Tanto en las cosas
pequeñas, como en las grandes, el emperador Claudio dio pruebas de carácter
feroz y sanguinario. Ante todo hacía aplicar el tormento y ejecutar sin
dilación a los parricidas, presenciando siempre las ejecuciones. En Tíbur
quería ver un suplicio a la manera antigua, y ya estaban atados al poste los
culpables; pero el verdugo no llegaba y Claudio tuvo la paciencia de esperar
hasta la tarde a que viniese uno de Roma. En los espectáculos de gladiadores
dados por él o por otro, hacía degollar a todos los que caían, aunque fuese por
casualidad, y especialmente a los reciarios, cuyo semblante moribundo gustaba
contemplar.
Pasión por los romanos. Un blog de divulgación creado por Xavier Valderas que es un largo paseo por el vasto Imperio Romano y la Antigüedad, en especial el mundo greco-romano.
Mostrando entradas con la etiqueta EL SADISMO DEL EMPERADOR CLAUDIO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EL SADISMO DEL EMPERADOR CLAUDIO. Mostrar todas las entradas
sábado, 11 de marzo de 2017
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













