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domingo, 13 de octubre de 2019

CÉSAR OCTAVIO DICE SOBRE SU HERMANA OCTAVIA



Mi padre tenía a su hija, Julia, como vía de acceso a la gente corriente; yo tengo a Octavia. La cuidaré y la protegeré todos los días de mi, vida como si fuera mi espíritu protector.






jueves, 3 de octubre de 2019

EL CÓNSUL CAYO CLAUDIO MARCELO



Gayo Claudio Marcelo (en latín, Caius Claudius M. F. M. N. Marcellus), (n. 88 a. C. - f. mayo de 40 a. C.) fue un miembro de la distinguida familia Claudia y descendiente directo del cónsul Marco Claudio Marcelo. Su padre también recibió el nombre de Marco y su madre fue una Junia. Se lo identifica como el Menor para evitar confusiones con su primo del mismo nombre, que fue cónsul el año 49 a. C.; Cayo Claudio Marcelo el Mayor.

 

Marcelo se casó en una boda concertada con Octavia la Menor (Octavia Minor), sobrina nieta de Cayo Julio César y hermana de Octavio. Tuvieron tres hijos: dos hijas, ambas llamadas Claudia Marcela y nacidas en Roma y un hijo, Marco Claudio Marcelo, nacido en Baie.

 

En 54 a. C., el tío-abuelo de Octavia, Julio César, dijo que quería que Octavia se divorciara para poder casarla con su rival y yerno Cneo Pompeyo Magno que acaba de perder a su esposa Julia (la hija de César y también tía de Octavia). Sin embargo, Pompeyo declinó la oferta de César. Disfrutó de la amistad de Cicerón. Fue gracias a la influencia de Gneo Pompeyo y de su primo el cónsul en ejercicio Marco Claudio Marcelo que pudo ser electo cónsul en los comicios del año 51 a. C.

 

Marcelo, a pesar de ser marido de Octavia, fue un firme opositor a Julio César. En el crucial año de su consulado en 50 a. C. intentó hacer llamar a César, tras sus diez años de gobierno en la Galia, sin su ejército, con objeto de salvar la República Romana, pero sus medidas fueron vetadas por su colega Lucio Emilio Paulo y el tribuno de la plebe Cayo Curión, que aunque anteriormente eran enemigos de César, últimamente habían sido ganados por éste para su causa. 


Se comenta que César intentó atraer también a Marcelo pero éste rechazó sus intentos de sobornarlo.​ A falta de eso, Marcelo se opuso a la solicitud de César, para presentarse a su segundo consulado in absentia.

 

El 1 de marzo de 50 a. C. Marcelo presentó al senado romano la cuestión del reemplazo de César de su comando en las Galias, propuesta que fue vetada por Curión; cuando se podía volver a presentar Pompeyo cayó enfermo y más tarde debían hacerse los comicios de cargos para el año 49 a. C. y por lo cual la cuestión quedó pospuesta. 


El cónsul, sin embargo, consiguió que el senado decretara la retirada de dos legiones de las que tenía César bajo su mando, con la excusa que se necesitaban por la guerra con Partia. Cuando estas tropas llegaron a Italia fueran acuarteladas en Capua sin ser enviadas a ningún lugar; corrió la noticia de que César avanzaba hacia Roma con cuatro legiones y Marcelo propuso en el senado que Pompeyo fuera inmediatamente puesto al frente de las fuerzas en Italia, pero como la noticia no se confirmó, el senado no dio el consentimiento.


 Entonces Marcelo invistió a Pompeyo con el comando ya señalado sólo con la cobertura de su propia autoridad y la de los cónsules electos, Cayo Claudio Marcelo y Lucio Cornelio Léntulo Crus.

 

Cuando finalmente César invadió Italia en 49 a. C., Cayo Marcelo, a diferencia de sus parientes Cayo Claudio Marcelo y Marco Claudio Marcelo, y al igual que Cicerón, se oponía a salir de Italia, y cuando el orador y la mayoría del Senado siguió a Pompeyo a Epiro, él decidió permanecer en Italia. Por esto y por su relación con César fue perdonado.

 

En 47 a. C. se sintió capaz de interceder ante César por su primo Cayo Claudio Marcelo, viviendo en el exilio. En los años siguientes disfrutó de una elevada posición que le garantizaba su enlace con Octavia.

 

Murió en mayo de 40 a. C., aunque su viuda, Octavia, estaba embarazada de él, fue casada con Marco Antonio al poco.


miércoles, 17 de julio de 2019

BREVE CARTA DE MARCO ANTONIO PARA DIVORCIARSE DE OCTAVIA



Por la presente me divorcio de ti. Abandona mi casa de Roma y deja de ocupar cualquiera de mis otras casas en Italia. No te devuelvo la dote y declino continuar manteniéndote a ti o a cualquiera de mis hijos romanos. Acepta esto como definitivo y final.




lunes, 17 de junio de 2019

CARTA DE MARCO ANTONIO A SU ESPOSA OCTAVIA QUE SE ENCUENTRA EN ATENAS



¿Qué estás haciendo en Atenas sin los veinte mil hombres que me debe tu hermano?. Aquí estoy, preparándome para una expedición de nuevo a la Media Partía, sorprendentemente escaso de buenas tropas romanas, ¿y Octavio tiene la pretensión de enviarme sólo dos mil?. Eso es demasiado, Octavia, demasiado. Octavio sabe muy bien que no puedo regresar a Italia en este momento para reclutar legionarios en persona, y fue parte de nuestro acuerdo que él reclutaría para mí cuatro legiones. Legiones que necesito con urgencia.

 

Ahora recibo una ridícula carta tuya donde hablas de este y de aquel niño; ¿crees que la guardería y sus ocupantes me preocupan un ardite en un momento como éste?. Lo que me preocupa es el acuerdo no cumplido de Octavio. ¡Cuatro legiones, no cuatro cohortes!. ¡Esto es lo último!. ¿Y por qué cree tu hermano que necesito un enorme ariete, cuando estoy sentado no muy lejos de los cedros del Líbano?.

 

¡Que la plaga se lo lleve, a él y a todos sus partidarios!.


sábado, 18 de mayo de 2019

OCTAVIA DICE SOBRE LOS HOMBRES



Los hombres tienen sus propias pasiones y se cansan de las mujeres cuando se vuelven inoportunas. Por eso mantenerse siempre virtuosas y hermosas es fundamental para no perder a los hombres, aunque a veces ni esto porque Antonio se cansó de Fulvia, de Glafira, y de mí, para entregarse por completo a Cleopatra.




CAYO FONTEIO CAPITO DICE SOBRE OCTAVIA



Sus ojos son los más hermosos que he visto, aunque no es el color inusual lo que los hace tan hermosos; es la dulzura, el amor envolvente. ¿Cómo puede engañarla Antonio?. Si fuese mía, me acostaría con ella para siempre. Otra contradicción: ¿cómo puede ser hermana de Octavio? Y otra: ¿cómo puede amar a Antonio y a Octavio?.¿Cómo Antonio podía preferir a la esquelética, fea y pequeña mujer egipcia y no a la hermosa Octavia?. Yo no podría, sencillamente no podría.








domingo, 14 de abril de 2019

CÉSAR OCTAVIO DICE SOBRE LOS AMORES ENTRE SU HERMANA OCTAVIA Y MARCO ANTONIO



Yo tenía razón, son tan opuestos que están encantados el uno con el otro. Ahora sólo tengo que esperar a que él se canse de ella. Lo hará. ¡Lo hará!. Debo hacer ofrendas a Quirino para que él la deje por un amor extranjero, no por uno romano, y a Júpiter, mejor y más grande que Roma, que aprovechará su inevitable desencanto con mi hermana. ¡Mírala, rebosante de amor! Tan sentimental como una niña de quince años. ¡Cómo desprecio a las personas que sucumben a una enfermedad tan trivial y poco atractiva!. A mí nunca me ocurrirá eso, lo sé. Mi mente controla mis emociones, no soy vulnerable a ese almibarado asunto. ¿Cómo puede Octavia caer ante su interpretación?. Ella lo mantendrá cautivado durante al menos dos años, pero es poco probable más allá de eso. Su bondad y la dulzura de carácter son una novedad para él, pero él no es bueno ni de naturaleza dulce, su fascinación por la virtud pasará y luego desaparecerá en una típica tempestad de rechazo antoniano.