del siglo XVII Jean de la Fontaine, en una de sus fábulas.



jueves, 1 de junio de 2023

LECCIÓN DE QUINTO HORACIO FLACO SOBRE LA VIDA SENCILLA

El poeta romano Quinto Horacio Flaco escribió este consejo en su obra “Epístolas” (I, 18, 106-107): “Evita las empresas grandiosas; puedes, bajo un humilde techo, aventajar, por tu modo de vivir, a los reyes y a los amigos de reyes.”

 

En este consejo, Horacio nos invita a evitar las empresas grandiosas y a vivir modestamente.  Es decir, a proyectos o trabajos que pueden parecer muy importantes o impresionantes, pero que en realidad pueden ser muy complicados y difíciles de llevar a cabo. En cambio, nos sugiere que es mejor buscar proyectos más modestos, que puedan ser realizados con menos recursos y esfuerzo, evitando el deseo de realizar grandes hazañas o ambicionar una posición social elevada que absorbiera nuestras fuerzas más de la cuenta, y en consecuencia conllevara insatisfacción y frustración.

 

El poeta romano da a entender que es posible vivir mejor en un hogar humilde que aventajar a los reyes y amigos de los reyes en su modo de vida ( queriendo referirse a los más poderosos y ricos del mundo), si se hacen las cosas con sabiduría y sensatez.

 

Este consejo del poeta romano,  es una reflexión sobre la felicidad y la vida sencilla. Horacio nos recuerda que la felicidad no se encuentra en la riqueza o el poder, sino en la satisfacción de nuestras necesidades básicas y en el disfrute de las cosas simples de la vida. Vivir modestamente y con más tranquilidad nos permite ser más independientes y libres, y nos ayuda a evitar las preocupaciones, las ansias insaciables, y el estrés que conlleva una vida llena de ambición y deseo de poder y riquezas.

 

Este consejo nos enseña que no es necesario tener muchas riquezas materiales, fama o poder para ser exitosos o felices. En cambio, Horacio nos anima a cultivar virtudes como la humildad, la honestidad, la generosidad y la sabiduría. Estas cualidades son las que realmente nos distinguen como personas y nos permiten alcanzar una vida plena y significativa, en la que aprendiendo a ser sabios, sabemos hacer lo correcto y terminamos mucho más realizados.

 

Creo que lo Horacio quería decir es que no debemos preocuparnos tanto por hacer cosas grandiosas o tener cosas materiales impresionantes, sino que debemos centrarnos en vivir de una manera humilde, sencilla, y sin demasiados agobios. En lugar de buscar la grandeza y la ostentación, debemos centrarnos en vivir de una manera que nos haga felices y nos permita ser mejores personas. Esto significa que no debemos preocuparnos tanto por tener cosas materiales costosas o hacer cosas impresionantes, sino que debemos centrarnos en ser amables, honestos y respetuosos con los demás. Saber ser humildes, aprender lo correcto, cuidar de nosotros mismos y de las relaciones que tenemos con los demás procurando que sean buenas.

 

De hecho, pienso que Horacio sugiere que vivir de una manera humilde, positiva, y sencilla puede ser incluso mejor que vivir de una manera grandiosa. Si vivimos de una manera que nos hace felices y nos permite ser mejores personas, sabiendo ganar conocimientos y cuidar bien la propia salud, entonces podemos aventajar a los reyes y a los amigos de los reyes, incluso si vivimos en un humilde techo. Porque como dijo una vez alguien: si tienes salud, y te has ganado el aprecio de la gente que te rodea, lo tienes todo.

 

Creo, aparte que este consejo ha influido en la cultura romana y en la sociedad actual, por la parte de la filosofía estoica que promueve la vida sencilla y la moderación, que fue muy popular en los tiempos del Imperio Romano, y que sigue siendo relevante en la mentalidad de la vida cotidiana de hoy en día.


martes, 2 de mayo de 2023

JENOFONTE DICE SOBRE LOS RICOS

Los ricos que no saben usar sus riquezas son de una pobreza incalculable, porque es pobreza de espíritu.

CAYO JULIO HIGINO DICE SOBRE LA FORTUNA, CAPRICHOSA EN FACILITARTE LA RIQUEZA O CONDENARTE A LA POBREZA

 

“La fortuna es inestable y cambia rápidamente de un lado a otro”. ( Cayo Julio Higino) 

 

Aunque en la Antigua Roma, a la suerte que llamaban Fortuna, se la tenía incluso por una diosa, para quien según a lo que fueras destinado, podías ser su favorita o no, a pesar de que dicha diosa era muy caprichosa y cambiaba fácilmente en escoger o rechazar favoritos, llegando a ser benevolente o malévola con cualquier mortal.  Era la diosa preferida de Lucio Cornelio Sila, el famoso cónsul y dictador romano, que provenía de la más abyecta pobreza, pero que a base de mucho estudiar y muchos esfuerzos en perseguir sus propósitos, se retiró en la más opulenta riqueza.

 

Roma era clasista con un sistema de economía puramente capitalista, aparte el sistema esclavista, y el de los derechos ciudadanos. Para enriquecerse era preciso tener una combinación de educación, inteligencia, tener habilidades en la política y en los negocios, disponer de reputación militar, y tratar de ser popular entre la comunidad. Algo que naturalmente debía de trabajarse mucho para poder ascender de posición social. Una vez conseguida la riqueza, mantenerse en este alto status, pasaba por estabilizarse, ser prudente, evitando el derroche y las extravagancias, aunque arriesgarse en inversiones o en cualquier propósito podía hacer incrementar la fortuna o llevar a la ruina. Se sabe que Cayo Julio César se endeudó mucho en conseguir los mejores juegos para la plebe, pero le valió para ganar las elecciones para el consulado, y luego las campañas militares le reportaron enormes riquezas, aparte de la ventaja de pertenecer a una familia patricia.

 

Para los antiguos romanos, la riqueza era un medio para conseguir cierto status social, poder y prestigio, mientras que la pobreza era vista como un estado de debilidad, dependencia, de merecer desprecio.

 

En la Roma Antigua, la riqueza se medía principalmente por la cantidad de tierras y propiedades que uno poseía, los emporios comerciales de las que se era titular,  así como por la cantidad de esclavos y otros bienes que se tenían. La nobleza y los patricios eran los grupos privilegiados y tenían la mayor cantidad de riquezas y poder en la sociedad romana, aunque también podían caer en la pobreza, como igual que cualquier otro individuo que prevenía de la más baja posición social, podía ascender y llegar a ser rico, importante, e influyente, en un mundo de brutal competencia. 

El caso de algunos gladiadores era un ejemplo, pues caso todos procedían de la pobreza, y algunos con sus entrenamientos, habilidades, y preparación, que se tenían que trabajar mucho, llegaban a ser los mejores, y se podían retirar ricos. Pero la inmensa mayoría caían muertos por el camino al que la vida los destinaba.

 

Por otro lado, la pobreza en la Roma Antigua se consideraba un estado de dependencia, debilidad, menosprecio, e inferioridad social. Las personas pobres en la sociedad romana eran aquellas que no tenían tierras, propiedades ni recursos para subsistir, que  incluso se vendían como esclavos para algún amo que les pudiera proporcionar una vida mejor a cambio de su esclavitud. Dependían de la caridad de otros romanos adinerados de los que eran sus clientes estando bajo su protección,  o trabajaban en empleos de baja remuneración. Emperadores y cónsules, en la medida de lo posible repartían pan, aceite y carne, entre los más necesitados, aparte de entradas para el circo y teatro, con tal de tenerlos entretenidos y evitar disturbios y otros desórdenes.

 

Tema aparte era la esclavitud. Los pobres apenas podían permitirse uno o dos esclavos, que les hacían las tareas más viles. Y los ricos podían tener varias docenas, centenares, e incluso a veces hasta miles de esclavos repartidos para el cuidado y atención de sus extensas propiedades.



domingo, 27 de octubre de 2019

CRASO DICE SOBRE ALQUILAR



Alquilar es siempre un derroche porque son sestercios perdidos, siempre es mejor comprar para luego alquilar, sobretodo en las mejores y más demandadas zonas. Los alquileres mantienen a la gente en la pobreza.





martes, 4 de junio de 2019

LUCIO ANNEO SÉNECA DICE SOBRE LA POBREZA



Acostumbre con la pobreza es ser rico. Se es pobre, no por tener poco, sino por desear mucho. No consiste la pobreza en poseer pocas cosas, sino en dejar de poseer otras muchas.