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domingo, 23 de abril de 2017

EL ESCULTOR ETRUSCO VULCA


Vulca fue un artista de la ciudad etrusca de Veyes. Es el responsable de la creación de una estatua en terracota de Júpiter que estaba dentro del Templo de Júpiter Optimus Maximus sobre la Colina Capitolina, y posiblemente del Apolo de Veyes y la Loba Capitolina.







sábado, 15 de abril de 2017

APOLONIO DE TRALES



 Apolonio de Trales fue un escultor del siglo II o I a. C. de la Antigua Grecia.

 
La obra que ha llegado a nuestros días y por la que le conocemos es el grupo escultórico conocido por el Toro Farnesio. Este nombre se le dio por pertenecer a la colección de arte de la familia Farnesio en el Palacio Farnesio de Parma.

 
Hoy en día se guarda en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.
 
Esta obra representa el castigo de Dirce por Anfión y Zeto.
 
La obra la hizo conjuntamente con su hermano Taurisco de Trales.




sábado, 19 de noviembre de 2016

AFRODITA DE CNIDO


LA QUE SE SUPONE LA ESCULTURA
 ORIGINAL DE PRAXÍTELES

La Afrodita de Cnido no ha sobrevivido. Posiblemente la estatua fue trasladada a Constantinopla (Estambul) y fue perdida en un incendio durante la Niká. Ha sido una de las estatuas más copiadas de la Antigüedad, por lo que una idea general de la estatua puede ser deducida por las descripciones y réplicas que han sobrevivido.
 
De ella nos comentaba Plinio el Viejo en su libro "Historia natural" que era "la más bella del mundo, la Afrodita que muchos viajeros acudían a contemplar a Cnido".
 
La Venus de Cnido, Afrodita de Cnido o Afrodita Cnidea es una de las más célebres esculturas del escultor griego Praxíteles y una de sus primeras obras, realizada en Atenas en torno al año 360 a. C. La escultura representa a la diosa griega del amor (principalmente en su acepción del amor erótico), la belleza y la fertilidad femenina de Afrodita, prestándose a realizar, o tras haberlo efectuado, el baño ritual de las Eleusiadas. Tal escultura estaba destinada a adornar la nave de un pequeño templo de dos aberturas a lo largo de un mismo eje, o quizá para ubicarse en un templete monóptero en la ciudad helénica de Cnido (en Caria, Anatolia). Se la llamó Knidia o Cnidia porque fueron los habitantes de esta ciudad quienes adquirieron la estatua después de que los de la ciudad de Cos la rechazaran y compraran a Praxíteles una versión en la cual, la diosa estaba vestida de forma «más púdica y severa».
 
La Afrodita de Cnido, para la cual sirvió de modelo la hetera Friné, fue representada desnuda en actitudes personalmente íntimas. Tal actitud recibió el nombre de replegamiento intimista y se utilizó principalmente en la Antigüedad tanto por Praxíteles como por Escopas para representar a divinidades y personajes míticos en poses particularmente despreocupadas.

 
La obra de Praxíteles se hizo rápidamente famosa y fue muy venerada: Plinio el Viejo relata que un joven se enamoró de la escultura (notar, que como todas las otras esculturas clásicas, la misma estaba pintada imitando lo más perfectamente posible al ser humano vivo). Se trata de una de las esculturas que posee mayor número de copias y variantes.
 
La desnudez en la Afrodita Cnidia es un buscado y logrado elemento de erotismo: la seducción ha sido acentuada merced a la tersura que se ha obtenido en el fino labrado del mármol que constituye a la estatua. Tersura realzada por las curvilíneas y suaves (mórbidas) formas, grácilmente femeninas del cuerpo. Formas que se "mueven" con un perfil sinuoso (en "S"). La representación toma, en efecto, a Afrodita cuando presta al baño, deja caer casi lánguidamente sus vestiduras sobre una hidria (gran ánfora para agua) que está a su costado. 
La vestidura y el ánfora, pese a la impresión opuesta sugerida, cumplen la función de fuerte soporte estructural, de manera que así el cuerpo puede "rotar" ligera y levemente hacia adelante y hacia la izquierda, casi en un gesto de, instintivo aunque despreocupado, pudor. Como si la diosa hubiese sido sorprendida en tal pose por un extraño. Por ello, "lleva" su mano diestra delicadamente a cubrir incompletamente el pubis.
 
La obra original desapareció durante un incendio ocurrido durante la rebelión de Niká en Constantinopla, ciudad a la que la había hecho transportar el emperador Teodosio. A pesar de ello, se conservan numerosas copias.



domingo, 13 de noviembre de 2016

DISCÓBOLO DE MIRÓN



El Discóbolo es la denominación convencional de una famosa escultura griega realizada por Mirón de Eléuteras en torno al 455 a. C. Representa a un atleta en un instante anterior al lanzamiento del disco. Se encuentra en el museo de las Termas de Roma.

Mirón representa el cuerpo en el momento de su máxima tensión y esplendor; ese esfuerzo no se refleja sin embargo en el rostro de la estatua, que muestra solo una tenue concentración. La torsión del cuerpo es vigorosa, pero al mismo tiempo armoniosa y delicada. Todo el cuerpo está echado hacia delante, para producir con el balanceo posterior el impulso necesario para poder lanzar el disco.

Como ocurre con la mayor parte de las esculturas griegas más importantes, no se ha conservado la obra original, seguramente realizada en bronce, aunque su forma se conoce gracias a varias copias en mármol talladas en época romana. De entre estas copias, la primera descubierta en época moderna (1781) es conocida como Lancelotti, y proviene de la Villa Palombara propiedad de la familia Massimo. Actualmente se encuentra en el Museo Nazionale Romano, en su sede del Palazzo Massimo alle Terme, al igual que el Discóbolo de Castelporziano. Otra copia notable, descubierta en 1790, procede de la Villa Adriana de Tívoli y es propiedad del British Museum desde 1805. Como detalle singular, tiene la cabeza dispuesta mirando al frente, debido a una restauración equivocada. Entre abril y octubre del 2009 este ejemplar estuvo expuesto como préstamo en el MARQ.

Hay quien interpreta que la figura representa a un amado de Apolo, el héroe Hyakinthos (Jacinto), a quien el dios habría matado de forma involuntaria con un disco. Después, con su propia sangre habría creado la flor del mismo nombre. De este asunto existe una pintura de Giambattista Tiepolo (La muerte de Jacinto, 1752-1753) y una ópera de Mozart (Apollo et Hyacinthus, 1767).

Salvador Dalí realizó una interpretación surrealista del Discóbolo titulada El atleta cósmico, que fue utilizada como imagen de la representación española en los Juegos Olímpicos de México (1968). Como el gobierno de Franco no llegó a un acuerdo con el artista para pagarle la obra, fue comprada de forma particular por Anselmo López Fuertes, subdelegado de la Delegación Nacional de Educación Física, quien a finales de los años 1970 lo cedió al rey Juan Carlos, que la situó en un lugar destacado de su despacho en el Palacio de la Zarzuela. En 2013 los herederos del propietario llegaron a un acuerdo con Patrimonio Nacional por el que han recibido 2,8 millones de euros por el cuadro