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miércoles, 14 de septiembre de 2016

LA JUSTICIA DE CLAUDIO


 

Administraba justicia con mucha asiduidad, hasta en los días consagrados, en su casa o en su familia, a alguna solemnidad, y algunas veces lo hizo incluso durante las fiestas establecidas por la religión desde remota antigüedad. No siempre se atenía a los términos de la ley, haciéndola más suave o más severa según la justicia del caso o siguiendo sus impulsos; así, estableció en su derecho de demandantes a los que lo habían perdido ante los jueces ordinarios por haber pedido demasiado, y acrecentando el rigor de las leyes, condenó a las fieras a los que quedaron convictos de fraudes muy graves. En sus informes y sentencias mostraba un carácter variable en gran manera: circunspecto y sagaz unas veces, inconsiderado en otras, y hasta extravagante… Ordinariamente daba razón a las partes presentes contra las ausentes, sin escuchar las excusas, legítimas o no, que podían presentar éstas para justificar su ausencia.


 ( Suetonio )





domingo, 4 de septiembre de 2016

LA MUERTE DE CLAUDIO



Agripina, que ya desde tiempo atrás estaba decidida al crimen… deliberó el veneno a elegir: uno súbito y de efecto precipitado denunciaría el crimen; si escogía uno lento que lo fuera minando, era de temer que Claudio, cerca de la muerte y dándose cuenta del engaño, volviera al amor de su hijo. Quería algo especial, que le perturbara la mente y dilatara su muerte. Se elige como artífice de tal obra a una mujer a la que llamaban Locusta, recientemente condenada por envenenamiento y largo tiempo tenida como uno de los instrumentos del reino. Por el veneno de aquella mujer fue preparado el veneno, y suministrado por Haloto, uno de los eunucos, que solía servir y probar los manjares.

 

Quedó todo tan pronto al descubierto que los historiadores de aquellos tiempos cuentan que el veneno se echó en una suculenta seta, y que la fuerza de la poción no se sintió inmediatamente, ya fuera por la estupidez de Claudio, ya porque estuviera borracho; también pareció que una descomposición de vientre lo había salvado. Con ello se aterrorizó Agripina y, como temía lo peor, despreciando la desaprobación de los presentes, emplea la complicidad del médico Jenofonte, la cual ya se había preparado. Éste, como si tratara de favorecer los esfuerzos de Claudio por vomitar, le clavó en la garganta —según se cree— una pluma mojada en un veneno rápido, no ignorando que los grandes crímenes se acometen con peligro y se rematan con premio.


( Tácito )




sábado, 3 de septiembre de 2016

SUETONIO RETRATA A CLAUDIO



Ostentaba Claudio en su persona cierto aspecto de grandeza y dignidad, tanto en pie, como sentado, pero preferentemente en actitud de reposo. Era alto y esbelto, su rostro era bello y hermosos sus blancos cabellos y tenía el cuello robusto; pero cuando marchaba, sus inseguras piernas se doblaban frecuentemente; en sus juegos, así como en los actos más graves de la vida, mostraba varios defectos naturales: risa completamente estúpida; cólera más innoble aún, que le hacía echar espumarajos; boca abierta y narices húmedas; insoportable balbuceo y continuo temblor de cabeza, que crecía al ocuparse de cualquier negocio por insignificante que fuese.

domingo, 28 de junio de 2015

SEUTONIO DICE SOBRE EL FÍSICO DEL EMPERADOR CLAUDIO





«Su persona ostentaba cierto aspecto de grandeza y dignidad, ya en pie o sentado, pero sobre todo en reposo, pues era alto y esbelto, tenía un rostro bello, hermosos cabellos blancos, y cuello robusto; pero cuando marchaba, sus inseguras piernas le hacían tambalearse, y cuando hablaba, tanto en broma como en serio, le afeaban sus taras: una risa desagradable, una cólera más repulsiva aún, que le hacía echar espumarajos por la boca, nariz goteante, un insoportable balbuceo y un continuo temblor de cabeza que crecía al ocuparse en cualquier negocio por insignificante que fuese».


viernes, 24 de octubre de 2014

EL EMPERADOR NERÓN




Nerón (37-68 d.C.), emperador de Roma (54-68), el último de la dinastía Julia-Claudia (la primera dinastía imperial romana, formada por miembros de las gens Julia y Claudia).


Nació, con el nombre de Nerón Claudio Druso Germánico, el 15 de diciembre del año 37, en Antium (Anzio), hijo del cónsul Cneo Domicio Ahenobarbo y de Agripina la Menor, bisnieta del emperador Augusto. En el 49 Agripina se casó con su tío, el emperador Claudio I, a quien un año después convenció para que adoptara a su hijo.


Más tarde, en el 53, Nerón se casó con la hija de Claudio, Octavia, y aquél le nombró su sucesor, evitando a su propio hijo, Británico. Tras el asesinato, un año después, de Claudio, la Guardia Pretoriana, dirigida por el prefecto Sexto Afranio Burro, representante de Agripina, declaró emperador a Nerón a la edad de diecisiete años.


Bajo el asesoramiento de Burro y el filósofo Séneca, su tutor, los cinco primeros años de su reinado estuvieron marcados por la moderación y la clemencia, aunque tuvo prisionero a su rival Británico, a quien asesinó en el 55.


 En el 59 mandó asesinar a su madre por criticar a su amante, Popea Sabina. Tres años después se divorció de Octavia (a quien más tarde ejecutó) y se casó con Popea. Burro murió, probablemente envenenado, en el 62, mientras que Séneca dejó su cargo.


En julio del 64, dos tercios de Roma ardieron mientras Nerón estaba en Antium. Aunque se creyó que él fue el responsable, los eruditos actuales dudan de la veracidad de aquella acusación. Según algunas informaciones, culpó a los cristianos, y fue el primer emperador que los persiguió. En cualquier caso, reconstruyó la ciudad, tomando medidas que evitaran un nuevo incendio.


 Su plan de edificación (que incluía la construcción de un enorme palacio sobre la colina del Esquilino), al igual que los espectáculos y el grano que distribuyó entre su pueblo, fueron financiados con los saqueos de Italia y las provincias. Se consideraba un artista y un visionario religioso, escandalizando al Ejército y a la aristocracia cuando aparecía como actor en representaciones públicas de dramas religiosos.


Nerón estableció Armenia como una avanzada defensiva contra Partia, pero sólo después de una guerra, costosa y sin éxito. Estallaron levantamientos en Britania (60-61) y en Judea (66-70). En el 65 Cayo Calpurnio Pisón dirigió una conspiración contra el emperador: 18 de los 41 ciudadanos preeminentes implicados en la misma murieron, entre ellos Séneca y su sobrino, el poeta épico Lucano.


 Popea murió debido a la violencia de Nerón, y éste se casó con Mesalina (66) después de ejecutar a su marido. En el 68, las legiones de la Galia e Hispania, junto con la Guardia Pretoriana, se rebelaron contra Nerón, obligándole a huir de Roma. El Senado le declaró enemigo público, y se suicidó el 9 de junio del 68.





LAS ANTORCHAS DE NERÓN

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ESCULTURAS DEL EMPERADOR NERÓN:





























MONEDAS DEL EMPERADOR NERÓN:







LA ROMA DE NERÓN CON CANTINFLAS ( UN POCO DE HUMOR ):


 

lunes, 20 de octubre de 2014

EL EMPERADOR CLAUDIO I




Claudio I (10 a.C.-54 d.C.), emperador romano (41-54 d.C.), durante su reinado Roma conquistó, entre otras regiones, Mauritania y Britania y se produjeron importantes reformas en la administración del Imperio.


Nacido con el nombre de Tiberio Claudio Druso Nerón Germánico, en Lugdunum (en la actualidad Lyon, en Francia). Su padre, Druso el Germánico, era el hermano menor del futuro emperador Tiberio.



 No ocupó cargos públicos importantes hasta los 47 años, cuando se convirtió en cónsul durante el reinado de su sobrino Calígula. Cuando éste fue asesinado, en el 41, la Guardia Pretoriana, que le encontró escondido en el palacio, le proclamó emperador.


 Los primeros actos de su reinado prometieron un gobierno justo y bondadoso; pero en el 42, cuando se descubrió una conspiración contra su vida, fue su tercera esposa, Mesalina, quien se hizo con el control del gobierno durante algún tiempo, en el cual practicó crueldades y extorsiones sin reserva.


 Aparte de los excesos perpetrados bajo la influencia de Mesalina, su reinado fue el de un administrador inteligente, tanto en asuntos civiles como militares. Mauritania (el actual norte de Marruecos y el oeste de Argelia) se convirtió en provincia romana; conquistó la isla de Britania, y los ejércitos romanos lucharon con éxito contra los germanos, fundando la denominada Colonia Claudia Ara Agrippinensis (actual ciudad alemana de Colonia), en honor de su cuarta mujer, Agripina la Menor (50 a.C.). 


Judea y Tracia también se convirtieron en provincias romanas durante su reinado. Gastó sumas enormes, especialmente en la construcción del famoso acueducto Claudiano. 



Su administración se caracterizó por la pérdida de poder de la nobleza y por la práctica, más tarde común, de conceder responsabilidades y riquezas a los seguidores del emperador, incluidos antiguos esclavos (libertos), todo ello en el marco de un crecimiento en la centralización del poder imperial.




En el 48, ordenó la ejecución de Mesalina, quien se había burlado de él representando públicamente un matrimonio simulado con su amante.

 Después desafió la desaprobación general casándose con su sobrina, Agripina la Menor, bajo cuya influencia privó de su herencia a Británico, nacido de su matrimonio con Mesalina.


LA MUERTE DE MESALINA ORDENADA POR EL EMPERADOR CLAUDIO


 En su lugar adoptó al hijo de Agripina, habido en su matrimonio anterior, Nerón, más tarde emperador de Roma. Poco después fue envenenado supuestamente por Agripina. Los antiguos historiadores le describen como descuidado, enfermizo y ridículo antes de llegar al poder, e ignorante y malévolo durante su gobierno.


LA NAUMAQUÍA DE CLAUDIO

 Sin embargo, la historiografía actual tiende a refutar estas teorías y le considera perspicaz e inteligente gobernante. La difusión de las novelas históricas del escritor británico afincado en la isla de Mallorca (España), Robert Graves, Yo, Claudio (1934) y Claudio, el dios (1937) contribuyó a esa positiva consideración.