sábado, 20 de junio de 2015

EL VELLO DE CÉSAR





César contaba con varios criados libertos para atenderle en sus necesidades personales; era muy exigente con la limpieza de sus prendas, hasta el punto de reclamar que a diario le cambiaran el forro interior de sus botas de marcha, y disponía de un sirviente encargado de depilarle, costumbre que seguía desde hacía tanto tiempo que ya apenas le crecía el vello.



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