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viernes, 5 de abril de 2019

EL CÓNSUL CAYO DUILIO


 
Cayo Duilio (en latín, Gaius Duilius) fue un político y militar de la República romana que vivió en el siglo III a. C. y luchó en la primera guerra púnica.
 
No se tienen casi datos sobre su familia o sus inicios en la política puesto que era un homo novus, lo que significa que no pertenecía a una de las familias tradicionales de la aristocracia romana. Logró sin embargo ser elegido cónsul romano en el año 260 a. C., en el comienzo de la primera guerra púnica.
 
En ese año, la costa de Italia fue repetidamente asolada por los cartagineses, contra los que los romanos estaban indefensos al carecer de armada. Los romanos construyeron su primera flota, de cien quinquerremes y veinte trirremes, utilizando para su modelo un buque cartaginés que había sido arrojado en la costa de Italia.
 
Las cifras de barcos romanos construidos es disputada, ya que, según Orosio, ascendió a 130, y de acuerdo con Floro a 160. Esta flota se dice que fue construida en el corto espacio de tiempo de sesenta días. Según algunos autores, Duilio obtuvo el mando de esta flota, mientras que, según Polibio, se le dio a su colega Cneo Cornelio. El mismo autor señala que, en un principio, Cneo Cornelio navegó con 17 barcos a Mesina, pero fue capturado por los cartagineses en Lípari.
 
Entonces, los romanos, al enterarse de la desgracia de Cneo Cornelio, enviaron a Duilio, que mandaba el ejército de tierra, y le encargaron el mando de su flota. Según Zonaras, Duilio, que mandaba la flota desde el principio, cuando se dio cuenta de las desventajas que tenían los torpes buques de los romanos, ideó el conocido garfio -corvus- por medio del cual los barcos del enemigo eran atraídos hacia estos, así que la batalla naval era, por decirlo así, convertida en un combate terrestre.
 
Duilio, cuando fue informado de que los cartagineses, al mando del almirante Aníbal devastaban la costa de Milas en Sicilia, se embarcó hacia allí con todo su armamento, y se encontró con los cartagineses, cuya flota se componía de 130, o, según Diodoro, de 200 velas.
 La batalla que se produjo, conocida como la Batalla de Milas, terminó con una gloriosa victoria de los romanos, debida principalmente al uso de sus garfios. En el primer ataque de los cartagineses, éstos perdieron 30 naves, y en el segundo otros 50 barcos, y Aníbal escapó con dificultad en un pequeño bote. 
Según Eutropio y Orosio, las pérdidas de los cartagineses no fueron tan grandes como señala Polibio. Después de sellarse la victoria, Duilio desembarcó en Sicilia, cerca de la ciudad de Egesta, que estaba estrechamente sitiada por el enemigo, y tomó por asalto Macella. 
Otro pueblo de la costa parece asimismo haber sido tomado por él. Realizado esto, visitó varios de los aliados de Roma, en Sicilia, y entre ellos también al rey Hierón de Siracusa, pero cuando quiso regresar a casa, los cartagineses se esforzaron para evitar que su navegación fuera del puerto de Siracusa, aunque sin éxito.
 
A su regreso a Roma, Duilio celebró un espléndido triunfo, porque fue la primera victoria naval que los romanos habían ganado, y el recuerdo fue perpetuado por una columna que se erigió en el foro, y adornada con las rostras de los buques conquistados, mientras que Duilio mismo mostró su agradecimiento a los dioses mediante la construcción de un templo dedicado a Jano en el foro Olitorium.
 
Duilio fue el más recompensado por esta victoria, por lo que se permitió, cuando regresaba a casa de un banquete en la noche, ir acompañado de una linterna y un flautista.
 
Durante su consulado el Senado de Roma prohibió enterrar los cadáveres dentro de la ciudad.
 
Según los Fastos Capitolinos, Duilio fue censor romano en 258 a. C. junto con Lucio Cornelio Escipión, y en 231 a. C. dictador con el propósito de la celebración de los comicios.

sábado, 2 de junio de 2018

EL CÓNSUL DION CASIO



Dion Casio a​ (155-d. 235) fue un político, militar e historiador romano de época severa que alcanzó las más altas magistraturas del Estado y fue honrado con un segundo consulado en el año 229 con el emperador Alejandro Severo de colega. Escribió una historia de Roma desde los orígenes hasta su tiempo que ha llegado parcialmente a la actualidad.
 
Nació en Nicea de Bitinia (actual Iznik), en la península de Anatolia, actual Turquía. Pertenecía a una gran familia senatorial, pues era hijo del influyente patricio Casio Aproniano, cónsul en 191, senador y gobernador de varias provincias, y descendía por parte materna de Dion de Prusa. Su nombre completo quizá fuera Lucio Casio Dion. El nombre de Cocceianus quizá fuese añadido en época bizantina, debido a una confusión con Dion de Prusa.
 
Siguió una exitosa carrera senatorial, rango que obtuvo bajo el emperador Cómodo. Ocupó sucesivamente los cargo de pretor en 194, consul suffectus en 204 o 205, curator de Pérgamo y Esmirna alrededor de los años 217 y 218, procónsul de África hacia el año 222, legatus Augusti pro praetore de Dalmacia y Panonia Superior bajo Alejandro Severo y cónsul ordinario en el año 229.​ En 235 renunció a la vida pública y se retiró a Nicea para proseguir allí sus estudios.
 
Dion vivió una época turbulenta. Tanto él como sus compañeros senatoriales se amedrentaron ante la tiranía de los emperadores y lamentaron la ascensión al trono de una serie de hombres a los que consideraban unos simples arribistas y en Pannonia tuvo que enfrentarse a la indisciplina militar. Todas esas experiencias fueron evocadas en el relato que hace de su propia época y tuvieron mucho que ver en la idea que se hizo de los tiempos pretéritos.
 
Su más renombrada obra es Historia romana (en griego, Ρωμαϊκή Ιστορία), escrita en griego, que abarca cerca de mil años de historia, desde la fundación de la ciudad en 753 a. C. hasta el año 229.​ Consta de ochenta libros, muchos de los cuales han llegado hasta la actualidad en resúmenes de Zonaras y Xifilino de época bizantina.​
 Es, junto con Herodiano, el escritor más importante de los siglos II y III, pero su obra siempre se ha visto envuelta en la polémica. Muchos lo tildan de «mentiroso». En cierto modo tienen razón. Al ser senador, no veía con buenos ojos la ascensión al poder que tenían los équites, que serían, desempeñando la función de prefecto del Pretorio, los que en muchas ocasiones llegarían a tener el auténtico poder en Roma, en contraposición con el Senado, que queda apartado a un segundo plano, más como algo representativo que como un poder fáctico.
 
Por ese motivo, en muchos de sus relatos sobre emperadores, sobre todo en la dinastía Severa, lleva la contraria a dichos emperadores. Por ejemplo, en lo referente a la Constitutio Antoniniana, promulgada por Caracalla en torno a 215, arremetió contra el emperador por conceder la ciudadanía romana a todos los habitantes del imperio, a excepción de los esclavos, pero algunas páginas más adelante él mismo apoya la decisión de dar dicha ciudadanía.
 
La fecha de composición de la Historia romana,, obra para cuya composición empleó diez años en recoger material sobre acontecimientos anteriores a la muerte de Severo (211) y otros doce en redactarla, es polémica, pero, siguiendo al propio Dion, la más lógica es la de 202. 
Su ausencia de Italia le impidió continuar con los sucesos posteriores a la muerte de Severo y solo pudo resumir el reinado de Alejandro Severo. Concluyó la obra con el relato de su propio retiro.
 
Dion también cuenta (LXXII, 23) que, tras una breve obra sobre los sueños y portentos que presagiaron la ascensión al trono imperial de Septimio Severo, emprendió la redacción primero de una historia de las guerras desencadenadas tras la muerte de Cómodo y después la de la historia de Roma, pero no se conserva ninguna de sus primeras obras ni de los tratados históricos que le atribuye la Suda (léxico bizantino).





domingo, 20 de mayo de 2018

EL CÓNSUL CAYO DUILIO



 
Cayo Duilio (en latín, Gaius Duilius) fue un político y militar de la República romana que vivió en el siglo III a. C. y luchó en la primera guerra púnica.
 
No se tienen casi datos sobre su familia o sus inicios en la política puesto que era un homo novus, lo que significa que no pertenecía a una de las familias tradicionales de la aristocracia romana. Logró sin embargo ser elegido cónsul romano en el año 260 a. C., en el comienzo de la primera guerra púnica.
 
En ese año, la costa de Italia fue repetidamente asolada por los cartagineses, contra los que los romanos estaban indefensos al carecer de armada.
 
Los romanos construyeron su primera flota, de cien quinquerremes y veinte trirremes, utilizando para su modelo un buque cartaginés que había sido arrojado en la costa de Italia.
 
Las cifras de barcos romanos construidos es disputada, ya que, según Orosio,​ ascendió a 130, y de acuerdo con Floro​ a 160. Esta flota se dice que fue construida en el corto espacio de tiempo de sesenta días.
Según algunos autores,​ Duilio obtuvo el mando de esta flota, mientras que, según Polibio,​ se le dio a su colega Cneo Cornelio. El mismo autor señala que, en un principio, Cneo Cornelio navegó con 17 barcos a Mesina, pero fue capturado por los cartagineses en Lípari.​
 
Entonces, los romanos, al enterarse de la desgracia de Cneo Cornelio, enviaron a Duilio, que mandaba el ejército de tierra, y le encargaron el mando de su flota.
 
 Según Zonaras,​ Duilio, que mandaba la flota desde el principio, cuando se dio cuenta de las desventajas que tenían los torpes buques de los romanos, ideó el conocido garfio -corvus- por medio del cual los barcos del enemigo eran atraídos hacia estos, así que la batalla naval era, por decirlo así, convertida en un combate terrestre.
 
Duilio, cuando fue informado de que los cartagineses, al mando del almirante Aníbal devastaban la costa de Milas en Sicilia, se embarcó hacia allí con todo su armamento, y se encontró con los cartagineses, cuya flota se componía de 130, o, según Diodoro, de 200 velas.
 La batalla que se produjo, conocida como la Batalla de Milas, terminó con una gloriosa victoria de los romanos, debida principalmente al uso de sus garfios.
 En el primer ataque de los cartagineses, éstos perdieron 30 naves, y en el segundo otros 50 barcos, y Aníbal escapó con dificultad en un pequeño bote. Según Eutropio y Orosio, las pérdidas de los cartagineses no fueron tan grandes como señala Polibio.
 
Después de sellarse la victoria, Duilio desembarcó en Sicilia, cerca de la ciudad de Egesta, que estaba estrechamente sitiada por el enemigo, y tomó por asalto Macella. Otro pueblo de la costa parece asimismo haber sido tomado por él.
 
 Realizado esto, visitó varios de los aliados de Roma, en Sicilia, y entre ellos también al rey Hierón de Siracusa, pero cuando quiso regresar a casa, los cartagineses se esforzaron para evitar que su navegación fuera del puerto de Siracusa, aunque sin éxito.
 
A su regreso a Roma, Duilio celebró un espléndido triunfo, porque fue la primera victoria naval que los romanos habían ganado, y el recuerdo fue perpetuado por una columna que se erigió en el foro, y adornada con las rostras de los buques conquistados,​ mientras que Duilio mismo mostró su agradecimiento a los dioses mediante la construcción de un templo dedicado a Jano en el foro Olitorium.
 
Duilio fue el más recompensado por esta victoria, por lo que se permitió, cuando regresaba a casa de un banquete en la noche, ir acompañado de una linterna y un flautista.
 
Durante su consulado el Senado de Roma prohibió enterrar los cadáveres dentro de la ciudad.
 
Según los Fastos Capitolinos, Duilio fue censor romano en 258 a. C. junto con Lucio Cornelio Escipión, y en 231 a. C. dictador con el propósito de la celebración de los comicios.

martes, 1 de noviembre de 2016

EL ESCLAVO QUE RECORDABA AL TRIUNFADOR SU CONDICIÓN DE MORTAL


Varias autoridades antiguas atestiguan que el general triunfador llevaba en su carro a un esclavo público que sujetaba una corona de oro cuajada de piedras preciosas sobre su cabeza y que iba diciéndole una u otra vez: "Mira detrás de ti", con lo que quería decir: "Fíjate en lo que todavía no puedes ver en la vida futura y no te dejes arrastrar por la soberbia de la buena fortuna que ahora te acompaña"


( Zonaras en "Compendio de Historia")