Su carácter
experimenta constantes cambios. Mientras que durante el reinado de Augusto fue
un ciudadano privado que ostentó altos cargos, alcanzó su reputación un alto
nivel. Pero tras la muerte de Druso y Germánico su carácter se sumió en la
maldad y la desgracia. Finalmente intentó librarse del miedo y la vergüenza que
sus propias inclinaciones habían estimulado.
Pasión por los romanos. Un blog de divulgación creado por Xavier Valderas que es un largo paseo por el vasto Imperio Romano y la Antigüedad, en especial el mundo greco-romano.
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miércoles, 8 de abril de 2020
viernes, 11 de enero de 2019
SEGESTES
Segestes
fue un príncipe de la tribu teutónica de los Cherusci y un aliado cercano de
los romanos, que aparece en la antigua tradición en el contexto de su relación
con Arminio y la revuelta contra Roma.
Segestes
mantuvo buenas relaciones con los romanos e incluso había recibido la
ciudadanía romana, donde actuó como rival de la familia de Arminio. En el año 9
d. C., advirtió al gobernador romano Varus contra los planes de levantamiento e
incluso se ofreció a capturarlo junto con los otros principales teutones, pero
no encontró ninguna audiencia. Después de la derrota romana ( batalla de Varus
) se vio obligado a participar en el levantamiento.
Pronto,
sin embargo, se enfrentó a una lucha abierta contra Arminio, quien había tomado
a su hija Thusnelda contra su voluntad como esposa, y fue asediado en 15 por
sus miembros de la tribu, pero liberado por el general romano Germanicus .
Segestes entregó a su hija embarazada en ese momento, Thusnelda, como
prisionera de Germánico. Nada se sabe sobre el destino de Thusnelda; El informe
de Tácito sobre el destino de su hijo Thumelicus , nacido en cautiverio y
criado en Ravenna, tampoco se ha conservado.
Las
fuentes antiguas todavía informan que Segestes en el año 17 estaba en el
triunfo de Germanicus, con sus hijos Segimundus y Thusnelda y su nieto
Thumelicus fueron mostrados como prisioneros. Germánico luego le ordenó una
residencia "en la antigua provincia" (probablemente Galia ).
La
mención más detallada de los Segestes se puede encontrar en los anales de
Tácito, 1, 55-59. Otras menciones se pueden encontrar en Velleius Paterculus ,
Florus y Cassius Dio .
sábado, 15 de diciembre de 2018
JULIA VIPSANIA AGRIPINA
Julia
Agripina (posiblemente en Oppidum Ubiorum, 15-59), más conocida como Agripina
la Menor —para distinguirla de su madre— o Agripina, fue la hija mayor de Germánico
y Agripina la Mayor, bisnieta por tanto de Marco Antonio y Octavia la Menor.
Fue además hermana de Calígula, esposa y sobrina de Claudio y madre de Nerón.
En el
año 28, con tan solo 13 años, se casó por primera vez con el cónsul romano Cneo
Domicio Enobarbo. Fue éste quien dijo de su futuro
hijo: «De la unión de Agripina y yo sólo puede salir un monstruo.» Y de la
unión nació nueve años más tarde Lucio Domicio Enobarbo, conocido como Nerón.
En
enero del año 40, a los 25 años de edad y 12 de matrimonio, Agripina enviudó
por primera vez.
Cuando
su hermano Calígula se convirtió en emperador, ella y sus dos hermanas
empezaron a gozar de ciertos privilegios que tan solo podía tener la familia
imperial. Aún estando casada con Enobarbo, Agripina mantuvo relaciones sexuales
con su hermano, al igual que hacían sus hermanas, y se prostituyó con miembros
de la corte, como sus hermanas Julia Drusila y Julia Livila, que también
estaban casadas.
Los
privilegios de los que disfrutaba Agripina empezaron a desaparecer tras la
muerte de la hermana preferida de Calígula, Drusila. Tras este acontecimiento,
el emperador empezó a sufrir una enfermedad mental que provocó que Agripina
perdiera el favor de su hermano.
Ambiciosa
como su madre, Agripina quería continuar con esos privilegios que ahora su
hermano no le ofrecía. Por ello junto a su amante Tigelino, Léntulo Getúlico,
su hermana pequeña Livila y el amante de ambas y cuñado viudo Marco Emilio
Lépido planeaban derrocar a Calígula. Al descubrir el complot, el emperador
ordenó la muerte de Lépido y Getúlico, y el exilio, previo juicio, de sus dos
hermanas y Tigelino.
Separada
de su hijo, el cual se quedó en Roma al cuidado de su tía paterna, Agripina
inició su exilio con la humillación pública de transportar las cenizas de uno
de sus amantes. Fue así como puso rumbo a la isla de Pandataria.
El
asesinato de Calígula y el nombramiento como emperador de su tío Claudio,
comportó la vuelta a Roma de Agripina y su hermana. Tras reencontrarse con su
hijo, Agripina se casó con Cayo Salustio Pasieno Crispo, su antiguo cuñado y
cónsul entre 27 y 44 d. C. Cuando este murió, antes de 47, se rumoreó que había
sido envenenado.
Una
vez más, Agripina fue teniendo una relación más íntima con su tío, el
emperador. Este, tras descubrir que su esposa Mesalina, madre de sus hijos
Británico y Octavia, le era infiel, decidió ejecutarla y casarse con su
sobrina, a pesar de que el matrimonio de tíos y sobrinas era ilegal e
incestuoso según la ley romana. El tema se resolvió mediante un acuerdo especial
del Senado.
Con
34 años (49) se casó por tercera y última vez con su tío, el emperador Claudio.
Además, aconsejó a su hijo que se casara con su nueva hermanastra, Octavia.
Una
vez obtenido el título de emperatriz y Augusta, la primera después de Livia
Drusila, y de haber obtenido honores y privilegios extraordinarios, Agripina
convenció a su marido de que adoptara como heredero a Nerón, hijo de ella, en
vez de al hijo biológico de él.
Y así sucedió. Una vez conseguido su propósito,
se dijo que había ordenado que envenenaran a su marido con un plato de setas
donde mezclaron comestibles con venenosas, aunque no hay prueba histórica de
ello.
Cuando
a los 16 años Nerón fue nombrado emperador, Agripina utilizó a su hijo, con el
que se dice que mantenía relaciones sexuales, para gobernar Roma. Suetonio
explica que Nerón soportaba cada vez menos a su madre, amenazándola con abdicar
y exiliarse a Rodas. Ella le dio motivos, aproximándose a su hijastro
Británico. Tras el asesinato de éste durante un banquete, su influencia
disminuyó notablemente y fue invitada a abandonar el palacio imperial.
También
cuenta Suetonio, en Vidas de los doce césares, que Nerón asesinó al supuesto
amante de su madre, Aulo Plaucio, pues sospechaba que Agripina pensaba
sustituirle como emperador con aquel joven.
Cuentan que antes de que acabara
con su vida, Nerón obligó al supuesto amante a hacerle una felación y que,
seguidamente a esto, dijo: “Que venga ahora mi madre y bese a mi sucesor”.
La
llegada de Popea Sabina a la corte imperial como pareja de su hijo fue el final
de Agripina. Popea no tardó en darse cuenta de que su futura suegra influía
sobre su hijo para satisfacer sus necesidades. Sabiendo que no era bien
recibida por ella, Popea convenció a Nerón para que matara a su madre.
En
primer lugar intentó envenenarla varias veces. Después ideó derribar su
habitación mientras ella estuviera durmiendo dentro, pero descubrió el plan y
se enfureció con su hijo. Aprovechando la mala relación existente entre él y su
madre, Nerón la invitó a un barco para reconciliarse.
Ella, que aceptó, no
imaginaba que la intención de su hijo era hundirlo con ella dentro. De nuevo, Agripina descubrió los planes y huyó a nado.
Desesperado, el emperador acusó a su madre de ser miembro de una conjuración
ficticia y fue ejecutada, aunque los detalles de este crimen tan meditado no
están claros.
Su
muerte cumplió una profecía de unos astrólogos caldeos que, cuando Agripina les
preguntó si su hijo sería rey, le dijeron: «Será rey, pero matará a su madre».
Después de escuchar estas palabras, ella contestó: «Occidat, dum imperet!»
(«¡Que me mate con tal de que reine!»).
El
asesinato de Agripina estuvo siempre presente en la mente de su hijo, el cual
dijo ver su espíritu y también a las furias agitando látigos vengadores y
antorchas encendidas.
domingo, 17 de diciembre de 2017
EL CÓNSUL CAYO SILIO
Cayo o Gayo Silio (en latín, Gaius Silius; m. 24) fue
un político y militar romano del siglo I que llegó a cónsul en 13. Fue
gobernador de Germania Superior. Como seguidor de Germánico, se vio
implicado en los juicios que siguieron a la muerte de aquel y acabó por
suicidarse.
Silio era probablemente hijo de Publio Silio Nerva.
En 13, fue elegido cónsul junto a Lucio Munacio Planco. Al final de su
mandato en el cargo, fue nombrado legado imperial en Germania Superior, bajo el
mando general de Germánico, y fue el oficial a cargo de las cuatro legiones del
alto Rin que no se amotinaron a la muerte del emperador Augusto. Una vez el
motín fue sofocado, Silio continuó sirviendo lealmente bajo Germánico,
participando en la campaña de represalia romana (entre 14-16) contra una
alianza germánica en el periodo posterior del desastre de la batalla del Bosque
de Teutoburgo. Sus éxitos militares le proporcionaron los ornamenta triumphalia
en 15.
Al año siguiente, Germánico envió a Silio contra los
catos al frente de treinta mil soldados de infantería y tres mil de caballería.
Silio los derrotó en el proceso, después de lo cual Tiberio le nombró
auditor de impuestos en la Galia. Continuó como gobernador de Germania Superior
hasta 21. Durante su gobierno, sofocó una revuelta en la Galia cuando una
facción de los tréveros, dirigida por Julio Floro y aliado con el heduo Julio
Sacróviro, dirigió una rebelión de deudores galos contra los romanos. Con
dos legiones, Silio venció a las fuerzas rebeldes de Sacróviro (unos cuarenta
mil hombres) a dieciocho kilómetros de Augustodunum.
A su regreso a Roma en 21, Silio cayó pronto en las
maquinaciones políticas de la corte como miembro de la facción de Germánico. A
través de la mujer de Silio, Sosia Gala, la pareja se había amistado con
la nuera de Tiberio, Agripina la Mayor. Debido a su amistad con
Agripina, se convirtieron en víctimas inocentes de los juicios contra Sejano.
En el Senado, Silio fue acusado por el cónsul Lucio Viselio Varrón de
complicidad en la revuelta de Sacróviro y de apropiación indebida de los fondos
del gobierno provincial en la Galia. Silio declaró que si no hubiera animado
personalmente a las legiones del Rin a vengar el asesinato de Germánico,
Tiberio habría perdido su posición como princeps. Enfrentado con testigos
falsos que juraron que había robado a las provincias galas, Silio se suicidó en
24 anticipándose a una probable condena. Poco después, su esposa Sosia Gala fue
desterrada. Las propiedades de Gala fueron confiscadas por el Senado y una
parte se entregó a sus hijos.
Debido a una ambigüedad de los Fasti Capitolini se
pensaba que el nombre completo de este cónsul fue Cayo Silio Aulo Cecina Largo,
Sin embargo, ya en 1951 Arthur y Joyce Gordon señalaron que la forma del nombre
de este cónsul era inusual, precediendo en unos cincuenta años cualquier otro
ejemplo conocido. Sugirieron entonces que el nombre debía representar a dos
cónsules: Cayo Silio y un desconocido Aulo Cecina Largo. Aunque esta lectura
fue avalada por Ronald Syme, solo fue considerada una posibilidad hasta que en
2014, mediante la interpretación de un fragmento de los Fasti consularis
Tusculani, Diana Gorostidi probó que fueron dos personas, siendo la segunda
Cayo Cecina Largo.
sábado, 14 de enero de 2017
THUSNELDA
Thusnelda (C. 10 aC - desconocido) fue una noble germánica
capturada por Germanico, nieto de Augusto, y líder de un ejército que invadió Germania.
El antiguo historiador romano Tácito y Estrabón citan su captura como prueba de
la firmeza y la contención de las armas romanas.
Ella era la hija del príncipe Cheruscan Segestes. Su padre
la había destinado a otra persona, pero Arminio la había raptado e impregnado. Arminius
condujo posteriormente una coalición de tribus germánicas que atrajeron a las
legiones de Publio Quintilio Varo a la casi aniquilación en la Batalla del
Bosque de Teutoburgo en el año 9 dC. Este desastre generalmente se ve como
sofocando cualquier ambición futura de Roma para conquistar Germania.
La guerra entre el Imperio Romano y las tribus del norte de
Alemania continuó, y Thusnelda fue capturado por Germánico, sobrino del
emperador Tiberio, que comandó la invasión de Alemania. Estaba embarazada y se
quedaba con su padre, que era cliente romano y se opuso amargamente a Arminio,
y fue su padre quien la entregó a Germanico, después de que éste lo salvó al
alejarse de las fuerzas de Arminio, que lo habían asediado. Su esposo se afligió
mucho por su pérdida y no se casó de nuevo.
Durante su cautividad, Thusnelda dio a luz a ella y al único
hijo de Arminio, Thumelicus. El 26 de mayo, 17 dC, Thusnelda y su hijo se
mostraron como premiados trofeos del triunfo concedido a Germanico. Durante el
desfile del triunfo, su padre se vio obligado a observar desde los estrados. Los
historiadores contemporáneos parecen evidenciar una incomodidad con su exhibición
como evidencia de una victoria alemana, en lugar de la captura de Arminius. El
año siguiente, justo antes de la batalla del río Weser, Arminius participó en
una famosa disputa con su hermano Flavus, que todavía estaba sirviendo en el ejército
romano. Flavus informó a Arminio que Thusnelda estaba siendo bien tratada -como,
según él, era típico de Roma, que era un gobernante firme pero justo.
Thumelicus fue entrenado en la escuela de gladiadores en
Ravenna y se cree que murió en un espectáculo de gladiadores a una edad
bastante temprana. Tácito nos dice que informará sobre el destino de Thumelicus
"en el momento adecuado" - es decir, cuando se discute el año en
cuestión en su crónica. La brecha
principal en su texto es para 30 y 31 dC - por lo que podría ser que Thumelicus
murió entonces, de 15 o 16 años.
sábado, 17 de diciembre de 2016
EL CUADRO "LA MUERTE DE JULIO CÉSAR GERMÁNICO", POR EL FRANCES NICOLÁS POUSSIN
Hijo de Druso el
Mayor y Antonia Minor, que fue hija de Marco Antonio y Octavia la Menor,
Germánico fue adoptado a la muerte de su padre por su tío Tiberio por indicación
de Augusto, poniéndolo de este modo en la línea de la sucesión imperial (4 d.
C.). Al año siguiente contrajo matrimonio con Agripina la mayor, quien le
siguió en todos sus destinos y le dio nueve hijos. Dos de ellos murieron al
poco de nacer y otro, llamado Cayo Julio César. La adopción imperial supuso
especiales dispensas para desarrollar su carrera militar sin atender a los
requisitos de edad: Germánico estuvo junto a su padre adoptivo a los 22 años de
edad en la expedición dirigida a Panonia (7-9 d. C.) para sofocar la revuelta
producida en la provincia, y en la de Germania (11 d. C.).
En el 12 alcanzó el consulado, después de cinco cuesturas sucesivas, y al año siguiente recibió de manos de Augusto la dirección de la provincia de Germania, tras el desastre de la batalla del bosque de Teutoburgo, y el mando de las legiones de esta provincia, cuya revuelta sofocó. De su popularidad baste decir que, a la muerte de Augusto, sus soldados le pidieron que suplantase a Tiberio como heredero imperial.
Dispuesto a imitar a su padre, a finales del año 14 envió las legiones amotinadas contra los marsos y luego contra los catas y queruscos, alcanzando el famoso Saltus Teutoburgiensis, donde recordó la memoria del malhadado Varo. Para el año 16 disponía de una gran flotilla que le iba a permitir entrar en el Rin desde el mar, desembarcar cerca del río Ems, avanzar hacia el interior y obtener un sonado éxito con la victoria sobre las tribus germanas cerca del río Weser. La provincia de Germania quedó sujeta al dominio romano, la derrota de Varo vengada, las águilas imperiales perdidas en esa campaña fueron recuperadas y liberados prisioneros romanos, lo cual incrementó el prestigio y popularidad de Germánico desencadenando la envidia, el enojo y la desconfianza de Tiberio.
En esta batalla, Germánico aportó novedades al ejército al disponer los auxiliares como hostigadores en primera línea. Les proporcionó también un entrenamiento diferente para que pudieran luchar cuerpo a cuerpo. Germánico se situó en el centro, respaldado por cuatro legiones y la Guardia Pretoriana. En la tercera línea se colocaron mercenarios galos, cretenses e hispanos. Los germanos intentaron flanquearle por el bosque, pero Germánico lo sabía y apostó allí a toda su caballería.
En el 12 alcanzó el consulado, después de cinco cuesturas sucesivas, y al año siguiente recibió de manos de Augusto la dirección de la provincia de Germania, tras el desastre de la batalla del bosque de Teutoburgo, y el mando de las legiones de esta provincia, cuya revuelta sofocó. De su popularidad baste decir que, a la muerte de Augusto, sus soldados le pidieron que suplantase a Tiberio como heredero imperial.
Dispuesto a imitar a su padre, a finales del año 14 envió las legiones amotinadas contra los marsos y luego contra los catas y queruscos, alcanzando el famoso Saltus Teutoburgiensis, donde recordó la memoria del malhadado Varo. Para el año 16 disponía de una gran flotilla que le iba a permitir entrar en el Rin desde el mar, desembarcar cerca del río Ems, avanzar hacia el interior y obtener un sonado éxito con la victoria sobre las tribus germanas cerca del río Weser. La provincia de Germania quedó sujeta al dominio romano, la derrota de Varo vengada, las águilas imperiales perdidas en esa campaña fueron recuperadas y liberados prisioneros romanos, lo cual incrementó el prestigio y popularidad de Germánico desencadenando la envidia, el enojo y la desconfianza de Tiberio.
En esta batalla, Germánico aportó novedades al ejército al disponer los auxiliares como hostigadores en primera línea. Les proporcionó también un entrenamiento diferente para que pudieran luchar cuerpo a cuerpo. Germánico se situó en el centro, respaldado por cuatro legiones y la Guardia Pretoriana. En la tercera línea se colocaron mercenarios galos, cretenses e hispanos. Los germanos intentaron flanquearle por el bosque, pero Germánico lo sabía y apostó allí a toda su caballería.
sábado, 26 de noviembre de 2016
LUTO POR GERMÁNICO, ESPOSO DE AGRIPINA Y PADRE DE CALÍGULA
Tan pronto
como se avistó a la flota en el horizonte, no sólo el puerto y la marina, sino
también las murallas y tejados y cuantos lugares permitían ver más lejos, se
llenaron de una turba de gentes en duelo que se preguntaban si al desembarcar
Agripina debían recibirla en silencio o con alguna aclamación. Aún no aparecía
bastante claro lo que resultaba más oportuno, cuando una flota entró lentamente
en el puerto; los remos no se movían con la alegría habitual, sino que todo se
acomodaba al duelo. Después de que, acompañada de dos de sus hijos, llevando en
sus manos la urna fúnebre, desembarcó y se quedó con los ojos clavados en la
tierra, uno solo fue el gemido de todos, y no era posible distinguir entre
allegados y extraños, entre los llantos de los hombres y los de las mujeres; a
no ser que en el séquito de Agripina, fatigados ya por su largo luto, los
superaban los que habían salido a recibirlos, por estar más reciente su dolor.
(
Tácito )
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