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jueves, 19 de marzo de 2020

HERMÓCRATES DE SIRACUSA



Hermócrates (griego: Έρμοκράτης) fue un general de Siracusa durante la expedición a Sicilia de los atenienses.

 

Su primera aparición fue en el congreso de Gela en 424 a. C., donde pronunció un discurso pidiendo a los griegos sicilianos unirse a su lucha.​ En -415 a. C. recomendó una coalición de incluso ciudades no sicilianas (incluso no griegas, como Cartago) contra Atenas. Fue elegido como uno de los tres estrategos siracusanos,​ pero fue depuesto después de un breve período debido a su falta de éxitos.

 

Después fue uno de los consejeros más importantes de Gilipo, y así contribuyó un poco a la victoria sobre Atenas. En 412 a. C. fue enviado como almirante a la batalla de Cícico, pero perdió sus buques y como resultado fue condenado en ausencia.​ No volvió a Sicilia hasta -408 a. C. Murió en una pelea callejera después de un golpe de mano fallido en Siracusa en -407 a. C.

 

Además de Tucídides, Hermócrates es mencionado por Jenofonte,​ Plutarco y Polieno.​ Hermócrates es una de las personas que aparecen en los diálogos de Platón Timeo y Critias. Platón había planeado un tercer diálogo llamado Hermócrates, pero nunca fue escrito. «Puesto que el diálogo que iba a llevar su nombre nunca fue escrito, podemos conjeturar solamente por qué Platón lo eligió.

 

Es curioso reflexionar que mientras Critias se refiere a cómo la Atenas prehistórica de hace nueve mil años, repelió la invasión de Atlántida y salvó a los pueblos del Mediterráneo de la esclavitud, Hermócrates podría ser recordado por los atenienses como el hombre que había rechazado su más grande esfuerzo en su expansión imperialista.


domingo, 6 de mayo de 2018

POLIENO



 
Polieno (Πoλύαινoς, siglo II) fue un abogado macedonio que escribió sobre materia militar.
 
Las noticias sobre Polieno son escasísimas: unos comentarios en la Suda y lo que de él se deduce en los prólogos a cada uno de los ocho libros que componen su obra Estratagemas (Στρατηγήματα).
 
Por el prólogo del libro I se reconoce el autor como un macedonio al que le viene de herencia el poder vencer en la guerra a los persas. Indica además que ya no está en edad de combatir y reitera que es anciano; en el libro II, asegura que compuso la obra no mientras estaba ocioso, sino ocupado en defender pleitos. Era, pues, un anciano abogado macedonio que compone una obra de carácter militar a base de un cúmulo de anécdotas (unas 900 a lo largo de los ocho libros) que dedica a Marco Aurelio y a Lucio Aurelio Vero, a la sazón emperador y hermano adoptivo del mismo, ante la inminente campaña contra persas y partos del Asia. La campaña, como no ignoramos, se produce en el 166 d. C: es por fuerza palmario pensar que le ocupó a nuestro Polieno los años inmediatos a esta fecha.
 
La Suda le atribuye la autoría de varios libros de táctica, cosa improbable habida cuenta de las deficiencias del autor en esta materia; no es un profesional de la guerra como pudieran serlo Tácito, Polibio o Tucídides; incluso carece del rigor y lucidez de Eneas el Táctico. A veces confunde autores que llevan el mismo nombre o atribuye a un general las estratagemas de otro, como las de Julio César y Pompeyo el Grande. Sin embargo fue considerado en Bizancio un experto en táctica militar y todavía León VI, emperador de Oriente, lo utilizó como fuente para sus Consejos estratégicos en el siglo IX.
 
Ciertas noticias del libro VI ofrecen la intención de la obra, pues Polieno aparece como un historiador didáctico, ejemplarizador y utilitarista y recoge sus hechos no para mostrar el pasado, sino como una colección de enseñanzas encaminadas a abastecer a los generales de un número suficiente de artimañas para cada ocasión planteada. Esta propedéutica lo aproxima a Plutarco, (que muere cuarenta años antes de la fecha en la que escribe Polieno; también griego, esta vez beocio), aun sin su sentido moral ni sus capacidades estilísticas.
 Aquello que para uno debe ser una guía de comportamiento, para este experto abogado se transforma en una enseñanza material, en la que se aprende a salvar las situaciones adversas con todas las mañas posibles. Alardea que va a tratar de narrar hechos verdaderos. No elucubra nuevas soluciones para casos novedosos porque, sin haber experimentado con ellos en el campo de batalla, bien pudieran no funcionar. Los ocho libros de las Strategemata de Polieno terminan por transformarse en una lectura de salón antes que en un manual de campaña, pero tienen importancia porque conserva no pocos textos de autores clásicos ya desaparecidos y de la doxografía.
 
Polieno integra, junto a Eneas el Táctico, Onasandro y Vegecio el cuadro de escritores clásicos grecolatinos sobre estrategia militar y poliorcética.
 
Un manuscrito de Polieno fue propiedad del humanista Diego de Covarrubias (1512-1577). Al menos desde 1781 era propiedad de Don Pedro Rodríguez de Campomanes (1723-1802), primer Conde de Campomanes y Ministro del Rey Carlos III y siguió en la propiedad de sus descendientes hasta 1879. Poco después de 1879 pasó a propiedad de Dan Francisco Fernández y González (1833-1917), profesor y Rector de la Universidad de Madrid.

jueves, 26 de abril de 2018

OFELAS



(griego antiguo ̓Οφέλλας,) fue un macedonio gobernante de Cirene del 322 al 308 a. C.
 
Nativo de Pella (Reino de Macedonia), fue uno de los trierarcas de la flota del Indo de Alejandro Magno en el año 327 a. C. Después la muerte del rey macedonio, fue seguidor de Ptolomeo, quien le envió en 322 a. C., al mando de un ejército para tomar partido en la guerra civil que había estallado en Cirenaica. Derrotó al espartano Tibrón y su ejército de mercenarios griegos, libios y cartagineses, que había puesto sitio a Cirene, fue derrotado por el ejército de Ofelas.​ El macedonio estableció la soberanía del Egipto ptolemaico en Cirenaica. Poco después estallaron nuevos disturbios y Ptolomeo se anexionó completamente Cirene.
 
Las actuaciones subsiguientes de Ofelas están envueltas en gran oscuridad. Parece cierto que Ptolomeo le puso al frente del gobierno de Cirene, mandato que probablemente continuó manteniendo en nombre de Ptolomeo hasta aproximadamente 313 a. C., año en que los cireneos se rebelaron, pero no es mencionado por Diodoro Sículo (XVIII.79) en el relato de dicha revuelta. Epeneto, almirante de Ptolomeo y el general Agis lograron sofocar la revuelta en 312 a. C.​ Sin embargo, no podría haber sido mucho tiempo después cuando se valió de la desafección continuada de los cireneos hacia Egipto para asumir el gobierno de Cirene como un estado independiente. Las continuas guerras en las que Ptolomeo estaba ocupado contra Antígono I Monóftalmos, y las características naturales inherentes de Cirene, que hacían difícil el asedio, le protegieron de eventuales invasiones. Parece que mantuvo su posesión indiscutible durante unos cinco años. Durante este tiempo reclutó tropas mercenarias, principalmente atenienses.
 
En 313 a. C., cuando se enteró de la llegada de las tropas de Agatocles de Siracusa a África, decidió unir fuerzas con él a través de embajadores y reunió una fuerza mercenaria para ayudarle contra los cartagineses. Acordaron que las conquistas de los sicilianos en África serían cedidas a Ofelas. Según Diodoro «Ofelas se había casado con Eurídice, hija de Milcíades, que fue llamado así por el jefe de los vencedores de Maratón [490 a. C.] Debido a este vínculo matrimonial y a otros signos de favor hacia la ciudad [Atenas], muchísimos atenienses se alistaron con empeño en la expedición, y entre los demás griegos, no pocos se apresuraron a tomar parte en la empresa, esperando participar en las asignaciones de tierra en la parte más rica de Libia [es decir, el norte de África] y saquear la riqueza de Cartago».
 
En caso de victoria, Ptolomeo recuperaría el territorio de Cartago en África y fundaría allí una colonia, y Agatocles tomaría posesión de Sicilia entera.
 
Ofelas se puso al frente del ejército y en una marcha de dos meses llegó a territorio cartaginés, acampó cerca de los sicilianos y fue acogido por su nuevo aliado con grandes muestras de amistad y le colmó de atenciones. Ofelas incluos adoptó a Heraclides, hijo de Agatocles.​Mientras que una gran parte de las tropas de Ofelas estaban reavituallándose y no estaban presentes su guardia, fue vencido y matado en una escaramuza por Agatocles, quien quería el mando para él solo.​ No es improbable que Ofelas hubiera tramado un plan similar y que el tirano siracusano hubiera respondido el primero.​ Sus fuerzas, sin líder, se pusieron al servicio de Agatocles.​ Cirene fue ocupada poco después por las tropas de Ptolomeo bajo el mando de su yerno Magas.
 
Polieno ofrece otra versión sobre las circunstancias de la muerte de Ofelas:

Agatocles, enterado de que Ofelas era pederasta, le envió como rehén a su propio hijo Heraclides, que estaba en la flor de la vida, con el encargo de resistir a sus intentos durante unos cuantos días. Llegado el muchacho, el cireneo, vencido por su juventud, le rodeaba de atenciones y sólo se preocupaba de su cuidado. Agatocles, llegando de pronto con los siracusanos, mató a Ofelas, se apoderó de toda su fuerza y recuperó a su hijo sin que sufriera ultraje alguno.