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viernes, 12 de agosto de 2016

DÉCIMO CLODIO CEIONIO SEPTIMIO ALBINO


Décimo Clodio Ceionio Septimio Albino, más conocido como Clodio Albino (25 de noviembre de 147 - 19 de febrero de 197), fue uno de los más importantes pretendientes al trono del Imperio romano tras la muerte del emperador Pertinax, efímero sucesor de Cómodo.
 
Aunque al principio fue aliado de Septimio Severo, se enfrentó a él tras la derrota de Pescenio Níger en Issos. Tras duros años de guerra civil, el ejército de Albino fue derrotado en Lugdunum.
 
Las principales fuentes de que se valen los historiadores acerca de la vida de Clodio Albino son la Historia Augusta y ciertas obras de escritores que las redactaron durante el reinado de Septimio Severo, siendo por tanto sospechosas de haber sido manipuladas.
 
ORÍGENES
Albino nació en el seno de una aristocrática familia oriunda de Hadrumetum, ciudad situada en la provincia de África. Era hijo de Aurelia Mesalina y de Ceionio Postumio. Según su padre, Clodio Albino recibió su cognomen a causa de la extrema palidez de su piel.

 Durante toda su vida demostró grandes aptitudes militares. Entró muy joven en el ejército, donde se distinguió durante la supresión de la revuelta de Avidio Casio contra el emperador Marco Aurelio (175).
 
El propio emperador le escribió dos cartas en las que reconocía sus méritos, y ensalza su experiencia militar y la gravedad de su carácter. El emperador también le decía que sin él las legiones estacionadas en Bitinia se habrían puesto del lado de Avidio Casio, y que tenía intención de nombrarle cónsul en un futuro próximo.
 
REINADOS DE CÓMODO, PERTINAX Y DIDIO JULIANO

Albino sirvió como gobernador de Gallia Belgica y de Britania durante el reinado del emperador Cómodo. Cuando se difundió por el Imperio un falso rumor de que el emperador había muerto, Albino reunió a las legiones y en un encendido discurso en el que llamó a Cómodo tirano, declaró su voluntad de restaurar el poder del Senado. Aunque los senadores se hallaban muy complacidos con el discurso de Albino, no así el emperador, quien envió a Junio Severo a relevarle de la provincia.
 
Por esta época Albino había alcanzado gran poder e influencia; hecho reflejado en que Cómodo le propuso otorgarle el título de César, título que Albino tuvo la prudencia de rechazar. A pesar del nombramiento de Junio Severo, Albino se mantuvo como gobernador de la provincia hasta el final de los reinados de Cómodo y de su sucesor, Pertinax.
 
Tras el asesinato del emperador Pertinax, el prefecto del pretorio, Emilio Laeto, y sus hombres, vendieron el trono al rico senador Didio Juliano. El nuevo emperador estuvo cuestionado por el pueblo y el ejército desde un primer momento; tanto era así que, a comienzos de su reinado, tuvo que hacer frente a las sublevaciones de tres gobernadores de provincia: Pescenio Níger, aclamado por las legiones de Siria; Septimio Severo, aclamado por las tropas estacionadas en Panonia; y el propio Albino, aclamado por los ejércitos de Galia y Britania.

 

En la guerra civil que se produjo a raíz del problema sucesorio, Albino se alió en un primer momento con Septimio Severo, quien capturó Roma y le ofreció el título de César. Ambos compartieron consulado en el año 194. De hecho, Albino continuó ejerciendo de gobernador en la parte occidental del Imperio, apoyado por tres legiones britanas y una hispana.
 
Cuando Didio Juliano fue ejecutado por orden del Senado, el cual estaba influenciado por Septimio Severo, el nuevo emperador se dirigió a combatir a Níger. Tras la derrota de este último (194) y la caída de Bizancio (196), donde resistían sus últimos partidarios, Severo decidió hacerse con el absoluto control del Imperio. Albino, viendo el inminente peligro, inició las disposiciones necesarias para enfrentarse a Severo, que trató de asesinarle a través de un mensajero. Cuando estuvo listo, se puso a la cabeza de su ejército, del que se dice que constaba de 150.000 hombres.  Su fuerza inicialmente era de cuarenta mil soldados, pero es sabido que recibió refuerzos y es poco probable que alcanzase la cifra mencionada por historiadores antiguos.
 
GUERRA CONTRA SEVERO

Albino se proclamó emperador en otoño de 196.  El nuevo pretendiente al trono imperial lideró a su ejército hasta la Galia, donde pensaba combatir a Severo. Derrotó al legatus de Severo, Virio Lupo y se abrió paso a través de la Galia. Aunque transformó la ciudad de Lugdunum en su campamento base, fue incapaz de ganarse la lealtad de las legiones del Rin.
 
El 19 de febrero de 197, los ejércitos de Albino y Severo se enfrentaron en la Batalla de Lugdunum. Tras la dura batalla, considerada la más grande y cruel entre ejércitos romanos y en la que según Dión Casio participaron 300.000 hombres, el ejército de Albino fue derrotado, e incluso cayó en combate el propio pretendiente al trono. El cuerpo de Albino fue maltratado por los hombres de Severo, quien envió al Senado una soberbia carta en la que se burlaba de sus integrantes por su lealtad al usurpador caído. La ciudad de Lugdunum fue saqueada y los partidarios de Albino cruelmente perseguidos.
 
Albino fue un hombre de gran belleza y fuerza física; un experimentado general; un hábil gladiador y un comandante severo y en ocasiones cruel. Se le llamó el Catilina de su época. Tuvo uno o dos hijos, que fueron ejecutados junto a su madre por órdenes de Severo. Se ha dicho que escribió un tratado sobre agricultura y una colección de cuentos


domingo, 10 de mayo de 2015

EMPERADORES ROMANOS DE LA FAMILIA SEVERA


CARACALLA

CAYO PESCENIO NÍGER

DÉCIMO CLODIO CEIONIO SEPTIMIO ALBINO

HELIOGÁBALO

LUCIO SEPTIMIO SEVERO
MARCO AURELIO SEVERO ALEJANDRO


MARCO DIDIO SEVERO JULIANO

MARCUS OPELLIUS ANTONINUS DIADUMENIANUS O DIADUMENIANO

MARCUS OPELLIUS MACRINUS O MACRINO

PUBLIO HELVIO PERTINAX

PUBLIUS SEPTIMIUS GETA


EMPERADORES ROMANOS:

viernes, 28 de noviembre de 2014

EL EMPERADOR PERTINAX



Publio Helvio Pertinax, en latín Publius Helvius Pertinax (1 de agosto de 126 - 28 de marzo de 193), fue emperador durante el breve periodo comprendido entre el asesinato del emperador Cómodo, cometido el 31 de diciembre de 192, y la muerte del propio Pertinax, producida el 28 de marzo de 193. Se conoce poco de su reinado, que duró sólo 86 días. Tras su muerte, se convirtió en el primer emperador del tumultuoso Año de los Cinco Emperadores. Fue sucedido por Didio Juliano, cuyo reinado fue igualmente corto.


JUVENTUD
La Historia Augusta documenta su vida antes de convertirse en emperador; los textos relativos a Pertinax existentes en dicha obra han sido confirmados por una serie de inscripciones halladas en diversos lugares.


Nació en Alba el 1 de agosto de 126; se desconoce cuál era la identidad de su madre, pero se sabe que su padre, llamado Helvio Suceso, era un liberto. En su juventud sirvió como grammaticus.  Sin embargo, fue nombrado oficial de una cohorte gracias a la influencia de su patrón. Desempeñó un destacado papel durante las Guerras Romano-Sasánidas. Posteriormente sirvió como tribuno militar adjunto a la Legio VI Victrix en la provincia de Britania, en la frontera del Danubio y como procurator en Dacia.


Durante el reinado del emperador Marco Aurelio fue víctima de una serie de intrigas cortesanas que dañaron su imagen pública y a ojos del emperador, aunque se sabe que a petición de Tiberio Claudio Pompeyano, asistió a dicho general durante las Guerras Marcomanas. En 175 fue recompensado por sus servicios con un consulado suffectus. Su fulgurante carrera comprendía en el año 185 los gobiernos de las provincias de Mesia Superior e Mesia Inferior, Dacia, Siria y finalmente Britania.


En la década de 180, participó activamente en las decisiones que tomaba el Senado, pero el prefecto Tigidio Perenio le expulsó de la vida pública. Tres años después fue llamado a servir en Britania, cuyo ejército se encontraba en ese momento en estado de rebeldía. Pertinax trató de calmar a los insurrectos, pero una legión amotinada atacó a sus guardaespaldas y dio a Pertinax por muerto. 




Cuando éste se recuperó, ordenó capturar cruelmente a sus agresores, ganándose de este modo una reputación de severo. En el año 187 se vio obligado a dimitir, pues las legiones lo odiaban a consecuencia de su opresivo gobierno.


Sirvió como procónsul de África entre los años 188 y 189. Cuando expiró su tiempo en el cargo fue nombrado prefecto de Roma y designado para un consulado ordinario con el emperador como colega.


EMPERADOR

Cuando el comportamiento de Cómodo degeneró de manera gradual durante la primera mitad de la década de 190, se instigó una conspiración dirigida por el prefecto del pretorio Quinto Emilio Leto, la amante de Cómodo, Marcia, y su chambelán Ecleto, para asesinarle, en la que se cree que Pertinax estuvo implicado. La conspiración tuvo éxito y el emperador fue asesinado el 31 de diciembre de 192.


Después de que el asesinato se llevara a cabo, Pertinax, que estaba sirviendo como praefectus urbi, se apresuró en presentarse en el Castra Praetoria, siendo proclamado emperador al día siguiente. Su breve reinado, que duró sólo 86 días, no fue fácil. Pertinax trató de emular la moderación de Marco Aurelio, e hizo un esfuerzo por reformar el alimenta; no obstante, tuvo que hacer frente a la oposición de muchos sectores.



 Los historiadores antiguos registran como la Guardia Pretoriana, que esperaba hacerse con un generoso donativum cuando Pertinax fuera proclamado emperador, se vio decepcionada, agitándose hasta obligar al emperador a conseguir dinero a través de la venta de los bienes de Cómodo, incluyendo sus concubinas.


A principios de marzo tuvo que hacer frente a una conspiración que trataba de reemplazarle por el cónsul Quinto Sosio Falco mientras inspeccionaba el suministro de grano en Ostia. Cuando los conspiradores fueron descubiertos se les ejecutó a todos menos al propio Falco, que fue perdonado.


El 28 de marzo de 193 Pertinax se dirigía a su palacio cuando un contingente formado por trescientos pretorianos se apresuró hacia las puertas. Antiguas fuentes sugieren que su hostilidad al emperador se debía a que habían recibido sólo la mitad de la recompensa prometida. Ni los guardias ni los oficiales de palacio se opusieron a esta pequeña fuerza. Pertinax optó por enviar a Leto a fin de calmarlos, pero éste escogió unirse a los insurgentes abandonando a su suerte al emperador.


Aunque se le había aconsejado que huyera, Pertinax decidió razonar con ellos, y cuando casi había conseguido tener éxito en su propósito fue golpeado por uno de los soldados. Siendo consciente del peligro al que se enfrentaba al haber asumido la púrpura, rechazó emplear los títulos imperiales o delegarlos en su esposa e hijos a fin de protegerlos de las consecuencias derivadas de su propio asesinato.

 CONSECUENCIAS DEL ASESINATO

Los pretorianos subastaron la posición imperial vacante. El senador Didio Juliano ganó y se convirtió en el nuevo emperador. Este hecho derivó en una breve guerra civil en la que finalmente consiguió imponerse Septimio Severo.


Tras su entrada en Roma, Septimio Severo reconoció a Pertinax como legítimo emperador, ejecutó a los soldados que lo habían asesinado, y presionó al Senado a fin de deificarle y proveerle de un funeral de estado. Incluso por algún tiempo se celebraron juegos en el aniversario de su ascenso al trono y de su nacimiento.

MUERTE DE PERTINAX

REFERENCIAS CULTURALES
El estilo de liderazgo de Pertinax es criticado en la obra de Maquiavelo, El príncipe, por haberse hecho odiar y despreciar por sus soldados.


En Romanitas, una ucronía escrita por Sophia McDougall, se identifica el reinado de Pertinax como un punto de inflexión en la historia del Imperio romano.




martes, 18 de noviembre de 2014

EL EMPERADOR DIDIO JULIANO



Marco Didio Severo Juliano,1 también conocido como Juliano I (30 de enero de 133/ 2 de febrero de 137 - 1 de junio de 193) fue emperador del Imperio romano del 28 de marzo de 193 al 1 de junio de ese mismo año. A su muerte se convirtió en el segundo emperador de la época de guerras civiles conocida como el año de los cinco emperadores.



Tras la muerte de Pertinax, sobre el Imperio romano se asentó tal estado de anarquía que el trono imperial fue subastado al mejor postor por los pretorianos. Aunque muchos anteriores emperadores se habían garantizado su puesto sobornando a los integrantes de la Guardia Pretoriana el proceso de subasta del trono de uno de los imperios más poderosos del mundo era tan escandaloso para sus contemporáneos que resultaba totalmente ofensivo.



Aunque Didio Juliano, el ganador de la subasta, era un respetado senador, fue asesinado poco después de dos meses de gobierno. A su muerte, el estado de guerra civil que experimentaba el imperio prosiguó hasta que un general, Septimio Severo, logró alzarse con el poder.



BIOGRAFÍA

INFANCIA

Didio Juliano nació el 30 de enero de 133 en Mediolanum. Descendía de una de las familias más respetadas de la ciudad. Su madre, Emilia Clara, procedía de la ciudad africana de Hadrumentum y su padre, el jurista Publio Salvio Juliano, fue uno de los abogados más importantes durante el reinado del emperador Adriano. Fue criado por Domicia Lucila, madre del emperador Marco Aurelio



CARRERA POLÍTICA

Al igual que todos los romanos de su posición, Juliano trató de medrar en su carrera política, logrando ser nombrado pretor en el año 162. Gobernó sobre Mogontiacum,donde comandó la Legio XXI Rapax. En el año 170 fue nombrado gobernador de la provincia de Gallia Belgica por un periodo de cinco años.



Su defensa de un ataque germano procedente de la otra orilla del Elba le valió un consulado suffectus en 175. Entre los años 176 y 177 fue nombrado gobernador de la provincia de Iliria. En 178 gobernó Germania Inferior, y posteriormente regresó a Italia. Fue nombrado gobernador de Bitinia tras exiliarse en su ciudad natal durante un breve periodo al ser acusado de formar parte de la conspiración urdida a fin de derrocar a Cómodo. Posteriormente se trasladó a África, donde sirvió como procónsul. Designado procónsul de Asia, gobernó la provincia en dos fases (188 - 190) y (192 - 193)




REINADO

ADQUISICIÓN DEL TRONO


Tras la muerte del emperador Pertinax, la Guardia Pretoriana subastó el trono imperial entre los hombres más ricos e influyentes de Roma, algo intolerable para la sociedad romana de la época. Didio Juliano se impusó a Tito Flavio Sulpiciano, suegro de Pertinax y por tanto peligroso para los pretorianos. El precio final por el trono se estipuló en 25.000 sestercios por soldado.

DIDIO JULIANO COMPRA EL IMPERIO EN SUBASTA


Tras la compra del trono, los pretorianos obligaron al Senado a nombrar nuevo emperador a Didio Juliano. La ira del pueblo aumentó cuando Didio Juliano comenzó a realizar promesas a largo plazo.



Trató de ganarse al ordo equester para su causa, y de calmar al pueblo mediante la supresión de varias medidas tomadas por Pertinax, si bien no concedió los honores debidos al anterior emperador por miedo a enajenarse a la facción militar.


Otorgó tanto a su esposa Manlia Escantila como a su hija Didia Clara el título de Augusta. Las ediciones monetarias de su reinado, que muestran a su esposa y sus hijas, señalan su voluntad de crear una dinastía propia.



No obstante, desde su proclamación como emperador, Juliano encontró resistencia no sólo entre la plebe, sino también en el ejército. Tras unas semanas, tres gobernadores de provincia, Clodio Albino, Pescenio Níger y Septimio Severo se rebelaron al nuevo orden. El primero y el tercero de estos se unieron y marcharon juntos sobre Roma.



El levantamiento del ejército de Septimio Severo acantonado en Panonia, al que pronto se unieron las tropas desplegadas en los Balcanes y Germania comprendía 15 legiones veteranas y fuertemente armadas. Por su parte, a Pescennius Niger se le unieron las legiones acampadas en Siria y las tropas enviadas por el emperador arsácida Vologases V.



DEFENSA DE ROMA

Juliano respondió a la amenaza que se le presentaba fortificando Roma tan rápido como las fuerzas de que disponía le permitían. Por su parte, los rebeldes ya se encontraban en Rávena, donde capturaron gran parte de la flota romana. Es posible que Juliano empleara a los elefantes destinados a servir en el circo de la ciudad para defenderla.



Entonces cometió un gran error; envió una brigada integrada por pretorianos a realizar trabajos en las murallas de la ciudad. Los hombres que formaban este destacamento eran soldados de élite, que aprovecharon esta situación para escapar. Con esto Juliano perdía la confianza de la tropa y un buen número de soldados.



MUERTE

Septimio Severo proseguía su marcha sobre la capital del Imperio, haciendo que los senadores decidieran enviarle una delegación en la que le juraban lealtad. Muchos ciudadanos huyeron de la ciudad por miedo a lo que podía pasar.



Desesperado, Juliano envió a su prefecto del pretorio a Septimio Severo a fin de que le solicitara compartir el trono de manera simultánea. No obstante, éste mató al mensajero y envió un mensaje a los pretorianos diciéndoles que si le entregaban a los asesinos de Pertinax les garantizaría la impunidad, oferta que los pretorianos aceptaron.



El 1 de junio el Senado se reunió y proclamó por unanimidad a Septimio Severo nuevo emperador del Imperio romano. Juliano permaneció en el Palacio Imperial, pero fue asesinado al día siguiente por órdenes del nuevo emperador. Según Dión Casio, sus últimas palabras fueron:



Pero, ¿qué he hecho mal? ¿A quién he matado?