Mostrando entradas con la etiqueta FOCIO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FOCIO. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de abril de 2020

ESQUINES




Esquines (en griego, Αἰσχίνης) fue un político y orador ateniense nacido en el 389 a. C. y muerto en Samos en el 314 a. C. Fue uno de los diez oradores áticos.


 

Esquines fue un duro rival de Demóstenes, con el que se enfrentó política y judicialmente. Esquines representaba la facción pro-macedonia de Atenas, mientras que Demóstenes reclamaba la guerra contra Filipo.




No están claros los datos concernientes a su parentesco y a sus primeros años, aunque parece probable que sus padres, aunque pobres, fuesen respetables. El padre de Esquines fue Atrometos, un profesor de letras de la escuela elemental. Su madre, Glaucotea, asistía en los ritos religiosos de iniciación para los pobres. Después de ayudar a su padre en la escuela, pasó un tiempo como actor, y sirvió en el ejército, en el que se distinguió. También ocupó varios puestos de alguacil en tribunales, y en particular en la Boulé.


 

Entre las campañas en las que participó Esquines, se encuentra la de Fliunte en el Peloponeso (368 a. C.), la batalla de Mantinea del año 362 a. C., y la campaña de Foción en Eubea (349 a. C.). La caída de Olinto (348 a. C.) llevó a Esquines a la arena política, y fue enviado en una embajada para levantar al Peloponeso contra Filipo II de Macedonia.


 

En la primavera del 347 a. C., Esquines se dirigió a la asamblea de los Diez Mil de Megalópolis (Arcadia) instándoles a unirse y defender su independencia ante Filipo. Sin embargo, en el verano del mismo año formó parte de la embajada de paz enviada a Macedonia, momento en el que parece que Filipo logró ponerlo completamente de su parte.


 

Sus dilatorias durante la segunda embajada (346 a. C.), que había sido enviada para ratificar los términos del tratado de paz entre Atenas y Macedonia, hicieron que fuese acusado por Demóstenes y por Timarco de alta traición. Esquines contraatacó acusando a Timarco de haber perdido el derecho de hablar frente al público como consecuencia de sus relaciones en la juventud, que le habían dejado una reputación de prostituto (Timarco había sido el erómeno de muchos hombres en la ciudad portuaria del Pireo).


 

Esquines tuvo éxito: Timarco fue condenado a la atimia y fue destruido políticamente, según Demóstenes. Este comentario fue más tarde interpretado por el Pseudo Plutarco en sus Vidas de los Diez Oradores como que Timarco se había ahorcado tras abandonar la asamblea, si bien ese hecho es discutido por algunos historiadores modernos.

​


Este discurso, Contra Timarco, es considerado muy importante por la gran cantidad de leyes atenienses que cita, y por la luz que arroja sobre la construcción de relaciones homosexuales entre los hombres de esa época. En particular, es un documento muy valioso que muestra la permisividad que existía entre los atenienses a la hora de contemplar las relaciones homosexuales entre hombres adultos y muchachos. Muestra que dichas relaciones eran permitidas siempre y cuando estuviesen basadas en el deseo y en la persuasión, tal y como Esquines describe sus propias relaciones con jóvenes, sus discusiones con ellos y los poemas que les dirige, a la vez que lo utiliza para evitar que dichas relaciones puedan usarse en su contra. Por otra parte, las relaciones que estaban basadas en acuerdos financieros en los que el joven vendía sus favores a cambio de dinero (que era de lo que se acusaba a Timarco), no eran aceptadas y, por el contrario, eran condenadas. Como consecuencia de su exitoso ataque a Timarco, Esquines fue absuelto de los cargos de traición que éste le había imputado.

​


En el 343 a. C., Demóstenes renovó sus ataques contra Esquines en su discurso titulado Sobre la Falsa Embajada. Esquines replicó con otro discurso homónimo y logró una vez más ser absuelto de las acusaciones. En el 339, siendo uno de los delegados atenienses (pylagorae) en la anfictionía, pronunció un discurso que desencadenó la Cuarta guerra sagrada. En un intento de venganza, Esquines buscó imputar la culpa de estos desastres a Demóstenes. En el 336, cuando Ctesifonte propuso que su amigo Demóstenes fuera galardonado con la Corona de Oro por sus distinguidos servicios al estado, fue acusado por Esquines de haber violado la ley al proponer dicha moción. El tema siguió en discusión hasta el 330, momento en que los dos rivales pronunciaron las discursos Contra Ctesifonte y Sobre la Corona. El resultado fue una completa victoria de Demóstenes.


 

Esquines se exilió de forma voluntaria y se fue a vivir a Rodas, en donde abrió una escuela de retórica. Más tarde se mudó a la isla de Samos, donde murió a la edad de setenta y cinco años. Sus tres discursos, que en la antigüedad recibieron el apodo de "las tres gracias",​ se sitúan al nivel de los de Demóstenes. Focio menciona nueve cartas escritas por Esquines a las que denomina "las nueve musas"; las doce que están publicadas bajo su nombre (Hercher:4​ Epistolographi Graeci, París, 1873) no son genuinas.










































domingo, 14 de julio de 2019

PUBLIO HERENIO DEXIPO



Publio Herenio Dexipo (en latín, Publius Herennius Dexippus; en griego, Δέξιππος; 210 - 273) fue un historiador griego, militar y hombre de estado. Sacerdote heredero de la familia eleusina de los Kerykes que ostentó los cargos de arconte basileus y arconte epónimo en Atenas.

 

Cuando los hérulos invadieron Grecia y capturaron Atenas en 269, Dexipo mostró un gran coraje personal, reviviendo el ya olvidado espíritu patriótico entre sus conciudadanos. Se erigió una estatua en su honor cuya base, con inscripciones que registran sus servicios, se ha conservado.​ Es de señalar que las inscripciones nada dicen sobre sus logros militares. Focio​ menciona tres trabajos de Dexipo sobre Historia de los cuales se conservan fragmentos considerables:

Un epítome de un trabajo de Arriano.

Una historia de las guerras de Roma contra los godos (o escitas) en el siglo III.

Una historia cronológica desde los primeros tiempos hasta el emperador Claudio Gótico (270), frecuentemente referenciada por los escritores de la Historia Augusta. El trabajo fue seguido por Eunapio de Sardes hacia el 404.
Focio alaba en sus escritos el estilo de Dexipo, a quien llega a poner al nivel de Tucídides, una opinión que de ninguna manera confirman los fragmentos conservados de su obra.


miércoles, 15 de agosto de 2018

OLIMPIODORO DE TEBAS


Olimpiodoro de Tebas (en griego, Ὀλυμπιόδωρος; Tebas, Egipto, c. 378 - después de 425) fue un historiador, filósofo y diplomático del siglo v.
 
Nacido en la ciudad egipcia de Tebas en el año 378 y fallecido después del año 425, sirvió como embajador ante los hunos en los años 412 y 413 durante el reinado de Charaton,​ lo que lo convierte en una de las principales fuentes de información sobre este pueblo.
 
Es escritor de una Historia en 22 libros que abarca el transcurso de los años 407 a 425,​ crucial para conocer algunos acontecimientos, como la terrorífica ​invasión bárbara de las provincias hispanas en el otoño del año 409, las rentas de los senadores romanos en sus días o el asesinato del rey visigodo Ataúlfo en 415.
 Con esta obra procuró dar su apoyo a Estilicón en su intento de reunificar el Imperio. Su trabajo se perdió, pero es conocido gracias a unos cuarenta fragmentos de la biblioteca del escritor bizantino Focio y sirvió como fuente de la de otros autores como Zósimo o Sozomeno.
 
Según Focio, en el año 410 efectuó algunos experimentos de alquimia. En la Biblioteca Nacional de Francia en París se conserva un tratado sobre la alquimia atribuido a Olimpiodoro.
 
Está incluido en la corriente filosófica denominada peripatética, seguidor por tanto, de las ideas de Aristóteles y, aunque era un pagano convencido, dedicó su obra al emperador Teodosio II.​
 
Heracles de Alejandría fue su discípulo. Consideraba a Homero paisano suyo.


domingo, 13 de agosto de 2017

CTESIAS DE CNIDO


 
Ctesias de Cnido (Caria) (griego antiguo Κτησίας, Ktếsias) fue un historiador y médico griego que nació alrededor del inicio de la segunda mitad del siglo V a. C.
 
Miembro de la familia de los Asclepiadas, se instaló en Cnido, polis de Asia Menor reputada por sus médicos. Fue hecho prisionero por los persas en un momento y situación indeterminados, pasando a servir más tarde (por lo menos durante la batalla de Cunaxa en el año 401 a. C.) como médico del rey persa Artajerjes II. Ctesias sirvió a los persas en las negociaciones que llevaron a la derrota de Esparta en la Batalla de Cnidos (394 a. C.)
 
Diodoro Sículo y Juan Tzetzes indican que estuvo dicisiete años a su servicio, y que volvió a su lugar natal en 398 a. C., lo que sitúa el comienzo de su servicio en la corte persa en 415 a. C.. Diodoro precisa que se reunió con el Gran Rey después de haber sido hecho prisionero por los persas, como se ha dicho supra''. Según Jenofonte, acompañó a Artajerjes en la Batalla de Cunaxa, librada contra el hermano del rey, Ciro el Joven.
 
De regreso en Cnido alrededor de 395 a. C., escribió Historia de los Persas o Pérsica, e Historia de la India o Índica, ambas perdidas. Ctesias murió después de su retorno a Cnido, en fecha desconocida.
 
El contenido de Pérsica (Περσικά) se puede reconstruir parcialmente por medio de un resumen (epítome) del sabio bizantino Focio, y por ser fuente de Diodoro Sículo y de la Vida de Artajerjes de Plutarco. Se divide en veintitrés libros, y cubre la historia del Imperio aqueménida hasta el 398 a. C. y de los imperios Asirio y medo que lo precedieron. La escribió a partir de las notas tomadas durante su estancia en Persia. Su intención era que los griegos conocieran mejor a los persas, y en particular, corregir la visión que de ellos transmitió Heródoto.
 
Según Diodoro Sículo (Biblioteca histórica II, 32, 4), se basó no sólo en su experiencia personal, sino también en los «pergaminos reales (basilikai diphterai), en los cuales según una costumbre (nomos), los persas consignaban los hechos del pasado». Sin embargo, ninguna otra fuente documental o arqueológica corrobora la existencia de dichos archivos históricos.
 
La obra se compone de 23 libros, en una lengua teñida de dialecto jonio. Los seis primeros relatan la del país, de los asirios del Imperio aqueménida. Los libros VII a XIII contien la historia de Persia hasta Jerjes I, y los diez libros siguientes prosiguen hasta la partida de Ctesias para volver a Cnido. Ctesias es aficionado a las anécdotas, y salpica su texto de pasajes dramáticos o extraordinarios. Por esta razón, Plutarco, en su Vida de Artajerjes, le acusa de tener «repletos sus libros de un montón de disparates, de mitos increíbles y extravagantes» .
 
Su relato de Asiria, Media y del origen del Imperio persa es considerado casi completamente ficticio; en este sentido es mucho menos fiable que Heródoto, que escribió a mediados del siglo V a. C. En cambio resulta algo más útil para el período 450-398 a. C., siendo testigo de varios hechos que describe, como la batalla de Cunaxa (401 a. C.). Aun así hay que tomarlo con cautela, ya que es recurrente su tendencia a basarse en rumores de harén, y a la exageración de hechos y cifras.
 
Sólo se han conservado extractos de la obra, preservados por autores como Plutarco, Ateneo y Diodoro Sículo. Focio hizo la resumió en parte.

 
En Índica (Ἰνδικά/Indika) describe el norte del país, las costumbres de sus habitantes, la fauna y la flora. Es una descripción completamente ficticia de las costumbres y la geografía de la India. Se trata más de investigaciones que de una historia en el sentido moderno del término. Al leer a Focio, la obra no posee un orden sistemático: Ctesias aborda un tema después de otro, al albur de su fantasía. Para él, India es un país fantástico: recopila todos los relatos fabulosos que prefiere para cada tema. Así, dice:

los «cinocéfalos» (literalmente, «cabeza de perro») — probablemente una mala interpretación de un comentario sobre las castas inferiores, obligadas a comer como los perros, y que parecen estar en el origen del mito de los leucrotas;
el martichoras (manticora, especie de león con rostro humano, dotado de cola de escoprpión);
los esciápodos, individuos ocultos bajo la sombra de su pie, sin duda una mala comprensión de una práctica ritual de los sadhus.
A semejanza de la Historia de Persia, esta obra es principalmente conocida por las citas de Claudio Eliano y el epítome de Focio.
 

Es autor de trabajos de los cuales solo se conoce el título:

Sobre las montañas (Περὶ ὀρῶν/Perì orôn) y Sobre los ríos (Περὶ ποταμῶν/ Peri potamôn), citados por Plutarco;
El viaje a Asia (Περίπλους Ἀσίας/Períplous Asías), mencionado por Esteban de Bizancio;
Las tribus de Asia (Περὶ τῶν κατὰ τὴν Ἀσίαν φόρων/Perì tôn katà tên Asían phórôn), tal vez un apéndice de Historia de Persia.
Se han conservado de estas obras fragmentos y extractos transmitidos por Focio y otros autores. Las recopilaciones han estado a cargo de: J.C.F. Baehr (1824), C. Müller (1844) y F. Jacoby (1958). Dominique Lenfant, en 2004, ha publicado una edición con traducción y comentarios, dentro de la Collection des Universités de France (Les Belles Lettres).



martes, 16 de mayo de 2017

LECTORES CÉLEBRES DE ACCIÓN


Pompeyo nunca entró en batalla sin previamente leer el Canto XI de la Ilíada, pues era un gran admirador de Agamenón, cuyas hazañas más heroicas se recogen precisamente en ese libro.

Y Cicerón iba en su litera leyendo la Medea de Eurípides cuando sus asesinos le cortaron la cabeza.

( Ptolomeo Queno, citado por Focio en su "Biblioteca" )







domingo, 25 de diciembre de 2016

PUBLIO HERENIO DEXIPO


 
Publio Herenio Dexipo (en latín, Publius Herennius Dexippus; en griego, Δέξιππος; 210 - 273) fue un historiador griego, militar y hombre de estado. Sacerdote heredero de la familia eleusina de los Kerykes que ostentó los cargos de arconte basileus y arconte epónimo en Atenas.
Cuando los hérulos invadieron Grecia y capturaron Atenas en 269, Dexipo mostró un gran coraje personal, reviviendo el ya olvidado espíritu patriótico entre sus conciudadanos. Se erigió una estatua en su honor cuya base, con inscripciones que registran sus servicios, se ha conservado. Es de señalar que las inscripciones nada dicen sobre sus logros militares. Focio menciona tres trabajos de Dexipo sobre Historia de los cuales se conservan fragmentos considerables:

Un epítome de un trabajo de Arriano.
Una historia de las guerras de Roma contra los godos (o escitas) en el siglo III.
Una historia cronológica desde los primeros tiempos hasta el emperador Claudio Gótico (270), frecuentemente referenciada por los escritores de la Historia Augusta. El trabajo fue seguido por Eunapio de Sardes hacia el 404.
Focio alaba en sus escritos el estilo de Dexipo, a quien llega a poner al nivel de Tucídides, una opinión que de ninguna manera confirman los fragmentos conservados de su obra.