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jueves, 16 de abril de 2020

ANDRÓNICO DE RODAS



Andrónico de Rodas (Ἀνδρόνικος) (siglo I a. C.) fue un filósofo griego. Dirigió la escuela peripatética desde el año 78 al 47 a. C.,​ contándose como el undécimo sucesor de Aristóteles en dicha dirección. A partir de una cuidadosa selección de originales por parte del gramático y bibliotecario Tiranión, realizó la primera edición crítica completa de las obras del estagirita, ordenándolas en un esquema rígido y sistemático que corresponde aproximadamente al orden actual.



No existe total consenso acerca del lugar y fecha de nacimiento de Andrónico; sin embargo. hay cierto acuerdo en que su trabajo se desarrolló a mediados del siglo I a.C..  A través de una referencia en la Geografía de Estrabón (14.2.13) se determina tradicionalmente su origen rodiota.​ Estrabón lo considera a Andrónico entre las personas célebres de aquella isla y es mencionado como «uno de los peripatéticos».


El filósofo Amonio,​ es la fuente clásica que establece el listado de los líderes de la escuela peripatética tras la muerte de Aristóteles, en el que coloca a Andrónico en décimo primer lugar en la sucesión del Liceo, dirigiendo entre el año 78 y el 47 a.C.​


 De las narraciones de Estrabón​ y Plutarco​ se conoce como fue que Andrónico se allegó de las obras de Aristóteles que luego ordenaría: a la muerte del filósofo de Estagira su biblioteca fue heredada a su discípulo y sucesor inmediato en el Liceo, Teofrasto; éste, a su vez, heredó toda su colección, incluyendo las obras de su maestro, a Neleo quien la mudó a Escepsis, en la región de Tróade, hacia el siglo II a.C.. Los herederos de Neleo resguardaron los libros y los escondieron bajo tierra cuando se enteraron de que el rey Eumenes II buscaba las obras de Aristóteles para incluirlas en la biblioteca de Pérgamo. Este precario almacenamiento generó que porciones de los textos se perdieran. Hacia finales del siglo II,​ posteriores descendientes de la familia de Neleo, vendieron los libros al rico bibliófilo Apelicón de Teos quien intentó solventar las omisiones del texto perdidos por la putrefacción que generó el tiempo que duraron escondidos, sin embargo, lo hizo deficientemente publicando una nueva edición con bastantes errores. Unos cuantos años después de la muerte de Apelicón, con la toma de Atenas por Sila en el 86 a.C., los libros de Teofrasto y Aristóteles son llevados a Roma.


En Roma, Tiranio el gramático, logró tener acceso a la biblioteca, logrando copias de la misma. Es Tiranio quien entrega una copia de las obras de Aristóteles a Andrónico de Rodas quien publicó una edición y el catálogo de obras (pinakes),​ que se volvió canónico y que revivió el interés por el trabajo de la filosofía aristotélica.


Como introducción a su edición, Andrónico escribió un volumen que contenía el testamento de Aristóteles y, tal vez, su biografía. Elaboró además el catálogo de todos los escritos aristotélicos. A él se debe la famosa división entre escritos exotéricos y esotéricos, con la consiguiente leyenda de la doble doctrina, y también el nombre de los libros de Metafísica: los que van después de la Física. También hizo la edición crítica de Teofrasto.​



Cuando la obra de Aristóteles cayó en manos de Andrónico, éste encontró una serie de escritos acerca de una "próte philosophía" o filosofía primera que carecían de título explícito. Andrónico les dio el título de metafísica, tá metá ta physiká (literalmente, las que están después de las [cosas] físicas) por ser el libro de partida de los ocho libros de Física.


sábado, 20 de abril de 2019

APELICÓN



Apelicón (en griego antiguo Ἀπελλικῶν) fue un hombre adinerado y bibliófilo de Teos y más tarde ciudadano ateniense que vivió en el siglo I a. C.

 

Además de gastar grandes sumas en la formación de su biblioteca robó documentos originales de los archivos de Atenas y otras ciudades griegas. Tras ser descubierto huyó para escapar al castigo, pero retornó cuando Aristión, un acérrimo enemigo de los romanos, se proclamó tirano de la ciudad con la ayuda de Mitrídates VI. Atenión le envió con algunas tropas a Delos para expoliar los tesoros del templo de Apolo, pero mostró poca habilidad militar. Fue sorprendido por las huestes romanas comandadas por Orobio, y tuvo que escapar para salir con vida.​ Murió poco más tarde, probablemente en 84 a. C.

 

La empresa principal de Apelicón fue la recolección de libros raros e importantes. Adquirió de la familia de Neleo de Escepsis en la Tróade manuscritos de la obra de Aristóteles y Teofrasto y sus bibliotecas, que el propio Teofrasto había otorgado a Neleo, que fue pupilo suyo. Los habían escondido bajo tierra para impedir que cayeran en las manos de los príncipes bibliófilos de Pérgamo, y se encontraban en malas condiciones. Apelicón rellenó las lagunas y realizó una edición nueva, aunque contenía defectos. En 84 a. C. Lucio Cornelio Sila se apoderó de los libros y los llevó a Roma.​ Allí se entregaron los manuscritos al gramático Tiranión, que los copió.