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viernes, 11 de septiembre de 2020

MICIPSA



Micipsa ​ hijo y sucesor de Masinisa, fue un rey de Numidia. Heredó el trono en 148 a. C.) y reinó durante cerca de treinta años, hasta su muerte en el 118 a. C.


Al ocurrir la muerte de su padre, el poder se repartió entre Micipsa y sus hermanos Gulussa y Mastanabal, que se ocuparon respectivamente de la dirección del ejército y de la administración de justicia. Su política exterior fue una continuación de la de Masinisa, apoyando a Roma contra Cartago en la tercera guerra púnica y luego en las guerras lusitanas contra Viriato, para las que envió arqueros, honderos y elefantes a Escipión Emiliano.


Micipsa fue el padre de Hiempsal y Aderbal. Adoptó a su sobrino Yugurta (hijo de su hermano Mastanabal) que llegó a ser en su día, rey de Numidia. Tras su muerte el reino se dividió entre los tres, pero pronto se impuso Jugurta a sus competidores.


El nombre original de Micipsa, cuya forma líbico atestiguada es «MKWSN», que sería la forma consonante de «ameseskaw», un término que significa «el que construye»,​ y proviene de la raíz bereber «SKW» que significa «construir».

 

En el año 151 a. C. Masinisa envió a Micipsa y a su hermano Gulussa a Cartago para exigir que se permitiera el regreso de los políticos pro-númidas exiliados, pero se les negó la entrada en las puertas de la ciudad. Cuando el partido real se fue, Amílcar el Samnita y un grupo de sus seguidores atacaron el convoy de Micipsa, matando a algunos de sus sirvientes. Este incidente llevó a un ataque de represalia contra la ciudad cartaginesa de Oroscopa que anunció el comienzo de la guerra cartaginesa númida y finalmente precipitó la tercera guerra cartaginesa-púnica.​



En la primavera del 148 a. C., Masinisa murió y el reino de Numidia fue dividido entre los tres hijos del rey, Micipsa, Gulussa y Mastanabal, por Escipión Emiliano, a quien Masinisa había dado el poder de administrar su territorio. Micipsa recibió como parte de su herencia la capital de Numidia, Cirta (con el palacio real y la actual tesorería), Gulussa recibió el cargo del ejército y Mastanabal la administración de la justicia.


Los hijos continuaron la política de su padre y su apoyo a Roma en su guerra contra Cartago. Aunque Micipsa vaciló un poco en su apoyo a Roma, «siempre prometiendo armas y dinero... pero siempre retrasándose y esperando a ver qué pasaba».​ En el año 146 a. C., cuando el hijo ilegítimo de Mastanabal, Yugurta, tenía 14 años, Cartago fue destruida por los romanos y los númidas. Poco después, Gulussa murió, y más tarde Mastanabal dejó el control de todo el territorio a Micipsa. Durante el reinado de Micipsa, el progreso cultural y comercial de Numidia se incrementó enormemente, especialmente cuando miles de cartagineses huyeron a Numidia tras la destrucción de Cartago. Fue el primero en establecer Iol Caesarea (actual Cherchell, en Argelia) como la capital de la corte de Numidia.​


Micipsa tuvo dos hijos, Hiempsal y Aderbal y se dice que añadió a su hijo ilegítimo, Jugurta, que fue tratado como el hijo del rey y recibió un sólido entrenamiento militar. Micipsa siguió siendo un aliado leal a Roma, proporcionando asistencia militar cuando se le solicitaba. En el 142 a. C., el general romano Quinto Fabio Máximo Serviliano escribió a Micipsa solicitando una división de elefantes de guerra para ayudar en la lucha contra el rebelde lusitano Viriato, y de nuevo en el 134 a. C.., Micipsa envió arqueros, soldados y elefantes para ayudar a Escipión Emiliano a sitiar Numancia, en Hispania, enviando a Yugurta a comandar sus unidades.


Tras la caída de Numancia, Yugurta volvió a casa con una carta de Escipión a su tío. En ella, el general romano elogiaba las hazañas de Yugurta y felicitaba a Micipsa por tener «un padre digno de él y de su abuelo Masinisa». De resultas de esta carta, el rey adoptó oficialmente a Yugurta y lo nombró coheredero con sus propios hijos.


En el 118 a. C., Micipsa murió, y Numidia, según los deseos del rey, se dividió en 3 partes. Una tercera parte fue gobernada por cada hijo de Micipsa: Aderbal, Hiempsal, y el rey adoptado, Yugurta.


martes, 25 de diciembre de 2018

BATALLA DE DRÉPANO


La batalla de Drépano (249 a. C.) enfrentó a la armada romana y a la cartaginesa en las costas de Sicilia, frente a la ciudad de Drépano (Trapani), resultando la batalla una victoria cartaginesa.
 
El almirante y gobernador cartaginés de Drépano, Aderbal, ofreció batalla al cónsul romano Publio Claudio Pulcro, quien confiaba en asustar al cartaginés dado el tamaño de su flota de guerra.
 
El cartaginés, llamando a los mercenarios, les ofreció la posibilidad de una rápida victoria, si presentaban batalla a los romanos, o la incomodidad de un largo asedio.
 
Los mercenarios eligieron la primera opción y se embarcaron, obteniendo Aderbal una rotunda victoria. Tras la victoria, el Gran Consejo de Cartago colmó de honores a Aderbal.


domingo, 11 de junio de 2017

MICIPSA



Micipsa (? - 118 a. C.) (en Tifinagh : ⵎⵉⵙⵉⵒⵙⴰ Misipsa), hijo y sucesor de Masinisa, fue un rey de Numidia. Heredó el trono en 148 a. C.) y reinó durante cerca de treinta años.

 

Al ocurrir la muerte de su padre, el poder se repartió entre Micipsa y sus hermanos Gulussa y Mastanabal, que se ocuparon respectivamente de la dirección del ejército y de la administración de justicia. Su política exterior fue una continuación de la de Masinisa, apoyando a Roma contra Cartago en la tercera guerra púnica y luego en las guerras lusitanas contra Viriato, para las que envió arqueros, honderos y elefantes a Escipión Emiliano.

 

Micipsa fue el padre de Hiempsal y Aderbal. Adoptó a su sobrino Yugurta (hijo de su hermano Mastanabal) que llegó a ser en su día, rey de Numidia. Trás su muerte el reino se dividió entre los tres, pero pronto se impuso Yugurta a sus competidores.




jueves, 8 de septiembre de 2016

YUGURTA


 
Yugurta o Jugurta (160-106 a. C.), fue rey de Numidia entre los años 116 a. C. y 106 a. C.
 
Tras la muerte de Masinisa en 148 a. C., fue sucedido por su hijo Micipsa. Por entonces su sobrino Yugurta era tan popular, que Micipsa se vio obligado a enviarlo a Hispania, estancia que éste aprovechó para establecer contactos con romanos influyentes. Allí comprendió la debilidad de los romanos para el soborno, lo que aprovechó en el futuro. Participó con Escipión Emiliano en el asedio de Numancia en la tercera guerra celtíbera.
 
Cuando murió Micipsa en 118 a. C., el reino se dividió entre sus dos hijos (Aderbal e Hiempsal) y su sobrino Yugurta. Inmediatamente, Yugurta se enfrentó con Hiempsal y lo asesinó. A continuación se enfrentó con Aderbal, que resultó vencido y huyó a Roma para pedir ayuda.
 Los gobernantes romanos, probablemente sobornados, o quizá por el deseo de terminar rápidamente con el problema, dividieron Numidia en dos partes, el este para Aderbal, y el oeste para Yugurta.
 
GUERRA DE YUGURTA

Yugurta no quedó satisfecho, y en el año 113 a. C., invadió Cirta, capital de Aderbal, incurriendo en la cólera de Roma, al resultar muertos varios comerciantes itálicos allí asentados, además del propio Aderbal. Roma se vio obligada a intervenir en 111 a. C., en una breve campaña mandada por el cónsul Lucio Calpurnio Bestia. Yugurta se rindió, pero obtuvo una paz muy favorable, sospechosa una vez de más de haber sido conseguida con sobornos. Como consecuencia, Cayo Memmio, tribuno de la Plebe, promovió una investigación, solicitando la presencia del propio Yugurta, pero fue vetado por otro tribuno sobornado, Cayo Bebió. Yugurta tuvo que ir a Roma, pero no llegó a declarar.
 
Reanudada la guerra, Roma envió al cónsul Quinto Cecilio Metelo el Numídico, que se enredó en una campaña interminable durante cinco años (111 a. C.-106 a. C.). Impaciente por el curso de la guerra, su lugarteniente Cayo Mario volvió a Roma para buscar el consulado, y una vez logrado, volvió y tomó la dirección de las operaciones. 
Tras una serie de victorias importantes, Cayo Mario, se granjeó la amistad de Bomílcar, el hermano de la madre de Yugurta y principal lugarteniente del rey númida, encomendándole la misión de deponer a Yugurta, pero se descubrió la trama y Yugurta lo ejecutó cuando éste se dedicaba a provocar descontentos entre su guardia.
 

Mario envió entonces a su legado Lucio Cornelio Sila a Mauritania para privar de apoyos a Yugurta. Sila logró el apoyo de Boco I, y la captura de Yugurta, que fue enviado a Roma cargado de cadenas y ejecutado en 104 a. C. en la Cárcel Mamertina.



miércoles, 22 de abril de 2015

YUGURTA



(Yugurta o Jugurta; ?, hacia 154 - Roma, 104 a. C.) Último rey independiente de Numidia. Hijo bastardo de Mastanábal, Yugurta fue desheredado por su origen ilegítimo por su abuelo Masinisa, el unificador del reino de Numidia (la actual Argelia) que estableció la alianza con Roma contra Cartago. No obstante, Yugurta consiguió que su tío Micipsa le nombrase coheredero del reino junto con sus primos Hiémpsal y Aderbal.



Ante la lucha sucesoria que estalló al morir Micipsa (118), intervino Roma imponiendo en el 116 un reparto territorial entre Aderbal y Yugurta (pues éste ya había asesinado a Hiémpsal). Pero Yugurta se rebeló por sorpresa, asesinó a su primo y se hizo con todo el poder en el 112. Esto provocó la ira de los romanos, que decidieron atacar Numidia en defensa de sus intereses comerciales (pues la rebelión de Yugurta había ido acompañada de una matanza de comerciantes romanos).


YUGURTA PRONUNCIA SU FAMOSA
 INVECTIVA SOBRE ROMA
Durante la Guerra de Yugurta (111-105 a. C.), éste se deshizo inicialmente de la presión romana sobornando a los cónsules enviados contra él; luego fue vencido por Cecilio Metelo, que le forzó a sostener una guerra de guerrillas (109).



Yugurta se refugió en la vecina Mauritania bajo la protección del rey Bocco, que era su suegro. Pero el nuevo cónsul romano, Mario, y su cuestor Sila consiguieron que Bocco traicionara a Yugurta y le enviaron prisionero a Roma en el 105 a. C.



Allí murió de hambre al año siguiente, mientras el territorio númida se dividía entre una parte occidental incorporada a Mauritania (en recompensa) y una parte oriental que quedó bajo dominio romano (aunque como reino independiente, gobernado por dos nietos de Masinisa, hasta que en el 46 a. C. se convirtió en provincia).


UN DERROTADO REY DE NUMIDIA YUGURTA EXHIBIDO
 COMO PRISIONERO EN UN DESFILE TRIUNFAL EN ROMA