( EN LA FOTO DE ARRIBA, BUSTO DEL EMPERADOR TRAJANO )
UNA BUENA ADMINISTRACIÓN
Militar concienzudo, Trajano era un gran trabajador, que exigía de sus consejeros el mismo esfuerzo.
En materia política era un conservador ilustrado, respetuoso con el Senado, al que pedía consejo en cada ocasión importante, prefiriendo una prudente administración a las grandes reformas.
Quería que fueran prósperos y se relacionó asiduamente con sus administradores, como lo demuestra el intercambio de cartas entre él y Plinio el Joven, gobernador de Bitinia. Enviaba a los senadores a inspeccionar las provincias, exigiendo relaciones detalladas.
A los funcionarios que trabajaban junto a él les transmitió su propia austeridad, llegando su escrúpulo hasta el extremo de publicar un presupuesto que sometió al juicio del Senado.
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| INSCRIPCIÓN TRAJANA |
Pero también es verdad que dichas medidas fueron posibles gracias a las reservas de oro que las últimas conquistas del emperador hicieron afluir a las arcas de Roma.











