Aurelio Valerio Maximiano
(c. 240-310), emperador romano (286-305; 306-308). Nació en una familia
humilde, en la provincia romana de Panonia.
Debido a su distinguida trayectoria
militar, el emperador Diocleciano le asoció al imperio, con el título de
augusto, en el 286, un año después de otorgarle el de césar y la confianza del
territorio occidental.
Maximiano, a su vez, hizo elegir césar a su yerno
Constancio I Cloro en el 293 (cuando Diocleciano instituyó la tetrarquía de dos
augustos y dos césares que gobernarían el Imperio) y le confió la Galia,
Britania e Hispania.
Sin embargo, cuando Diocleciano abdicó en el 305, obligó a
Maximiano a hacer lo mismo. Maximiano se retiró a Lucania, al sur de Italia,
pero regresó a Roma en el 306 para ayudar a su hijo, el emperador Majencio,
quien le nombró augusto.
En el 308, sin embargo, fue expulsado de Italia por
Majencio, quien deseaba convertirse en único dirigente.
Pasión por los romanos. Un blog de divulgación creado por Xavier Valderas que es un largo paseo por el vasto Imperio Romano y la Antigüedad, en especial el mundo greco-romano.
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jueves, 25 de junio de 2015
lunes, 8 de junio de 2015
EL EMPERADOR CARAUSIO
HISTORIA
Carausio era un hombre de origen humilde, un menapio de la Galia Bélgica que destacó en la campaña de Maximiano contra los rebeldes bagaudas en la Galia en 286. Este éxito, y su antigua ocupación guiando las naves al salir de los puertos, lo llevó a su nombramiento como comandante de la Classis Britannica, una flota con base en el Canal de la Mancha con el cometido de acabar con los piratas francos y sajones que habían estado arrasando las costas de Armórica y su región natal. Al cabo del tiempo, comenzó a sospecharse que retenía para sí los botines y que permitía a los piratas llevar a cabo sus ataques y enriquecerse en lugar de actuar contra ellos, y Maximiano ordenó su ejecución. A finales de 286 o comienzos de 287 Carausio supo la sentencia y contestó declarándose Emperador de Britania y norte de la Galia. Sus fuerzas abarcaban no sólo su flota, aumentada con nuevas naves construidas por él, y las tres legiones asentadas en Britania, sino también una legión con la que se hizo en la Galia, cierto número de unidades auxiliares extranjeras y mercenarios bárbaros atraídos ante la perspectiva de sacar un buen botín.
Maximiano preparó una invasión de Britania en 288 o 289 para expulsarle, pero no pudo llevarla a cabo. Un panegírico entregado a Constancio I Cloro lo atribuye al mal tiempo, pero dice también que Carausio se atribuyó la victoria militar. Eutropio dice que las hostilidades fueron vanas gracias a la destreza militar de Carausio y que se acordó la paz. El usurpador comenzó a tener visiones sobre su legitimidad y reconocimiento. Acuñó moneda propia y llevó su valor al nivel de la romana, así como consideró y honró a Maximiano y luego a Diocleciano. La acuñación es la fuente principal de información sobre el emperador; sus monedas eran inicialmente primitivas pero pronto se hicieron más elaboradas y fueron acuñadas en casas de Londinium, Rotomagnus y un tercer lugar, posiblemente Colonia Claudia Victricensis. Parece que apeló al desagrado de la población británica con la dominación romana: acuñó monedas con los emblemas Restitutor Britanniae (Restaurador de Britania) y Genius Britanniae (Espíritu de Britania). Un hito de Carlisle con su nombre en él sugiere que toda la Britania romana estaba a su alcance.
LEYENDA
En la compilación de leyendas de Godofredo de Monmouth, la Historia Regum Britanniae (1136) Carausio es un bretón de origen humilde, que con su valentía convence al Senado romano para que le dé el mando de una flota para defender Britania de los ataques bárbaros. Una vez le es concedido, navega alrededor de la provincia provocando malestar, y alza un ejército contra Basanio, rey de Britania. Carausio vence al persuadir a los aliados pictos del rey para que deserten a cambio de tierras en Escocia, y se proclama él mismo rey. Enterados de la traición, los romanos envían a Britania a Alecto con tres legiones. Éste lo derrota y mata y se convierte en rey en su lugar.
sábado, 6 de junio de 2015
EL EMPERADOR CONSTANCIO I CLORO
Constancio I Cloro (c. 250-306), emperador romano
(305-306). Fue prefecto del Pretorio (jefe de la Guardia Pretoriana, que
equivalía a la jefatura militar) durante el reinado del emperador Maximiano,
quien le adoptó y le encomendó la defensa de la Galia e Hispania, y le hizo
nombrar césar, en el 293, tres años antes de que reconquistara Britania.
Cuando
los coemperadores Maximiano y Diocleciano abdicaron en el 305, se convirtió en emperador
de Occidente y se dispuso a sofocar una rebelión de los pictos. Murió en
Eboracum (la actual York, en Inglaterra), al comienzo de esta campaña, después
de proclamar a su hijo Constantino como su sucesor.
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MAXIMIANO
viernes, 10 de octubre de 2014
EL EMPERADOR CONSTANTINO I EL GRANDE
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INTRODUCCIÓN
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Constantino I el Grande (c. 274-337), emperador
romano (306-337), el primero de ellos convertido al cristianismo. Fundador de
Constantinopla (la actual Estambul), capital del Imperio romano de Oriente (y
más tarde Imperio bizantino) hasta 1453.
2
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LOS PRIMEROS AÑOS
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Nacido con el nombre de Flavio Valerio
Constantino, en Naissus (hoy, Niš, en la actual Serbia), hijo del prefecto del
Pretorio (jefe militar de la Guardia Pretoriana) Constancio Cloro (más tarde
emperador Constancio I) y de Elena (que llegó a ser canonizada como santa
Elena). Luchó contra los sármatas y se unió a su padre en Britania, en el 306.
Fue tan popular entre sus tropas que le proclamaron augusto cuando Constancio
murió ese mismo año. Sin embargo, durante las dos siguientes décadas tuvo que
luchar contra sus rivales al trono, y no logró ser emperador único hasta el
324. Siguiendo el ejemplo de su padre y de los
anteriores emperadores del siglo III, en su juventud fue un henoteísta solar:
consideraba que el dios romano Sol era la manifestación visible de un Dios
Supremo invisible (summus deus), que era el principio del Universo, y
que era equiparado con el emperador romano. Su adhesión a esta creencia resultó
evidente tras afirmar que vio al dios Sol, en el 310, mientras estaba en una
arboleda de Apolo, en la Galia, en el mismo año en que derrotó a Maximiano. En
el 312, en la víspera de una batalla contra Majencio, su rival en la península
Itálica e hijo de Maximiano, se dice que soñó cómo se le apareció Cristo y le
dijo que grabara las dos primeras letras de su nombre (XP en griego) en
los escudos de sus tropas. El día siguiente, la leyenda dice que vio una cruz
superpuesta en el sol y las palabras “con esta señal serás el vencedor” (en
latín, in hoc signo vinces). Derrotó a Majencio en la batalla del Puente
Milvio, cerca de Roma, en octubre de ese año (312).
El Senado aclamó al
vencedor como salvador del pueblo romano y le tituló primus augustus.
Constantino consideró que el Dios cristiano le había proporcionado la victoria,
por lo que abandonó sus anteriores creencias paganas. Detuvo la persecución de
los cristianos, y Licinio Liciniano, su coemperador, se le unió en la
proclamación del Edicto de Milán (313), que ordenó la tolerancia del
cristianismo en el Imperio romano y restituyó a la Iglesia los bienes
confiscados.
3
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ÚNICO DIRIGENTE
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Pronto comenzó la lucha por el poder entre
Licinio y él, de la que en el 324 emergió único dueño del Imperio tras derrotar
a aquél en Crisópolis. Como emperador de Oriente y Occidente, comenzó a
realizar reformas administrativas importantes. Reorganizó el Ejército, y
completó la separación de la autoridad civil y militar, comenzada por su
predecesor, Diocleciano. Dirigió el gobierno central, en compañía de un consejo
asesor, conocido como el sacrum consistorium. El Senado recuperó sus
poderes, los cuales había perdido en el siglo III, y comenzó a emitir el sueldo
(solidus) de oro, que fue la moneda de uso hasta el final del Imperio
bizantino. Intervino en los asuntos eclesiásticos
procurando establecer la unidad de la Iglesia, amenazada por el arrianismo; con
este fin presidió el primer Concilio ecuménico de la Iglesia en Nicea, en el
325.
También comenzó la construcción de Constantinopla, en el 326, en el emplazamiento del antiguo Bizancio griego. La ciudad se terminó en el 330 (ampliada más tarde), y fue embellecida con antiguas obras de arte griego. Además, Constantino construyó iglesias en Tierra Santa, donde se supone que Elena, su madre, encontró la Vera Cruz en la que se crucificó a Jesús. El emperador fue bautizado poco antes de su muerte, el 22 de mayo del 337.
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EL EMPERADOR CONSTANTINO I EL GRANDE
EN UN MOSAICO DE LA BASÍLICA
DE SANTA MADRE SOFÍA,
EN CONSTANTINOPLA ( LA ACTUAL ESTAMBUL )
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También comenzó la construcción de Constantinopla, en el 326, en el emplazamiento del antiguo Bizancio griego. La ciudad se terminó en el 330 (ampliada más tarde), y fue embellecida con antiguas obras de arte griego. Además, Constantino construyó iglesias en Tierra Santa, donde se supone que Elena, su madre, encontró la Vera Cruz en la que se crucificó a Jesús. El emperador fue bautizado poco antes de su muerte, el 22 de mayo del 337.
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VALORACIÓN
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Constantino unificó un imperio tambaleante,
reorganizó el Estado romano y preparó el terreno para la victoria final del
cristianismo a finales del siglo IV. Muchos eruditos modernos aceptan la
sinceridad de su convicción religiosa. Su conversión fue gradual; en un
principio es probable que asociara a Cristo con el victorioso dios solar.
Sin
embargo, en la época del Concilio de Nicea (325), era un cristiano convencido,
aunque aún toleró el paganismo entre sus súbditos. A pesar de ser criticado por
sus enemigos como defensor de una religión cruel y falsa, consolidó el Imperio
romano y aseguró su supervivencia en Oriente. Como primer emperador que gobernó
en el nombre de Cristo, fue una de las principales figuras en el inicio de la
Europa cristiana medieval.
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LA DONACIÓN DE CONSTANTINO A LA IGLESIA CRISTIANA
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