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miércoles, 26 de agosto de 2020

COMIO



Comio (Commios, Commio o Comnio) fue un importante rey de la nación belga de los atrebates que reinó primero en la Galia y finalmente en Britania durante el siglo I a. C.


 

Cuando el general Cayo Julio César conquistó a la parte de la nación atrebate que residía en la Galia (57 a. C.),​ como relata en su obra, Comentarios a la guerra de las Galias, nombró a Comio como rey de la tribu. Antes de que César realizara su segunda invasión a Britania, envió a Comio para que intentara convencer a las tribus britanas de que no se le opusieran.​ Sin embargo, cuando desembarcó en la isla fue arrestado. Cuando los britanos fracasaron en su intento de impedir el desembarco de César, Comio aceptó dirigir las negociaciones.​

 

Comio fue capaz de reunir un pequeño contingente de caballería entre su tribu que ayudó a César a derrotar el segundo ataque britano.​ De nuevo derrotados, los britanos optaron por negociar su rendición y Comio aceptó de nuevo llevar las negociaciones con el líder de la resistencia, Casivelono.​ Comio permaneció fiel a César durante la rebelión gala del año 54 a. C., y como recompensa el general le permitió seguir reinando sin interferencia de Roma, estar exento de pagar impuestos y le otorgó además los territorios arrebatados al pueblo de los mórinos.​

 

Sin embargo, según escribe Aulo Hircio en el último libro (Libro VIII) de De Bello Gallico, escrito tras la muerte de César, la lealtad de Comio no duró hasta el final. Mientras César pasaba el invierno del año 53 a. C. en la Galia Cisalpina, su legado Tito Labieno descubrió que Comio había estado conspirando contra Roma con otras tribus galas. Labieno envió al tribuno Cayo Voluseno y a algunos centuriones para que se reunieran con Comio en una aparente inocente reunión. Cuando Comio llegó, los romanos le atacaron y casi lo mataron, aunque logró escapar con una grave herida en la cabeza y clamando que nunca volvería a aliarse con los romanos.​

 

En el año 52 a. C. los atrebates se unieron a la revuelta de los galos dirigida por Vercingétorix. Comio fue uno de los líderes que estuvieron junto al líder galo en el sitio de Alesia. Tras la derrota de Vercingétorix, Comio huyó y se unió a la revuelta de los belóvacos, consiguiendo para su causa el apoyo de 500 germanos. Sin embargo, César venció de nuevo y Comio se vio obligado a buscar refugio entre sus aliados germanos.​

 

En el año 51 a. C. Comio regresó a su patria con una pequeña banda de guerreros como escolta y se preparó para iniciar una campaña de agitación entre los que aún tenían fuerzas para resistirse a César. En invierno de ese año, llegó a la región Marco Antonio, uno de los legados del ejército de César que ordenó a Voluseno atacar a las fuerzas de Commio, algo con lo que Voluseno se mostró muy complacido. En la batalla que siguió, Comio fue derrotado, pero hirió gravemente a su viejo enemigo Voluseno. Comio logró escapar de nuevo y negoció una paz a través de intermediarios. Ofreció rehenes y prometió que en lo que le quedara de vida no volvería a oponerse a César, aunque pidió no tener que volverse a encontrar jamás con un romano. Antonio aceptó su petición.​

 

El escrito de Sexto Julio Frontino, Strategemata, que data del siglo I cuenta como Comio huyó a Britania acompañado de un grupo de seguidores mientras César le perseguía. Cuando Comio trató de cruzar el canal de la Mancha se levantó una gran tormenta. Sin embargo, Comio prefirió seguir avanzando a ser atrapado por César que, cuando vio la determinación de su rival, optó por dar media vuelta y regresar a la Galia.​

 

Este relato sugiere que la tregua que firmó Comio con Antonio no se mantuvo y se reanudaron las hostilidades. Sin embargo John Creighton sugiere que Commio fue enviado a Gran Bretaña en virtud de su tregua con Antonio. La anécdota de Frontino puede tratarse de una fuga antes de la firma de la tregua o simplemente de un rumor que Frontino oyó durante su gobierno de la provincia de Britania. (75 - 78). Creighton sostiene que de hecho Comio fue designado por César como un rey aliado en Britania, y que su reputación fue restaurada cuando culpó de traición a Labieno (que desertó del bando de César durante la guerra civil contra Cneo Pompeyo Magno).​

 

El nombre de Comio aparece en las monedas que se acuñaron en Britania durante el período posterior a las invasiones de César. La numismática revela que Comio estaba emparentado con garmanos y carsicios. Esto sugiere que Comio siguió ostentado poder en la Galia durante su ausencia, gobernando seguramente a través de regentes. garmanos y carsicios son probablemente hijos de Comio, que decidieron incluir el nombre de su padre en las monedas emitidas durante su reinado.​

 

Aproximadamente en el año 30 a. C., Commio se había establecido como rey de los atrebates en Britania, según revelan las monedas emitidas desde su capital de Calleva Atrebatum (Silchester). Es probable que Comio y sus seguidores fundaran este reino, aunque de hecho, cuando César fue incapaz de traer su caballería a Britania, Comio reunió para él un destacamento de caballería de entre su gente, así que es probable que ya hubiera atrebates en la isla por esa época. Existen monedas que llevan su nombre hasta el aproximadamente el año 20 a. C., y basado en su inscripción: "COM COMMIOS", que significaría "Comio hijo de Comio", sugiere que Comio pudo reinar junto a su hijo hasta su muerte.

 

Tres reyes posteriores, Tincomaro, Epilo y Verica, incluyen también en sus monedas su condición de descendientes de Comio. A partir del año 25 a. C., aparentemente Comio gobernó junto a Tincomaro. Tras su muerte, Tincomaro aparece como monarca de la región del norte desde Calleva, mientras Epilo gobierna la parte sur desde Noviomagus (Chichester). A la muerte de Tincomaro, aproximadamente en el año 7, Epilo se convirtió en gobernante único, y a su muerte le sucedió Verica . El reinado de Verica terminó poco antes de la invasión de Claudio del año 43, que lo utilizó como pretexto para atacar la isla.

 

Comio es uno de los personajes que aparecen en la película francesa de 2001, Vercingétorix.


martes, 22 de enero de 2019

EL CÓNSUL QUINTO PEDIO, SOBRINO DE CAYO JULIO CÉSAR


Quinto Pedio (en latín, Quintus Pedius; m. 43 a. C.) fue un político y general romano que vivió los últimos acontecimientos de la República Romana, era hijo de Quinto Pedio y sobrino nieto de Cayo Julio César. Según Suetonio Pedio era nieto de Julia la Menor, la hermana mayor de César, pero Glandorp ha conjeturado, no sin razón, que Pedio podría ser no el nieto sino el hijo de Julia la Menor, puesto que ejerció altos cargos en vida de César.
Pedio sirvió como legatus de su tío abuelo (o tío) durante la Guerra de las Galias de 57 a. C. a 55 a. C.,3 año en el que volvió a Roma para presentarse a la edilidad, junto con Cneo Planius y otros, elecciones en las que fue derrotado. En la Galia comandó con Lucio Aurunculeyo Cota la caballería de Julio César a la batalla de Áxona, en la que los belgas fueron vencidos.
Cuando estalló la guerra civil entre Cayo Julio César y Cneo Pompeyo Magno en 49 a. C., Pedio se unió a su tío-abuelo. En 48 a. C., Pedio obtuvo el cargo de pretor como un nombramiento personal de César, permaneciendo en Italia. Ese mismo año, Pedio derrotó a Tito Anio Milón cerca de Turios, en Lucania. En 45 a. C. sirvió como legado contra los pompeyanos en Hispania, y participó en la batalla de Munda. César recompensó a su pariente con un triunfo y le otorgó el título de procónsul.
César fue asesinado en Roma en marzo de 44 a. C. En el testamento de César, Pedio figuraba como uno de los herederos. Al igual que su primo Lucio Pinario recibió una octava parte de los bienes de César. El resto de los bienes de César fueron para su heredero Cayo Octavio, el futuro emperador Augusto. Pedio renunció a su parte de la herencia en beneficio de Octavio.
En abril de 43 a. C., tras la victoria en la Batalla de Mutina, y muertos los cónsules Aulo Hircio y Cayo Vibio Pansa, Octaviano marchó contra Roma a la cabeza de un ejército. En agosto de ese mismo año, Octaviano fue nombrado para el consulado, junto con Pedio.
Durante su consulado Pedio elaboró una ley, la Lex Pedia, que declaraba enemigos públicos a todos los asesinos de César y los condenaba a muerte. Pedio quedó como gobernador de Roma cuando su primo Octaviano marchó hacia el Norte de Italia. Cuando Octaviano se unió a Marco Antonio y Marco Emilio Lépido, Pedio propuso anular la sentencia de proscripción que tenían estos últimos. El Senado se vio obligado a aprobar esta ley. No mucho después de esto, Octaviano, Antonio y Lépido formaron el Segundo Triunvirato en Bononia.
Llegaron a Roma noticias de que los triunviros habían hecho listas de proscritos que estuvieron a punto de causar una revuelta en la ciudad puesto que no se sabía quiénes integraban estas listas. Pedio apenas pudo evitar una insurrección abierta, y al día siguiente, declaró, sin saber nada, que sólo 17 personas habían sido condenadas a muerte y dio garantías para los otros. La tensión vivida le causó tal fatiga física que murió a la noche siguiente (noviembre del 43 a. C.).
Pedio contrajo matrimonio con una mujer noble llamada Valeria, que era la hermana del cónsul, senador y orador romano, Marco Valerio Mesala Corvino. Pedio y Valeria tuvieron un único hijo llamado Quinto Pedio Publícola, senador romano conocido por su brillante oratoria.


domingo, 30 de diciembre de 2018

DÉCIMO JUNIO BRUTO ALBINO


Décimo Junio Bruto Albino (en latín, Decimus Iunius Brutus Albinus; 85 a. C./81 a. C.1​-43 a. C.) fue un político y militar romano que vivió durante el siglo I a. C. A pesar de ser un primo lejano del dictador Julio César, Bruto fue uno de sus principales asesinos. No debe ser confundido con Marco Junio Bruto, otro miembro de la familia de los Junios Brutos que también participó en el complot.
 
Bruto pasó su juventud en Roma en compañía de Publio Clodio Pulcro y Marco Antonio. Era hijo de Sempronia, hija de Sempronio Tuditano, y Décimo Junio Bruto que fue cónsul en el año 77 a. C. Bruto fue adoptado por Aulo Postumio Albino (de ahí viene su cognomen Albino).
 
Sirvió como legatus en el ejército de César durante la guerra de las Galias y recibió el mando de la flota para combatir contra el pueblo galo de los vénetos en 56 a. C.  En una decisiva batalla, Bruto tuvo éxito en la destrucción de la flota véneta. Con el uso de ganchos con forma de hoz ensamblados en largos postes, atacó a los barcos del enemigo. Así, quedaron inmovilizados y a merced de los equipos de abordaje romanos. Bruto también sirvió contra Vercingétorix en el año 52 a. C.​
 
Cuando estalló la segunda guerra civil, Bruto escogió el bando de su general, que le proporcionó el mando de otra flota de operaciones.
 
La ciudad griega de Massilia (actualmente Marsella) tomó partido por Pompeyo. César, que marchaba a toda prisa hacia Hispania —a fin de doblegar al ejército pompeyano comandado por Lucio Afranio y Marco Petreyo que allí estacionado—, dejó a Bruto al mando de la flota del bloqueo naval a la ciudad mientras él proseguía su camino. Bruto realizó un bloqueo tan intenso que en menos de treinta días la ciudad se rindió.
 
Cuando César volvió a Roma como dictador, Bruto se unió a la conspiración anticesariana convencido por su pariente Marco Junio Bruto. Sin embargo, César siguió confiando en él e incluso le mencionó en su testamento.
 
Obtuvo el cargo de pretor como un nombramiento personal de César en 44 a. C y recibió el gobierno de la provincia romana de la Galia Cisalpina en 43 a. C.
 
Cuando César dudó si ir a la sesión del Senado debido al mal presentimiento que tenía su esposa Calpurnia. Décimo Junio Bruto persuadió a César para que acudiera ridiculizando los malos presentimientos de la esposa. Según el historiador Nicolás de Damasco, fue el tercero en apuñalar a César, clavándole el arma en el costado. Existe la posibilidad de que la famosa frase de César antes de morir fuera dirigida a él, ya que fue su lugarteniente en la Galia y uno de sus herederos.
 
Los asesinos recibieron una amnistía general al día siguiente promovida por el Senado a instigación de Antonio, el cónsul del año junto a César. Pero la situación se estaba tornando cada vez más difícil. Los romanos y los legionarios veteranos de César exigían que los asesinos recibieran su castigo. Estos decidieron huir. Marco Bruto, valiéndose de su cargo de pretor peregrino, huyó de la ciudad. Los conspiradores se vieron envueltos en una auténtica corriente de odio y temieron su propia muerte. Bruto Albino huyó a su provincia de la Galia Cisalpina en 43 a. C. y empezó a reclutar su propio ejército. Cuando el Senado le exigió que entregara su provincia a Antonio, Bruto se negó. Antonio respondió a este acto de provocación declarando enemigo público a Bruto. Antonio derrotó a Décimo Bruto y retomó el control de la provincia.
 
En 43 a. C., Bruto tomó Mutina y empezó a acumular provisiones preparándose para un largo sitio. Antonio sitió a Décimo Bruto, pretendiendo rendirlo por hambre.
 
Sin embargo, los cónsules del año, Aulo Hircio y Cayo Vibio Pansa Cetroniano, marcharon al norte de Italia para levantar el sitio. El Senado, dirigido por Marco Tulio Cicerón, se inclinaba a considerar a Marco Antonio un enemigo de la patria. El heredero de diecinueve años de César, Cayo Julio César Octaviano, ya había obtenido el rango de pretor y acompañó a Pansa al norte. El primer enfrentamiento tuvo lugar el 14 de abril en la batalla de Forum Gallorum, donde Antonio esperaba poder llegar a un acuerdo con sus oponentes. Antonio derrotó a las fuerzas de Pansa y Octaviano. Aunque Pansa sufrió heridas mortales, Antonio fue derrotado por un ataque por sorpresa de Aulo Hircio. Una segunda batalla tuvo lugar el 21 de abril en Mutina en la que Hircio derrotó de forma aplastante a Antonio. A pesar de ello Hircio murió en la batalla. Antonio levantó el sitio y marchó para unirse a Marco Emilio Lépido, Publio Ventidio Baso y Lucio Munacio Planco.
 
Con el sitio levantado, Décimo Bruto se apresuró a agradecer al ahora comandante de las legiones, Octavio, que le respondió fríamente que no se sentía feliz de ayudar a uno de los asesinos de César. Octavio le concedió el mando de la guerra contra Antonio. Sin embargo, su posición se deterioraba por momentos, pues muchos de sus soldados se pasaban al ejército de Cayo Julio César Octaviano. Por eso intentó llegar a Macedonia para unirse a Marco Junio Bruto y Cayo Casio Longino, pero de camino fue capturado y ejecutado por un jefe galo leal a Antonio, siendo el primero de los asesinos de Cayo Julio César en morir.


martes, 25 de diciembre de 2018

QUINTO PEDIO



 
Quinto Pedio (en latín, Quintus Pedius; m. 43 a. C.) fue un político y general romano que vivió los últimos acontecimientos de la República Romana, era hijo de Quinto Pedio y sobrino nieto de Cayo Julio César. Según Suetonio, Pedio era nieto de Julia la Menor, la hermana mayor de César, pero Glandorp ha conjeturado, no sin razón, que Pedio podría ser no el nieto sino el hijo de Julia la Menor, puesto que ejerció altos cargos en vida de César.
 
Pedio sirvió como legatus de su tío abuelo (o tío) durante la Guerra de las Galias de 57 a. C. a 55 a. C.,3 año en el que volvió a Roma para presentarse a la edilidad, junto con Gneo Planius y otros, elecciones en las que fue derrotado. En la Galia comandó con Lucio Aurunculeyo Cota la caballería de Julio César a la batalla de Áxona, en la que los belgas fueron vencidos.
 
Cuando estalló la guerra civil entre Cayo Julio César y Cneo Pompeyo Magno en 49 a. C., Pedio se unió a su tío-abuelo. En 48 a. C., Pedio obtuvo el cargo de pretor como un nombramiento personal de César, permaneciendo en Italia.
 Ese mismo año, Pedio derrotó a Tito Anio Milón cerca de Turios, en Lucania. En 45 a. C. sirvió como legado contra los pompeyanos en Hispania, y participó en la batalla de Munda. César recompensó a su pariente con un triunfo y le otorgó el título de procónsul.
 
César fue asesinado en Roma en marzo de 44 a. C. En el testamento de César, Pedio figuraba como uno de los herederos. Al igual que su primo Lucio Pinario recibió una octava parte de los bienes de César. El resto de los bienes de César fueron para su heredero Cayo Octavio, el futuro emperador Augusto. Pedio renunció a su parte de la herencia en beneficio de Octavio.
 
En abril de 43 a. C., tras la victoria en la Batalla de Mutina, y muertos los cónsules Aulo Hircio y Gayo Vibio Pansa, Octaviano marchó contra Roma a la cabeza de un ejército. En agosto de ese mismo año, Octaviano fue nombrado para el consulado, junto con Pedio.
 
Durante su consulado Pedio elaboró una ley, la Lex Pedia, que declaraba enemigos públicos a todos los asesinos de César y los condenaba a muerte. Pedio quedó como gobernador de Roma cuando su primo Octaviano marchó hacia el Norte de Italia. 
Cuando Octaviano se unió a Marco Antonio y Marco Emilio Lépido, Pedio propuso anular la sentencia de proscripción que tenían estos últimos. El Senado se vio obligado a aprobar esta ley. No mucho después de esto, Octaviano, Antonio y Lépido formaron el Segundo Triunvirato en Bononia.
 
Llegaron a Roma noticias de que los triunviros habían hecho listas de proscritos que estuvieron a punto de causar una revuelta en la ciudad puesto que no se sabía quiénes integraban estas listas. Pedio apenas pudo evitar una insurrección abierta, y al día siguiente, declaró, sin saber nada, que sólo 17 personas habían sido condenadas a muerte y dio garantías para los otros. La tensión vivida le causó tal fatiga física que murió a la noche siguiente (noviembre del 43 a. C.)
 
Pedio contrajo matrimonio con una mujer noble llamada Valeria, que era la hermana del cónsul, senador y orador romano, Marco Valerio Mesala Corvino. Pedio y Valeria tuvieron un único hijo llamado Quinto Pedio Publícola, senador romano conocido por su brillante oratoria.


EL CÓNSUL CAYO VIBIO PANSA


Cayo o Gayo Vibio Pansa Cetronianoa (m. en 43 a. C.) fue cónsul de la República romana con Aulo Hircio el mismo año de su muerte.
 
Su padre y su abuelo también tenían el praenomen Cayo, pero poco se sabe sobre la historia de su familia, salvo que su padre fue proscrito por Sila, que fue probablemente una de las razones que llevaron a Pansa a abrazar la causa de Julio César, de quien siempre fue un fiel partidario.
 
Fue tribuno de la plebe electo en 51 a. C. y se opuso activamente, junto con Marco Celio Rufo, a las medidas del cónsul Marco Marcelo y otros cabecillas del partido aristocrático dirigidas contra César.
 
Se unió a los cesarianos tras el estallido de la guerra civil entre Julio César y Pompeyo y, aunque César no le dio ningún mando relevante durante el conflicto, en 46 a. C. lo nombró gobernador de la Galia Cisalpina como sucesor de Marco Junio Bruto. Cicerón habla de su salida de la ciudad a finales de diciembre de ese año para tomar el mando de la provincia, y dice:
"que fue seguido por extraordinarios buenos deseos por parte de todos los hombres buenos, porque había aliviado a muchos de la miseria, y había mostrado gran calidez y bondad durante las recientes calamidades"
 
Volvió a Roma en 45 a. C. En 44 a. C. César nombró a Pansa y a Aulo Hircio, que era su colega como augur, para ser cónsules en el año 43 a. C. Poco después César fue asesinado.
 
A pesar de esto, y como estaba previsto, el 1 de enero del 43 a. C. tomó posesión del cargo de cónsul con Hircio y tuvo que declarar su fidelidad a la constitución existente. Los dos cónsules reclutaron numerosos hombres para marchar hacia el norte a combatir a Marco Antonio, que había sido declarado enemigo del Senado y tenía asediado a uno de los asesinos de César, Décimo Bruto, en la ciudad de Mutina.
 
En marzo, Pansa llegó a Bononia, la cual ya había sido ocupada por Hircio y Octavio, pero al intentar unir sus fuerzas consulares con las de Octavio fue atacado por Antonio dando lugar a la batalla de Forum Gallorum, la cual concluyó con una derrota del sobrino del dictador. 
Durante la batalla Pansa fue herido de muerte y falleció pocos días después. Hircio compensó este desastre con un ataque a las fuerzas de Antonio cuando volvían a Mutina. Antonio fue derrotado, pero el cónsul cayó en combate.
 
Octavio envió los restos de los dos cónsules a Roma donde fueron recibidos con honores extraordinarios y enterrados en el campo de Marte. Algunas voces dijeron que había sido muerto por orden de Octavio que esperaba deshacerse de los cónsules y después entenderse con Marco Antonio.