lunes, 17 de junio de 2019

CÉSAR DICE SOBRE EL MIEDO




En el miedo extremo no hay piedad.








CARTA DE MARCO ANTONIO A SU ESPOSA OCTAVIA QUE SE ENCUENTRA EN ATENAS



¿Qué estás haciendo en Atenas sin los veinte mil hombres que me debe tu hermano?. Aquí estoy, preparándome para una expedición de nuevo a la Media Partía, sorprendentemente escaso de buenas tropas romanas, ¿y Octavio tiene la pretensión de enviarme sólo dos mil?. Eso es demasiado, Octavia, demasiado. Octavio sabe muy bien que no puedo regresar a Italia en este momento para reclutar legionarios en persona, y fue parte de nuestro acuerdo que él reclutaría para mí cuatro legiones. Legiones que necesito con urgencia.

 

Ahora recibo una ridícula carta tuya donde hablas de este y de aquel niño; ¿crees que la guardería y sus ocupantes me preocupan un ardite en un momento como éste?. Lo que me preocupa es el acuerdo no cumplido de Octavio. ¡Cuatro legiones, no cuatro cohortes!. ¡Esto es lo último!. ¿Y por qué cree tu hermano que necesito un enorme ariete, cuando estoy sentado no muy lejos de los cedros del Líbano?.

 

¡Que la plaga se lo lleve, a él y a todos sus partidarios!.


MARCO TERENCIO VARRÓN LÚCULO DICE SOBRE LAS MUJERES



Las mujeres son receptáculos pasivos. Están hechas para sujetar cosas, desde el pene de un hombre hasta un niño. Y quien sostiene cosas es un ser pasivo. ¡Tiene que ser pasivo, si no la sujeción peligra!. Lo mismo sucede con los animales. El macho es el activo y sacia su gran deseo montando a varias hembras. Por eso las mujeres, aun amando locamente a un hombre, no podían ceder incondicionalmente a sus fantasías sexuales.







JUEGOS APOLÍNEOS ( LUDI APOLLINARES )



Los ludi Apollinares ("Juegos Apolíneos") se instituyeron en Roma durante la segunda guerra púnica.

 

El año 213 a. C., las operaciones contra los cartagineses se estaban prolongando de un modo desesperante: Aníbal seguía con perspectivas de apoderarse de Tarento, y el pueblo se esforzaba por conseguir la pax deorum con toda clase de ritos, no sólo en privado, sino en público y en el mismísimo foro. El escándalo es de tal magnitud que trasciende al Senado.

 

Se le encargó al pretor urbano, Marco Emilio, que tomara las medidas necesarias para dominar la situación.

 

Éste promulgó un edicto en el que, juntamente con la prohibición de hacer sacrificios en lugar público o sagrado, con ritos nuevos o extranjeros, se ordenaba la entrega inmediata de todos los libros de profecías y de las artes sacrificandi.

 

Pero el pretor urbano leyó escrupulosamente todo el material que había caído en sus manos, y entregó a su sucesor en el cargo el año siguiente, Publio Cornelio Colusa, los carmina Marciana, que habían aparecido entre los libros requisados, para un análisis más detenido.

 

Los carmina Marciana eran dos oráculos, uno ex eventu que anunciaba la derrota ya sufrida de Cannas, y otro que exhortaba a los romanos a celebrar unos juegos en honor de Apolo y un sacrificio público como condicio sine qua non para vencer en la guerra a los cartagineses.

 

 El impacto que causó el primer oráculo va ligado al grado de desesperación en que se encontraban los ciudadanos romanos a causa del desgaste provocado por la guerra, por lo que los ludi Apollinares fueron instituidos consecuentemente en 212 a. C.


EL CÓNSUL LUCIO EPIDIO TICIO AQUILINO



Lucio Epidio Ticio Aquilino (en latín Lucius Epidius Titius Aquilinus) fue un senador romano que desarrolló su carrera política en el primer tercio del siglo II, bajo los imperios de Trajano y Adriano.

 

Posiblemente era de origen itálico. Su único cargo conocido fue el de consul ordinarius en el año 125, bajo Adriano.​

 

Sus hijos fueron Plautio Quintilo, consul ordinarius en 159 bajo Antonino Pío, y Lucio Ticio Plautio Aquilino, consul ordinarius en 162 bajo Marco Aurelio y Lucio Vero.


SOLÓN DE ATENAS DICE SOBRE LOS EXCESOS




Nada con exceso, todo con medida.







TITO LIVIO DICE SOBRE EL RIESGO



No des la felicidad de muchos años por el riesgo de una hora.