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jueves, 15 de junio de 2023

TITO LUCRECIO CARO, EL POETA MATERIALISTA QUE REVELÓ LOS SECRETOS DE LA NATURALEZA

 

Tito Lucrecio Caro fue un poeta y filósofo romano que vivió aproximadamente entre el 99 y el 55 a.C. Su única obra conocida es el poema didáctico De rerum natura (Sobre la naturaleza de las cosas), en el cual expone las doctrinas del epicureísmo y la física atomista. Esta obra tiene un gran valor literario y filosófico, y ha ejercido influencia en poetas como Virgilio y Horacio, así como en pensadores modernos como Giordano Bruno, Montaigne o Marx. Aunque su vida está envuelta en misterio y se basa en escasos testimonios de autores posteriores, como San Jerónimo, Donato y Cicerón.

 

Según San Jerónimo, Lucrecio nació en el año 94 a.C. y pertenecía a una familia aristocrática de la gens Lucretia. Se dice que sufrió un ataque de locura provocado por un filtro amoroso que le dio su esposa Lucilia, y que se quitó la vida en el año 55 a.C., después de escribir algunos libros que fueron corregidos por Cicerón. Sin embargo, esta versión ha sido cuestionada por muchos estudiosos, quienes la consideran una invención o una confusión. No hay evidencia de que Lucrecio estuviera casado ni de que Cicerón interviniera en su obra.

 

Lo que sí parece cierto es que Lucrecio fue un amigo íntimo de Cayo Memio, un político y orador romano a quien dedicó su poema. También se sabe que Lucrecio fue un seguidor de Epicuro, el filósofo griego que enseñó que el fin último de la vida es el placer, entendido como la ausencia de dolor y temor. Lucrecio adoptó la visión materialista y naturalista de Epicuro, según la cual todo lo que existe está compuesto por átomos indivisibles e invisibles que se mueven en el vacío infinito. Lucrecio rechazó la idea de una providencia divina que interviniera en los asuntos humanos y afirmó que los dioses existen pero son indiferentes al mundo y a los hombres.

 

De rerum natura es un poema en hexámetros latinos dividido en seis libros, que suman aproximadamente 7.400 versos. Su objetivo es explicar la naturaleza del universo y del ser humano desde una perspectiva materialista y racionalista basada en las ideas de Epicuro y sus seguidores griegos. Lucrecio se propone liberar a los hombres del miedo a los dioses y a la muerte, y enseñarles el camino de la felicidad basado en la moderación de los deseos y el conocimiento de la verdad.

 

El primer libro presenta el tema general del poema y expone la teoría de los átomos, partículas indivisibles e invisibles que constituyen la materia y se mueven en el vacío infinito. El segundo libro describe el movimiento de los átomos y las leyes que lo rigen, así como las propiedades de los cuerpos compuestos por ellos. El tercer libro se ocupa del alma humana, la cual también está formada por átomos y se disuelve con la muerte. Lucrecio argumenta en contra del temor a la muerte y de la creencia en la inmortalidad del alma o en los castigos infernales. El cuarto libro trata sobre la percepción sensorial, el pensamiento, los sueños y las pasiones humanas. Lucrecio explica cómo los átomos producen imágenes o simulacros que llegan a nuestros sentidos o a nuestra mente, y cómo debemos distinguir entre lo verdadero y lo falso. También analiza el amor erótico como una pasión irracional que debe ser controlada por la razón.

 

El quinto libro se dedica a explicar el origen del mundo, de la vida, de la humanidad y de la civilización, desde una perspectiva evolucionista y naturalista. Lucrecio rechaza las explicaciones mitológicas o religiosas sobre la creación divina o el destino providencial. Por último, el sexto libro aborda los fenómenos naturales más complejos o extraordinarios, como los terremotos, los volcanes, las enfermedades, los rayos o los cometas. Lucrecio demuestra que todos ellos tienen causas naturales y no son signos de la ira o el favor de los dioses. El poema termina abruptamente con una descripción de la peste que asoló Atenas en el siglo V a.C., la cual Lucrecio utiliza como ejemplo de los males que puede sufrir la humanidad.

 

La obra de Lucrecio es una de las más importantes y originales de la literatura latina. Su poesía combina la belleza formal, la fuerza expresiva, la riqueza metafórica y la claridad expositiva. Su filosofía anticipa muchos conceptos científicos modernos, como el atomismo, el vacío, la conservación de la materia y la energía, el determinismo causal, el evolucionismo y el método experimental. Su ética propone una visión humanista y hedonista de la vida, basada en el placer moderado, la amistad, la libertad y la sabiduría.

 

Lucrecio ha influido en muchos poetas y pensadores posteriores, tanto antiguos como modernos. Entre los primeros se destacan Virgilio, Horacio, Ovidio y Lucano. Entre los segundos se pueden mencionar a Dante, Petrarca, Boccaccio, Montaigne, Shakespeare, Bacon, Galileo, Newton, Spinoza, Locke, Hume, Voltaire, Rousseau, Kant, Goethe, Byron, Shelley, Leopardi, Whitman, Emerson, Darwin, Marx, Nietzsche, Freud y Einstein.

 

Además, Lucrecio ha contribuido a preservar y difundir las ideas de Epicuro y sus discípulos griegos, las cuales de otro modo se habrían perdido. Gracias a Lucrecio, el epicureísmo se convirtió en una de las corrientes filosóficas más influyentes y atractivas de la historia del pensamiento occidental.

 

He aquí una lista de algunas frases didácticas de la obra "De rerum natura" de Tito Lucrecio Caro, con su traducción al español y su ubicación en el poema:

 

- Principio caeli terraeque marisque / magni rerumque omnium quae quibus in rebus / quove tenore gerantur et qua ratione / gubernentur, expediam (Libro I, versos 52-55)

 

En primer lugar, del cielo y de la tierra y del gran mar y de todas las cosas que en ellos hay, y en qué estado se hallan y con qué orden se rigen y por qué razón se gobiernan, explicaré.

 

- Nil igitur fieri de nilo posse fatendumst / seminibus quoniam res omnis constat eorum" (Libro I, versos 199-200)

 

Nada, pues, ha de admitirse que se forme de la nada, puesto que todas las cosas constan de semillas.

 

- Omnia natura quoniam sunt corpora sola / nec inane in rebus inaneque extra / praeter corpora quae sunt et loca quae res / omnis cum summa constet  (Libro I, versos 445-448)

 

Puesto que todas las cosas son cuerpos solamente y no hay vacío en las cosas ni vacío fuera, excepto los cuerpos que existen y los lugares que ocupan todas las cosas que con ello se completan.

 

- Nec tamen hoc dubites quin omnia corpora quae sunt / in numerum crescant cum res ex infinito / suppeditat natura" (Libro II, verso 1080-1082)

 

No dudes sin embargo que todos los cuerpos que existen aumentan en número cuando la naturaleza suministra las cosas desde el infinito.

 

- Nil igitur mors est ad nos neque pertinet hilum / quandoquidem natura animi mortalis habetur  (Libro III, verso 830-831)

 

Nada es, pues, la muerte para nosotros ni nos importa un ápice, puesto que se tiene por mortal la naturaleza del alma.

 

- Quapropter bene cum sititum natura monstravit / verum amorem natis deditque parentibus / quo conservaret genus humanum atque propagaret  (Libro IV, verso 1019-1021)

 

Por lo cual, cuando la naturaleza mostró bien lo que es el amor verdadero dio a los hijos y a los padres el amor con el que conservó y propagó el género humano.

 

- Sed genus humanum multo fuit illud in arvis / durius atque ferum et saevi plenumque rapinae / nec rationis erat sollertia nota nec ulli  (Libro V, verso 925-927)

 

Pero el género humano fue mucho más duro y salvaje en los campos y lleno de crueldad y rapiña y no se conocía la astucia de la razón ni a nadie.

 

-  Quare etiam atque etiam tales fateare necessest / esse deos merito qui tales corpora possint / efficere ut nostris sensibus ea nulla appareant  (Libro VI, verso 54-56)

 

Por lo cual es necesario confesar una y otra vez que existen con razón tales dioses que pueden hacer tales cuerpos que no aparecen a nuestros sentidos.



PRAECIA , LA INFLUYENTE CORTESANA ROMANA

En la Antigua Roma, la vida política estaba intrincadamente entrelazada con la sociedad y la influencia de las cortesanas. Entre estas destacadas figuras, se encuentra Praecia, una cortesana de clase alta que dejó una huella indeleble en la política romana durante el siglo I a.C. Con una amplia red de clientes de alto perfil y la habilidad de utilizar sus contactos estratégicamente, Praecia se convirtió en una figura popular y valiosa en la vida política de la época.

 

Praecia, llegó a Roma procedente de una familia humilde y no tenía fortuna ni posición social. Su belleza cautivó a muchos de los hombres más importantes de Roma, incluyendo a César, Pompeyo Cicerón, y Marco Junio Bruto. Con el tiempo, se convirtió en una de las cortesanas más solicitadas y famosas de la ciudad, y utilizó su posición para acumular influencia y riqueza.

 

Uno de los casos más destacados que evidencia la influencia de Praecia en la política romana fue su participación en el ascenso de Lucio Licinio Lúculo ( uno de los generales de Lucio Cornelio Sila)  al cargo de gobernador de Cilicia. Lúculo, uno de sus clientes de confianza, solicitó a Praecia que intercediera en su nombre ante Publio Cornelio Cetego, otro cliente suyo con influencia política. Con su habilidad persuasiva y conocimiento de los mecanismos políticos, Praecia logró con éxito que Cetego nombrara a Lúculo como gobernador de Cilicia, asegurando así su ascenso en la carrera política. 



Cuando Praecia estuvo en la intimidad con Cetego haciéndole un servicio sexual y brindándole su compañia como buena conversadora,  le hizo ver los beneficios que tendría para él y para Roma tener a un general capaz y leal como Lúculo al frente de una provincia estratégica y conflictiva. Supo recordarle los favores que le debía o le prometió otros a cambio. 



También halagó la influencia y prestigio que tenía Lúculo en su calidad de lugarteniente de Silam advertiéndole, además, que si no lo apoyaba corría el riesgo de que un Luculo despechado se arriesgara a revelar algún secreto comprometedor per afectra a Cetego. Lo que sea que le dijera, debió ser muy persuasivo, pues logró su objetivo. Además esto nos sugiere la carta que le escribió un tiempo antes del ansiado encuentro sexual:  "Querido Cetego, sé que tienes el poder de decidir quién será el próximo gobernador de Cilicia, y quiero pedirte un favor. Sé que conoces a Lúculo, mi amigo y cliente, y sabes lo valiente y hábil que es como militar y como político, muy cómplice de Sila, y muy alabado por su eficiencia. Él desea ardientemente ese cargo, y creo que sería el mejor candidato para defender los intereses de Roma en esa región. ¿No te gustaría tener a tu lado a un hombre así, que te apoye y te agradezca tu generosidad? Piensa en lo que podrías conseguir con su ayuda, y en lo que podrías perder si lo rechazas. Te ruego que le des esa oportunidad, por mí y por Roma."

 

Si bien Praecia destaca como una de las cortesanas más influyentes y libres de la época, es importante señalar que no fue la única en su categoría. Otras figuras como Volumnia, Cytheris y Chelidon también se destacaron por su poder e influencia en la sociedad romana. Estas mujeres no solo eran reconocidas por su belleza y encanto, sino también por su inteligencia y capacidad para moverse hábilmente en los círculos políticos. De Volumnia puede decirse que fue una actriz de mimo que también vivió en el siglo I a.C. y que tuvo relaciones amorosas con personajes importantes como Bruto, Cornelio Galo o Marco Antonio. Acompañó a este último en sus viajes por Italia y se mostró con él en público como si fuera su esposa, lo que causó escándalo entre los romanos. También fue la musa del poeta Virgilio, que la llamó Licóride en sus églogas. 



Dejó Roma para seguir a su amante a las tierras del Rin. Cytheris fue otra actriz de mimo que también fue la amante de varios hombres poderosos, como César, Pompeyo o Cicerón. Era una mujer culta e inteligente, que leía e interpretaba la poesía de Virgilio con gran éxito. También fue la amante de Bruto y de Marco Antonio. Se la llamaba Cytheris por su parecido con Afrodita, la diosa del amor. Por último, Chelidon fue una cortesana que vivió en el siglo II a.C. y que fue la amante de Lucio Emilio Paulo Macedónico, el vencedor de la batalla de Pidna. Le dio dos hijos ilegítimos, uno de los cuales fue adoptado por Escipión Emiliano. También fue la confidente y consejera de su amante, y le acompañó en sus campañas militares. Se dice que murió de pena cuando él falleció.

 

Aunque la información sobre Praecia y otras cortesanas romanas es limitada, su mención en las fuentes históricas testimonia su relevancia en la vida política y social de la Antigua Roma. Sus contribuciones y conexiones estratégicas demostraron que las cortesanas no solo eran figuras decorativas, sino también actores clave en el juego político de la época.

 

Fuentes históricas como las obras de Catulo, Cicerón y Valerio Máximo proporcionan algunos indicios sobre la existencia y la influencia de Praecia. Sin embargo, debido a la naturaleza fragmentaria de las fuentes, es difícil obtener una imagen completa y detallada de su vida y logros.



viernes, 9 de junio de 2023

MARCO TULIO TIRON, EL LIBERTO DE MARCO TULIO CICERÓN, INVENTOR DE LA TAQUIGRAFIA

 

Tirón, M. Tulio, secretario de Cicerón. Además de ser el amanuense del orador y su ayudante en su labor literaria, fue un autor de reconocida reputación y el inventor del arte de la taquigrafía, lo que le permitió registrar con exactitud las palabras de los oradores independientemente de la rapidez del discurso. Tras la muerte de Cicerón, Tiro compró una finca rústica en los alrededores de Puteoli, donde se retiró y vivió, según Jerónimo, hasta los cien años. Asconio Pedanio (en Milón, 38) hace referencia al cuarto libro sobre la vida de Cicerón escrito por Tiro.





lunes, 5 de junio de 2023

JUSTICIA Y LEY SEGÚN PUBLIO SESTIO

La justicia y la ley son los cimientos de una sociedad civilizada.

( Publio Sestio )

 

Publio Sestio, un político y gobernador romano del siglo I a. C., afirmó que la justicia y la ley son los cimientos de una sociedad civilizada. Con esta frase, expresó su visión de que el orden social se basa en el respeto a los principios morales y a las normas jurídicas que regulan la convivencia entre los ciudadanos. Sestio defendió esta idea en sus discursos y en sus acciones, apoyando a Cicerón en su lucha contra la corrupción y la violencia, y acatando el perdón de César tras la guerra civil. Su pensamiento refleja el ideal republicano de la virtus, el civis y el ius, que valoraba la excelencia moral, el compromiso cívico y el derecho como pilares de la cultura romana.



martes, 30 de mayo de 2023

MADRE DE LOS ERRORES ES LA IGNORANCIA

“La ignorancia es la madre de todos los errores”

 

( Hipatía de Alejandría)

 

Hipatía de Alejandría fue una filósofa y matemática griega que vivió en el siglo IV y V de nuestra era en la gran ciudad egipcia fundada por Alejandro Magno, y que tenía la mayor biblioteca del mundo conocido de entonces ( aparte del mayor faro). Fue una de las primeras mujeres en estudiar y enseñar matemáticas, astronomía y filosofía en la antigua Grecia. 

Hipatía es conocida por su trabajo en la geometría y por su defensa de la filosofía pagana en un momento en que el cristianismo estaba ganando terreno en el mundo romano, bajo el poder del emperador Teodosio I el Grande. Ella se dio cuenta que la superstición y la ignorancia llevaba a la discriminación, la intolerancia, el enfrentamiento, la injusticia, la persecución, el sufrimiento, y todo aquello que impide prosperar y tener una convivencia en libertad,  respetuosa y en paz.

 

“La ignorancia es la madre de todos los errores”, es una frase atribuida a Hipatía de Alejandría. Esta cita se refiere a la idea de que la ignorancia es la causa principal de los errores humanos, junto con todos los males y problemas que conlleva. En otras palabras, si no sabemos algo o no entendemos algo correctamente, es más probable que cometamos errores que pueden dar lugar a situaciones desagradables e incómodas.

 

Como Hipatía de Alejandría dijo sabiamente, la falta de conocimiento y comprensión conduce a juicios erróneos y decisiones equivocadas. La ignorancia significa falta de conocimiento o comprensión, y esto inevitablemente lleva a juicios erróneos y decisiones equivocadas, haciendo que seamos vulnerables a la manipulación y al engaño, e incluso es como un freno que nos impide alcanzar nuestro verdadero potencial como seres humanos que nos puede aportar un mayor beneficio a los demás y a uno mismo. 

Cuanto más aprendemos y comprendemos el mundo, la esencia de la vida, y a nosotros mismos, menos expuestos estamos a cometer errores basados ​​en la ignorancia. La educación, la curiosidad intelectual, y la adquisición de conocimientos nos brindan perspectivas que de otro modo no tenemos, lo que nos permite evaluar situaciones de manera más matizada y completa, contrastando y comparando diversos conceptos. Digamos, pues, que la ignorancia en sí misma no es inevitable porque la educación, la curiosidad y la mente abierta pueden ayudarnos a superarla y evitar sus peores efectos, y para conseguirlo hay que tener unos verdaderos deseos y voluntad de aprender experimentando y llevando a la práctica lo que se percibe de teórico, porque es con la práctica que más se aprende.

Aprender por uno mismo, experimentar, leer muchos libros, ir a escuelas, tener buenos maestros o mentores, son cosas que sirven de mucho para adquirir conocimientos que nunca se acaban ni son suficientes, y con ello disminuir y superar esa ignorancia en la que muchas veces está el origen de la mala suerte.

 

Con aprender, leer mucho, adquirir educación que erradique poco a poco la ignorancia, se logra conseguir una vida más plena y exitosa, en la que sabes defenderte más acertadamente de las adversidades e imprevistos inevitables de la vida, ya que la búsqueda del conocimiento nos permite crecer como individuos, ser mejores personas, y disponiendo de más cualidades,  contribuir positivamente en formar parte de una sociedad más avanzada.

 

En definitiva, como una vez escribió Marco Tulio Cicerón en su obra "De Oficios", la virtud es el objetivo supremo de la vida humana, y el conocimiento es un componente esencial de la virtud. Sin conocimiento, no podemos distinguir entre lo que es moralmente correcto y lo que es incorrecto, y nos arriesgamos a caer en la inmoralidad y la corrupción, con todas las desgracias que supone. Así que como ciudadanos del mundo, debemos esforzarnos por cultivar nuestra mente y nuestro espíritu, y luchar incansablemente por la verdad y la justicia. Solo así podremos construir un futuro más brillante y próspero para todos, donde poder ser más felices, gracias a disponer de mayores conocimientos en todos los sentidos.


lunes, 29 de mayo de 2023

DIVICIACO, EL DRUIDA GALO AMIGO DE CICERÓN

Diviciaco fue un noble heduo, el único druida cuya existencia histórica está atestiguada. Luchó contra su hermano Dúmnorix, aliado con los helvecios y con Ariovisto. Estrecho colaborador de los romanos, trabó amistad con Cicerón y ayudó a César durante la Guerra de las Galias, y posiblemente acabó sus días en Roma.

 
Se ignora cuál fue su fecha de nacimiento, pero era adulto en los años 60 del siglo I a. C., cuando era senador de los heduos y escapó a una masacre perpetrada por los sécuanos, los arvernos y las tropas germanas de Ariovisto.


Reconoció tempranamente la amenaza que representaban las tribus germánicas y la necesidad de una alianza con Roma. Partidario de la alianza con los romanos, en 63 a. C. viajó a la Urbe y compareció ante el Senado para pedir ayuda militar; fue huésped de Cicerón, que escribió sobre sus conocimientos de adivinación, astrología y filosofía natural (De Divinatione I, XLI, 90), teniendo cón él una buena relación de amistad.

Lo que más admiraba Cicerón del galo Diviciaco era su profunda sabiduría y conocimiento, no sólo de las tradiciones de su propio pueblo, sino también de la filosofía y la religión ( ya que Diviciaco era druida, que para los galos era en un todo como a la vez el sacerdote, maestro, consejero y guardián de la ley y la sabiduría). A pesar de no haber recibido una educación formal, Diviciaco tenía una mente aguda y curiosa que lo llevó a explorar diversas corrientes de pensamiento, cosa que gustó a Cicerón.

 También admiraba su integridad y su sincero deseo de promover la paz y la armonía, cosa que también beneficiaba a Roma, para evitarse guerras contra el vecino pueblo de los galos. Aunque Diviciaco era el líder de su tribu, no buscaba el poder por sí mismo, sino el bienestar de su pueblo. Y estaba dispuesto a dialogar con aquellos que pensaron en sus "enemigos", con el fin de encontrar puntos en común y caminos hacia la reconciliación. Otro rasgo que admiraba Cicerón de Diviciaco profundamente era su humildad y sencillez. A pesar de su sabiduría, Diviciaco se comportaba de manera modesta y desinteresada, sin pretensiones ni deseos de gloria personal. Compartía generosamente sus conocimientos con quienes estaban dispuestos a escucharlo, y por esta razón, aparte de huésped en Roma, entabló una especial amistad con Marco Tulio Cicerón.

 

Sin embargo, supo mantener la autonomía de su pueblo y negociar con César desde una posición de fuerza. Julio César lo menciona en varias ocasiones en su Comentarios a la guerra de las Galias, señalando su particular habilidad como diplomático.


Además de desempeñar el oficio religioso de druida, fue el vergobreto (magistrado o líder político) de los heduos, una de las tribus más poderosas de la Galia.
Su habilidad diplomática le permitió lidiar con facciones internas como la de su hermano Dumnorix, que se oponía a Roma. Bajo su liderazgo, los heduos permanecieron como aliados de Roma durante la conquista de la Galia, obteniendo concesiones y privilegios. Combatió a su hermano Dúmnorix, firme antirromano, que acabaría siendo ejecutado por César.


Diviciaco dejó de ser vergobreto en 52 a. C., siendo el cargo pretendido por Convictolitave y Coto. Su fecha de muerte es desconocida, pero Cicerón se refirió a él en pasado en 44 a. C.



domingo, 28 de mayo de 2023

LA CRUELDAD DE LA GUERRA Y UNA REFLEXIÓN SOBRE EL VALOR DE LA PAZ, INSPIRADA EN UNA FRASE DE ESTACIO

La crueldad de la guerra induce a la paz.

 

( Publio Papinio Estacio )

 

Reflexión: Los antiguos romanos estaban muy familiarizados con las guerras, que incluso tenían un dios de la guerra, al que llamaban Marte.   La frase de Estacio  sugiere que la experiencia de la crueldad y el sufrimiento causados por la guerra puede llevar a la búsqueda y el deseo de la paz. Cuando las personas son testigos de los horrores y las consecuencias destructivas de los conflictos armados, pueden comprender la importancia y el valor de la paz y estar dispuestas a trabajar activamente para alcanzarla. Pensad que Marco Tulio Cicerón ya manifestó una vez que era preferible una peor paz, que la mejor guerra, porque las consecuencias y los daños de las guerras son una cosa horrible, lo peor que se puede encontrar en la vida.

Se supone que la dramática crueldad vivida en guerra puede despertar en las personas un fuerte anhelo de poner fin a la violencia y las tragedias que tienen su origen en ello, buscar soluciones pacíficas y promover la armonía entre las naciones y las comunidades para que no se vuelvan a repetir tan malas y despiadadas experiencias. La devastación, la tragedia, y el sufrimiento que se experimentan en los tiempos de guerra pueden servir como un recordatorio muy doloroso de la necesidad de construir un mundo más pacífico y compasivo, en el que se busque la justicia, la convivencia, la prosperidad, y la libertad entre diferentes pueblos que han de estar condenados a entenderse, para no volver a caer otra vez en las atrocidades y locuras que derivan de las guerras, y que hacen de la vida un infierno mientras se puede soportar de la peor manera, a pesar de que para los romanos la esperanza era lo último que se perdía

Pero para esto también se tiene que abordar las causas subyacentes del conflicto, como puede ser la pobreza, la desigualdad, la ambición desmedida e injustificada, y la injusticia, para evitar futuros conflictos que solo causan dolor y sufrimiento a todos los involucrados, y siempre víctimas ya irrecuperables de las que siempre se lamentan su pérdida.

Naturalmente que muchas veces la guerra es un último recurso y siempre hay que hacer todo lo posible para evitarla,  y que la paz es preferible en todo momento. Sin embargo, también entiendo que a veces y de forma desafortunada la guerra es necesaria y se justifica  para protegerse de amenazas y agresiones externas, que conllevarían a la violencia y a la opresión con la implementación de otros intereses que nos son ajenos, dejándonos en unas situaciones mucho peores que si no se luchara como es debido, tanto por la fuerza de las palabras como las de las armas

Pero hay que considerar, también, que toda guerra conlleva sufrimiento y violencia permanente, y por eso se debe de evitar en la medida de lo posible, porque las consecuencias de ello es que también conlleva generar resentimiento y odio del enemigo ( tengan o no tengan razón), lo que puede llevar a futuros nuevos conflictos y guerras que perpetúan el ciclo de la venganza,  la opresión, y las miserias que de ello derivan. Por eso los romanos tienen otro dicho muy conocido: “Si quieres la paz, prepara la guerra”, y otro no menos conocido que reza: ¡Ay de los vencidos!. Pero en todo caso mi opinión personal es que cuando más civilizadas somos las personas, más tenemos que luchar siempre por la paz, y evitar siempre cualquier tipo de guerras, y nunca hay que rendirse o desfallecer en este empeño tan noble y extremado a la vez.