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domingo, 14 de abril de 2019

MARIAMNA I



Mariamna I o Mariana I (Μαριάμνη o Μαριάμμη: 54 a. C. - 29 a. C.) era nieta del los reyes y sumos sacerdotes asmoneos y hermanos enemigos Aristóbulo II e Hircano II, padres, respectivamente, de Alejandro y Alejandra, progenitores de ella. Fue la segunda esposa de Herodes el Grande, y llegó a ser muy conocida por su hermosura.
 
El matrimonio con Herodes fue convenido en el año 41 a. C., aunque por su corta edad no se consumó hasta el 38 a. C., en Samaria, cuando Herodes estaba huyendo de Jerusalén después de haber sido derrotado por los partos y sustituido transitoriamente por Antígono Matatías, primo de Mariamna, cuando estaba dedicado a recuperar el trono, lo que logró un año después, y estaba muy interesado porque su matrimonio con una asmonea, le permitiera reivindicar su legitimidad como rey.
 
El 36 a. C. Mariamna logró que Herodes, por el momento enamorado de ella, depusiera al sumo sacerdote Ananel y nombrara en el cargo al hermano de ella, de 17 años de edad, Aristóbulo III, quien un año después fue ahogado en una laguna, asesinato del que fue acusado Herodes. Herodes debió viajar a responder por este hecho ante Marco Antonio (34 a. C.) y encargó a su cuñado, de nombre Josefo, de Mariamna, con la orden de matarla si era ejecutado por Marco Antonio.
 
 Enterada de la orden por el propio Josefo, Mariamna quedó enemistada desde entonces con su esposo. Salomé, hermana de Herodes y esposa de Josefo, trató desde entonces de convencer al rey de que Mariamna se había convertido en amante de Josefo y por ello éste le contaba las órdenes de Herodes. El rey hizo ejecutar a Josefo pero no hizo nada contra Mariamna.
 
Al ser derrotado su jefe Marco Antonio, Herodes debió presentarse ante el vencedor Augusto y dejó a Mariamna y a su madre Alejandra en la fortaleza de Alexandrium, dando nuevamente órdenes a un tal Soemos, quien reveló la orden a la reina, lo que recrudeció los conflictos entre ella y Herodes.
 
Soemos fue ejecutado. Cipros, madre del rey y Salomé continuaron instigando a Herodes y finalmente lo convencieron de acusar a su esposa de haberlo enamorado con un bebedizo y de haber cometido adulterio con Soemos.
 
Los jueces no condenaron a Mariamna por falta de pruebas, pero Cipros y Salomé argumentaron que podría haber una revuelta popular a favor de los asmoneos y Herodes finalmente ordenó ejecutar a Mariamna el año 29 a. C. Se dice que Herodes enfermó por el remordimiento.
 
Mariamna tuvo tres hijos y dos hijas con Herodes. Uno de los varones falleció cuando estudiaba en Roma y los otros dos, Alejandro y Aristóbulo, fueron ejecutados por orden de Herodes, en el 7 a. C., acusados de conspiración.

domingo, 20 de enero de 2019

ARETAS III



Aretas III (árabe: حارثة, transliterado Haritha) fue el rey de los nabateos desde 85 a 62 a. C. Aretas ascendió al trono tras la muerte de su padre, Obodas I, en 85 a. C. Durante su reinado expandió su reino sobre lo que ahora son la zona norte de Jordania, el sur de Siria y parte de Arabia Saudita. Probablemente la mayor de las conquistas de Aretas fue Damasco, que aseguró formalmente a su país como un poder político de su tiempo. Nabatea alcanzó su mayor extensión territorial gracias a su liderazgo.
 
Damasco era atravesada por la principal ruta comercial desde el mar Mediterráneo a la India y Oriente Medio. Con la toma de la ciudad al debilitado Imperio seléucida en 85 a. C., Aretas convirtió a los nabateos de una tribu nómada en una potencia menor en Eurasia. En un intento de dejar atrás su pasado nómada, Aretas se llamó a sí mismo Aretas III Filoheleno (amigo de los griegos).​ Ordenó que las cecas de Damasco produjeran las primeras monedas de plata nabateas en un estilo helénico y con su nombre en griego en lugar del árabe.​ Para reforzar aún más la nueva cultura de los nabateos, Aretas se esforzó para que la arquitectura griega y romana reformara la capital de su reino, Petra,​ y otros nuevos asentamientos, como Humayma, incluido además un acueducto de 26,8 kilómetros.​ El dominio nabateo de Damasco se interrumpió en 72 a. C. cuando el rey armenio Tigranes II tomó la ciudad. La posesión armenia de la ciudad concluyó en 69 a. C., cuando Tigranes sacó tropas para hacer frente a un ataque romano sobre su capital, lo que permitió a Aretas volver a tomar Damasco.
 
En 67 a. C., Hircano II ascendió al trono de Judea. Apenas tres meses más tarde, su hermano menor Aristóbulo II incitó una rebelión, y lideró exitosamente el levantamiento que derrocó a Hircano y le permitió tomar los cargos de rey y sumo sacerdote. Hircano fue confinado en Jerusalén, donde continuó recibiendo ingresos de su último cargo. Sin embargo, temía por su vida y huyó a Petra para aliarse con Aretas, al que prometió que las ciudades árabes tomadas por los asmoneos volverían a Nabatea serían devueltas por su consejero jefe, Antípatro de Idumea.
 
Aretas avanzó hacia Jerusalén a la cabeza de 50.000 hombres, asediándola durante varios meses. Finalmente, Aristóbulo sobornó a Marco Emilio Escauro, delegado del general Cneo Pompeyo Magno. Escauro ordenó a Aretas retirar su ejército, que sufrió una aplastante derrota a manos de Aristóbulo en el viaje de regreso a Nabatea.
 
A pesar de la sumisión de Aretas, en 62 a. C. Escauro marchó sobre Petra. Sin embargo, la combinación de los terrenos difíciles, pocos suministros y una oportunidad de hacerse con el Ponto tras el suicidio de Mitrídates VI, obligó a Escauro a enviar a Hircano, ahora sumo sacerdote y etnarca (pero no rey) de Judea, a firmar la paz con Aretas. 
El sitio se levantó a cambio de varios cientos de talentos de plata al mismo Escauro y el reconocimiento de la supremacía romana sobre Nabatea. Aretas conservaría los territorios y posesiones nabateos, pero se convirtió en un vasallo de la República romana.


domingo, 4 de septiembre de 2016

SALOMÉ ALEJANDRA


 


Salomé Alejandra (141 a. C.1 o 139 a. C.–67 a. C.) (en hebreo שלומציון Shelomtzion o ShlomTzion o "Shelomit") fue una regente y reina de Judea, perteneciente a la dinastía asmonea. Reinó desde el año 76 a. C. hasta su muerte, en el 67 a. C. Fue la última gobernante que rigió un estado judío totalmente independiente en Israel, hasta la formación del estado moderno de Israel.
 

Salomé Alejandra fue esposa del rey Aristóbulo I (104 a. C.-103 a. C.), y tras la muerte de éste puso en el trono a Alejandro Janneo, hermano menor del difunto rey. Siguiendo la ley del levirato, Alejandro Janneo se casó con Salomé Alejandra. Reinaron juntos entre los años 103 y 76 a. C. En su lecho de agonía, Alejandro Janneo no quiso dejar el reino a ninguno de sus hijos y encargó el gobierno a Salomé Alejandra, que era querida por la multitud, porque pensaban que ella se había opuesto a las crueles medidas de su marido. Había tenido dos hijos con Alejandro: Hircano II, el mayor, al que hizo sumo sacerdote porque era indolente e incompetente, y Aristóbulo II, al que limitó a la vida privada porque era muy impulsivo.
 

Siguiendo las instrucciones que le dio su esposo en su lecho de muerte, Salomé Alejandra favoreció a los fariseos, la secta judía más estricta en la observancia de las leyes. Ellos se convirtieron en los verdaderos gobernantes de la nación, aunque Alejandra administró con gran sabiduría, doblando los efectivos del ejército e intimidando a los gobernantes vecinos. Pero si ella gobernaba a los judíos, los fariseos la gobernaban a ella. Estos la apremiaron a que diera muerte a los que habían aconsejado a Alejandro a crucificar a los 800 cabecillas fariseos, y ellos mismos comenzaron a matarlos uno por uno. Entre las víctimas se contó un tal Diógenes de Judea, prominente miembro del partido saduceo. Los perseguidos encontraron en Aristóbulo un defensor, quien persuadió a su madre que los perdonara. Pero tuvieron que irse de Jerusalén y esparcirse por el país, recluyéndose en algunos pueblos fortificados.
 

Durante el reinado de Salomé Alejandra ocurrió también la invasión de Tigranes II de Armenia, quien llegó con un ejército de 300.000 hombres, y puso sitio a Ptolemaida. Alejandra envió embajadores a Tigranes con valiosos regalos, pidiendo un tratado de paz, pero Tigranes fue repentinamente reclamado a Armenia para hacer frente a la invasión del general romano Lúculo.
 

Algún tiempo después, la reina cayó gravemente enferma, y su hijo Aristóbulo II aprovechó esta oportunidad para hacerse con el poder. Salió a escondidas de Jerusalén por la noche, reunió un ejército, ocupó 22 fortalezas en quince días y tomó la mayor parte del país. Alejandra murió en el 67 a. C. después de haber reinado nueve años. La sucedió su hijo Hircano II. Dejó al país al borde de la guerra civil entre sus hijos, lo que favorecería la intervención de los romanos en los asuntos judíos.















domingo, 31 de julio de 2016

ACCIÓN DE CNEO POMPEYO MAGNO EN EL ORIENTE

El Oriente amenazaba a Roma: los bárbaros tracios se infiltraban en Macedonia; en las fronteras de Bitinia, Mitrídates se agitaba nuevamente con ayuda de su yerno, el rey de Armenia; por último los piratas instalados en la costa sur del Asia Menor interceptaban los navíos cargados de trigo de Egipto para el aprovisionamiento de la capital. Pompeyo, un general ambicioso, era el más indicado para hacer frente a ese triple peligro, pero reclamaba el alto mando de la marina y de las tropas de tierra hasta 70 kms. al interior de la costa. Al fin tuvieron que ceder a sus exigencias y Pompeyo partió con 500 navíos y con 20 legiones bajo su mando.
 En menos de tres meses Pompeyo acabó con las correrías de los piratas y destruyó sus ciudades de refugio; reorganizó luego esa región de la cual hizo la provincia de Cilicia (67). Luego venció a Mitrídates y transformó su reino en provincia romana del Ponto. El imperio seléucida en decadencia era una presa fácil para los partos; si lograban adueñarse del corredor sirio-palestino, esos enemigos tradicionales de Roma tendrían una puerta abierta al Mediterráneo y cortarían la ruta terrestre que unía el Egipto con las provincias romanas de Asia Menor.


Pompeyo, pues, se dirigió a Siria y la convirtió en una provincia romana. Prosiguió luego su camino a Jerusalén: Antipater, Hircano II y Aretas de Nabatea por un lado, y Aristóbulo por otro, llegaron a pedirle su arbitraje. Como Pompeyo tardase en pronunciarse, Aristóbulo se le adelantó y se apoderó de Jerusalén, en donde se encerró. Inmediatamente Pompeyo ordenó a Aretas que regresara a su Nabatea, luego marchó a Jerusalén donde estaban atrincherados Aristóbulo y sus hombres. Al cabo de tres meses de sitio se apoderó de la ciudad; eso fue una carnicería. Pompeyo se paseó por el templo como un turista y hasta se permitió entrar en el Santo de los Santos. Al igual que, en los días de Nabucodonosor, la destrucción del santuario había sido vista como el castigo por las infidelidades de Israel, esta vez también los hombres piadosos de Jerusalén pensaron en un castigo divino que sancionaba el comportamiento escandaloso de los sumos sacerdotes asmoneos.


Pompeyo reorganizó la región: confirmó a Hircano en su cargo de sumo sacerdote, pero limitó su autoridad a Judea, Galilea, y Perea en la Transjordania. Le quitó las ciudades de la llanura costera que fueron puestas en adelante bajo la autoridad directa del poder provincial, le concedió la autonomía jurídica a Samaria , y reunió en una misma confederación a las ciudades de Abila, Kanata, Hipos, Gadara, Dión, Pella, Amatonte, Gerasa, Filadelfia y Escitópolis (la única situada en Cisjordania): esa confederación de diez ciudades libres tomó el nombre de Decápolis (Mc 5,20). Pompeyo regresó a Roma el año 61, precedido por Aristóbulo y sus dos hijos a los que había enviado como rehenes.



Cuatro años más tarde, Gabinio, procurador de Siria, dividió los territorios confiados a Hircano en cinco distritos que puso bajo la autoridad directa de la provincia. Seforis fue entonces erigida como la ciudad principal del distrito de Galilea.