Mostrando entradas con la etiqueta CAMPAMENTO ROMANO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CAMPAMENTO ROMANO. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de diciembre de 2022

RUTINA DIARIA EN UN CAMPAMENTO ROMANO DE LA LEGIÓN

 



 


LEVÁNTATE, LÁVATE... Y AFÉITATE

El día comienza temprano para el legionario. Debes estar levantado y aseado, y tu habitación en orden, antes de que cante el gallo.

 

DESAYUNO

El dia comienza con una comida ligera (probablemente fiambre y queso) preparada bajo la mirada vigilante de un tribuno militar. Su trabajo consiste en asegurarse de que la comida que reciben los legionarios es de suficiente calidad. (No es infrecuente que los proveedores se valgan del soborno para pasar raciones de mala calidad, y es misión del tribuno militar evitar que esto ocurra.)

 

REVISTA

La revista matutina es uno de los momentos fundamentales del día, porque es cuando se leen los anuncios mas importantes, como cartas remitidas por el gobernador o por el emperador, se pasa lista y se reparten las ordenes del prefecto. Durante la revista también se da el santo y sena, y aquellos que han de abandonar el campamento reciben instrucciones detalladas.

 

TAREAS COTIDIANAS

Una vez que termina la revista general, los soldados se reparten en grupos, bien si se encuentran en circunstancias especiales, por ejemplo si están enfermos o si han de asistir a una vista disciplinaria, o bien para que el centurión reparta las tareas del día.

 

GUARDIA.- Si es tu turno de servir guardia como centinela, preséntate ante el oplio para la inspección y prepárate para pasar una mañana de aburrimiento. Hay dos guardias diarias, mas o menos interesantes dependiendo de donde se encuentre la legión en ese momento. Buena parte de tu estancia en el campamento se pasara haciendo guardias. Hay guardias estacionados en cada una de las puertas, en los terraplenes, en los almacenes, en el silo y en el hospital. También hay guardias de servicio en el principia y los praetoria (¡en este caso, trata de ir especialmente pulcro!), y aun habrá mas guardias acompañando al prefecto y al comandante de la guardia en sus rondas.

 

FAENAS.-  Las faenas irán fundamentalmente destinadas al mantenimiento del campamento. Pueden incluir tareas ligeras, como barrer o echar una mano en los almacenes, o trabajos mas duros, como trabajar en la fragua o en los baños o limpiar los establos y las letrinas. Que trabajos le tocan a cada uno, y con que frecuencia, dependerá del centurión al cargo. Lo normal es que pueda comprarse la voluntad del centurión por una pequeña cantidad y recibir así los trabajos mas ligeros. Aunque algunos crean que este sistema es injusto, el resto lo acepta siempre que el centurión sea razonable en las cantidades, dando a un soldado a elegir entre una vida mas fácil o una pensión mas cuantiosa. Al fin y al cabo, alguien tiene que hacer el trabajo sucio, y al pagarle al centurión para evitar ser tu en realidad le estas pagando a uno de tus compañeros para que lo haga por ti.

 

INSTRUCCIÓN Y ENTRENAMIENTO.-  De esto no se libra nadie. De los legionarios se espera que sean maestros de su oficio, y la instrucción no acaba una vez que los reclutas han dominado los principios básicos de la esgrima y el lanzamiento de jabalina. Tras la revista matutina, el centurión puede mandar a una unidad a entrenarse con solo pronunciar una palabra.

 

CAMPUS.- Que significa un día de maniobras en el campo, quizás ensayando las marchas o la lucha en formación, o simulando batallas con otra unidad. Es posible que estas practicas se realicen lejos del campamento, en algún lugar donde haya espacio suficiente para practicar la construcción de terraplenes y posteriormente la defensa de la posición contra otra unidad, que tratara de expulsar a la primera del punto fuerte que acaba de construir. Además, todos los legionarios han de saber nadar, por lo que de vez en cuando te espera un chapuzón en el río o en el lago mas cercano.

 

BASILICA.- Que significa sala de entrenamiento, o ludus, que significa anfiteatro. Dependiendo de la disposición del campamento, los legionarios harán ejercicios con armadura completa en la sala de entrenamiento o en el anfiteatro. Este entrenamiento puede incluir practicas de esgrima contra nuestro viejo amigo el poste de madera, marcha en círculos a paso ligero, salto de zanja con armadura completa u otros ejercicios, como comprobar cuanto tiempo tarda un soldado en pasar de estar vestido solo con la túnica a estar en pleno orden de combate en caso de alarma súbita.

 

LA CENA

Mientras la mayor parte de las tropas se encuentren realizando sus respectivas tareas, otros se encargaran de la preparación de la cena, que es la principal comida del día. En algunas zonas, uno de los trabajos mas divertidos le corresponderá a la partida de caza encargada de salir a buscar carne fresca -venado o jabalí- para la comida de sus compañeros. Mientras están en el campamento, y con mucha diferencia, los legionarios se encuentran entre los ciudadanos mejor alimentados del Imperio y, dependiendo de la nacionalidad de la mayoría de los legionarios de la unidad, el comandante se preocupara de proporcionarles ciertos artículos específicos, como vino o el picante (o apestoso, según los gustos) garum, que los italianos consumen con pasión, pero que ha de ser traído desde muy lejos. La carne, el queso, el pan y la cerveza forman parte de la dieta habitual de un legionario. La carne mas común es la de cerdo, aunque esto dependerá mucho de los productos disponibles en la región.


 

HASTA LA HORA DE DORMIR

Básicamente, aquellos que se hayan librado de la guardia nocturna dedican la tarde a preparar el equipo para otra de las eternas inspecciones con las que los oficiales disfrutan martirizando a los hombres. Dado que se supone que tus cubiertos y tu vajilla deben estar siempre impolutos, quizás sea buena idea tener unos para la inspección y otros para comer. La tarde también puede aprovecharse leyendo el correo o abriendo algún paquete que nos hayan mandado desde casa. Tan bien podemos darnos una vuelta por los baños o -si las autoridades lo permiten- ir a pasarlo bien fuera del campamento.

 

OCIO

Cuando esta liberado de deberes el legionario pasa la mayor parte de su tiempo en los baños, que no son solo un lugar para mantenerse aseado, sino también donde recibir un masaje que alivie las tensiones del día, jugar una partida de dados y charlar con los amigos, o tomar una copa a precios mucho mas asequibles que los de las tabernas de fuera del campamento.

 

Estas tabernas estarán en el pueblo (canabae) que invariablemente aparece para satisfacer las necesidades de una base militar, incluyendo el compulsivo deseo de quedarse sin blanca en los establecimientos mas sórdidos que parecen compartir todos los soldados de este mundo. En palabras de un escritor antiguo, un soldado que se encuentre de permiso necesita amorant, polant, lavorant, es decir, ropa limpia, vino y una mujer, aunque no necesariamente en ese orden. Por lo general, los soldados reciben una buena paga y están mas que dispuestos a descargar tensiones, por lo que los encargados del sector del ocio y el entretenimiento de la región darán lo mejor de si mismos para aliviarlos del estres y del peso de sus monederos.

 

Las relaciones con el sector femenino de la población civil son muy variadas, desde los encuentros meramente sexuales con prostitutas hasta amantes [focariae), pasando por mujeres que pueden considerarse esposas a todos los efectos excepto los legales. Todas estas diversiones ejercen un especial atractivo sobre los soldados, para empezar, por el mero hecho de estar fuera del campamento, pero las autoridades hacen lo posible por ofrecerles entretenimientos oficiales alternativos. De hecho, una de las formas de medir la temperatura política en Roma consiste en evaluar cuanto dinero y esfuerzo esta dispuesto a invertir el emperador para tener a las tropas entretenidas, y es posible que el legado legionario y el gobernador también contribuyan.

 

Entre los espectáculos ofrecidos para el entretenimiento dentro del campamento se encuentran las pantomimas y las obras de teatro (estas representaciones son muy populares, entre otras cosas porque las actrices suelen ser bastante ligeras de cascos. De todas formas, antes de entusiasmarse demasiado, los legionarios deben recordar que los centuriones suelen saltarse la cola). Los juegos de gladiadores también son recibidos con agrado, aunque es posible que los participantes puedan sentirse cohibidos al actuar ante un publico tan exigente. Además, los legionarios también organizan sus propias distracciones, como combates de lucha libre entre unidades o juegos militares.

 


Aunque un legionario disfruta de una cantidad razonable de tiempo libre (hasta el extremo de que en Oriente ha habido soldados que han invertido su tiempo y su dinero en abrir negocios), lo que verdaderamente esta deseando hacer un soldado es volver a la vida civil durante una temporada. Esto requiere mas que salir del campamento durante unas pocas horas cada tarde, por lo que los oficiales utilizan la posibilidad de conceder permisos anuales de una o dos semanas para incentivar a los soldados a esmerarse mientras están en el campamento. Aunque un legionario con un historial limpio tenga derecho a su permiso anual, el cuando y el donde quedan al capricho de las autoridades, que han de mantener el equilibrio entre el derecho que asiste un soldado a tomarse un descanso, los efectivos disponibles en la legión y la posibilidad, mas que real, de que algunos soldados decidan no volver.





domingo, 31 de julio de 2016

PLANO DE UN CAMPAMENTO DE MARCHA


Aquí observamos un dibujo basado en la descripción de Polibio sobre el campamento romano dejado por una armada consular de dos legiones y dos alae.


Cada sección de la legión -las tres líneas de infantería pesada y la caballería- ocupaba su propia zona.



El esquema de calles que conducían a las dos avenidas principales permitía que las tropas formasen con facilidad. 

martes, 21 de julio de 2015

RACIONES DE CAMPAÑA EN LA LEGIÓN ROMANA


Una de las grandes diferencias entre un campamento en campaña y una base permanente es que el primero carece de cocinas. La cuestión logística también se les ha ocurrido a aquellos que tratan de impedir la invasión de las legiones. Es posible que estas sean invencibles, pero sus líneas de suministro no lo son, y ningún ejercito funciona como es debido si sus soldados están hambrientos.

 

Por si se produce un ataque a las caravanas de suministros, los legionarios cargan con víveres para una semana. Aparte, claro esta, de las durísimas y casi incomibles tortas de emergencia, aunque es posible que el legionario prefiera comerse primero las botas y la funda del escudo.

 

En campana, cada contubernium debe preparar su propia comida. Esta procede de dos fuentes:

 

EL COMISARIADO.- Pocas cosas caracterizan tanto al ejercito romano como la cantidad de esfuerzo que asume para mantener bien abastecidas a las tropas mientras avanzan:
 

• RESERVAS DE SUMINISTROS.- El general al mando se habrá asegurado de hacer acopio de grandes cantidades de grano y de carne antes de que el primer soldado romano ponga el pie fuera de las fronteras del Imperio, para garantizarle el sustento hasta llegar a su destino.

 

• COMIDA EN MOVIMIENTO.- Un encargado de almacén aficionado a la filosofía te dirá que el propósito de la vida es mantener la carne fresca. Es por tanto posible que la legión se vea acompañada de una manada de vacas, lo que asegura unos suministros que se mueven por si solos, que se mantienen frescos y que además también ofrecen otras materias primas que pueden resultar útiles, como cuero, tendones y pegamento.

 

• RACIONES.-  Fundamentalmente, la legión suple a los soldados con grano y carne curada. El grano se muele en molinos manuales, cargados por la mula del contubernium, y puede ser cocido en forma de simples tortas o preparado como unas espesas gachas. Un soldado que sea perezoso, o que este hasta las narices de complicaciones, puede limitarse a hervirlo y comérselo sin mas.

 

PARTIDAS DE FORRAJEROS.- Esta dieta se hará bastante monótona en muy poco tiempo, especialmente porque pasar la mayor parte del dia marchando y cavando abre bastante el apetito. Por tanto, un poco de ternera, cerdo o cordero fresco, o una inesperada ración de verduras de vez en cuando, son siempre bienvenidos. Estos alimentos se obtienen del propio terreno por el que avanza el ejercito.

 

Por lo general, el legionario corriente no vera demasiado del enemigo hasta que llegue el momento de enfrentarse a el en una batalla "preacordada" por ambos bandos o en un asedio, dado que el enemigo evitara enviar cualquier fuerza menor para evitar su inapelable aniquilación y los lugareños que se encuentren en el camino de las legiones se habrán largado llevándose a sus mujeres, hijos y rebaños lo mas lejos posible de los romanos.

 


Así, los auxiliares se ganaran el sustento participando en partidas de aprovisionamiento, buscando donde están escondidos esos rebaños y llevándoselos a la base para que los soldados puedan comer carne fresca. Otras partidas se separaran de la columna principal para saquear huertas y sembrados y surtir al campamento de verduras y fruta fresca.

sábado, 18 de julio de 2015

EL CAMPAMENTO ROMANO, HOGAR DE LOS LEGIONARIOS


Mantener la pax romana no exige una constante actividad por parte de las legiones, ya que por lo general les basta con estar. Esto permite al ejercito romano mantener la paz con una considerable economía de esfuerzos. 



Una legión estratégicamente situada puede tener controlados a varios enemigos al mismo tiempo. Si se da el caso de que la legión tenga que actuar contra uno de ellos, el campo queda libre para el resto, y las cosas pueden llegar a complicarse de veras.


 No obstante, podemos al menos estar seguros de que los primeros en causar problemas serán completamente suprimidos; de sus ciudades no quedaran sino montones de ladrillos ennegrecidos y rotos, y de sus ciudadanos, hileras de cruces cubiertas de cuervos.


Por eso, se producen pocos conflictos violentos. Si los ciudadanos se quedan pacíficamente en sus casas, las legiones se quedaran tranquilamente en el campamento.

 

Dado que el campamento se convierte en el hogar de un legionario durante años, y a veces incluso durante décadas, merece la pena que le echemos un vistazo mas detenido. 


Lo primero que llama la atencion es que las bases permanentes de las legiones no son fortalezas. Las cualidades defensivas no son una prioridad a la hora de elegir el diseño y el emplazamiento de un campamento. 


Después de todo, dentro de un campamento hay una legión, y las legiones del s. I d. C. saben defenderse ellas solas. Los muros están pensados para mantener fuera a personas no autorizadas y para mantener dentro a los legionarios que no tienen por que estar fuera.

 

Aunque todos los campamentos tienen detalles que los diferencian del resto, visto el campamento de una legión, vistos todos. A continuación, haremos una breve descripción del modelo estándar, que todos los legionarios se saben de memoria (entre otras cosas porque cuando están en plena marcha por territorio hostil tienen que levantar uno cada día):

• El campamento cubre entre 20 y 25 hectáreas. Los (escasos) campamentos en los que se aloja mas de una legion son mas amplios, como, por ejemplo, Castra Vetera, en el Rin.

• Los muros exteriores forman un rectángulo con las esquinas redondeadas.

• Dos puertas se abrirán en puntos opuestos de los lados largos del rectángulo.

• Entre estas dos puertas corre una carretera, la Via Principalis.

• La Via Principalis forma un ángulo recto con la otra gran arteria del campamento, la Via Praetoria, en el centro del campamento.

• El principia, cuartel general de la legión, domina esta intersección.

• La puerta principal del campamento es la Puerta Praetoria, abierta en uno de los lados cortos del rectángulo.

• La Via Praetoria corre desde la Puerta Praetoria hasta la Via Principalis.

• Una carretera menor corre entre el cuartel general y la puerta trasera, en el
lado opuesto.

• Esta carretera y esta puerta se conocen como la Via Decumanus y la Puerta Decumana.

 


El principia es el corazón del campamento, y en su centro se encuentra el sacellum, santuario donde se guarda el águila de la legión. El resto del principia esta ocupado por oficinas administrativas, y bajo el, existe un sótano donde por lo general se custodia el tesoro de la legión (y es difícil encontrar un lugar mas seguro para guardar la pension de un legionario). 


El legado de la legión no vive en el principia, sino en el praetorium, que es generalmente una lujosa villa situada en sus cercanías. La vivienda de los tribunos militares y del prefecto del campamento se alzan en la Vía Principalis, mientras que los barracones de los legionarios se encuentran formando hileras alrededor, junto al perímetro exterior.

 

Estos barracones forman la autentica muralla del campamento, porque cualquier atacante habrá de pasar entre ellos antes de llegar a los otros edificios: los talleres, los establos, los baños y los hospitales, situados alrededor de la zona central.



 Hay unos 64 barracones, y cada uno de ellos aloja a unos 80 legionarios con sus respectivos oficiales. 


Cada legionario deberá intimar con otros 7 soldados, lo que se llama el contubernium, escuadra que comparte tienda durante las campanas y dos pequeñas habitaciones de algo menos de 5 m2 en el barracón. Los barracones son edificios alargados con una galería columnada y puertas a los lados para entrar en las habitaciones.


 Por lo general, una de las habitaciones se usa para dormir mientras que la otra sirve como sala de estar y almacén. Teniendo en cuenta las condiciones de vida durante la Antigüedad, esto no esta del todo mal. Con un poco de suerte, la habitación tendrá hasta cristales en las ventanas.







jueves, 18 de diciembre de 2014

LOS ALOJAMIENTOS DEL CAMPAMENTO ROMANO


Nuestro hogar será un papilio, una tienda, normalmente hecha de cuero ungido con aceite (la piel de becerro y la de cabra son las opciones mas frecuentes), y en la que se alojaran ocho legionarios. El espacio, por tanto, no abunda, por lo que normalmente el equipo se deja apilado fuera, con el escudo dentro de su funda puesto encima para ofrecer al resto cierta protección.


En cuanto se entra en el campamento puede verse si el suelo esta húmedo. Cuanto mas embarrado este, mas bajas e inclinadas estarán las tiendas, porque los soldados plegaran la parte inferior de las paredes tendiendo un "aleron" de cuero para evitar dormir con la cabeza sobre el barro. Cuando mas baja sea la tienda, menor será el volumen interior, y mas fácil resultara caldearla con el calor corporal de los legionarios, algo que resulta muy útil cuando la campana de desarrolla en una primavera o un otoño fríos. Si el clima es caluroso, el frente de la tienda puede dejarse abierto y levantado, para permitir que corra la brisa por el interior.

 


Un detalle importante del diseño de la tienda es que los vientos sean bastante cortos, y los legionarios pronto aprenderán a moverse alrededor de ella  sin tropezar. Resulta poco sorprendente que las tiendas de los centuriones sean mas grandes y estén mejor equipadas que las de los soldados.