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martes, 6 de junio de 2023

LA GUERRA PÚNICA, por TIBERIO CATIO ASCONIO ITÁLICO

 

Podéis acceder al libro, que se encuentra en la Biblioteca Privada del Cónsul de Roma, clicleando encima del texto o primeras imágenes. 

LA GUERRA PÚNICA, por TIBERIO CATIO ASCONIO ITÁLICO          

 

 

La guerra púnica es un poema épico en latín escrito por Tiberio Catio Asconio Silio Itálico, que narra los principales acontecimientos de la segunda guerra púnica entre Roma y Cartago, desde el asedio de Sagunto hasta la batalla de Zama. El poema se compone de diecisiete libros y más de doce mil versos hexámetros, y se inspira en las obras de Tito Livio y Virgilio. El autor presenta la guerra como un conflicto entre el destino de Roma y la ira de Juno, que usa a Aníbal como su instrumento de venganza. El poema está lleno de descripciones de batallas, discursos, prodigios, intervenciones divinas y episodios mitológicos. Los personajes principales son Aníbal, el caudillo cartaginés que invade Italia y pone en jaque a Roma con sus victorias; Escipión el Africano, el joven general romano que derrota a Aníbal en África y asegura la gloria de Roma; y Fabio Máximo, el veterano estratega que defiende a Roma con su prudencia y paciencia. El poema es una obra de propaganda imperial, que exalta los valores romanos y la dinastía Flavia, y al mismo tiempo una obra de erudición y cultura, que muestra el conocimiento del autor de la historia, la geografía, la mitología y la literatura antiguas.



domingo, 30 de abril de 2023

PUBLIO SEMPRONIO TUDITANO, HÉROE DE LA DESATROSA BATALLA DE CANNAS

 Publio Sempronio Tuditano (en latín, Publius Sempronius Tuditanus) fue un político y militar de la República romana. Elegido cónsul y censor, Sempronio lideró la retirada de los restos del ejército romano tras la batalla de Cannas.

 

El cónsul Lucio Emilio Paulo (que murió en Cannae), había dejado en reserva a 10 000 hombres en el campamento. Tras la desastrosa derrota estos soldados tenían tres opciones: entregarse a Aníbal, romper las filas de los cartagineses y huir y mantener la posición y morir luchando frente al enemigo. La pequeña fuerza había sido rodeada por los cartagineses.

 

El oficial superviviente de mayor grado en aquel fatídico día era Publio Sempronio Tuditano. Sempronio pidió a sus hombres que se pusieran sus escudos y lo siguieran a través de las líneas de los exhaustos cartagineses. De los 10 000 hombres solo 600 se atrevieron a unirse a Sempronio, el resto estaba convencido de que si se entregaban a Aníbal el Senado accedería a pagar un rescate por sus vidas. Sempronio y sus 600 hombres consiguieron atravesar las líneas cartaginesas y huyeron a Canusio, donde obtuvieron refugio.

 Este acto aumentó increíblemente la reputación de Tuditano entre el pueblo y el Senado. El Senado se negó a pagar el rescate de los hombres que se habían entregado a Aníbal. Los padres conscriptos, en la persona del senador senior Tito Manlio Torcuato, utilizaron el ejemplo de la marcha de Tuditano para negarse a pagar a Aníbal el rescate de esos cobardes que no se habían unido a Sempronio.

 

Dos años más tarde de su heroica marcha (214 a. C.), Sempronio fue elegido edil curul, y al año siguiente fue elegido pretor. Obtuvo Rímini como su provincia y tras la toma de Aterno retuvo su cargo durante los dos años siguientes (212-211 a. C.).

 

Sempronio fue elegido censor en 209 a. C. con Marco Cornelio Cetego como colega, a pesar de que ni Sempronio ni su colega habían ostentado el consulado. Estos dos jóvenes censores se mantuvieron en el cargo durante todo el lustro, cosa que no se cumplía desde el comienzo de la segunda guerra púnica debido a la muerte de alguno de los censores (normalmente en el transcurso de alguna batalla).

 

Fue Sempronio quien tuvo el derecho de decidir quién sería el nuevo Princeps Senatus. Cetego quería que se eligiera para el cargo a Tito Manlio Torcuato, un eminente excensor que había ostentado este cargo en 231 a. C. Sin embargo, Sempronio apoyaba la candidatura de Quinto Fabio Máximo que había sido elegido para la censura en 230 a. C. y por ello era senador junior con respecto a Torcuato.

 La decisión de Sempronio prevaleció sobre el deseo de Cetego rompiendo así la tradición de elegir para el puesto al más experimentado de los senadores senior. A partir de ese momento se elegiría para el puesto al hombre que más méritos hiciera, lo que permitió a Escipión el Africano acceder al cargo a pesar de su juventud.

 

En 205 a. C. Sempronio fue enviado a Grecia a la cabeza de una fuerza naval y terrestre con el fin de enfrentarse a Filipo V de Macedonia en el conflicto conocido como primera guerra macedónica con el título de procónsul. Sempronio sin embargo concluyó un tratado con Filipo, conocido como la "Paz de Fénice". El tratado fue alegremente ratificado por un Senado deseoso de desviar su atención a la guerra en África.

 

En 204 a. C. Sempronio fue elegido en ausencia para el consulado junto a su antiguo colega en la censura Marco Cornelio Cetego. Sempronio recibió el territorio de Brucio como provincia proconsular para que continuara la guerra frente a Aníbal. Sempronio fue derrotado por Aníbal perdiendo 2000 hombres pero después obtuvo una victoria decisiva obligándole a encerrarse tras las murallas de Crotona.

 

En 201 a. C., Sempronio formó parte de la embajada enviada a Ptolomeo rey de Egipto.


martes, 18 de abril de 2023

CONVERSACIÓN ENTRE ANÍBAL Y ESCIPIÓN, TRAS GANAR EL ROMANO LA BATALLA DE ZAMA CONTRA EL CARTAGINÉS


Después de la Batalla de Zama, que tuvo lugar en el 202 a.C. durante la Segunda Guerra Púnica entre Roma y Cartago, Publio Cornelio Escipión llegó a Éfeso donde se encontraba refugiado el derrotado Aníbal Barca. 


(En una sala de Éfeso, Aníbal y Escipión se encuentran frente a frente, después de la batalla de Zama)


Aníbal: (con semblante serio) Salve, Publio Cornelio. No puedo negar que me ha dolido la derrota en Zama.


Escipión: (con respeto) Salve, Aníbal. Fue una batalla feroz, pero al final Roma prevaleció.


Aníbal: (con admiración) Sin duda, eres un general formidable, Escipión. Tu táctica en Zama fue magistral.


Escipión: (sonríe) Gracias, Aníbal. Pero no hay duda de que tu habilidad estratégica es legendaria. Tu cruzada a través de los Alpes y tus victorias iniciales en Italia son dignas de admiración.


Aníbal: (asiente) Fue una campaña ardua y desafiante. Sin embargo, estoy convencido de que si no hubieras intervenido, Cartago habría vencido a Roma.


Escipión: (con humildad) Tus palabras me honran, Aníbal. Pero no podemos cambiar el resultado de la historia. Roma ha prevalecido en esta guerra.


Aníbal: (con cierta tristeza) Así es, ha sido una dura derrota para Cartago. Pero no puedo negar que has demostrado ser un digno adversario, Publio Cornelio.


Escipión: (con respeto) Y tú también, Aníbal. Tu valentía y tu destreza en el campo de batalla son innegables.


Aníbal: (sonríe) Aprecio tus palabras, Publio Cornelio. Pero dime, ¿qué piensas de Alejandro Magno?


Escipión: (sonríe) Alejandro Magno fue un líder militar excepcional, sin duda uno de los más grandes de la historia. Sus conquistas y su habilidad estratégica son legendarias.


Aníbal: (asiente) Estoy de acuerdo. Su audacia y su visión militar son dignas de admiración. Sin embargo, me atrevería a decir que nuestra rivalidad en la guerra ha sido igual de legendaria.


Escipión: (asiente) Así es, Aníbal. Nuestra rivalidad ha dejado una huella indeleble en la historia militar, y ambos hemos demostrado ser líderes valientes y capaces.


Aníbal: (sonríe) Sin duda, Publio Cornelio. Ha sido un honor enfrentarnos en el campo de batalla.


Escipión: (sonríe) El honor es mío, Aníbal. Nuestros nombres quedarán grabados en la historia como dos de los más grandes generales que jamás hayan vivido.

(Aníbal y Escipión continúan conversando durante horas, compartiendo sus experiencias, estrategias y reflexiones sobre la guerra y la historia militar. Se dan cuenta de que comparten muchas similitudes en su visión estratégica y su dedicación a la causa de sus respectivas naciones. Aunque han sido enemigos en la guerra, encuentran un mutuo respeto y admiración por las habilidades del otro).


Aníbal: (reflexivo) Es curioso cómo la historia se desarrolla, Publio Cornelio. Aunque hemos sido enemigos en la guerra, compartimos muchas similitudes en nuestra forma de liderar y nuestras estrategias militares.


Escipión: (asiente) Así es, Aníbal. Aunque hemos luchado en lados opuestos del campo de batalla, admiro tu valentía y tu inteligencia en la guerra. Has sido un digno adversario.


Aníbal: (sonríe) Y tú también, Publio Cornelio. Tu liderazgo y tus habilidades tácticas son realmente notables. Roma ha sido afortunada de contar contigo, que pienso que incluso tú has sido mejor que Alejandro Magno, porque él en ju juventud tuvo como mentor y guía a su padre Filipo II de Macedonia, mientras que tú has alcanzado tus logros por tí mismo, sin una figura paterna influyente, y además con la hostilidad y conspiración de Quinto Fabio Máximo y Marco Porcio Catón, tus dos rivales políticos. Además el Senado Romano te asignó las peores tropas de legionarios que estaban acampadas en Sicilia, pero tú los supiste preparar y entrenar hasta convertirlos en los mejores.


Escipión: (humilde) Gracias, Aníbal. Pero también has dejado una huella indeleble en la historia militar, y tu legado como general cartaginés será recordado por siempre.


( La conversación entre Aníbal y Escipión continúa, y ambos generales se dan cuenta de que, a pesar de sus diferencias y rivalidad en la guerra, comparten muchos valores y principios como líderes militares. Discuten sobre la importancia de la prudencia, la inteligencia, la adaptabilidad y el liderazgo en la guerra y en la vida).


Aníbal: (reflexivo) La guerra es una lucha implacable, pero también una escuela de aprendizaje constante. Requiere prudencia, valentía y una comprensión profunda del enemigo y del terreno.


Escipión: (asiente) Así es, Aníbal. La guerra no solo se trata de la fuerza bruta, sino también de la inteligencia y la adaptabilidad. Es importante conocer a tu enemigo y saber cómo utilizar tus recursos de manera eficaz.


Aníbal: (sonríe) Exacto, Publio Cornelio. Tu estrategia en Zama fue un claro ejemplo de ello. Supiste aprovechar tus fortalezas y debilitar las nuestras.


Escipión: (sonríe) Y tú también, Aníbal. Tu habilidad para cruzar los Alpes y sorprendernos en Italia fue verdaderamente impresionante. Has dejado una huella imborrable en la historia militar.


La conversación entre Aníbal y Escipión continúa durante horas, y ambos generales comparten muchas ideas sobre la guerra, la estrategia y la historia militar en general. Se dan cuenta de que, a pesar de sus diferencias como enemigos en la guerra, han aprendido mucho el uno del otro y han ganado un profundo respeto mutuo como líderes militares. No obstante, un tiempo más tarde, en los últimos días de su vida Aníbal caería en desgracia, y Publio Cornelio Escipión sufría la ingratitud el Senado Romano. Pero esto ya es otra historia. 




lunes, 10 de abril de 2023

EL CÓNSUL PUBLIO CORNELIO ESCIPIÓN EL AFRICANO

 

Publio Cornelio Escipión, también conocido como Escipión el Africano, fue uno de los más grandes comandantes militares y políticos de la República Romana en el siglo II a.C. Fue miembro de una de las familias más importantes de Roma y se destacó por su valentía, habilidad militar y liderazgo.

 

Nació en el año 236 a.C. en la ciudad de Roma y era miembro de la gens Cornelia, una de las familias más poderosas e influyentes de Roma. Desde una edad temprana, Escipión se distinguió por su inteligencia y su amor por el estudio de la historia y la política.

 

Escipión comenzó su carrera militar durante la Segunda Guerra Púnica, en la que se enfrentó al general cartaginés Aníbal. En el año 210 a.C., a la edad de 26 años, fue elegido como cónsul y se le dio el mando de las tropas romanas en Hispania. Allí, derrotó a los ejércitos cartagineses en varias batallas y recuperó gran parte de la península ibérica para Roma.

 

En el año 204 a.C., Escipión regresó a Roma y fue elegido nuevamente como cónsul. En lugar de atacar directamente a Cartago, decidió llevar la guerra a África, el corazón del imperio cartaginés. Desembarcó en Cartago y avanzó hacia el interior de África, derrotando a las fuerzas cartaginesas en varias batallas.

 

En el año 202 a.C., se enfrentó al general cartaginés Aníbal en la batalla de Zama. A pesar de estar en desventaja numérica, Escipión logró una victoria decisiva sobre el ejército cartaginés y puso fin a la Segunda Guerra Púnica. Esta victoria lo convirtió en un héroe en Roma y le valió el sobrenombre de "Africano".

 

Después de la guerra, Escipión regresó a Roma y fue recibido con grandes honores. Fue elegido como censor en el año 199 a.C. y se encargó de la construcción de varias obras públicas, incluyendo el acueducto que lleva su nombre. También se destacó por su elocuencia y se convirtió en uno de los principales defensores de la reforma política en Roma.

 

Sin embargo, su carrera política se vio empañada por las acusaciones de corrupción y abuso de poder. A pesar de ser absuelto de estas acusaciones, se retiró de la vida pública y vivió el resto de su vida en la oscuridad.

 

Además de su carrera militar y política, Publio Cornelio Escipión el Africano también fue conocido por su amor por las artes y la cultura. Fue un gran admirador de la cultura griega y se sabe que tenía una extensa colección de obras de arte griegas en su villa en Liternum. Le gustaban las obras de Tito Maccio Plauto, de quien iba al teatro a verlas, siempre que podía, cuando estaba en Roma.

 

Escipión también fue un defensor de la educación y el conocimiento. Se dice que fundó la primera biblioteca pública en Roma y animó a sus hijos y a otros jóvenes a estudiar la historia, la literatura y la filosofía. Él mismo era un estudioso y se sabe que escribió varias obras, incluyendo una autobiografía en la que relata sus hazañas militares y sus opiniones políticas.

 

Otra de las características que definieron la personalidad de Escipión fue su espíritu humanitario. Fue conocido por su trato justo y compasivo hacia los prisioneros de guerra, y se dice que se esforzó por proteger a los civiles durante sus campañas militares

 

A pesar de su éxito militar y político, Escipión también tuvo que enfrentar varios desafíos y obstáculos durante su vida. Además de las acusaciones de corrupción que enfrentó, también tuvo que lidiar con la oposición de sus rivales políticos y la sospecha de que estaba tratando de establecer una dictadura. Sin embargo, siempre se mantuvo fiel a sus principios y luchó por lo que creía que era justo y correcto.

 

En resumen, Publio Cornelio Escipión el Africano fue un líder excepcional en muchos aspectos. Su habilidad militar, su amor por las artes y la cultura, su espíritu humanitario y su integridad moral lo convierten en uno de los más grandes personajes de la historia de Roma y un modelo para los líderes de todas las épocas.

 

A pesar de esto, su legado como líder militar y estadista sigue siendo recordado en la historia. Fue uno de los más grandes comandantes militares de la historia de Roma y su victoria sobre Aníbal en la batalla de Zama cambió el curso de la historia de la República Romana. Su liderazgo y valentía en el campo de batalla lo convirtieron en un modelo para los generales y líderes militares posteriores, y su amor por la cultura y la política lo convirtieron en un modelo para los estadistas y pensadores políticos.

 

Otro aspecto relevante de la vida de Publio Cornelio Escipión el Africano fue su papel en la expansión de la influencia romana en el Mediterráneo occidental. Durante su campaña en Hispania, Escipión aseguró la lealtad de varias tribus locales y estableció una base sólida para la posterior conquista de la península ibérica por parte de Roma.

 

Sin embargo, su logro más significativo fue la victoria en la Batalla de Zama contra el general cartaginés Aníbal, considerado uno de los mayores logros militares de la historia romana. Esta batalla puso fin a la Segunda Guerra Púnica y aseguró el dominio romano sobre el Mediterráneo occidental.

 

Además, después de su victoria en Zama, Escipión se convirtió en un símbolo de la fuerza y grandeza de Roma. Fue homenajeado con el título de "Africano" y se convirtió en uno de los hombres más poderosos y respetados de su tiempo.

 

Otro aspecto importante de su vida fue su relación con la familia de los Gracos. Escipión se opuso a las reformas políticas y sociales propuestas por los hermanos Graco y utilizó su influencia para oponerse a sus iniciativas. Su oposición a los Gracos ha sido objeto de controversia y debate, con algunos argumentando que estaba motivado por intereses políticos personales mientras que otros sugieren que estaba preocupado por la estabilidad y la supervivencia de la República romana.

 

En general, la vida de Publio Cornelio Escipión el Africano fue larga y llena de logros notables y controversias. Sus contribuciones a la expansión del territorio romano, su victoria en la Batalla de Zama y su papel en la política romana lo convierten en una figura histórica de gran importancia y su legado sigue siendo estudiado y discutido en la actualidad.





miércoles, 8 de febrero de 2023

ORÁCULOS SIBILINOS

Los oráculos sibilinos son una colección de 15 libros que pretenden poner en la boca de la Sibila, importante adivina o profetisa de la antigüedad, una serie de profecías intencionadas. Recogen textos desde el siglo II a. C. hasta el siglo V d. C., y posiblemente fueron confeccionados por judíos helenísticos y cristianos. Se caracterizan por utilizar un personaje importante de la religión pagana Sibila para atacar el propio paganismo y anunciar su fin. Existe la teoría de que Virgilio tuvo acceso a dichos libros. De esta manera se apoya la hipótesis de que la celebración del nacimiento del nuevo niño (Bucólicas, Égloga IV) se identifica con la llegada de Jesucristo. No confundir con los oráculos de la Sibila de Cumas, recogidos en sus libros sibilinos. Esta los habría vendido a Tarquinio el Soberbio y se conservaron en el Capitolio hasta el 83 a. C., en que se incendió el templo de Júpiter. Después del incendio, fueron reemplazados por otros provenientes de Jonia y Eritras.

La sibila de Cumas se presentó en cierta ocasión ante el mítico rey romano Lucio Tarquinio, apodado "el Soberbio", como una mujer muy anciana y le ofreció nueve libros proféticos a un precio extremadamente alto. Tarquinio se negó pensando en conseguirlos más baratos y entonces la sibila destruyó tres de los libros. A continuación le ofreció los seis restantes al mismo precio que al principio; Tarquinio se negó de nuevo y ella destruyó otros tres. Ante el temor de que desaparecieran todos, el rey aceptó comprar los tres últimos pero pagó por ellos el precio que la sibila había pedido por los nueve.

Estos tres libros fueron guardados en el templo de Júpiter en la ciudad de Roma y eran consultados en situaciones muy especiales. Son los llamados Libros sibilinos. Estaban escritos en griego, en hojas de palmera, que posteriormente pasaron a papiro.

Los romanos del siglo II a.d.C., en tiempos de la República, apreciaban mucho estos libros y los guardaban en un colegio formado por 10 sacerdotes menores llamados decenviri sacris faciundis. En situaciones de crisis los consultaban para ver si había una profecía que pudiera aplicarse a la situación del momento.

Por ejemplo, fueron consultados en las ocasiones siguientes:

1. Cuando Aníbal derrotó a las legiones romanas en Cannas. Siguiendo recomendaciones de los libros, se enterró vivos a 2 galos y a 2 griegos bajo el mercado de Roma.

2. Durante la Segunda guerra púnica, después de interpretar los oráculos de los Libros, 2. Escipión el Africano trasladó una imagen de la diosa Cibeles de Pessino a Roma, y estableció allí su culto.

3. Una profecía contenida en los libros, según la cual sólo un rey podría derrotar a los partos, generó rumores conforme César quería proclamarse Rey de Roma.


En el año 83 adC el fuego destruyó los Libros sibilinos originales y hubo que formar una nueva colección, que tampoco ha llegado hasta nuestros días porque en el año 408 fueron nuevamente quemados, por orden del general Flavio Estilicón, entusiasta cristiano arriano.



domingo, 18 de diciembre de 2022