miércoles, 2 de septiembre de 2015

EL EMPERADOR LUCIO VERO ANTONINO


Lucius Ceionius Commodus Verus Armeniacus (Roma, 15 de diciembre de 130 - Altinum, 169), conocido comúnmente como Lucio Vero Antonino, co-emperador romano junto con Marco Aurelio, desde el año 161 hasta el momento de su muerte. Lucio Vero y Marco Aurelio fueron hijos adoptivos de Antonino Pío por mandato de Adriano y los dos primeros que imperaron conjuntamente en la historia de Roma.



Vero era hijo de Avidia, hija de Cayo Avidius Nigrinus y de Lucio Aelio César, hijo adoptado, y el esperado sucesor, del emperador Adriano. Cuando Aelio César murió en 138, Adriano eligió a Antonino Pío como su sucesor, con la condición de que Antonino adoptase tanto a Vero (entonces de 7 años de edad) como a Marco Aurelio, el sobrino de Adriano. Como príncipe imperial, Vero recibió una esmerada educación del más reputado grammaticus, Marco Cornelio Frontón. De Vero se conoce que era un magnífico estudiante, con aficiones tales como la poesía y los discursos recitados.



La carrera política de Vero comenzó como cuestor en 153, llegando a cónsul al año siguiente (154). En 161 fue elegido de nuevo cónsul, siendo Marco Aurelio su colega en el cargo consular. Cuando Antonino murió el 7 de marzo de 161, siendo sucedido por Marco Aurelio, Vero fue designado como co-emperador, un hecho sin precedentes hasta ese momento en el Imperio romano. Oficialmente ambos hombres compartían los mismos poderes, pero en la práctica era Marco Aurelio quien ostentaba el poder realmente. A Vero se le asignó el control del ejército, demostrando así la confianza existente entre él y su hermano adoptivo. Para fortalecer esta alianza, Marco Aurelio ofreció a su hija Lucilla en matrimonio a Vero, matrimonio que tuvo tres hijos.



Entre 162 y 166, Vero estuvo destinado en Oriente, dirigiendo la campaña militar de los romanos contra el Imperio parto por el control del reino de Armenia. Durante esta guerra, la ciudad de Seleucia del Tigris fue destruida, y el palacio de la capital parta Ctesifonte fue incendiado y arrasado por Avidio Casio en 164. En esta campaña las legiones romanas avanzaron hasta llegar a Media. Vologases IV de Partia buscó la paz con el Imperio romano, viéndose forzado a entregar Mesopotamia occidental a los romanos. Vero destacó en esta campaña como un excelente comandante, sin temor a entregar importantes tareas militares a generales más competentes.
Sus contemporáneos relatan que Vero no vivió una experiencia realmente dura durante la campaña parta: vivía siempre rodeado de actores y músicos, disfrutando de abundantes banquetes y de otros placeres de la vida. Aparentemente estas placenteras medidas fueron trasladadas a las tropas de rango, para así elevar la moral. Esta extravagante actitud no fue óbice para sus juiciosas acciones en el campo militar, donde se demostró como un líder capaz, que cumplía sus tareas competentemente. A la vuelta de la campaña parta, Vero fue obsequiado con un triunfo, recibiendo el apelativo de Armeniacus. El desfile fue inusual, debido a que participaron Vero, Marco Aurelio, todos sus hijos y sus hijas solteras, como si de una gran celebración familiar se tratase.



Vero pasó los dos siguientes años en Roma, donde continuó con su lujoso estilo de vida, manteniendo una verdadera legión de actores y favoritos a su lado. Poseía una posada, construida en su propia casa, donde celebraba fiestas con sus amigos hasta el amanecer. También disfrutaba deambulando por la ciudad y entre el pueblo, sin mostrar su verdadera identidad. Los juegos del circo romano eran otra de las pasiones de su vida, especialmente las carreras de carros. Marco Aurelio desaprobaba su conducta, pero ya que Vero seguía desempeñando sus tareas oficiales con eficiencia, realmente era poco lo que podía hacer.



En la primavera de 168 se desencadenó de nuevo la guerra en la frontera del Danubio, cuando las tribus germanas de los alamanes y los marcómanos invadieron el territorio romano. Esta guerra se desarrollaría hasta el año 180, si bien Vero no vivió para ver el final de la misma. En 169, tanto Vero como Marco Aurelio regresaron a Roma desde el frente, y Vero cayó enfermo, mostrando los síntomas atribuidos a envenenamiento de la comida, muriendo pocos días después. Sin embargo, los eruditos creen que Vero podría haber muerto víctima de la viruela, ya que falleció durante la epidemia general conocida como plaga antonina. A pesar de las pequeñas diferencias existentes entre ambos, Marco Aurelio lamentó profundamente la pérdida de su hermano adoptivo. Acompañó su cuerpo hasta Roma, donde ofreció juegos para honrar su memoria. Después de su funeral, el Senado romano declaró dios a Vero, con el consiguiente tratamiento Divus Verus.




ESCULTURAS DEL EMPERADOR LUCIO VERO ANTONINO:




















MONEDA DEL EMPERADOR LUCIO VERO ANTONINO:



MONEDA DONDE APARECEN EL EMPERADOR LUCIO VERO ANTONINO Y  EL REY DE ARMENIA SOEMO




viernes, 28 de agosto de 2015

CARTA A LOS MIEMBROS Y SEGUIDORES DE MI GRUPO DE FACEBOOK "IMPERIO ROMANO", DEL 27 DE AGOSTO DE 2016





Saludos a todos los miembros y seguidores de mi grupo de facebook "IMPERIO ROMANO".

Los del facebook me han bloqueado mi cuenta de XAVIER VALDERAS, y la razón es haber subido una ilustración que no era del gusto de los desconocidos inquisidores que censuran a capricho y sin dar explicaciones claras y exponer a los denunciantes que solicitan eliminar imágenes.

Como podéis observar y comprobar en ese grupo, sabía de la existencia de esa absurda censura, pues ya pasé por la desagradable experiencia de que me eliminaron mi cuenta hasta 7 veces, con lo cual me he tenido que aplicar una autocensura (sin sentido que lo justifique) en cuanto a lo que me parecen desnudos: tapar los culos, tetas, coños y pollas,....y aún con eso parece que no tienen bastante. No se puede ver desnudo a un ser humano, con todo lo que quiera expresar la imagen, y si se puede ver desnudo a un perro o a un caballo, y me pregunto: ¿en qué está la diferencia?. Aparte los desnudos en el mundo greco-romano era algo normal y habitual, como lo es actualmente en el mundo libre y se puede comprobar, por ejemplo, en las playas con mujeres disfrutándolas con mayor comodidad en "top-less". El "top-less" era de lo más habitual en la Antigua Roma, y podía verse en casa, en la calle, en el circo y en el teatro.

En la civilización greco-romana, y la que defiende las libertades, el desnudo es algo normal que no escandaliza a nadie, e incluso es algo bello, pues si unos ojos o unas manos pueden encontrarse hermosos, ¿por qué no un culo, unas tetas, o incluso un coño o una polla?. ¿Alguien me puede responder a esta cuestión para que la pueda entender, pues no comprendo las razones de censurar esas cosas?. Se han hecho miles de esculturas y pinturas con hermosos desnudos, mostrando sin tener nada que ocultar la propia naturaleza humana.

De otras supuestas "civilizaciones", que no me atrevería a llamarlas como tales, sino barbaridades retrasadas, incultas y tenebrosas, la imagen del cuerpo humano es como algo impuro que hay que ocultar al máximo, y no sólo de las personas, sino también de animales, algunos de los cuales incluso los consideran como representación del demonio, del mal. Por eso entre esas gentes no se permiten las imágenes, ni en esculturas, ni en pinturas,.....y esa es la mentalidad que imagino que tienen algunos de los censores del facebook, propios de necios subnormales llenos de ignorancia y completamente retrasados de épocas oscuras e influidas por sectas que llaman "religiones o culturas" que ya deberían de ser superadas.

Y no volveré a repetir que si censuramos, si no toleramos la completa libertad de expresión, nunca nos vamos a enterar de nada, y con ello ni vamos a aprender ni a realizarnos mejorando como personas y en conocimientos. Por eso lo propio de personas civilizadas es no censurar ni tener miedo a ningún tipo de censuras. Otro tema es el mal gusto, pero incluso para eso no deberían de haber censuras ni límites en la libertad de expresión. A quien no le guste algo, que no lo mire, que no lo siga, que no lo aprecie,.... y que lo deje en paz sin meterse con nadie ni causar ningún agravio que no se merece.

Este es un grupo de difusión cultural sobre el mundo greco-romano, y en mi grupo, como sabéis, no existen las censuras, hay completa libertad de expresión, y por eso mismo este es un grupo abierto, que lo mismo pueden seguirlo tanto los que son miembros, como los que son simples seguidores. A quien no le guste, tiene toda la libertad de no mirar ni entrar en ese grupo, pero lo que no puede hacerse es censurar o denunciar algo que no sea del gusto de alguien, faltando al respeto y hasta costando el bloqueo o eliminación de una cuenta, y más si no se identifica ni expone las razones por las que ha incitado a la censura, y con ello al bloqueo de una cuenta que no le pertenece.

Pienso que en internet faltan mejorar las cosas, y una de ellas es una ley en la que se pueda respetar la página personal de cada uno. Cada cuenta o página de facebook, es el sitio privado de cada uno, y como si fuera en su propia casa, el domicilio es inviolable, y cada cual hace lo que le da la libremente la gana, y publica lo que le da la gana y expresa lo que le da la gana. A eso se llama libertad y respeto hacia la propiedad ajena, porque cada cuenta y grupo sólo pertenece a cada titular, y nadie es nadie como para decidir eliminar, bloquear o censurar cualquier cosa, porque así lo que hace es cometer como un crimen, violación de derechos o delito (o algo parecido). Eso es lo que pienso, y así lo digo para que aquí conste.

Gracias a todos.


 COMENTARIOS DESDE MI CUENTA FACEBOOK:

Kaiser Castro estoy contigo
Antonio Pérez Fernández Culos no. Niños destripados si.
Enrique Crespo Martinez que le vamos hacer algunos tienen la mente carcomida por el microbio de la ignorancia
Marisu Struan Excelente César. Ave!
Miguel Luis buena reflexion ,pienzo lo mismo de la libertad de expresarnos
Antonio Juan es una injusticia saludo Spqr
Quinto Décimo Carpetano Que vergüenza Xavier, a mí me ha pasado varias veces también. Ánimo.
Foto de Deyvison Duarte.

Cayo Julio César Xavier Valderas ¡Ave, Deyvison Duarte! Los dioses te bendigan y te guarden. 
Xavier Valderas
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Jose Carlos San Jose Ortega Así me gusta, con las armas bien pulidas.
Jose Carlos San Jose Ortega La verdad es que durante el tiempo en el que soy miembro de este Grupo no visto ni leído nada que me produjera rechazo o que considerara que fuera cuanto menos desagradable. A mis años de poco voy a asustarme, pero, por ejemplo, sí me parece mal que en emisoras de radio, a las 4,5, de la tarde estén diciendo tacos casi constantemente, y sobre todo al narrar partidos de fútbol. Para todo hay un tiempo. Repito, sigue así, y a torear, que se viene haciendo desde siglos ha. Un abrazo.



jueves, 27 de agosto de 2015

CAYO JULIO CÉSAR




Cayo Julio César, que tenía unos cuarenta años (había nacido en el año 101 a. de J.C., no era muy conocido


Pertenecía a una de la familias patricias más antiguas de Roma, que pretendía descender de Julos, hijo de Eneas.



Sus progenitores habían caído en la miseria y vivían en la Suburra, barrio popular y de mala fama. Su nacimiento fue difícil, habiéndose tenido que recurrir a la operación quirúrgica a la que dio nombre (cesárea).



Culto y elegante, llevaba una vida brillante, estando dotado igualmente de una inteligencia penetrante y de una memoria ilimitada.



Gran admirador de la literatura griega, se complacía en escribir tragedias y poesías.

CÉSAR ENTRE LOS PIRATAS

Sobrino de Mario, yerno de Cinna, había sido considerado sospechoso en los tiempos de Sila a causa de sus vinculaciones con el partido popular, habiéndose exiliado a Asia, donde fue hecho prisionero por los piratas.



Vuelto a Roma (77 a. de J.C.) contrajo deudas, y tuvo que esperar casi diez años para hacerse elegir cuestor y entrar en el Senado (68 a. de J.C.).



A los 30 años fue enviado a Hispania. En el año 65 a. de J.C. se convirtió en edil y pidió dinero a Craso para ofrecer al pueblo de Roma fiestas suntuosas; poco después salió elegido pontífice máximo.



Durante este período apoyó de incógnito a Catilina contra el Senado, que empezó a desconfiar de él. En el año 61 a. de J.C. volvió a la Península Ibérica, iniciándose como jefe militar y sofocando diversas revueltas.



El hombre frívolo y corrompido, cargado de deudas, se convirtió en un gran militar y un gran político. Aceptó la alianza de Pompeyo y de Craso (que le condonó las deudas), haciéndose elegir cónsul en 60-59 a. de J.C., poniendo en ridículo a su colega Bíbulo e imponiendo su voluntad. El pueblo, riendo, decía: "¡Es el consulado de Julio y de César!"



Le faltaba, sin embargo, la gloria militar, por lo que se hizo atribuir el proconsulado de la Galia Cisalpina y de la Narbonense.


 Antes de partir, casó a su hija Julia con Pompeyo en señal de amistad y se llevó consigo al hijo de Craso.



César había pensado combatir, en primer lugar, a los dacios en el Danubio, pero éstos se habían ido a saquear las costas del mar Negro.



Acontecimientos imprevistos vinieron a favorecerle: En la Galia, los secuanos del Jura habían llamado para luchar contra sus vecinos, los eduos del Morvan, a las bandas germánicas de Ariovisto.



Por otra parte los helvecios, amenazados por otros germanos, pidieron a Roma permiso para atravesar la Narbonense y establecerse en Aquitania. César se lo negó.


CÉSAR REPUDIA A POMPEYA



Intimidados, los helvecios quisieron pasar entonces al norte del Macizo Central, en territorio de los eduos. Estos eran "amigos del pueblo romano". César tenía un buen pretexto para intervenir en la Galia (año 59 a. de J.C.).