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miércoles, 1 de abril de 2020

EL CÓNSUL LUCIO VOLCACIO TULO



Lucio Volcacio Tulo (en latín, Lucius Volcacius Tullus), fue un político y militar romano de la república tardía. Fue cónsul en 33 a. C.

 

Tulio era el hijo de Lucio Volcacio Tulio, el cónsul del año 66 a. C.. Elegido pretor urbano en el 46 a. C.1​​ En el año 45 a. C. le fue adjudicada la provincia de Cilicia como gobernador propretorial, cargo que ocupó hasta el año 44 a. C., siendo sustituido probablemente por Lucius Staius Murcus. Su decisión de no prestar ayuda a Cayo Antistio Veto, el gobernador de Siria, permitió a Quinto Cecilio Baso, el ex gobernador y rival de Julio César, poder soportar el asedio de Antistio Veto hasta que los partos pudieron llegar a liberarlo.​

 

Tulio posteriormente fue elegido cónsul en el año 33 a. C.​ Más tarde fue procónsul en Asia, ya sea desde 28 a. C. hasta 27 a. C., o desde el 27 a. C. al 26 a. C., siendo sucedido por Lucio Vinicio.


domingo, 24 de febrero de 2019

LUCIO DECIDIO SAXA


Lucio Decidio Saxa (muerto 40 a. C.), en algunas ocasiones confundido con Decido, fue un general romano del siglo I a. C.


Nació en Hispania, pero posiblemente tenga orígenes latinos. En el 49 a. C. luchó a las órdenes de Julio César en Hispania contra el ejército pompeyano. En el 44 a. C. fue nombrado tribuno de la plebe y después del asesinato de César, se adhirió al bando de Marco Antonio. A principios del 43 a. C. combatió junto a Marco Antonio en Mutina. En el 42 a. C., después de la creación del Segundo triunvirato, estuvo al mando de la vanguardia de Marco Antonio antes de la batalla de Filipos.


Saxa fue enviado después por Marco Antonio como gobernador de Siria (41 a. C.), aunque no conocemos datos de su gobierno. La provincia de Siria tenía un importante valor económico y estratégico, pues limitaba en su parte oriental con el río Eufrates que servía de frontera con el Imperio parto cuando las relaciones entre Roma y Partia pasaban por su peor momento, por lo que mantener el control la provincia era de vital importancia para Roma.


Durante la segunda guerra civil Orodes II de Partia eligió primero el bando de Cneo Pompeyo Magno. En 45 a. C. invadió Siria en ayuda de Quinto Cecilio Baso, el exgobernador y rival de César, quien se había negado a renunciar a su cargo, cuando este fue sitiado por Cayo Antistio Veto en Apamea. Tras el asesinato de César transfirió su apoyo a Marco Junio Bruto y a Cayo Casio Longino, asesinos de César y enfrentados ahora a Marco Antonio.


En el año 40 a. C. Orodes II envió a su hijo Pacoro y al general romano Quinto Labieno, que había sido enviado por Casio y Bruto dos años antes a la corte parta para pactar la ayuda a la causa republicana, sin embargo la derrota de Filipos le obligó a quedarse en la corte parta. La invasión tuvo éxito, pues la mayoría de las tropas estacionadas en Siria había servido con los conspiradores Casio y Bruto, las fuerzas combinada derrotó a Saxa que huyó a Antioquía, la capital provincial, y de allí a Cilicia. En su huida fue alcanzado por Quinto que lo mandó ejecutar, sus tropas sufrieron considerables bajas y sus águilas fueron capturadas, más tarde fueron devueltas en el tratado de entre Augusto y Fraates IV (20 a. C.)


Un hermano de Saxa sirvió como cuestor en Siria al tiempo que su hermano y luchó también contra la invasión parta, sin embargo sus tropas desertaron y se pasaron al enemigo, con lo que al final se rindió a Quinto Labieno.


miércoles, 20 de febrero de 2019

SITIO DE APAMEA


El sitio de Apamea fue un enfrentamiento militar librado entre el 45 y 44 a. C. en el contexto de la segunda guerra civil de la República romana.
 
En el 47 a. C., Cayo Julio César nombró a su primo y legado Sexto Julio César gobernador de Siria. Un año después, el équites pompeyano Quinto Cecilio Baso propagó la falsa noticia de que César había sido vencido en África, animando a la aristocracia local y las legiones ahí estacionadas a sublevarse. Por entonces César enfrentaba otra rebelión en Hispania a cargo de los hijos del difunto Cneo Pompeyo Magno. Decidió ir personalmente a sofocarla mientras enviaba refuerzos a su primo.
 
El general pompeyano consiguió tomar Tiro pero posteriormente es vencido y herido por Sexto en una batalla campal. Baso consiguió escapar y se dedicó a animar a los soldados de Sexto para que se amotinaran, lo que logró, siendo asesinado Sexto en el proceso a finales del 46 a. C..7
 
Baso estaba refugiado en Cilicia, pero después de morir Sexto volvió a Siria con un ejército de esclavos, vasallos de los reyezuelos regionales (como el tetrarca gálata Deyótaro), partos y judíos enemigos de Antípatro de Idumea. Se hizo dueño de la provincia, organizando su propio gobierno y milicias.
 
Los refuerzos de César llegan a Cilicia, donde los recibe el gobernador Quinto Cornificio. Iban comandados por el nuevo gobernador para Siria, Cayo Antistio Veto, pero sufren una calamitosa derrota gracias a la intervención a favor de Baso del príncipe Pacoro I de Partia y el rey árabe Alcaudonio (aliado de los partos contra Marco Licinio Craso).
 
César ordenó una nueva campaña con dos ejércitos de tres legiones cada uno bajo las órdenes de Lucio Estacio Murco y Quinto Marcio Crispo más un contingente de judíos enviados por Antípatro.
 
Baso se refugió en su cuartel general, Apamea, urbe fortificada a orillas del Orontes. No se podía asaltar, así que Murco y Crispo decidieron asediarla hasta rendirla por hambre. Esto fue a finales del 45 a. C.7 Baso tenía dos legiones según Estrabón y Apiano, y sólo una según las cartas de Casio a Cicerón.
 
El sitio se prolongo hasta la llegada de las noticias del asesinato de César. El cesaricida Cayo Casio Longino llegó con órdenes de poner fin a la guerra. Baso y Crispo recibieron una amnistía, y Murco recibe el mando de una flota y conserva su mando. Baso no vuelve a ser mencionado por las fuentes de la época y su destino es desconocido.

domingo, 2 de diciembre de 2018

EL CÓNSUL CAYO ANTISTIO VETO


 Cayo o Gayo Antistio Vetoa fue un político y militar romano del siglo I a. C. Partidario inicialmente de Julio César, se pasó a los libertadores para recuperar finalmente el favor de Augusto y ser consul suffectus en el año 30 a. C. Estuvo al frente de las guerras cántabras en el año 25 a. C.
 
Veto fue miembro de los Antistios Véteres, una rama familiar de la gens Antistia. Probablemente era hijo de Cayo Antistio Veto, propretor en Hispania Ulterior, bajo cuyas órdenes sirvió como cuestor Julio César, alrededor de 69 a. C. Su hijo, Cayo Antistio Veto, se desempeñó como cónsul en 6 a. C., así como sus descendientes hasta época flavia.
 
Inicialmente Veto fue partidario de Julio César, quien cuando era propretor en Hispania Ulterior, lo tomó bajo su servicio, en 61 a. C., como cuestor en agradecimiento a su padre. Es poco probable que haya sido el mismo Antistio Veto que en el año 56 a. C. fue electo tribuno de la plebe.
 
Posteriormente fue nombrado cuestor pro praetore de Siria por César, un cargo que debió asumir en 45 a. C., donde se vio obligado a luchar contra Quinto Cecilio Baso, el exgobernador y rival de César, quien se había negado a renunciar a su cargo. Veto lo asedió en Apamea hasta que los partos pudieron liberar a Baso. Durante este tiempo Veto fue aclamado imperator.
 
Fue sucedido por Lucio Estayo Murco en 44 a. C. Cuando regresaba a Roma, fue interceptado por Bruto, uno de los asesinos de César, quien lo convenció no sólo de entregarle los ingresos de la provincia que llevaba a Roma, sino también logró que se uniera a la causa de la los liberatores. En junio de 43 a. C. estaba de regreso en Roma, pero pronto volvió con Bruto donde se desempeñó como uno de sus legados. Huyó después de la derrota de Bruto en Filipos, pero finalmente se reconcilió con Marco Antonio y Augusto.
 
En 35 a. C. Veto recibió el mando de la guerra contra los salasios, así como el cargo de gobernador de la Galia Transalpina, la cual prosiguió con vigor hasta el 34 a. C., pero sin éxito. Luego, en el año 30 a. C., fue recompensado con la posición de cónsul suffectus, siendo colega de Augusto a suceder en el cargo a Marco Licinio Craso el 1 de julio de ese año. Fue posteriormente legado en Hispania Citerior en el 26 a. C., uno de los pocos hombres de rango consular al cual se le dio la administración de una provincia militar durante el reinado de Augusto. Veto relevó a Augusto después de que el príncipe enfermó mientras estaba en campaña en Hispania, liderándola junto con Publio Carisio —el gobernador de Hispania Ulterior—, contra los cántabros y astures (guerras cántabras) y que concluyó con éxito en 25 a. C.


miércoles, 1 de julio de 2015

CARTA DE VATIA ISAÚTICO AL DICTADOR CAYO JULIO CÉSAR


Siria se ha quedado sin gobernador, César. Tu joven primo Sexto Julio César ha muerto.


¿Conociste por casualidad a un tal Quinto Cecilio Baso cuando pasaste el año pasado por Antioquía? Por si no fue así, será mejor que te explique quién es. Miembro romano de las Dieciocho, fijó su residencia en Tiro y entró en el negocio del tinte púrpura tras servir con Pompeyo Magno durante sus campañas en Oriente.


Habla fluidamente medo y persa, y ahora se dice que tiene amigos en la corte del rey de Partia. Sin duda es muy rico, y no todos sus ingresos proceden del púrpura tirio.


Cuando impusiste aquellos severos castigos a Antioquía y las ciudades de la costa fenicia por su firme apoyo a los republicanos, Baso se vio muy afectado. Fue a Antioquía y consultó a algunos tribunos militares de la legión siria, antiguos amigos, todos ellos hombres que habían luchado al servicio de Pompeyo Magno. Poco después, el gobernador Sexto César tuvo noticia de que tú habías muerto en la provincia de África y la legión siria estaba inquieta. El gobernador se reunió en asamblea con la legión a fin de aplacar a los hombres, pero lo asesinaron y aclamaron a Baso como su nuevo comandante.


A continuación Baso se autoproclamó nuevo gobernador de Siria, con lo cual todos tus adeptos del norte de Siria huyeron de inmediato a Cilicia. Como yo me encontraba en Tarso visitando a Quinto Filipo, pude actuar con presteza: envié una carta a Marco Lépido a Roma y le pedí que mandara un gobernador a Siria lo antes posible. Según su respuesta, ha enviado a Quinto Cornificio, que debería responder bien. Éste y Vatinio realizaron una brillante campaña en Ilírico el año pasado.


Pero Baso se ha afianzado de manera formidable. Marchó hacia Antioquía, que le cerró las puertas y le negó la entrada. Así que nuestro amigo el comerciante de púrpura siguió adelante hasta Apameia: a cambio de numerosos favores comerciales, ésta se declaró a favor de Baso, que entró en la ciudad y se estableció allí, nombrando a Apameia capital de Siria.


Ha cometido muchas fechorías, César, y sin duda está aliado con los partos. Ha concertado una alianza con el nuevo rey de los árabes esquenitas, un tal Alcaudonio, quien, dicho sea de paso, fue uno de los árabes que acompañaban a Abgaro cuando éste llevó a Marco Craso a la trampa de los partos en Carres. Alcaudonio y Baso se afanan en reclutar tropas para un nuevo ejército sirio. Imagino que los partos van a invadir, y que el ejército sirio de Baso se unirá a ellos para enfrentarse a Roma en Cilicia y la provincia de Asia. Esto significa que tanto Quinto Filipo como yo estamos también reclutando hombres y hemos mandado un aviso a los reyes adheridos a Roma.


El sur de Siria está tranquilo. Tu amigo Antipater se asegura de que los judíos queden fuera de los planes de Baso y ha solicitado soldados, armas y provisiones a la reina Cleopatra de Egipto en previsión de la invasión parta. La reconstrucción y fortificación de las murallas de Jerusalén puede resultar más vital de lo que preveías.


Se han producido incursiones partas a lo largo del Éufrates, pero el territorio de los árabes esquenitas no ha padecido. Quizá pensabas que el lado oriental del Mare Nostrum estaba en paz, pero dudo que Roma pueda llegar a decir eso respecto a ninguna de las zonas de su mundo. Siempre hay alguien deseando arrebatarle sus posesiones.



 ( C. McC. )