viernes, 7 de agosto de 2020

NERÓN DICE SOBRE LA CRUELDAD



Pueden ser crueles los actos de un hombre, sin necesidad de que el hombre sea cruel.



LACTANCIO DICE SOBRE EL PLACER DE VER MATAR A UN SER HUMANO



Para el que considera un placer que un hombre, aunque justamente condenado, sea asesinado a su vista, contamina su conciencia tanto como si se convirtiera en espectador y participante de un homicidio cometido en secreto.



















CALÍGULA A JÚPITER CAPITOLINO




Pruébame tu poder o teme el mío.

( Suetonio )








CÉSAR GRAN MUJERIEGO


Ciudadanos, vigilad a vuestras mujeres: traemos a un adúltero calvo. Has fornicado en Galia con el oro que tomaste prestado en Roma.

( Suetonio )



jueves, 6 de agosto de 2020

MARCO LICINIO CRASO DICE SOBRE LA RIQUEZA



Un hombre no es lo suficientemente rico, mientras no pueda pagarse su propio ejército.









VIRGILIO DICE SOBRE LOS ROMANOS



Tú, romano, recuerda tu misión: ir rigiendo los pueblos con tu mando. Estas serán tus artes: imponer leyes de paz, conceder tu favor a los humildes y abatir combatiendo a los soberbios.



PROVERBIO JUDÍO SOBRE LA VEJEZ



El pelo gris es señal de vejez, no de sabiduría.


PUBLIO SERVILIO RULO



Publio Servilio Rulo (en latín, Publius Servilius Rullus) fue un político romano del siglo I a. C.
 

Fue tribuno de la plebe en el año 63 a. C.​ Tan pronto ocupó el cargo, presentó un proyecto ley agraria para repartir las tierras públicas de Campania entre ciudadanos de la Ciudad y veteranos del Ejército. Para llevarlo a cabo, se nombraría una comisión de decenviros con poder quinquenal que, en previsión de que el total de tierras fuese insuficiente, tenían potestad para comprar nuevas tierras de propietarios que quisiesen venderlas. El dinero para adquirir dichas tierras debía provenir de los botines de guerra.​ Cicerón, cónsul el mismo año, se opuso a la promulgación en sendos discursos que dio al Senado el primer día de mandato y al pueblo unos días después. Rulo no replicó en público, pero extendió el rumor de que Cicerón sólo se oponía a la ley para satisfacer a aquellos que habían recibido concesiones de tierra de Sila.​ En un nuevo discurso, Cicerón se defendió de lo que consideraba una difamación y consiguió que Rulo retirara la propuesta tras saberse que la aristocracia senatorial había conseguido que otro tribuno, Lucio Cecilio Rufo, estuviera dispuesto a vetar la ley.​


ORACIÓN DE CICERÓN A JÚPITER CONTRA CATILINA



Y tú, Júpiter, que fuiste consagrado por Rómulo el mismo año que esta ciudad, el dios de quien, con razón, decimos que mantiene firme la ciudad y el imperio; tú mantendrás a este hombre y a sus secuaces lejos de tu templo y de los templos de los otros dioses, de las casas de los hombres de esta ciudad y de sus murallas, de las vidas y del destino de todos los ciudadanos de Roma…