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domingo, 14 de mayo de 2023

DESTRUCCIÓN DE HIPONA POR LOS VÁNDALOS

La visión católica de la destrucción vándala es catastrofista. Inminente ya el asedio de la ciudad de Hipona, Possidio de Calama describía de la siguiente forma los efectos de la destrucción bárbara:

[...] Mas poco después, por voluntad y permisión de Dios, numerosas tropas de bárbaros crueles, vándalos y alanos, mezclados con godos y otras gentes venidas de España, dotadas con toda clase de armas y avezadas a la guerra, desembarcaron e irrumpieron en África; y luego de atravesar todas las regiones de la Mauritania penetraron en nuestras provincias, dejando en todas partes huellas de su crueldad y barbarie, asolándolo todo con incendios, saqueos, pillajes, despojos y otros innumerables y horribles males. No tenían ningún miramiento al sexo ni a la edad; no perdonaban a sacerdotes y ministros de Dios, ni respetaban ornamentos, utensilios ni edificios dedicados al culto divino [...]; por eso, más de lo acostumbrado se alimentó Agustín de Hipona del pan de lágrimas día y noche; y los últimos días de su senectud llevó una existencia amarguísima y más triste que nadie. Pues veía aquel hombre las ciudades destruidas y saqueadas; los moradores de las granjas, pasados a cuchillo o dispersos; las iglesias, sin ministros ni sacerdotes; las vírgenes sagradas y los que profesaban vida de continencia, cada cual por su parte, y de ellos, unos habían perecido en los tormentos, otros sucumbieron al filo de la espada; muchos cautivos, después de perder la integridad de su cuerpo y alma y de su fe, gemían bajo la dura servidumbre enemiga.




domingo, 13 de octubre de 2019

PAULO OROSIO



Paulo Orosio (en latín, Paulus Orosius) (¿Braga, provincia de Gallaecia?, c. 383-¿?, c. 420) fue un sacerdote, historiador y teólogo hispano, posiblemente natural de Bracara Augusta (lo que hoy se conoce como Braga, Portugal) ​ Aunque hay algunos interrogantes sobre su biografía, como la fecha exacta de nacimiento, se sabe que fue una figura de gran prestigio desde el punto de vista cultural, dado que tuvo contacto con las grandes personalidades de su época, como Agustín de Hipona o Jerónimo de Estridón. Para relacionarse con ellos viajó por ciudades de la costa meridional del mar Mediterráneo, como Hipona o Alejandría.

 

Dichos viajes determinaron su vida y su producción intelectual. Con san Agustín no solo conversó sobre temas teológicos, sino que pudo colaborar con él en la elaboración de la obra La ciudad de Dios.​ Además, este lo eligió en 415 para viajar a Palestina e intercambiar información con otros autores, lo que también le permitió participar en un concilio en Jerusalén y, de vuelta, portar las reliquias de san Esteban. Finalmente, su fecha de fallecimiento tampoco se sabe con exactitud, aunque, en cualquier caso, no parece posterior a 423.​

A lo largo de su vida escribió tres obras, de entre las cuales sobresalen las Historiæ adversus paganos. Se trata de uno de los libros con más repercusión de la historiografía en el paso de la Edad Antigua a la Edad Media, así como de la hispana de todos los tiempos. Además, es el escrito en el que el autor pone de manifiesto su metodología histórica. Es básicamente una narración histórica desde los primeros tiempos hasta el momento en el que vive, aunque dando un papel preeminente a los pueblos paganos.​

 

Paulo Orosio fue una figura altamente influyente tanto desde el punto de vista divulgativo (Historiæ adversus paganos fue una de las principales obras utilizadas hasta el Renacimiento para estudiar la Antigüedad) como historiográfico (su metodología histórica tuvo gran repercusión en historiadores posteriores).​


A pesar de que su obra ha tenido una gran repercusión, su biografía está cargada de interrogantes que impiden reconstruirla con precisión y seguridad. Dichos interrogantes, por la escasez de fuentes, son especialmente pronunciados en su nacimiento y su fallecimiento. ​ No obstante, se trata de un autor ampliamente estudiado y por tanto existen diversos estudios que proponen fechas para ambos sucesos.

 

Las principales referencias para la biografía de Orosio provienen de los escritos de Genadio de Marsella y Braulio de Zaragoza, aunque no hay que olvidarse de sus propias obras.​ Además, Orosio es mencionado en algunas cartas de san Agustín.

Respecto al apelativo de Paulo Orosio, la duda no está en «Orosio» sino en el nombre antepuesto de «Paulus». Básicamente, el problema está en que no se sabe completamente si se llamó así o si simplemente era Orosio y con el paso del tiempo se le incorporó el otro nombre. Esto pudo ocurrir debido a que la sigla «P» de presbítero siempre acompañaba a su nombre, y con el paso del tiempo posiblemente se generó la confusión.​

 

Sin embargo, esta idea tiene lagunas de base, pues ya en autores inmediatamente posteriores a Orosio aparece el nombre Paulo. De hecho, incluso el propio Casimiro Torres Rodríguez, uno de los principales estudiosos sobre la figura de Orosio, señala que Paulo pudo ser la acepción cristiana y Orosio la indígena, una teoría que tampoco habría que descartar.

Sea como fuere, es un tema que ha sido ampliamente estudiado, para el cual la teoría más actualizada quizá sea la de Pedro Martínez Cavero, otro gran estudioso de la figura orosiana.​

 

En cuanto a su origen, se trata de un tema polémico aunque prácticamente resuelto. Fundamentalmente hay cuatro teorías en torno a este tema, que escuetamente resumidas son:

Nacimiento en Braga: es la idea más aceptada por ser la que más puntos de apoyo tiene. Si no fuese Braga, al menos habrá que pensar en una zona del entorno de Galicia. Para esta afirmación se puede recurrir a la propia obra de Orosio, o a dos epístolas de san Agustín, la 166 y la 169.


Nacimiento en Tarragona: esto se ha mantenido porque en las Historias Orosio habla de Tarraconem nostra.​ El autor decimonónico Theodor von Mörner​ sostuvo esta idea, pero hoy en día no parece factible sostenerla por un único indicio.

Origen en La Coruña (Brigantia): esta teoría es relativamente novedosa, y parte únicamente de que Orosio la cita dos veces en el apartado geográfico de las Historias.
Origen en Bretaña: es una teoría similar a la anterior, el dato aportado por los que la sostienen es el conocimiento más o menos profundo de esta zona por Orosio.

 

Por último, la fecha de nacimiento no consta en ningún lugar, pero se han hecho cálculos que aportan una más que posible. Si en 415 hay constancia de que san Agustín habló de Paulo Orosio como «un joven presbítero», eso significa que en ese momento no podía tener más de 40 años —por ser joven— ni menos de 30 —por ser presbítero—.​

De ese modo, habría una horquilla de diez años que permitiría fijar la fecha entre 375 y 385, aunque la fecha más aceptada se fija en 383, debido a que eso supondría que cuando Orosio llegó junto a san Agustín tendría 32 años, es decir, pasaron dos desde que fuera ordenado presbítero.

 

A pesar de la escasez de fuentes al respecto, si se da por buena la fecha de nacimiento del apartado anterior —o, al menos, la horquilla de diez años entre 375 y 385— habría que enmarcar a Paulo Orosio en un momento de auge cultural junto a Hidacio, los Avitos o el propio Orosio.​ También hay que tener presente que el priscilianismo estaba en pleno desarrollo.

Las teorías clásicas plantean que Paulo Orosio podría pertenecer a una familia de buena posición social,​ lo cual le permitió acceder a una buena formación. Esta se desarrolló en términos cristianos, aunque Orosio, aceptando que nació en Braga, tuvo siempre un fuerte conocimiento de la cultura rural del momento.

 

La historiografía contemporánea señala que desde la juventud de Orosio se tenía la imagen de que era locuaz y erudito,​ aludiendo a afirmaciones tanto de san Agustín como del papa Gelasio I. En cualquier caso, todo lo referente a la juventud del autor no son más que hipótesis y conjeturas, pues, como ya se ha dicho, junto a su desaparición, es la época peor conocida de su biografía.

En principio, es seguro que Paulo Orosio vivió en Gallaecia (Hispania noroccidental) hasta 409, pero a partir de ahí, y hasta 415, no hay ninguna fecha segura. La cronología tradicional, o al menos la más extendida,​ plantea la sucesión de hechos que se desgranará en los siguientes párrafos.

 

Al parecer, Orosio tuvo que salir de Braga a raíz de las invasiones germanas. La fecha en que esto se produjo no está clara, pero lo que no se pone en duda es que salió de allí abruptamente. Incluso, el propio Orosio afirma que fue perseguido hasta la misma playa en la que embarcó.​

De entre todas las fechas planteadas para la salida de Braga, que van desde 409 hasta 414, lo más operativo es quedarse con las dos más aceptadas:

 

410: sostenida por G. Fainck. Así, Orosio tendría un margen de cinco años para colaborar con san Agustín antes de su viaje a Palestina.

414: la más aceptada. La propia obra de Orosio, Commonitorium, que data de 414, habla de su llegada, su encuentro con san Agustín, etcétera.

 

Lo cierto es que una vez Orosio salió de la península ibérica tenía claro que su destino era Hipona, para encontrarse con el mayor intelectual de la época: san Agustín. Desde su llegada, Orosio pasaría a formar parte del equipo que trabajaba junto a Agustín de Hipona, por lo que es posible que el autor colaborase en la elaboración de La ciudad de Dios o que al menos conociese la obra.

En 415, san Agustín encargó a Orosio una tarea que solo podía realizar alguien de su más profunda confianza: viajar a Palestina para encontrarse con Jerónimo de Estridón, otro escritor con el que las relaciones no eran precisamente buenas.

 

El viaje a Palestina respondía a un doble motivo: el interés de Orosio, que quería tratar con Jerónimo de Estridón diferentes temas teológicos —en especial el relacionado con el origen del alma— y el interés de san Agustín, que le mandaba para estrechar lazos con dicho intelectual y para recabar información sobre la herejía pelagianista.​

De hecho, en 415, una vez instalado en Belén junto a Jerónimo, Paulo Orosio se entrevistó con el propio Pelagio por mandato de san Agustín. Además de recabar información sobre el pelagianismo, Orosio participó en 415 en un concilio en Jerusalén, en el cual Orosio mantuvo un enfrentamiento con Juan II —obispo de Jerusalén—, que le acusó de hereje ante todo el cónclave. Para defenderse, Orosio escribió su segunda obra, Liber apologeticus, en la cual rechazaba dicha afirmación de manera tajante.​

 

Lo primero que hizo Orosio al encontrarse con Jerónimo fue entregarle la correspondencia que traía para él de parte de san Agustín, lo que implicaba que el viaje estaba concebido desde el primer momento como de ida y vuelta, pues también debía entregar la correspondencia de Jerónimo a san Agustín a su vuelta. En paralelo a esto, a fines de 415 aparecieron las reliquias de san Esteban, y parte de estas fueron encomendadas a Orosio para que las trasladase hasta Braga.​ Eso marcaría tanto el inicio de su viaje de regreso como, desde el punto de vista actual, de una nueva época de su vida carente de fuentes para su estudio.


Dado que las reliquias de san Esteban aparecieron el 26 de diciembre de 415, Orosio no pudo partir con anterioridad a esta fecha. Aunque su idea era ir a Braga, tenía que pasar a la fuerza por Hipona —de hecho llevaba escritos de Jerónimo para san Agustín—, y también hay constancia de que pasó por Jerusalén y por Alejandría, aunque esto último no se sabe si lo hizo a la ida, a la vuelta o en ambas ocasiones.

 

Durante su segunda estancia en Hipona, mantuvo una larga entrevista con san Agustín, en la que le entregó la correspondencia que portaba de parte de Jerónimo y le informó del encuentro que tuvo con Pelagio.​ Durante este reencuentro con san Agustín se gestó la gran obra de Paulo Orosio, las Historiæ adversus paganos. Sin embargo, surgen problemas a la hora de datar tanto la elaboración como la finalización del libro, para lo cual hay opiniones de diversos tipos:

La hipótesis tradicional dice que el libro se llevó a cabo entre 416 y 417.​ La fecha se apoya en que en el Liber apologeticus aún no dice nada de su labor como historiador, y que en el prólogo habla del libro XI de la Ciudad de Dios de san Agustín, el cual no se publica hasta 416. Para justificar que Orosio escribiese siete libros en tan poco tiempo, se dice que pudo usar resúmenes.

Una hipótesis más moderna, sostenida por Torres Rodríguez, dice que Orosio paró por segunda vez en Hipona un tiempo muy breve, para intentar volver a Hispania, cosa que no consiguió, y escribir el libro en una tercera estancia en Hipona, lo cual explicaría que en sus Historias se hable de sucesos ocurridos en Hispania en 417.

 

Una tercera teoría ya clásica, sostenida por T. von Mörner y G. Fainck, habla de que se realizó un trabajo previo por parte de Orosio antes de viajar a Palestina. De hecho, esta idea ha sido reactivada por M. P. Annaud-Lindet en fechas más recientes, aunque con la variante de que Orosio habría escrito durante su regreso desde Palestina.

Tras la publicación de las Historias, no hay apenas información sobre Paulo Orosio. Se sabe que estuvo en Menorca, pero se desconoce la fecha en que falleció. Esta ausencia de referencias a Orosio pudo deberse a un distanciamiento con san Agustín, el cual no hace ninguna referencia clara a las Historias de Orosio una vez publicadas. Genadio de Marsella indica que el autor vivió, al menos, hasta el fin del mandato del emperador Flavio Honorio, que se prolongó hasta 423, pero no hay ninguna noticia de Orosio desde 417, y parece poco probable que un autor tan activo estuviese seis años sin dar noticias.​

Existen más posibilidades, desde una posible muerte repentina hasta una suerte de leyenda que habla de que Orosio finalmente llegó a Hispania, fundó un monasterio cerca del Cabo de Palos y terminó allí sus ideas, algo que hoy por hoy parece poco probable.​


domingo, 6 de enero de 2019

VALERIA MELANIA ( MELANIA LA JOVEN )


Melania la Joven o Valeria Melania (Roma, c. 383-Jerusalén, 31 de diciembre de 439) fue una santa cristiana del grupo de las Madres del desierto que vivió durante el reinado del emperador Flavio Honorio Augusto, hijo de Teodosio I. Fue nieta por parte de padre de Melania la Vieja.

Nacida en el seno de una rica familia aristocrática de origen hispano, era hija del senador Valerio Publicola (hijo del Praefectus Urbi Romae Valerio Maximo Basilio y de Melania la Vieja), de la gens Valeria y de Ceyonia Albina, de la gens Ceyonia, ambas familias de gran ascendencia en la Roma de la época.

Sus posesiones en tierras y villas se extendían desde la Hispania romana a Roma, Campania, Sicilia, África romana, Mauritania o Britania.

A los 14 años, se casó con su primo por parte de padre Valerio Piniano (hijo del prefecto Valerio Severo), que tenía 17 años. Después de la prematura muerte de los dos hijos habidos en el matrimonio, y después de que estuviese a punto de morir Melania al nacer el segundo, los esposos estuvieron de acuerdo en mejor dedicarse a servir a Dios, manteniendo al tiempo un celibato. El padre de Melania observó todo con gran desilusión, pero en su lecho de muerte cinco años después, pidió perdón a Melania por impedir su vocación al celibato y le legó todos sus bienes.

En el año 406, siguiendo los consejos de su abuela, Melania y de acuerdo con su madre Albina y su esposo Piniano, Melania decidió abandonar su rica residencia romana para mudarse junto a sus sirvientes a una casa de campo próxima a Nola, cerca de su pariente lejano Paulino de Nola.

En el 408, ante la invasión de los bárbaros, prefirió mudarse a las fincas que su familia poseía cerca de Mesina (Sicilia) donde vivieron con gran austeridad, dedicándose al cuidado de los necesitados y los presos. Atraídos por su fama, muchos jóvenes se reunieron a su alrededor, fundando centros de vida monástica.

Decidieron vender sus posesiones en Italia para donárselas a los pobres antes de pasar al norte de África en el 410, instalándose en Cartago y Tagaste (Numidia), donde cultivaron la amistad de Agustín de Hipona y se dedicaron a una vida de piedad y obras de caridad. Juntos fundaron dos conventos de monjes y dos de monjas. Melania se convirtió en abadesa de uno de ellos y destacaba por su austeridad, alimentándose frugalmente cada tercer día y ocupándose principalmente de copiar manuscritos en griego y latín.
 
En el 417 Melania decidió ir a Jerusalén con su marido y su madre, donde viviría veintidós años. Allí continuó sus donaciones a los necesitados con el producto de la venta de sus propiedades en España y fundó un monasterio, cerca del Monte de los Olivos. En Belén conoció a Jerónimo de Estridón, convirtiéndose en un fiel amigo y colaborador. Fue a visitar a los Padres del desierto a la cuna del monaquismo oriental en Egipto, pasando por Alejandría, quedando profundamente impresionada por la sencillez de su vida ascética.

En el 431 moriría su madre Albina y un año después su marido Piniano. En el 436, fue a Bizancio, a consolar a su rico tío Rufio Antonio Agrypnio Volusiano, que accedió a ser bautizado muy enfermo, a pesar de su fe pagana.

La emperatriz Elia Eudocia, durante una peregrinación a Jerusalén en el 437, le pidió consejo para hacer donaciones a las iglesias y monasterios de la Ciudad Santa.
 
En diciembre del 439, Melania siente aproximarse a la muerte y se dirige a Belén para asistir a la Misa de Navidad, donde oró por sus hermanas, las bendijo y las pidió perdón por su severidad. Finalmente, moriría pacíficamente el 31 de diciembre de ese mismo año.

Su monasterio entró en el Leccionario de Jerusalén como estación litúrgica. Sería destruida en el 614 durante las invasiones persas.

Gerontio, su biógrafo, escribió su vida en griego. También hay elementos biográficos en la Historia Lausiaca de Paladio de Galacia y en La vida de Pedro el Ibérico.

Su fiesta se celebra el 31 de diciembre. En Ucrania, Malanka («Día de Melania») se celebra el 13 de enero, víspera del año nuevo en el Calendario Juliano.



sábado, 23 de diciembre de 2017

FERÉCIDES DE SIROS, EL MAESTRO DE PITÁGORAS


Ferécides de Siros (en griego: Φερεκύδης) fue un filósofo griego presocrático del siglo VI a. C., maestro de Pitágoras.
 
Nació en la isla de Siros, una de las Cícladas, en la 45ª Olimpiada; fue hijo de Babis y tío materno de Pitágoras, a quien dispensó sus enseñanzas. Junto a Anaximandro fue uno de los primeros pensadores griegos en haber escrito en prosa y es considerado uno de los Siete Sabios de Grecia, según Diógenes Laercio. Visitó Egipto para aprender teología y una ciencia de la naturaleza más exacta.​ Le eran atribuidos poderes de predicción, que demostró en el caso de un navío que naufragó, de un seísmo y del asedio de una ciudad (Mesene). Su muerte es también legendaria: o murió después de haber salvado a Éfeso gracias a su poder de predicción, o se suicidó en Delfos, o murió de una enfermedad o comido por los piojos y fue enterrado por Pitágoras en Delos. Enseñaba en una gruta.​
 
Duris de Samos relata su epitafio:

Toda la sabiduría está resumida en mí. Quien quiera alabarme
Debe alabar antes a Pitágoras, pues es el primero
Sobre la tierra griega. Al decir esto, digo la verdad.​
 
A su muerte, Diógenes Laercio, indica que Ferécides escribió a Tales de Mileto un testamento por el que le entregaba sus obras. Existe una respuesta de Tales a Ferécides, que parece apócrifa, pero que marca la ironía del viajero que compone su física recorriendo el mundo en la dirección del prosista encerrado en sí mismo que no busca las instrucciones de los otros hombres. Aunque apócrifa, esta carta enseña que la mentalidad griega desprecia los primeros pasos de la prosa en un mundo gobernado por la poesía oral y su composición, al menos hasta el siglo III a. C.
 
Ferécides escribió el "Heptamychia" ("Las cinco cavernas"), una de las primeras obras en prosa atestiguadas de la literatura griega, que formó un importante puente entre el pensamiento mítico y presocrático. En esta obra, Ferécides enseñó su filosofía a través de representaciones míticas. Aunque se ha perdido, los fragmentos que sobreviven son suficientes para reconstruir una idea general básica. Aristóteles, en la Metafísica (sección 1091 b 8), caracterizó la obra de Ferécides como una mezcla de mito y filosofía.
 
Ferécides ofrece una historia del mundo que procede de la racionalización del pantéon griego. El rey de los dioses no es Zeus sino "Zas" (el que vive). Su padre es Chronos (el tiempo) en vez de Crono, del cual surge el agua, la tierra, el aire y el fuego. El antagonismo entre padre e hijo parece haber sido omitido. Chronos y Zas luchan en una guerra contra Ofión (el hombre serpiente), y Zas celebra su victoria tejiendo una bata para Ctonia, que es transformada en Gea (la superficie de la tierra).
 
La contribución de Ferécides al primer pensamiento presocrático es la negación de la creación ex nihilo; la autocreación del cosmos; la naturaleza eterna de los primeros principios.
 
Marco Tulio Cicerón y Agustín de Hipona piensan que Ferécides fue el primero que enseñó la inmortalidad del alma.

Obras conocidas:
Primer tratado en prosa sobre la naturaleza.
Un disco que marca la eclíptica y los puntos del equinoccio, "tropai héliou"; sobre la isla de Siros, lo que es un enigma, ya que Homero menciona ya estos "tropai héliou" de la isla de Siros en el diálogo de Ulises y del porquero Eumeo, en la Odisea. Este texto que nadie ignora da al personaje de Ferécides una silueta un poco maravillosa e irreal, tomada desde el prisma del relato homérico.