domingo, 31 de agosto de 2014

DISCURSO DE CÉSAR ANTE LA ASAMBLEA DE LAS LEGIONES, POR LOS PROBLEMAS DE LA LLUVIA



Muy bien, muchachos, no nos queda más remedio que hacerlo de la manera más dura, y esta será caminar penosamente con nuestras dos legiones durante treinta kilómetros corriente arriba con fango hasta los tobillos, y allí levantar un puente sin que los pompeyanos lo lleguen a saber. 


Una vez que esté hecho, vamos a conseguir que los alimentos vuelvan a llegar a tiempo, aunque el campamento no esté más seco.


Y recordad que es en eso en lo que en realidad consiste la suerte de César... en trabajar duro. Y cuanto antes terminemos el trabajo, antes nos sentaremos a esperar a que cesen las lluvias y a que venga el buen tiempo. ¿Estáis dispuestos, mis muchachos?


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