lunes, 4 de agosto de 2014

BREVE CARTA DE CICERÓN A SU AMIGO TITO POMPONIO ÁTICO, SOBRE SU CONSCIENCIA DE PASAR LOS AÑOS EN LA MADUREZ Y LOS CAMBIOS QUE SIENTE

 

¿Es que estoy adormecido o resignado? ¿Me estoy volviendo viejo? ¿Es que habré llegado a esa última etapa del conocimiento que cree que no hay nada por lo que merezca la pena luchar? Considérame, querido amigo, como a uno que ya no pone atención en nada ni en nadie. He entrado en el período de lo que algunos consideran los años dorados, los años que vuelan sin dejar traza y declinan en la abnegación, que es la antesala de la muerte.



No hay comentarios:

Publicar un comentario