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jueves, 16 de abril de 2020

VALAMIRO



 

Valamiro (* aprox. 420; † aprox. 468) fue rey de los ostrogodos, de la dinastía de los Amalos. Jordanes, en su libro De origine actibusque Getarum, indica que fue hijo y sucesor de Vandalarius.​ Además, fue tío de Teodorico I el Grande por parte de su hermano Teodomiro.


Como vasallo de Atila participó en las conquistas de las tierras romanas del Danubio y participó del lado de Atila en la batalla de los Campos Cataláunicos. Tras la muerte de Atila, y la derrota de los hunos en la Batalla de Nedao (454) con la subsiguiente disolución del Imperio huno, los godos de Valamiro fueron establecidos por el emperador Marciano en Panonia entre Sirmio y Vindobona a entre 456 y comienzos de 457.​


Valamiro compartió el poder con sus hermanos Videmiro y Teodomiro, organizando el reino ostrogodo de Panonia en tres distritos, pero Valamiro era el que tenía el título de rey.​


Una disputa concerniente a unos impuestos anuales llevó a Valamiro a dirigir un ejército de godos contra Constantinopla (459 - 462), donde el emperador bizantino León I le prometió un pago anual en oro para satisfacerle. Valamiro tuvo que combatir a los emperadores romanos occidentales, a los hunos y a los suevos.​ En el transcurso de una razzia contra los esciros, Valamiro cayó del caballo y murió (468/469). Su parte territorial en el reino la asumió su sobrino Teodorico, y su hermano Teodomiro asumió la dignidad regia.


viernes, 10 de abril de 2020

JORDANES ACLARA QUE EL SUCESOR DEL EMPERADOR ANTEMIO ERA JULIO NEPOTE, NO EL EMPERADOR GLICERIO

EMPERADOR ANTEMIO


Después de que Antemio fue muerto en Roma, Zenón, a través de su cliente Domiciano, nombró como emperador de Rávena al hijo de Nepotiano, Nepote, que se había unido en matrimonio con su sobrina. Nepote, habiendo tomado posesión del Imperio, depuso a Glicerio, que se había nombrado a sí mismo de manera tiránica, y le hizo obispo de Salona.



EMPERADOR ANTEMIO

EMPERADOR GLICERIO

EMPERADOR GLICERIO

EMPERADOR JULIO NEPOTE

EMPERADOR JULIO NEPOTE





lunes, 23 de marzo de 2020

JORDANES



Jornandes o Jordanes, también conocido como Iornandes, Iordanis o Iordannes, fue un funcionario e historiador del Imperio romano de Oriente durante el siglo VI d. C.​

 

Aunque escribió una Historia de Roma (Romana), su obra de mayor interés es De origine actibusque Getarum (El origen y las hazañas de los Godos), o Getica, escrita en latín (probablemente la tercera lengua de Jordanes) en Constantinopla, sobre el 551.

 

Justiniano había llegado al poder como emperador asociado en 527, tomando poco más tarde el control en solitario tras la muerte de su predecesor. En aquella época, Italia se encontraba bajo el dominio de los reyes ostrogodos, descendientes de Teodorico, el Grande, quienes gobernaban nominalmente el territorio por concesión tácita del Emperador. A su vez, como soberanos del pueblo ostrogodo regían a las poblaciones de origen germánico que habían invadido la península. La convivencia entre romanos y godos se fundaba en la separación de ambos grupos, facilitada por la división religiosa; en efecto, siendo ambos cristianos, los romanos eran católicos (seguían el Credo Niceno) mientras que los ostrogodos eran arrianos.

 

Justiniano pretendía restaurar el Imperio romano recuperando las provincias occidentales bajo dominio bárbaro, pero de derecho todavía parte del imperio.

 

Como astuto estadista que era, comprendió la necesidad de vencer a sus enemigos haciendo ciertas concesiones. Continuó la política de reconocer a la sede papal como suprema autoridad eclesiástica. A pesar de ello, confiaba en controlar ese poder gracias a su influencia personal. En 536, su esposa llegó a un acuerdo con el representante papal, Vigilio, un nativo romano. En el quid pro quo subsiguiente (expresión que aún hoy es la base de los acuerdos legales), el quid era la concesión del papado y 700 libras de oro. El quo era la cooperación de Vigilio con Justiniano.

 

Tras este acuerdo, el general de los ejércitos de Justiniano, Belisario, estableció su guarnición en la ciudad de Roma. El Papa Silverio (un guerrero godo) fue expulsado del papado mediante falsas acusaciones. Belisario se aseguró de la elección del nuevo Papa favoreciera a Vigilio. Justiniano, sin embargo, que había actuado bajo la motivación de la razón de estado, no contaba con que Vigilio, más pendiente de su propia conciencia, terminaría actuando en contra de la política imperial.

 

La controversia de los Tres Capítulos fue un asunto complejo dentro de los círculos de las iglesias cristianas. Se pidió a Justiniano que tomara parte (como ya hiciera Constantino I al entrar en los debates sobre temas religiosos), cosa que hizo en 543 o 544, con un edicto que condenaba los Tres Capítulos. Justiniano esperaba que el edicto facilitara la reconciliación con los monofisistas. Patriarcas y obispos fueron entonces conminados a firmar el edicto.

 

Vigilio se negó a firmar. Se le sacó a la fuerza en medio de un servicio religioso que celebraba la festividad de Santa Cecilia y fue escoltado hasta un barco que, en el río Tíber, esperaba para transportarlo a Constantinopla. Tras una estancia en Sicilia, llegó a Constantinopla en 547, pasando en la capital los siguientes ocho años, aunque no solo por su testaruda negativa a firmar el edicto, sino también porque Justiniano prefería mantenerle alejado de las guerras con los godos y de los violentos conflictos políticos que devoraban Italia. En 555, tras la derrota de los godos, Vigilio accedió a los deseos del soberano y se le permitió abandonar la capital, solo para morir en el viaje de regreso a Roma, donde fue enterrado a su llegada.

 

Cómo y dónde llegó Jordanes a unirse a Vigilio en Constantinopla sigue siendo un enigma. Como obispo de Crotona, no debía hallarse en Roma en el momento del arresto de Vigilio. Tras haberse unido a él, podría no haber sido autorizado a marcharse, ya que éste compartía la política conciliatoria de Vigilio que concernía a los restos de los hunos y a los godos. La última cosa que Justiniano quería era la reconciliación, ya que había enviado a Belisario a Italia para derrotar a estos pueblos.

 

El libro sobre la historia de Roma, Romana, empezó como una forma de aligerar la carga del arresto y para llenar las largas horas del mismo. Esta obra sobrevivió bajo varios títulos descriptivos: De summa temporum vel origine actibusque gentis romanorum, De regnorum et temporum successione, e incluso Liber de origine mundi et actibus romanorum ceterarumque gentium o De gestis romanorum. Se trata de una apresurada compilación, iniciada antes, pero publicada después de la Historia de los Godos de 551, cubriendo la historia del mundo desde la Creación, basada en San Jerónimo y otros escritores, pero que tiene su mayor valor en cuando trata los acontecimientos entre 450 y 550, cuando Jordanes aborda la historia reciente de su época.

 

No se sabe mucho sobre la carrera de Jordanes en la Iglesia. El Papa Pelagio menciona a un «Jordanes, defensor Ecclesiae Romanae» («Jordanes, defensor de la Iglesia romana»), que podría referirse al historiador bizantino. La enfatización en el término «Iglesia romana», como opuesto a alguna otra iglesia, parece implicar el conocido conflicto entre el credo niceno y el credo arriano, entonces aún en conflicto. Sobre el año 551, al Papa Vigilio, detenido en Constantinopla, se le unió el obispo Jordanes de Crotona (Bruttium, Italia), comúnmente identificado como Jordanes el historiador. Algunas fuentes le identifican como el obispo de Rávena, si bien otras niegan que lo fuera.​

 

Los avatares del tiempo han hecho que la Getica sea la única fuente superviviente sobre el origen de los pueblos godos que ocuparon las orillas del mar Báltico, alrededor de la actual Polonia, y que se extendieron al sur hasta el mar Negro, formando un imperio diferenciado con una lengua propia y sobre cómo los godos fueron derrotados por los hunos y gradualmente se dispersaron por Europa hasta desaparecer por asimilación con otros pueblos.

 

Esta obra fue escrita por Jordanes a petición de un amigo, quien le pidió escribirlo para la iglesia, como resumen de una obra de varios volúmenes (hoy desaparecida) sobre la historia de los godos, compilada por el político y escritor Casiodoro. Los factores más importantes en la selección de Jordanes para este trabajo fueron su interés por la historia (ya estaba trabajando en una historia de Roma), su habilidad para escribir de forma sucinta, y sus propias relaciones con los godos. Jordanes había sido funcionario de alto nivel, notario o secretario, de un pequeño estado cliente de Constantinopla en la frontera de Moesia, al norte de la actual Bulgaria.

 

Otros escritores como Procopio escribieron obras aún existentes sobre la historia posterior de los godos. Como único trabajo superviviente sobre el origen de los godos, la Getica de Jordanes ha sido objeto de una extensa revisión crítica. Jordanes lo escribió en latín tardío, denigrado por los clasicistas por no respetar las reglas del latín clásico de Cicerón. Según su propia introducción, solo tuvo tres días para revisar el trabajo de Casiodoro, y por lo tanto, debía confiar en su propio conocimiento. Algunas de sus exposiciones son muy escuetas.
 

Sin embargo, parte de esa consideración de escritor en latín decadente de Jordanes se han visto recientemente cambiada, al haberse descubierto nuevos manuscritos —el Panornitanus Arch. Stato. cod. Basile— pareciendo que los abundantes errores atribuidos a la pluma de Jordanes corresponden a los copistas nórdicos posteriores, desconocedores del latín.



jueves, 11 de octubre de 2018

BUREBISTA


Burebista (a veces escrito como Birebistas o Berebistas, nombre en griego antiguo, Βυρεβίστας, Βοιρεβίστας) fue un rey de los getas y los dacios,​ que erigió un extenso aunque breve imperio en las tierras del Danubio entre los años 82 y 44 a. C., unificando estas tribus por primera vez. Dirigió saqueos y redadas de conquista a través de la zona central y el sudeste de Europa, subyugando a la mayoría de las tribus vecinas. Después de su asesinato en un golpe de palacio su imperio fue dividido en Estados más pequeños.
 
Sólo tres fuentes antiguas sobre Burebista sobreviven: Estrabón: Geographica 7.3.5, 7.3.11 y 16.2.39 (quien deletrea su nombre como Byrebistas y Boirebistas); Jordanes: Getica 67 (deletrea su nombre como Buruista); y una inscripción en mármol encontrado en Balchik, Bulgaria, que actualmente se exhibe en el Museo Nacional en Sofía, la cual representa un decreto por los ciudadanos de Dionysopolis sobre Akornion.​
 
El desarrollo de una economía basada en la Cultura de La Tène en el tercer y segundo siglo a. C., dejó el poder político consolidado a través de uniones tribales. Tales uniones regionales fueron ambas encontradas entre los dacios de Transilvania (bajo la ley de Rubobostes) y los getas de Moldavia y de Valaquia (con un centro de poder en Argedava).
 
Unificó a la población tracia desde el río Hercinica (el actual Morava) al oeste, hasta el Bug meridional en el este, y desde los Cárpatos septentrionales hasta Dionisópolis, eligiendo su capital (llamada Argedava o Sargedava) cerca de Costeşti, actualmente al suroeste de Rumania, en las colinas Orăştie, donde se erigieron las fortalezas dacias de las montañas Orastia.
 
Esta alianza era probablemente un Estado débilmente centralizado, con una organización militar similar a la del período helenístico. El grado exacto de centralización está bajo discusión con los arqueólogos. Algunos, como K. Lockyear, niegan la existencia de un estado, porque la evidencia arqueológica muestra mucha diversidad regional, con solo unas pocas tendencias en toda la región. Otros, como A. Diaconescu, discuten esto, concliuyendo que había una estructura política centralizada.
 
Durante la ley de Burebista, casi toda la producción fue por personas libres.
 
Estrabón escribió que Burebista fue capaz de obtener la obediencia completa de su tribu con la ayuda de Decaeneus, un brujo y un adivino que aprendió su oficio en Egipto. La obediencia de las personas a Burebista era tan completo que eran incluso persuadidos para cortar sus parras y dejar de beber vino.​ Jordanes alega además que el sumo sacerdote tenía "casi poderes reales" y enseñó a los "godos" un código de leyes llamado las "leyes belagines", pero también ética, filosofía y ciencias, incluyendo física y astronomía.
 
En el corazón del imperio de Burebista, en las Montañas Orăștie, construyó un sistema de fortificaciones de piedra en la parte más alta; el más importante de estos fuertes está localizado hoy en los pueblos de Costeşti, Blidaru, Piatra Roşie y Băniţun.
 
Burebista dirigió una política de conquista de territorios nuevos: en 60/59 a. C. Por el oeste atacó y venció a las tribus celtas de boii y taurisci, que habitaban a lo largo del Danubio y en lo que es ahora Eslovaquia. Después de 55 a. C. y probablemente antes del 48 a. C., Burebista conquistó la orilla de Mar Negro, subyugando las fortalezas griegas desde Olbia a Apolonia, así como toda la Llanura panónica de los Balcanes.  Estrabón también menciona las expediciones contra un grupo de celtas que vivían entre los tracios y los ilirios (probablemente los escordiscos).
 
Por el este, con ayuda de los bastarnos como aliados, sometió e impuso un protectorado a las ciudades griegas del Ponto Euxino, desde Apolonia de Tracia (actual Sozopol) hasta Olbia, y extendió su poder hasta Tracia. De esta forma, logró extender su reino hasta el Danubio y el Morava.
 
La única polis griega con la que Burebista tuvo buenas relacione fue Dionisópolis. Según un decreto encontrado en esta ciudad, Akornion, un ciudadano de Dionisópolis, fue un jefe de asesores (πρῶτοσφίλος, literalmente "primer amigo") de Burebista.​
 
En la cima de su poder, el imperio de Burebista se extendió desde los modernos Cárpatos eslovacos a los Balcanes y del río Danubio al mar Negro. Estrabón afirma que los getas podrían juntar hasta 200.000 soldados en tiempos de guerra,​ un número bastante improbable, pero que podría representar el número total de hombres capaces, no el número de un ejército.​ Burebista fue un digno rival para los romanos, cuando su ejército cruzaba el Danubio y saqueaba rápidamente las ciudades romanas en Tracia, Macedonia e Iliria.​
 
El 48 a. C., Burebista se puso del lado de Pompeyo durante su lucha en contra de Julio César en la guerra civil romana, enviando a Akornion como un embajador y un asesor militar. Después de que Cesar emergió tan victorioso, planeó enviar legiones para castigar a Burebista, pero fue asesinado en el Senado antes de llevar la orden a cabo, el 15 de marzo de 44 a. C.10​ No obstante el "problema geta/dacio" todavía pervivía en época de Augusto, quien envió una expedición militar contra sus sucesores.
 
Burebista solo sobrevivió a César por un corto periodo. En el mismo año fue asesinado en un complot por la aristocracia tribal, quienes sentían que un estado centralizado reduciría su poder. Después de su muerte, el imperio se disolvió, con la excepción del núcleo alrededor de las montañas Orăştie,​ mientras el resto del territorio se dividió en varios reinos.​ Cuándo Augusto César envió un ejército contra los getas, el estado anterior de Burebista fue dividido en cuatro estados.
 
En Rumanía, a principios de la década de 1970, el régimen de Nicolás Ceaucescu utilizó una interpretación nacionalista y cuestionable de la historia antigua como manera de legitimar su propio gobierno.  Por ejemplo, Burebista, un gran conquistador, fue visto como un mero "unificador" de las tribus dacias.
 
Como parte de esta tendencia, en 1980 el gobierno rumano declaró la celebración del 2050º aniversario de la fundación del "unificado y centralizado" estado dacio de Burebista, haciendo comparaciones con la Rumania de Ceauşescu y reclamando una ininterrumpida existencia del estado desde Burebista a Ceauşescu. La película épica Burebista (1980) basada en la vida del rey, fue estrenada ese mismo año, celebrándole como el Padre de la Patria rumano.
 
Esta conmemoración dirigió la prensa para notar las "semejanzas" entre Burebista y Ceauşescu, e incluso historiadores profesionales como Ión Horaţiu Crişun hablaron sobre Burebista en maneras aproximadamente similares a como los activistas del partido hablaron de Ceauşescu.