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lunes, 26 de diciembre de 2022

LOS ILIRIOS Y LA TETRARQUÍA

 



( EN LA FOTO DE ARRIBA EL EMPERADOR MAXIMIANO )


RESTABLECIMIENTO DEL IMPERIO


Los emperadores ilirios son los que acaban con esta larga crisis: Claudio II (268-269 d. de J.C.) derrota a los godos en Naissus, Aureliano (269-275 d. de J.C.) restaura la unidad perdida. Probo libera la Galia y Caro (282-283 d. de J.C.) rechaza a los persas.



Estos emperadores preparan el camino a Diocleciano (285-305 d. de J.C.) que restablece el Estado y cuyas reformas principales son las siguientes:

- La tetrarquía


Se designa así a un sistema de distribución de la autoridad imperial para aumentar su eficacia. Diocleciano elige a un colega para que gobierne Occidente (Maximiano), mientras él gobierna Oriente. Ambos emperadores llevan el título de Augusto. Cada uno de ellos adopta a un subemperador, que lleva el título de César (Diocleciano a Galerio, y Maximiano a Constancio).



Diocleciano, por otro lado, supera a Maximiano, porque se intitula hijo de Júpiter, mientras que Maximiano sólo tiene derecho al título de hijo de Hércules. Esta filiación divina, acompañada de una transformación de los ritos imperiales, subraya el carácter sagrado de la función imperial.


Esta división corresponde al reparto territorial siguiente:

ORIENTE
Augusto, hijo de Júpiter= DIOCLECIANO
(Capital: Nicomedia, en Asia Menor)
César de Diocleciano: GALERIO
(Capital: Sirmio, en Serbia)



OCCIDENTE
Augusto, hijo de Hércules: MAXIMIANO
(Capital: Aquilea o Milán).
César de Maximiano: CONSTANCIO CLORO
(Capital: Tréveris).



División del Imperio en un centenar de provincias, con gobernadores nombrados directamente por el emperador y escogidos entre el orden senatorial (los consulares) o el orden ecuestre.

Las provincias están agrupadas en quince diócesis (Britania, Galia, Vienesa, Hispania, Africa, Italia Anonaria, Italia Suburbicaria, Panonia, Dacia, Macedonia, Tracia, Asia, Ponto, Oriente, Egipto), dirigidas por viceprefectos del pretorio, que son llamados, en lo sucesivo, vicarios



domingo, 7 de julio de 2019

BATALLA DE CRISÓPOLIS


La batalla de Crisópolis fue un enfrentamiento armado entre los dos coimperadores romanos Constantino el Grande (r. 306-337) y Licinio (r. 308-324), que se libró el 18 de septiembre de 324, en Crisópolis (actual Üsküdar), localidad cercana a la ciudad de Calcedonia (actualmente Kadıköy), en lo que hoy son distritos urbanos en el lado oriental de Estambul, en Turquía. Previamente, Licinio había sido sitiado en Bizancio, y tras la derrota de su armada en la batalla del Helesponto, decidió retirar sus tropas a Calcedonia, localizada al otro lado del Bósforo, entonces parte de la Bitinia. Las fuerzas constantinianas lo persiguieron y vencieron en Crisópolis. Esta victoria dejó Constantino como el único emperador del Imperio Romano, acabando así con el periodo de la tetrarquía.
 
Después de su derrota en la batalla de Adrianópolis, en julio de 324, Licinio y el grueso de su ejército se retiraron a la ciudad de Bizancio, dejando allí una fuerte guarnición, mientras cruzó el Bósforo con la mayor parte de sus tropas, tomando el control de los estrechos que separan Tracia de Bitinia y de Misia (Helesponto).
 
La armada de Licinio, que debía resguardar Bizancio, sufrió una derrota catastrófica en la batalla del Helesponto. Su almirante, Abanto, fue vencido por el hijo de Constantino, el príncipe Crispo, quien a pesar de comandar una flota significativamente más pequeña, logró arrinconar a las embarcaciones contrarias en el estrecho del Helesponto, ocasionándole muchas bajas. Al día siguiente, una tempestad se encargaría de destruir al resto de la escuadra que se encontraba todavía anclada en la costa. La victoria naval permitió que el ejército constantiniano pudiera transportarse hacia Anatolia, utilizándose para ello una flota de transportes ligeros con el propósito de evitar a las fuerzas del recientemente nombrado coemperador, Martiniano.
BODA DEL EMPERADOR LICINIO CON CONSTANCIA

Después de la destrucción de sus fuerzas navales, Licinio tuvo que evacuar a la guarnición de Bizancio, reuniéndose con la mayor parte de su ejército en Calcedonia, en la orilla asiática del Bósforo. Luego, convocó a las fuerzas de Martiniano y a un bando de visigodos, liderado por Aliquaca (o Alica), para reforzar a su ejército, que fuera debilitado por la anterior derrota en la batalla de Adrianópolis.
 
El ejército de Constantino desembarcó en el margen oriental del Bósforo, en un lugar llamado Promontorio Sagrado, y marchó hacia el sur en dirección a Calcedonia. Licinio movió su ejército algunos kilómetros hacia norte, en dirección a Crisópolis. Sin embargo, las tropas constantinianas llegaron a las afueras de dicha ciudad antes que arribaran las fuerzas de Licinio. Tras retirarse a su tienda de campaña para buscar la orientación divina, Constantino decidió tomar la iniciativa. El aspecto religioso del conflicto se reflejó en el hecho de que las tropas de Licinio usaban las imágenes de los dioses paganos de Roma, mientras que las fuerzas de Constantino combatieron bajo el estandarte cristiano o lábaro.
 
Licinio había desarrollado un recelo supersticioso en contra del lábaro y prohibió a sus tropas atacarlo o siquiera mirarlo. Al parecer, Constantino evitó el uso de maniobras sutiles y puso en marcha un único asalto masivo y frontal contra las tropas licinianas, con lo cual las puso en fuga. El historiador Zósimo (siglos V-VI) escribió: «hubo una gran matanza en Crisópolis». Las bajas del ejército de Licinio se habrían cifrado entre 25 y 30 mil muertos, a los que se sumaron muchos miles que desertaron o huyeron. Licinio consiguió escapar, pudiendo luego reunir cerca de 30 000 soldados sobrevivientes en la ciudad de Nicomedia.
Reconociendo que las tropas que todavía le restaban en Nicomedia no resistirían a otro enfrentamiento con el victorioso ejército constantiniano, Licinio fue persuadido de entregarse a la merced de su enemigo. Constancia, esposa de Licinio y media hermana de Constantino, actuó como intermediaria. Inicialmente Constantino atendió a los pedidos de su hermana, perdonando la vida de su cuñado y encarcelándolo en Tesalónica bajo una especie de arresto domiciliario. Cuando Licinio trató de reclutar a algunos bárbaros para volver a formar un ejército, Constantino ordenó su ejecución y la de su antiguo coemperador Martiniano. Un año después, sería el hijo de Licinio, sobrino de Constantino, el joven Licinio II, la nueva víctima de las sospechas su tío.
 
Con la desaparición de su sobrino, Constantino se convirtió en el único emperador del Imperio romano, el primero desde la elevación de Maximiano al estatuto de Augusto por Diocleciano, en abril de 286. Tras la conquista de la parte oriental del Imperio Romano, Constantino tomó una de las decisiones que lo hizo más famoso: darle a esa parte del imperio una capital propia y transformarla en la segunda capital imperial. Para tal efecto, decidió que Bizancio fuera rebautizada como Constantinopla.

domingo, 5 de octubre de 2014

EL EMPERADOR DIOCLECIANO


Cayo Aurelio Valerio Diocleciano (245-313), emperador romano (284-305), reformó la administración del Imperio e introdujo la tetrarquía de augustos y césares.

Nacido de padres humildes en Dalmacia, sirvió en una legión del Ejército romano. Cuando el emperador Marco Aurelio Numeriano murió, en el 284, sus tropas le proclamaron emperador. Carino, el hermano de Numeriano, denunció la proclamación y derrotó a las tropas de Diocleciano en Mesia, en el 285, pero fue asesinado por sus propios soldados, que reconocieron a Diocleciano. Poco después tuvo que enfrentarse con sublevaciones en muchas partes del Imperio, por lo que asoció al trono a Aurelio Valerio Maximiano, a quien dio el título de césar, en el 285, y el de augusto en el 286, al tiempo que le confiaba la parte occidental del Imperio y se reservaba para sí tanto la oriental como el poder preeminente. 



Con la intención de facilitar la defensa y administración del Imperio llevó a cabo su descentralización, nombró a dos césares en el 293. Para ello adoptó como hijo a Cayo Galerio Valerio Maximiano, conocido como Galerio, mientras que Maximiano hacía lo propio con Constancio I Cloro. El Imperio se dividió en 101 provincias, agrupadas en doce diócesis, y en cuatro partes principales, cada una de ellas dirigida por un césar o un augusto. Todos los edictos eran firmados por los cuatro dirigentes, pero Diocleciano conservó el rango superior de augusto, junto a Maximiano.
UNA AUDIENCIA DE DIOCLECIANO

La tetrarquía facilitó el mantenimiento del orden; las victorias sobre los enemigos de Roma, en África y Persia, extendieron las fronteras del Imperio, más tarde reforzadas y fortificadas. La reorganización administrativa del Imperio terminó con la primacía de Italia. Roma fue reemplazada como capital del Imperio por Mediolanum (la actual Milán), que se convirtió en cuartel general de Maximiano; Nicomedia, en el noroeste de Asia Menor, fue la capital de Diocleciano; Augusta Treverorum (en la actualidad Tréveris) en Germania, fue la base de Constancio; y Sirmium (Sremska Mitrovica, en lo que ahora es Serbia) en Panonia, el centro administrativo de Galerio. A pesar de la descentralización provocada por la tetrarquía, el sistema político evolucionó a formas cada vez más autocráticas. 


LOS BAÑOS DE DIOCLECIANO

Diocleciano introdujo el ceremonial oriental en su corte, adoptó el sobrenombre de Jovius (uno de los nombres de Júpiter) y asignó a Maximiano el de Heraclio (derivado de Hércules). Sus leyes fueron rígidas y opresivas, en particular el llamado Edicto de Diocleciano o del Máximo (301), que fijó los precios máximos de las mercancías y los salarios en todo el Imperio. Sin embargo, el Edicto resultó inaplicable y pronto se abandonó. 


EL PALACIO DE DIOCLECIANO


Los severos cambios en el sistema de recaudación de impuestos resultaron más duraderos. Hicieron responsables a los funcionarios civiles del pago de cantidades fijas, lo que provocó el aumento violento de la fiscalidad. En el aspecto religioso, Diocleciano acentuó el carácter divino del emperador y, persuadido por Galerio, reanudó las persecuciones contra los cristianos, que comenzaron en el 303. Dos años más tarde renunció al poder y obligó a Maximiano a secundarle en su abdicación, dejando la sucesión, como había planeado, a Galerio y Constancio. Se retiró a su propiedad campestre, cerca de Salona (Dalmacia), en cuyo palacio de Spalato (actual Split) falleció en el 313.


DIOCLECIANO EN SALONIA

ESCULTURAS DEL EMPERADOR DIOCLECIANO:























MONEDAS DEL EMPERADOR DIOCLECIANO:






ILUSTRACIONES DEL PALACIO DE DIOCLECIANO:


















RUINAS DEL PALACIO DE DIOCLECIANO: