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martes, 17 de febrero de 2015

ANTIGUO TESTAMENTO 24

ISRAEL BAJO EL YUGO EXTRANJERO
ISRAEL BAJO EL YUGO EXTRANJERO

Durante más de dos siglos, los israelitas vivieron tranquilos en sus tierras, pagando tributo a los persas. Más tarde pasaron a depender de Alejandro Magno. Años después, dependieron de Egipto por espacio de ciento veinte años, y finalmente fueron sometidos por los asirios al mando de Antíoco el grande.


 HELIODORO AZOTADO EN EL TEMPLO
 HELIODORO AZOTADO EN EL TEMPLO

Selenco Filopátor, sucesor de Antíoco, envió a su ministro de hacienda, Heliodoro, a tomar los tesores del Templo de Jerusalén. Al profanar éste el Templo apareció un ángel montado en un caballo, que le derribó. Acto seguido, dos ángeles le azotaron hasta dejarlo casi sin vida. Heliodoro tuvo de regresar sin poder cumplir su misión.


PERSECUCIÓN DE ANTÍOCO
PERSECUCIÓN DE ANTÍOCO

Antíoco Epífanes, sucesor de Selenco Filopátor, decidido a aniquilar a los israelitas, entró a Jerusalén, y durante tres días hizo matar a más de ochenta mil personas. Luego ordenó que los supervivientes debían adorar a los falsos dioses bajo pena de muerte.


MARTIRIO DE ELEAZAR

MARTIRIO DE ELEAZAR


La mayor parte de los israelitas permanecieron fieles a su Dios. Entre ellos, Eleazar, anciano de noventa y nueve años, quien se negó a adorar a los dioses y a comer carne de cerdo, considerada impura, por su ley, Eleazar dijo:  "A mi edad, debo dar ejemplo a los jóvenes. Prefiero morir, antes que renegar a mi religión". Llevado al suplicio murió entre atroces tormentos.


JUICIO DE LOS HERMANOS MACABEOS

JUICIO DE LOS HERMANOS MACABEOS

Exasperado, Antíoco, por la resistencia de los israelitas a renegar a su Dios, extremó su cruedad. Entre los que prefirieron arrostrar la muerte, antes que abdicar de su fe, destacaron una mujer llamada Macabea y sus siete hijos. Llevados ante el tribunal, fueron condenados por el tirano Antíoco, a ser azotados sin piedad.



MARTIRIO DE LOS HERMANOS MACABEOS
 MARTIRIO DE LOS HERMANOS MACABEOS

El mayor de los siete hermanos dijo: "Estamos dispuestos a morir, antes que caer en el pecado". Antíoco ordenó que fueran martirizados, uno tras otro, empezando por el mayor y ante su propia madre. Cuando todos murieron, Antíoco prodigió promesas y halagos al más pequeño, pero en vano, el niño no cedió. Su madre le dijo: "Piensa en tus hermanos y muéstrate digno de ellos y de tu Dios". Enfurecido, Antíoco mando atormentar al menor más cruelmente que sus hermanos, sufriendo la madre el mismo martirio que sus hijos.


MUERTE DE ANTÍOCO

MUERTE DE ANTÍOCO

No tardó Antíoco en recibir el castigo a sus muchas maldades. En  ocasión de un viaje, cayó de su carro y sufrío graves lesiones. Su cuerpo se corrompió y fue pasto de los gusanos. Murió en medio de horrorosos tormentos. La justicia de Dios se había cumplido. 

lunes, 16 de febrero de 2015

ANTIGUO TESTAMENTO 23

FIN DE LA CAUTIVIDAD
FIN DE LA CAUTIVIDAD

 Al cumplirse los setenta años de cautiverio, los israelitas fueron autorizados por Ciro para regresar a su patria. Muchos prefirieron quedarse en Babilonia, por lo que sólo unos 40.000 volvieron a Jerusalén, al mando de Zorobabel y llevando con ellos los vasos sagrados que Nabucodonosor había robado del Templo del Señor.



RECONSTRUCCIÓN DEL TEMPLO
RECONSTRUCCIÓN DEL TEMPLO

Al llegar los israelitas a la tierra de sus antepasados, pusieron enseguida manos a la obra para reconstruir su querida ciudad. No fue tarea fácil dada la carencia de recursos, pero al cabo de unos años y con grandes sacrificios pudieron dar término a la reconstrucción de las murallas y el templo.


AGEO
AGEO

A la vista de este nuevo templo, los ancianos se lamentaban recordando la suntuosidad del antiguo templo de Salomón. El profeta Ageo les consoló diciéndoles que este segundo Templo, no tan magnificamente como el primero, seria por el contrario más glorioso, por cuanto el Mesias lo honraría con su presencia.


EL REY ASUERO Y ESTHER
EL REY ASUERO Y ESTHER

Entre los judíos que permanecieron en Babilonia, se encontraban Esther y su tío Mardoqueo. Queriendo el rey Asuero elegir esposa, convocó a todas las jóvenes hermosas de su reino y eligió a Esther, sin saber que era judía. Su tío Mardoqueo, sorprendió un día una conjura contra Asuero, y revelada al rey por Esther, pudieron ser castigados los malhechores.


 ESTHER SE PRESENTA A ASUERO
 ESTHER SE PRESENTA A ASUERO

El primer ministro, Amán, hombre perverso y orgulloso, intentaba convencer al rey para que ordenara la exterminación de todos los judíos que se hallaran en Babilonia. Enterado Mardoqueo, pidió a Esther que intercediese para evitar la matanza. Esther se presentó a Asuero y le invitó a una cena, acompañado de Amán.


ASUERO CONSULTA A AMÁN
ASUERO CONSULTA A AMÁN

Por la noche, el rey Asuero se hizo leer los anales de su reino. Al llegar al pasaje en que se relataba la conspiración descubierta por Mardoqueo, Asuero preguntó qué recompensa obtuvo. Al constestarle que ninguna, decidió consultar a Amán, al que preguntó: "¿Qué recompensa merece el hombre a quien quiere honrar el rey?"


 MARDOQUEO PASEADO EN TRIUNFO
 MARDOQUEO PASEADO EN TRIUNFO

Creyendo el infame Amán que Asuero se refería a él, le dijo: "Ha de ser vestido con galas reales, y paseado por las calles de la ciudad en el caballo del rey, cuyas bridas llevará el personaje más importante del reino". Asuero contestó: "Muy bien. Haz esto con Mardoqueo". Y así fue como Amán hubo de cumplir su propia orden.


 CASTIGO DE AMÁN
 CASTIGO DE AMÁN

Durante la cena, el rey Asuero dijo a Esther que estaba dispuesto a concederle lo que le pidiera. Entonces Esther le confesó que era hebrea y le pidió que perdonara la vida a su pueblo. Quiso saber el rey quién deseaba tal crimen y al decirle que Amán, ordenó que en el acto fuera ahorcado y nombró primer ministro a Mardoqueo.