domingo, 29 de marzo de 2020

ADAX



Ataces, Atax o Adax (¿?-418) fue rey de los alanos entre los años 409 y 418, tribus indoeuropeas de origen iranio que invadieron Hispania y se le atribuye la destrucción de Conímbriga y la construcción de Coímbra, en las proximidades de la ciudad antigua.

 

Dice la leyenda que Ataces estaba enamorado de Cindazunda, hija del rey cristianizado de los suevos Hermerico. Siendo Ataces pagano chamánico de su pueblo, el rey suevo le impidió casarse con su hija. Ataces, furioso, mandó sus ejércitos contra Conimbriga, destruyendo toda la ciudad, y Emenerico le concedió a su hija casarse con Ataces, quien así decidió construir la ciudad de Coímbra.

 

Conquistó la ciudad de Emérita Augusta (Mérida), estableciendo en ella su corte durante seis años y finalizando así el dominio romano. Murió en batalla contra Walia, rey de los Visigodos.

NELEO DE ESCEPSIS



Neleo de Escepsis fue un filósofo griego que vivió en el siglo III a. C..

 

Fue discípulo de Teofrasto, quien le cedió su biblioteca en la que se contenían las obras de Aristóteles, las cuales ocultó con tanto cuidado para que no desapareciesen que costó trabajo el encontrarlas después, lo que logró Andrónico de Rodas en tiempos de Sila.

 

La biblioteca adquirida por Neleo fue vendida por éste, según unos a Ptolomeo II Filadelfo, y según otros a Apelicón, quien la adquirió de los herederos de Neleo.


JULIANO EL APÓSTATA, EMPERADOR FILÓSOFO, DECLARA QUE NO LE GUSTAN LOS JUEGOS



Me prohíbo a mí mismo los teatros a causa de mi estupidez y no admito dentro de la corte espectáculos, excepto en el primer día del año. Quizás, en efecto, esto es también algo pesado y prueba clara de mi pésimo carácter; pues añado otro rasgo todavía más sorprendente: odio los juegos del hipódromo tanto como a los deudores el ágora. Raras veces voy a ellos en las fiestas de los dioses y no permanezco el día entero, como solían hacer mi primo, mi tío y mi hermano paterno. Veo seis carreras en total y eso no como un aficionado ni, en realidad, por Júpiter, sin odio ni aversión, y contento me marcho.













CNEO POMPEYO MAGNO FUNDA POMPAELO, LA ACTUAL PAMPLONA Y CAPITAL DE NAVARRA



Pompaelo a​ fue una antigua ciudad de la Tarraconense fundada por Pompeyo. Corresponde a la actual ciudad española de Pamplona.


Algunos autores, basándose en fuentes literarias y epigráficas, sostienen que la ciudad debió llamarse Pómpelo.​ Para Estrabón, su nombre es sinónimo de «Pompeyópolis».​ «Pompaelo» contiene el sufijo vasco «-ilu/-iru» que significa ciudad o poblado.


Pompaelo fue una importante ciudad de los vascones, situada en la carretera que comunicaba Astúrica Augusta y Burdigala ​ sobre un altozano junto al río Arga. Su posición estratégica, dominando los pasos del Pirineo occidental, indica que su origen se debió a motivos económicos y militares.



Pompeyo fundó la ciudad entre los años 76 y 74 a. C., quizá para formalizar su triunfo sobre Sertorio y aumentar su clientela en la región,​ redenominando una antigua población vascona preexistente.​ La arqueología parece confirmar este último punto, ya que se encuentran restos prerromanos e itálicos.​ Su importancia no dejó de disminuir desde que los romanos organizaron la provincia de Aquitania ​ y su desarrollo municipal pudo estar detenido debido a sus orígenes pompeyanos.​

QUINTO SERTORIO
Pompeyo invernó aquel año entre los vascones, una poderosa tribu que ocupaba el extremo oeste de los Pirineos y cuyos hombres estaban plenamente decepcionados con Sertorio. Como se portaron bien con sus soldados, Pompeyo utilizó las tropas para construirles un reducto, después de que le juraran que Pompaelo (como denominaron al embrión de ciudad) sería siempre leal al Senado y al pueblo de Roma.



Tuvo el estatuto de civitas stipendiara en la jurisdicción de Caesaraugusta, que quizá todavía mantenía en el siglo II,​ aunque pudo obtener el de municipium en tiempos de Vespasiano.​ La mayoría de la población pudo ser de origen indígena.​


Al menos desde el siglo II estuvo encabezada por un colegio de duoviros, según consta en un rescriptio del iudiricus de la Tarraconense Tiberio Claudio Cuartino.


AGIS II DE ESPARTA DICE SOBRE EL ENEMIGO



Los espartanos no preguntan cuántos son, sino dónde están.





sábado, 28 de marzo de 2020

TRAS LAS INVASIONES BÁRBARAS, RUTILIO CLAUDIO NAMACIANO ANIMA A RECUPERAR OTRA VEZ EL IMPERIO ROMANO


Si aun conservamos alguna energía mental, sacudamonos el vil yugo del pecado, rompamos las cadenas, y recuperemos la libertad y la gloria de nuestra tierra natal. No temamos, pues hemos salido huyendo en un primer envite, reafirmar el pie y lanzarnos a un segundo combate.





SEMBLANZA DE FILIPO II DE MACEDONIA POR DIODORO DE SICILIA


Filipo fue rey de los macedonios durante veinticuatro años, y aunque dispuso de pocos recursos convirtió a su reino en la mayor potencia de Europa, y esto a pesar de que se hizo cargo de un país avasallado por los ilirios. Merced a su decisión consiguió el mando de Grecia de manos de ciudades que reconocían gustosamente su primacía. Venció a quienes violaron el santuario de Delfos. Después de someter a los ilirios, peones, tracios, escitas y demás pueblos limítrofes afrontó la tarea de disolución del Imperio persa. Cuando a la cabeza de un ejército se disponía a liberar a las ciudades griegas de Asia fue sorprendido por el límite del destino. Dejó un poderío de tal magnitud que su hijo Alejandro no tuvo necesidad de recurrir a sus socios para destrozar la hegemonía persa. Estas realizaciones no fueron producto de la suerte, sino de sus propias virtudes, ya que el rey Filipo destacó por su ingenio militar, por su valor y por la esplendidez de su carácter.
 ( Diodoro de Sicilia en "Biblioteca Histórica" )




ARENGA DE ADRIANO A SUS TROPAS DE ÁFRICA


Habéis hecho todo con el debido orden; habéis recorrido todo el terreno en vuestras maniobras: habéis ejecutado el lanzamiento de las lanzas gallardamente, aun cuando el arma corta que habéis utilizado es difícil. Los más de vosotros habéis sido igualmente diestros con las lanzas largas. Los saltos han sido hoy rápidos, y ayer fueron veloces. Si en algo hubieseis estado deficientes, os habría llamado la atención; si en algo os hubieseis destacado especialmente, os lo habría advertido; pero, en realidad, lo que me ha agradado ha sido el nivel uniforme de la ejecución. Es indudable que mi legado Catulino no ha escatimado esfuerzos para cumplir con su deber, no habiendo omitido nada. Vuestro jefe también parece atenderos a conciencia… Los saltos tendrán lugar en el campo de ejercicios de la cohorte de Comagene. Gracias a la sobresaliente dirección de Catulino habéis llegado a ser lo que sois hoy día.






POLIBIO DICE SOBRE EL ESTADO ROMANO



Lo que distingue al Estado romano y lo que le coloca sobre todos los otros es su actitud hacia los dioses. Me parece que lo que constituye un reproche para otras comunidades es precisamente lo que mantiene consolidado al Estado romano —me refiero a su reverente temor a los dioses-.



DISPOSICIONES DE CIRO DE PERSIA PARA CONSTRUIR EL TEMPLO DE JERUSALÉN



En el primer año de Ciro, rey de Persia, para que se cumpliera la palabra del Señor pronunciada por Jeremías, el Señor despertó el espíritu de Ciro, rey de Persia, y este mandó proclamar de viva voz y pro escrito en todo su reino: «Así habla Ciro, rey de Persia: El Señor, el Dios del cielo, ha puesto en mis manos todos los reinos de la tierra, y me ha encargado que le edifique una Casa en Jerusalén, de Judá. Si alguno de ustedes pertenece a ese pueblo, que su Dios lo acompañe y suba a Jerusalén, de Judá, para reconstruir la Casa del Señor, el Dios de Israel, el Dios que está en Jerusalén. Que la población de cada lugar ayude a todos los que queden de ese pueblo, en cualquier parte donde residan, proporcionándoles plata, oro, bienes y ganado, como así también otras ofrendas voluntarias para la Casa del Dios que está en Jerusalén». Entonces los jefes de familia de Judá y de Benjamín, los sacerdotes y los levitas, y todos los que se sintieron movidos por Dios, se pusieron en camino para ir a reconstruir la Casa del Señor que está en Jerusalén. Sus vecinos les proporcionaron toda clase de ayuda: plata, oro, bienes, ganado y gran cantidad de objetos preciosos, además de toda clase de ofrendas voluntarias. El rey Ciro mandó tomar los utensilios de la Casa del Señor que Nabucodonosor había llevado desde Jerusalén y había depositado en el templo de su dios. Ciro, rey de Persia, los puso en manos del tesorero Mitrídates, y este los contó para entregárselos a Sesbasar, el jefe de Judá. El inventario fue el siguiente: copas de oro para la ofrenda: 30; de plata: 1.000; cuchillos: 29;  vasos de oro: 30; de plata: 410; otros utensilios: 1.000.  Total de los utensilios de oro y plata: 5.400. Todo esto se lo llevó Sesbasar, cuando se permitió a los deportados subir de Babilonia a Jerusalén.
 ( Esdras )