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domingo, 11 de junio de 2023

HISTORIA DE ROMA DESDE SU FUNDACIÓN , por TITO LIVIO

Los libros están en la Biblioteca privada del Cónsul de Roma, y podéis acceder a dichos libros, clicleando encima de los textos que vienen a continuación:  


HISTORIA DE ROMA DESDE SU FUNDACIÓN ( LIBROS I-III ), por TITO LIVIO.

 

 

HISTORIA DE ROMA DESDE SU FUNDACIÓN ( LIBROS  IV-VII ) , por TITO LIVIO.

 

 

HISTORIA DE ROMA DESDE SU FUNDACIÓN ( LIBROS VIII-X ), por TITO LIVIO.


 


HISTORIA DE ROMA DESDE SU FUNDACIÓN ( LIBROS XXVI-XXX ) ,por TITO LIVIO.


 

 

 

HISTORIA DE ROMA DESDE SU FUNDACIÓN ( LIBROS XXXI-XXXV ) ,por TITO LIVIO.

 


 

 

 

HISTORIA DE ROMA DESDE SU FUNDACIÓN ( LIBROS XXXVI-XL ) ,por TITO LIVIO.

 


 

 


HISTORIA DE ROMA DESDE SU FUNDACIÓN ( LIBROS XLI-XLV ) , por TITO LIVIO.

 




La "Historia de Roma desde su fundación" es una obra monumental escrita por Tito Livio (59 a.C.-17 d.C.), un historiador romano que dedicó cuarenta años de su vida a narrar la historia de Roma desde sus orígenes míticos hasta el siglo I d.C. La obra se titula en latín "Ab Urbe Condita Libri" (Libros desde la fundación de la Ciudad) y consta de 142 libros divididos en décadas o grupos de diez libros cada uno. Sin embargo, solo se conservan 35 libros completos y algunos fragmentos de los demás, habiéndose perdido el resto en el transcurso de los siglos.

El libro abarca desde la legendaria fundación de Roma en el año 753 a.C. por Rómulo y Remo hasta el año 9 a.C., cubriendo un período de alrededor de 750 años. Tito Livio se propuso contar la historia de Roma de manera completa y exhaustiva, combinando hechos históricos con elementos míticos y legendarios que rodeaban el origen y desarrollo de la ciudad.

Tito Livio nació en Patavium (la actual Padua) y se trasladó a Roma alrededor del año 30 a.C., donde entabló una buena relación con el emperador Augusto, a pesar de sus ideas republicanas. Augusto le encargó la educación de su nieto Claudio, que luego sería también emperador e historiador. Tito Livio escribió su obra en latín, siguiendo el ejemplo de Virgilio, el poeta que compuso la Eneida, y contribuyó así a difundir la lengua y la cultura romanas entre sus ciudadanos. Su obra fue muy popular y admirada en su época y en las posteriores, siendo una fuente indispensable para conocer la historia de Roma.

Para escribir su obra, Tito Livio se basó en diversas fuentes históricas, tanto escritas como orales, que recopiló y comparó con criterio crítico. Entre sus fuentes se encuentran autores como Licinio Macer, Gneo Gelio, Quinto Claudio Cuadrigario, Polibio, Antípatro, Valerio Antias, Posidonio y Catón el Viejo. Sin embargo, su obra no es solo un relato fiel y objetivo de los hechos históricos, sino también una recreación literaria y artística que incluye elementos míticos, legendarios y ficticios. Su intención no era solo informar, sino también educar, moralizar y entretener a sus lectores, mostrándoles los ejemplos de virtud y vicio de los personajes históricos y los acontecimientos que marcaron el destino de Roma.

La obra abarca desde la fundación de Roma por Rómulo y Remo en el año 753 a.C. hasta la muerte de Druso el Mayor en el año 9 a.C., pasando por episodios como la monarquía romana, la expulsión de los reyes etruscos, el establecimiento de la república, las guerras contra los samnitas, los galos, los cartagineses, los griegos, los macedonios, los sirios, los piratas cilicios, los reyes del Ponto y del Bósforo, las guerras civiles entre Mario y Sila, entre Pompeyo y César, entre Octavio y Antonio; la consolidación del principado de Augusto y el inicio de la dinastía Julio-Claudia. En su obra también se encuentran descripciones geográficas, etnográficas, culturales y religiosas de los pueblos con los que Roma entró en contacto o dominó; así como discursos políticos, militares o jurídicos pronunciados por algunos personajes históricos o inventados por el propio autor.

La obra se publicó por partes o lotes de libros a lo largo de varias décadas debido a la gran demanda popular que generó. Los cinco primeros libros se publicaron entre los años 27 a.C. y 25 a.C., y los últimos probablemente hacia el año 17 d.C., poco antes de la muerte del autor. Los libros que han llegado hasta nosotros son los libros I a X y XXI a XLV. Los demás se han perdido o solo se conservan algunos fragmentos o resúmenes realizados por otros autores posteriores.

Los libros que se conservan son los siguientes:

- Libros I-X: Desde la fundación de Roma hasta el final de la tercera guerra samnita (292 a.C.)
- Libros XXI-XXX: Desde el inicio de la segunda guerra púnica (218 a.C.) hasta la batalla de Zama (202 a.C.)
- Libros XXXI-XL: Desde el final de la segunda guerra macedónica (201 a.C.) hasta el final de la tercera guerra macedónica (167 a.C.)
- Libros XLI-XLV: Desde el final de la tercera guerra macedónica (167 a.C.) hasta la muerte de Filipo V de Macedonia (179 a.C.)

Entre los episodios más famosos y destacados que se narran en estos libros se encuentran:

- La violación de Lucrecia y la expulsión de Tarquinio el Soberbio, el último rey de Roma (libro I)
- El rapto de las sabinas y la unión de los romanos y los sabinos bajo el reinado de Rómulo (libro I)
- La muerte de Rómulo y su ascensión al cielo como Quirino, el dios de la guerra (libro I)
- El sacrificio de Horacio Cocles, que defendió solo el puente sobre el río Tíber contra los etruscos (libro II)
- El juramento de los Horacios, que se enfrentaron en duelo a los Curiacios para decidir el destino de Roma y Alba Longa (libro II)
- La leyenda de Coriolano, que traicionó a Roma y se alió con los volscos, pero se retiró ante la súplica de su madre Veturia (libro II)
- La historia de Cincinato, el dictador que abandonó su arado para salvar a Roma y luego volvió a su vida campesina (libro III)
- La conjuración de los decenviros, que intentaron perpetuarse en el poder y violaron a Virginia, la hija de un centurión (libro III)
- La secesión de la plebe, que abandonó Roma y se refugió en el monte Sacro para exigir sus derechos políticos y sociales (libro III)
- La batalla del lago Regilo, donde los dioses Cástor y Pólux ayudaron a los romanos contra los latinos (libro II)
- La guerra contra Pirro, el rey del Epiro, que venció a los romanos en varias batallas pero sufrió grandes pérdidas (libros IX-X)
- El asedio y la destrucción de Cartago por Escipión Emiliano en la tercera guerra púnica (146 a.C.) (libro XXXVIII)
- La batalla de Cannas, donde Aníbal infligió una terrible derrota a los romanos en la segunda guerra púnica (216 a.C.) (libro XXII)
- El cruce de los Alpes por Aníbal con sus elefantes para invadir Italia desde el norte (218 a.C.) (libro XXI)
- La batalla de Zama, donde Escipión el Africano derrotó definitivamente a Aníbal y puso fin a la segunda guerra púnica (202 a.C.) (libro XXX)
- El discurso de Catón el Viejo en el senado romano, donde pronunció su famosa frase "Delenda est Carthago" ("Cartago debe ser destruida") para abogar por la guerra contra Cartago (149 a.C.) (libro XXXIV)
- La batalla de Pidna, donde Lucio Emilio Paulo venció al rey Perseo de Macedonia y puso fin a la tercera guerra macedónica (168 a.C.) (libro XLV)

La obra también contiene algunas digresiones o reflexiones del autor sobre temas diversos, como la geografía, la religión, la política, la moral o la cultura. Entre ellas destaca la que se conoce como la ucronía de Alejandro, donde Tito Livio imagina qué habría pasado si Alejandro Magno hubiera atacado Roma en lugar de Persia. Según él, Roma habría resistido al conquistador macedonio y habría mantenido su libertad e independencia.

La obra de Tito Livio es una fuente imprescindible para conocer la historia de Roma, pero también una obra maestra de la literatura latina, que combina el rigor histórico con la belleza estilística y el interés narrativo. Su influencia ha sido enorme en autores posteriores, tanto antiguos como modernos, que han seguido su ejemplo o han tomado sus relatos como inspiración. Su obra es  un testimonio de la grandeza y la complejidad de la historia de Roma, así como de la habilidad y el talento de Tito Livio como historiador y escritor.




PERÍOCAS-PERÍOCAS DE OXIRRINCO-FRAGMENTOS- JULIO OBSECUENTE-LIBRO DE LOS PRODIGIOS, por TITO LIVIO

 

PERÍOCAS-PERÍOCAS DE OXIRRINCO-FRAGMENTOS- JULIO OBSECUENTE-LIBRO DE LOS PRODIGIOS, por TITO LIVIO

 


Este libro es una recopilación de textos relacionados con la obra histórica de Tito Livio, un famoso historiador romano que escribió una monumental "Historia de Roma" en 142 libros, de los cuales solo se conservan 35. Las "Períocas" son unos resúmenes breves de cada libro, que nos permiten conocer el contenido de los perdidos. Las "Períocas de Oxirrinco" son unos fragmentos de papiro que contienen partes de las Períocas originales que no se habían conservado. El "Libro de los prodigios" es una obra atribuida a Julio Obsecuente, un autor desconocido, que recoge una serie de fenómenos extraordinarios o milagrosos que ocurrieron en la historia de Roma, basándose en la obra de Livio y otros autores. El libro tiene un interés histórico y literario, ya que refleja la mentalidad y la cultura de los romanos antiguos.



lunes, 22 de mayo de 2023

LUCIO QUINCIO CINCINATO, UN ROMANO VIRTUOSO Y DE HONOR QUE RENUNCIÓ AL PODER POR AMOR A ROMA TRAS SALVARLA Y SERVIRLA

  

En este artículo se presenta la biografía de Lucio Quincio Cincinato, un destacado político y militar romano que vivió entre los siglos VI y V a.C. Se analizan los principales acontecimientos de su vida, como sus dos dictaduras, sus victorias militares, su renuncia al poder y su regreso a la vida agrícola. Se resaltan las virtudes que lo convirtieron en un modelo de ciudadano romano, como su rectitud, su honradez, su integridad, su frugalidad y su falta de ambición personal. Se examina también el contexto histórico en el que vivió Cincinato, marcado por el conflicto entre patricios y plebeyos, las invasiones de los pueblos vecinos y las reformas legales. Por último, se explora la influencia que tuvo Cincinato en la historia y la cultura posteriores, especialmente en Estados Unidos, donde fue admirado por George Washington y otros líderes de la revolución estadounidense. Vayamos por partes:

 

Lucio Quincio Cincinato (en lat., Lucius Quinctius Cincinnatus) (519 a. C.-430 a. C.) fue un patricio, cónsul, general y posteriormente dictador romano durante un breve periodo por orden del senado. Catón el Viejo y otros republicanos romanos hicieron de él un arquetipo de rectitud, honradez, integridad y otras virtudes romanas, como frugalidad rústica y falta de ambición personal, virtudes que supo combinar con una capacidad estratégica militar y legislativa notables.

 

Era un patricio, contrario al tribunado de la plebe y a toda ley escrita. Se había retirado disgustado a su finca negándose a intervenir en la política, debido a que su hijo Caeso había sido exiliado por usar un lenguaje violento contra los tribunos.

 

Fue llamado por el Senado, en 460 a. C., en calidad de cónsul suffectus, a la muerte del cónsul en ejercicio, Publio Valerio Publícola, para mediar en un contencioso entre los tribunos y los plebeyos a propósito de la Ley Terentilia Arsa, tras lo cual regresó a su ocupación agrícola.

 

Dos años después, en 458 a. C., de nuevo fue llamado por el Senado, para salvar al ejército romano y a Roma de la invasión por los ecuos y volscos, para lo cual le otorgó poderes absolutos y lo nombró dictador. Se cuenta que Cincinato estaba con las manos en el arado cuando se le hizo llegar el requerimiento. Tras conseguir la victoria sobre los invasores en dieciséis días rechazó todos los honores. Los romanos se enzarzaron en una peligrosa guerra contra un pueblo vecino, los ecuos. Sobrevinieron malas noticias: uno de los cónsules era de una incompetencia militar increíble. Desesperados, los romanos sólo vieron una solución: concentrar todos los poderes en manos de un solo hombre. Y eligieron a Cincinato (cabello ensortijado, por su pelo rizado), un patricio que adquirió fama como cónsul por su valor y su talento político. Cuando los enviados del senado llegaron a la pequeña granja que Cincinato poseía al otro lado del Tíber para comunicarle el resultado de la votación, el antiguo cónsul estaba arando su campo. A la mañana siguiente se presentó en el Foro con toga de dictador con orla de púrpura y llamó a todos los romanos, a todos los ciudadanos a las armas. Los encuadró en legiones y se puso al frente de las tropas. A medianoche, el ejército romano llegó al campo de los ecuos y, amparado por la oscuridad, rodeó al enemigo y erigió una empalizada a lo largo de sus líneas.

 Terminado casi el trabajo, Cincinato ordenó a los suyos que profirieran gritos de guerra. Los compatriotas cercados por el enemigo se animaron y se lanzaron al ataque; y con sus fortificaciones ya terminadas, el dictador los secundó. Los ecuos, cogidos entre dos fuegos, pidieron la paz. Cincinato les permitió marchar libres a condición de rendir las armas y entregar los jefes a los romanos. Cumplida su misión, el dictador se despojó de la toga orlada de púrpura, transcurridos apenas seis días, y aunque aún podía prolongar el poder durante seis meses, se reintegró a su arado. En adelante, Cincinato constituyó un símbolo del espíritu cívico de los romanos.

 

En 450 a. C. Cincinato fue candidato no seleccionado para el cargo de decenviro.​ En las controversias acerca de la ley para la apertura del consulado a los plebeyos, formó parte como defensor de medidas de apaciguamiento.​

 

En 439 a. C., deja de nuevo su retiro por la llamada del cónsul Tito Quincio Capitolino Barbato. A la edad de ochenta años, fue nombrado por segunda vez dictador para oponerse a las supuestas maquinaciones de Espurio Melio,​ quien intentó en 439 un golpe de Estado (o al menos, se le acusó de ello). Hombre riquísimo, al ser Roma afligida por el hambre pensó que podría apoderarse del mando gracias a su fortuna. La situación era tan desesperada que, según Tito Livio, había quienes se arrojaban al Tíber para acortar sus sufrimientos.

 Fue entonces cuando Melio compró mucho trigo a los etruscos y lo repartió entre el pueblo hambriento. Distribuyó trigo a la plebe, que lo seguía por doquier seducida por los regalos, consiguiendo que lo mirara y exaltara más allá de todo decoro para un particular; prometiéndole formalmente el consulado por sus favores y promesas. Desde luego, Melio tenía intenciones ambiciosas e inconfesables y las autoridades pronto obtuvieron pruebas de su culpabilidad. Se supo que Melio almacenaba armas en su casa, que mantenía reuniones secretas, que forjaba planes para destruir la República y sobornaba a los tribunos del pueblo. La libertad de Roma estaba en peligro y amenazada, y se juzgó que solo un dictador podía salvarla. Se eligió otra vez a Cincinato. Tenía entonces ochenta años, pero su vigor físico e intelectual estaban aún intactos.

 Envió a Cayo Servilio Ahala (jefe de la caballería, magister equitum) para comunicar a Melio que el dictador lo llamaba. Melio comprendió que aquella citación era sospechosa y huyó pidiendo protección al pueblo. Pero Servilio lo detuvo y le dio muerte. Después, relató los hechos a Cincinato y éste le dijo: "Cayo Servilio, ¡Gracias por tu valor! ¡El Estado se ha salvado!".

 

Su ejemplo inspiró el nombre de la ciudad estadounidense de Cincinnati, en el estado de Ohio, nombre puesto en honor a la sociedad de los "cincinatos", la cual honraba a George Washington, quien era considerado por esta sociedad como un «Cincinato» de los días de la revolución estadounidense.

 

La leyenda del servicio desinteresado de Cincinato por su país fue de inspiración y admiración hacía la figura de George Washington. La renuncia de Washington al control del Ejército Continental, la negativa a considerar el establecimiento de una monarquía o asumir poderes monárquicos, y el retiro voluntario después de dos mandatos como presidente para regresar a su granja en Mount Vernon han hecho que las alusiones a Cincinato sean comunes en la historia y la literatura estadounidense.




jueves, 11 de mayo de 2023

JULIO CANIO RUFO, UN POETA HISPANOLATINO EN ROMA


Julio Canio Rufo (Cádiz - † Roma, siglo I) fue poeta hispanolatino.

 

El poeta Canio Rufo fue originario de Gades, se­gún se sabe por Marcial (Epigramas 1, 61), que se contó entre sus amigos (Epigramas 7, 87; 10, 48) du­rante la estancia en Roma del de Bilbilis entre los años 64 y 98 y que aparece citado en numerosas ocasiones en los Epigramas. Estuvo unido a Theophila (Epigra­mas 7, 69), también vinculada a las artes poéticas y al círculo estoico de Roma, según Marcial. Se desconoce la fecha de su nacimiento, que habría que situar entre los gobiernos de Tiberio (14-37) y Calígula (37-41); respecto a su muerte, aún vivía en el año 95, fecha en que Marcial escribió el libro décimo de sus epigramas, en el que aparece citado.

 

Fue autor de unas Res gestae conteniendo el relato de los gobiernos de Claudio (41-54) y Nerón (54-68) según se sabe por Marcial (Epigramas, 3, 20), aunque este texto no se ha conservado. Escribió también poe­sías de tono jocoso, además de algunas sátiras, elegías y parece que algo de tipo épico (Epigramas, 3, 20); en ese mismo círculo social de Marcial recitó sus com­posiciones (Epigramas, 3, 64) y frecuentó las villas de personajes como Tullus, Lucanus y un tal Pollio (Epigramas, 3, 20), que pudo ser uno de los senado­res de origen bético.

 Fue el destinatario de algunas obras de Marcial (Epigramas, 3, 100). Su estilo literario destacaba por su ingenio y dulzura, y abordaba temas variados en su obra, como la sátira, la filosofía estoica y la exploración de diversos aspectos de la vida cotidiana.

 

Aunque gaditano por nacimiento, vivió en Roma durante el reinado de Domiciano; allí fue celebrado por el ingenio y la dulzura de sus versos por su amigo Marco Valerio Marcial, quien decía de él que "se reía de todo", y también por Tito Livio; este último le reprendió suavemente por lo mucho que le gustaba el trato con las damas. 

Entre sus muchas amantes terminó por ser su esposa al parecer Teófila, poetisa de origen helénico, culta, amable y de morigeradas costumbres, que practicaba la filosofía del Estoicismo. Canio Rufo fue elogiado por su talento y fue reconocido tanto en su época como en generaciones posteriores. Su amistad con Marcial y Tito Livio, así como su relación con su esposa Teófila, también poetisa y seguidora del estoicismo, demuestran su relevancia en los círculos literarios y filosóficos de la época. Según Marcial, era así:

 

Esta es, Canio, la esposa prometida, / Teófila noble, sabia, elocuente: / la escuela estoica, ha puesto preeminente / votara que debía ser admitida: / mujeril o vulgar no creo su juicio, / del de Partemi poco difería; / al coro de las Musas conocía / de que dio tantas veces claro indicio. / La misma Safo alaba sus canciones, / y Platón por discípula la diera / en su escuela lugar cual mereciera / Al gran conjunto de sus perfecciones. / A Safo superior fue en la doctrina, / esta más casta que ella: en fin apenas / la renombrada y docta Atenas / vio tan ilustre e ínclita heroína.

 

Canio Rufo escribió elegías, epigramas y tragedias, y Casitto le atribuye ser el verdadero autor del Satyricon de Petronio, por lo que sigue siendo objeto de debate entre los expertos.




miércoles, 3 de mayo de 2023

jueves, 27 de abril de 2023

EPÍTOME DE LA HISTORIA DE TITO LIVIO, por LUCIO ANNEO FLORO

 


EPÍTOME DE LA HISTORIA DE TITO LIVIO, por LUCIO ANNEO FLORO




LUCIO ANNEO FLORO

Lucio Anneo Floro, nacido en África alrededor del 70-74 d. C., es un historiador romano conocido por su obra Epitome de Tito Livio bellorum omnium annorum DCC, en la que realiza una síntesis histórica de la historia romana. Aunque existen dudas sobre su biografía, se sabe con certeza que Floro proviene de una familia rica de África y que estudió en Cartago, donde aprendió griego. Después de trasladarse a Roma en la década de 90 d. C., Floro participó en los Ludi Capitolini del año 94, pero fue desilusionado al no recibir la corona de Domiciano debido a su origen provincial.

 

Floro se embarcó en una serie de viajes por el Mediterráneo, que lo llevaron desde Grecia hasta Egipto. Finalmente, cruzó los Pirineos y llegó a Tarragona, donde se estableció como profesor o retórico. Al principio, no le gustaba su profesión, pero después comenzó a considerarla mejor e incluso a alabarla. Las alabanzas que Floro hizo a Hispania en su obra sugieren que, en algún momento, se lo consideró un nativo de esa provincia.

 

Después de cinco años en Tarragona, Floro regresó a Roma, donde probablemente abrió una escuela de retórica. Durante este tiempo, tuvo un famoso duelo poético con el futuro emperador Adriano. Sin embargo, se cree que Floro todavía no era muy conocido en ese momento y que aún no había escrito su obra. Es probable que Floro haya escrito su Epitome ya septuagenario, alrededor del 145, durante el centenario de la fundación de Roma.

 

Además de sus poemas, de los que se conservan treinta versos, la obra principal de Floro es su Epitome de la Historia de Tito Livio. Aunque los códices medievales la titulan como un simple epítome, la obra es en realidad una monografía histórica en dos o cuatro volúmenes, en la que Floro compara la historia de Roma con las edades del hombre. Comienza con la infancia, que representa los años de la Monarquía, seguida de la adolescencia, los primeros 250 años de la República. La juventud representa los últimos 250 años de la República, mientras que la madurez comienza con Augusto y llega hasta la época de Trajano, en la que Floro sugiere que "la senectud del Imperio comienza a reverdecer de nuevo como si se le hubiese devuelto la juventud".




martes, 18 de abril de 2023

EL CÓNSUL PUBLIO SESTIO CAPITÓN VATICANO

 

Publio Sestio Capitón Vaticano fue un influyente político romano que destacó en el siglo V aC y perteneció a la distinción gens Sestia. Su carrera política incluyó destacados logros, como su servicio como cónsul en el año 452 aC y su participación en el primer colegio de decenviros.

 

La forma de escribir su nombre varía según las fuentes, siendo registrado como "Sextio" en un pasaje de Tito Livio y "Siccio" en Dionisio de Halicarnaso. Su cognomen, o apellido, se registra como "Capitolino" en Tito Livio y Diodoro Sículo. Sin embargo, el uso de "Vaticano" como su cognomen es menos común, apareciendo solo en el Cronógrafo del 354 y parcialmente en los Fasti Capitolini.

 

Aunque su biografía exacta es incierta debido a la falta de registros históricos completos de la época, se cree que Publio Sestio Capitón Vaticano desempeñó un papel importante en la política romana de su tiempo. Su consulado en el año 452 aC indica que gozaba de un alto nivel de confianza y respeto en la República Romana. Además, su participación en el primer colegio de decenviros, un grupo de diez hombres encargados de redactar un nuevo código de leyes, sugiere su experiencia y habilidad en asuntos legales y políticos.

 

Aunque su cognomen "Vaticano" es menos conocido y su uso es limitado en las fuentes históricas, su significado y origen son objeto de especulación. Algunos sugieren que podría estar relacionado con su lugar de nacimiento o residencia, mientras que otros creen que podría tener connotaciones religiosas o culturales. Sin embargo, la falta de evidencia definitiva hace que su significado sea exacto incierto.

 

A pesar de las lagunas en los registros históricos, no se puede subestimar la importancia de Publio Sestio Capitón Vaticano en la historia romana. Su papel como cónsul y su participación en el primer colegio de decenviros indican su influencia y prestigio en la política romana del siglo V aC Aunque su historia puede ser enigmática, su legado perdura como un destacado político de la antigua Roma.