sábado, 20 de diciembre de 2014

POSIDONIO DE APAMEA





(Posidonio de Apamea; Apamea, Siria, 135 a.C. - Rodas, Grecia, 51 a.C.) Filósofo e historiador griego. Discípulo del estoico Panecio, fue, junto a él, uno de los representantes máximos del estoicismo llamado medio, en el que, de manera similar a como lo había hecho su maestro, sumó a lo propiamente estoico ciertas doctrinas platónicas y aristotélicas, así como ciertos elementos heracliteos. Posidonio parece heredar así de Panecio el gusto por las tendencias enciclopédicas y sincretistas, que le llevaron a concebir la realidad como el resultado de la oposición armónica de contrarios caracterizados por estar en permanente evolución, tanto ascendente como descendente, y a afirmar que el elemento dinamizador del proceso cósmico, y de la realidad general, era el fuego. Conocido también como Posidonio de Rodas (por haber abierto en esa ciudad su célebre escuela en el año 96 a.C.), en su juventud se había entregado a los ejercicios gimnásticos, hasta el punto de recibir el sobrenombre de "atleta"; después marchó a Atenas y fue discípulo de Panecio; hizo largos viajes de estudio, incluso a Galia y a España, y estuvo dos veces en Roma. La fama de Posidonio atrajo a su escuela de Rodas a discípulos griegos y romanos: Cicerón, Varrón y Pompeyo fueron repetidas veces a escucharlo y se mantuvieron siempre unidos a él por lazos de amistad.





No cabe duda de que su influencia llegó de forma especialmente intensa a Roma, pues en el gusto romano podían cuajar perfectamente el estoicismo y el eclecticismo que se mezclaban en las enseñanzas del filósofo. Por ello resultan paradigmáticas obras de Cicerón como De natura Deorum y De divinatione, en las que se exponen y discuten extensa y detalladamente las ideas de Posidonio, a la vez que convierten a su autor, Cicerón, en el ejemplo máximo y más perceptible de la impregnación de la filosofía de Posidonio en el pensamiento y la literatura latinas.



La meditación filosófica, que le llevó a exponer en sus obras una concepción ecléctica del estoicismo conciliado con el platonismo, se encuentra unida en él a la gran cantidad de aficiones culturales: Posidonio fue geógrafo (Del Océano), historiador (escribió una historia en 52 libros, continuación de la de Polibio), cultivador de la astronomía y la meteorología, matemático y estudioso de los fenómenos físicos y geológicos; en suma, una de las mentes más enciclopédicas del mundo antiguo. No ha llegado hasta nosotros ninguna de sus obras; poseemos escasos fragmentos de ella por citas de otros autores, y desde hace un siglo se intenta reconstruir su pensamiento o, al menos, las líneas generales de la obra de Posidonio a través de la de escritores como Cicerón, Séneca o Plutarco. 



La filosofía de Posidonio es una reelaboración del estoicismo originario con un aliento místico que acaso pueda explicarse por el origen sirio del pensador y que le impulsa a buscar en Platón y en Aristóteles las doctrinas con predominio religioso: el Logos divino es el principio de la armonía universal, de aquella relación de acción recíproca (simpatía) por la que todas las partes del universo único conspiran a un fin común, como partes de un organismo. Su teología introduce varias categorías de seres divinos, como los astros, que son intermediarios entre la divinidad suprema (el Logos) y el hombre: de aquí la importancia de la astrología y de la adivinación.



En la ética, Posidonio abandona el rígido intelectualismo de la escuela y explica las pasiones no como errores del intelecto, sino como apetitos irracionales. El alma es una (contrapuesta al cuerpo y radicada en el corazón), no subdividida en partes, pero provista de varias "potencias", de las cuales las que son irracionales nos pueden arrastrar a causa de nuestra debilidad. A la relación de lo útil con el deber y a la importancia de los bienes exteriores para la felicidad dedicó su obra Sobre el deber, de la que se sirvió Cicerón.



La cosmología de Posidonio, también reelaboración peripatética, nos ha sido conservada en parte en el pequeño tratado seudoaristotélico Sobre el mundo. Y de Posidonio deriva el comentario de Calcidio al Timeo de Platón, que tanto éxito alcanzó en la Edad Media. En el desarrollo del pensamiento filosófico, Posidonio es considerado como introductor, más allá del estrecho ámbito de la Academia, del neoplatonismo.






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