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domingo, 1 de febrero de 2015

ANTIGUO TESTAMENTO 12

EL ARCA DE LA ALIANZA

EL ARCA DE LA ALIANZA

Moisés, siguiendo instrucciones de Dios, construyó el tabernáculo, tienda rectangular, e el que instaló los objetos del culto: El Arca de la Alianza, la mesa, el Candelabro y el Altar de los perfumes. El Arca de la Alianza, estaba cubierta de oro por dentro y por fuera. Cuatro anillos en las esquinas servían para su transporte, dentro, colocó las Tablas de la Ley y un vaso con el "maná" y la vara de Aarón. Encima del Arca, dos querubines frente a frente, la cubrían con sus alas.


 LOS ISRAELITAS EN EL DESIERTO
 LOS ISRAELITAS EN EL DESIERTO

Los israelitas emprendieron la marcha hacia la tierra prometida, después de un año de permanecer al pie del Sinaí. La nube se colocó a la cabeza dando la señal de marcha. El Arca de la Alianza, a hombros de los sacerdotes, precedió al pueblo. Durante todo el camino, la nube se detenía al llegar la noche y se ponía en movimiento al amanecer.


EXPLORACIÓN DE CANAÁN
EXPLORACIÓN DE CANAÁN

Cuando llegaron a la ciudad de Cades, en los confines de Canaán, Moisés envió doce hombres, uno por cada tribu, para que exploraran el país que había de conquistar. A su vuelta, cuarenta días más tarde, trajeron como muestra varios frutos de aquella tierra, entre los que destacaba un racimo de uvas de seis kilos de peso, que era preciso ser llevado entre dos hombres. Pero dijeron que sus moradores eran gigantes, y las ciudades, verdaderas fortificaciones.


REBELIONES Y CASTIGOS
REBELIONES Y CASTIGOS

El pánico cundió entre el pueblo al oír esto. Algunos propusieron regresar a Egipto. Josué y Caleb, dos de los exploradores, se esforzaron en vano diciendo que sería fácil la conquista de Canaán. Moisés ordenó dar muerte a los otros exploradores. Coré, Datán y Abirón, parientes de Moisés, que conspiraron contra Aarón, fueron tragados por la tierra, que se abrió a sus pies.   El Señor dictó que ninguno que fuera mayor de 20 años al salir de Egipto, excepto Josué y Caleb, entrarían en la tierra prometida.


 LA DUDA DE MOISÉS
 LA DUDA DE MOISÉS

En su viaje por el desierto les faltó el agua. Dios ordenó a Moisés que golpeara una roca con su vara y le daría agua. Moisés tocó la peña, pero, dos veces, cuando habría bastado una. Por su desconfianza, Dios privó también a Moisés y a su hermano Aarón de entrar en la tierra de promisión.


 JOSUÉ SUCEDE A MOISÉS
 JOSUÉ SUCEDE A MOISÉS

Muchos años vagaron los israelitas por el desierto, hasta que estaba próximo el fin de su viaje, Moisés se sintió morir. Obedeciendo la orden de Dios dejó el gobierno de su pueblo en manos de Josué.  Moisés reunió a su pueblo y mostrándole a Josué, dijo que por voluntad de Dios le sucedería en el mando. Subió después al monte Nebo, y a la vista de la tierra prometida, murió cuando contaba ciento veinte años de edad.



VIAJE DESDE EGIPTO A CANAÁN
VIAJE DESDE EGIPTO A CANAÁN

Lógicamente, el viaje más corto entre Jessen y la tierra de Canaán, era la ruta que había seguido Jacob, pero este territorio estaba ocupado por los filisteos, pueblo guerrero, con los que no convenía todavía enfrentarse. Por eso eligieron el camino del Sinaí. Obsérvese que desde Cades hasta Jericó, tardaron los israelitas más de 38 años, en castigo por sus murmuraciones y rebeldías.    


ANTIGUO TESTAMENTO 11

EL PASO DEL MAR ROJO
EL PASO DEL MAR ROJO

Frente a ellos estaba el Mar Rojo. Dios dijo a Moisés: "Extiende tu mano sobre el mar". Moisés obedeció y las aguas se separaron formando un muro a ambos lados.   Los israelitas pasaron a pie al otro lado del Mar Rojo sin mojarse.


EL MAR VUELVE A SU CAUCE
EL MAR VUELVE A SU CAUCE

Una vez hubo pasado al otro lado el último israelita, Dios ordenó a Moisés que extendiera de nuevo su mano para que las aguas volvieran a su cauce.


DESTRUCCIÓN DEL EJÉRCITO EGIPCIO
DESTRUCCIÓN DEL EJÉRCITO EGIPCIO

Por la mañana, los egipcios habían continuado la persecución, y llegaron al Mar Rojo cuando los últimos israelitas alcanzaban la margen opuesta. Cuando todo el ejército egipcio había penetrado en el lecho seco del mar, las aguas se cernieron de repente, pereciendo todos. Así libró Dios a los israelitas de los egipcios.


 EL MANÁ
 EL MANÁ

Al encontrarse en el desierto, pasaron hambre los israelitas.  Pero una mañana, apareció el suelo cubierto de una especie de rocío. Moisés les dijo: "Éste es el pan que el Señor os da para comer".  Todos comieron encontrándole agradable sabor. Este alimento al que llamaron "maná" no les faltó ninguna mañana durante los cuarenta años que vagaron por el desierto.


EL AGUA DE LA PEÑA
EL AGUA DE LA PEÑA

Cierto día en que les faltó el agua, Moisés por orden de Dios, tocó con su vara una roca, y al punto brotó agua en tal abundancia, que el pueblo pudo saciar su sed.


MOISÉS SUBE AL SINAÍ
 MOISÉS SUBE AL SINAÍ

Tres meses después de su partida de Egipto, llegaron al pie del monte Sinaí. Plantaron sus tiendas y Moisés subió al monte donde el Señor, entre relámpagos y truenos le dio su ley. Moisés permaneció cuarenta días en el Sinaí hablando con el Señor.



EL BECERRO DE ORO

 EL BECERRO DE ORO

Viendo el pueblo que Moisés permanecía demasiado tiempo en el monte, obligó a su hermano Aarón a que construyese un becerro de oro parecido al que se adoraba en Egipto. Luego organizaron fiestas y diversiones.


 LAS TABLAS DE LA LEY
 LAS TABLAS DE LA LEY

Cuando Moisés descendió del Sinaí portando las tablas de la Ley, y vio que su pueblo se había entregado a la idolatría, rompió las tablas y ayudado por los que habían permanecido fieles, destruyó el becerro de oro y exterminó a más de 20.000 idolatras. La cólera de Dios se apaciguó y entregó a Moisés otras tablas con los Diez Mandamientos.