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lunes, 30 de marzo de 2020

INVITACIÓN A JULIO CERIAL PARA COMER



Cenarás deliciosamente, Julio Cerial, en mi casa; si no tienes una propuesta mejor, ven. Estate preparado a la hora octava; nos bañaremos juntos: sabes que cerca de mi casa están los baños de Estéfano. De entrante se te pondrá lechuga apropiada para hacer andar el vientre, y tallos separados de sus puerros; luego una cría de atún grandecita, más grande en cualquier caso que una delgada caballa, pero cubierta con huevos y hojas de ruda; no faltarán otros huevos cocidos en tenue ceniza ni quesos cuajados al fuego de Velabro ni aceitunas que sufrieron el frío del Piceno. Esto basta como entrante. ¿Deseas saber lo que viene después? te mentiré para que vengas: pescados, mariscos, ubres de cerca y aves cebadas de corral y de agua.
 ( Marcial en "Epígramas" )





sábado, 15 de octubre de 2016

ESCLAVOS EN LOS BANQUETES ROMANOS


Mientras nosotros estamos reclinados en los lechos del banquete, un esclavo seca los escupitajos de los comensales, otro, de rodillas, recoge con la esponja los repugnantes restos que dejan los invitados borrachos.


( Séneca en "Cartas") 







sábado, 20 de agosto de 2016

LOS BANQUETES ROMANOS


 
También los banquetes comenzaron a prepararse con mayor detalle y suntuosidad. Fue entonces cuando el cocinero, el esclavo menos apreciado y considerado menos útil por los antiguos, se apreció, y lo que había sido un servicio comenzó a ser considerado un arte. No obstante, aquellos detalles que entonces comenzaban a despuntar eran apenas el germen del lujo que iba a venir.


( Tito Livio, en "Historia de Roma desde su fundación )



viernes, 17 de julio de 2015