miércoles, 20 de noviembre de 2019

PLINIO EL JOVEN DICE SOBRE LA PRÁCTICA



La práctica es un maestro excepcional.




TUCÍDIDES DICE SOBRE LOS BÁRBAROS



Si estos bárbaros creen más seguro espantarnos de lejos con sus voces y alaridos sin exponerse a peligro de batalla, que venir con nosotros a las manos, porque de otra suerte antes vendrían al combate que hacer todas esas amenazas, juzgad el temor que se les puede tener, grande de ver y oír, pero muy pequeño al pelear.









ADRIANO DICE SOBRE LAS PERSONAS


Había olvidado que ciertos seres modifican las líneas del destino, cambian la historia.



PUBLIO TITIO


Publio Titio (o Ticio) (en latín, Publius Titius) fue un tribuno de la plebe de la antigua Roma en el 43 a. C. que propuso la ley que creó los triunviratos de ese año. Poco antes había destituido a su colega Publio Servilio Casca porque había huido de Roma por temor a la venganza de Cayo Julio César Octaviano por su implicación en el asesinato de Julio Cesar.
 
Redactó unas leyes que dotaban al Triunvirato de existencia oficial con el consentimiento de todas las tribus y luego promulgó diversas leyes referentes a los enemigos públicos que recordaban a las de Sila en casi todos los detalles, desde las recompensas por proporcionar información hasta la lista anunciada públicamente de los proscritos.
 
En la primera lista figuraban ciento treinta nombres, encabezados a petición de Antonio por Marco Tulio Cicerón. La mayor parte de los mencionados ya habían muerto o huido; Bruto y Casio también aparecían en la lista. La razón de la proscripción era por «simpatizar con los Libertadores».
 
Murió aquel mismo año, durante su año en el cargo de tribuno, cumpliendo así con la leyenda de que el que privaba a un colega de su magistratura, no vivía para ver el final de la suya propia.

domingo, 17 de noviembre de 2019

CÉSAR DICE SOBRE LAS MUJERES



Las mujeres son para dar placer, compañía, servicio y utilidad. Algunas quieren más que eso: quieren hacer lo mismo que los hombres.


 



MITRÍDATES I DEL BÓSFORO



 

Mitrídates I del Bósforo, a veces conocido como Mitrídates II del Bósforo o Mitrídates I de Pérgamo, fue un noble y monarca que vivió y reino en la actual Anatolia durante el siglo I a. C. Era fruto de la relación entre Mitrídates VI del Ponto (134 a. C.-63 a. C.) y su amante, la princesa gálata Adobogiona la Vieja (circa 90 a. C.-50 a. C.). Una de sus hermanas era Adobogiona la Joven (circa 70 a. C.-30 a. C.), esposa del tetrarca Cástor Saecondarius, que gobernó entre el 41/40 a. C. y el 37/36 a. C., y madre de Deyótaro Filadelfo, último rey de Paflagonia, quien reino entre el 31 a. C. y el 6 d. C. Mitrídates tenía ascendencia celta, persa y macedónica.

 

Su padre lo envió a Pérgamo para que se educara, llegando a convertirse en el líder indiscutido de la ciudad. También fue tetrarca de la tribu tromi. En el invierno del 48 a. C.-47 a. C. Cayo Julio César (100 a. C.-44 a. C.) estaba sitiado en Alejandría por Achillas (m. 47 a. C.), tutor y general de Ptolomeo XIII (62/61 a. C.-47 a. C.). Mitrídates organizó un ejército y rompió el asedio, participando en la batalla del Nilo.

 

Tras la batalla de Zela, César le hizo rey del Bósforo, ordenándole hacerle la guerra a su sobrina Dinamia Filorromano (67 a. C.-14 a. C.) y su esposo, Asander Filocésar Filorromano (110 a. C.-17 a. C.), monarcas en ejercicio del reino, para derrocarlos. Finalmente se impuso por sobre su sobrina. Sin embargo, después del asesinato de César, Cayo Octavio Turino (63 a. C.-14 d. C.) le forzó a abdicar a favor de Asander y Dinamia. Poco después murió.

 

En la película Cleopatra de 1963, fue personificado por el italiano Furio Meniconi (1924-1981).


ÁTROPOS



 

En la mitología griega Átropos (en griego Ἄτροπος, ‘inexorable’ o ‘inevitable’), a veces llamada Aisa, era la mayor de las tres Moiras.

 

Átropos elegía el mecanismo de la muerte y terminaba con la vida de cada mortal cortando su hebra con sus «aborrecibles tijeras». Trabajaba junto con Cloto, quien hilaba la hebra, y Láquesis, quien medía su longitud. Las tres eran hijas de Zeus y Temis, diosa del orden, o de Nix, la de la noche. No está claro si Zeus era superior a las Moiras o si estaba sujeto a ellas igual que los mortales. Su equivalente en la mitología romana era Morta (‘Muerte’).