Mostrando entradas con la etiqueta PONCIO PILATOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PONCIO PILATOS. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de julio de 2020

CAIFÁS DICE SOBRE JESUCRISTO



En 29 (782 A. U. C.), quizá, Jesús fue llevado a juicio ante Poncio Pilato, el sexto procurador que gobernó Judea desde la deposición de Arquelao. Había sido nombrado para ese cargo tres años antes. 


Según el relato bíblico, se mostró renuente a condenar a Jesús y sólo lo hizo bajo la presión de las autoridades religiosas judías, quienes pensaban que liberar a Jesús provocaría una rebelión nacionalista, seguida inevitablemente por una represión romana.

 

Se dice en la Biblia que el Sumo Sacerdote Caifás afirmó: «Es conveniente para nosotros que un hombre muera por el pueblo, y que no perezca toda la nación».




martes, 14 de abril de 2020

PERSECUCIÓN DE LOS CRISTIANOS POR NERÓN ACUSADOS DE INCENDIAR ROMA



Sin embargo, ni por industria humana, ni por larguezas del emperador, ni por sacrificios a los dioses, se lograba alejar la mala fama de que el incendio había sido mandado. Así pues, con el fin de extirpar el rumor, Nerón se inventó unos culpables, y ejecutó con refinadísimos tormentos a los que, aborrecidos por sus infamias, llamaba el vulgo cristianos. El autor de este nombre, Cristo, fue mandado ejecutar con el último suplicio por el procurador Poncio Pilatos durante el Imperio de Tiberio y reprimida, por de pronto, la perniciosa superstición, irrumpió de nuevo no solo por Judea, origen de este mal, sino por la urbe misma, a donde confluye y se celebra cuanto de atroz y vergonzoso hay por dondequiera. Así pues, se empezó por detener a los que confesaban su fe; luego por las indicaciones que estos dieron, toda una ingente muchedumbre (multitudo ingens) quedaron convictos, no tanto del crimen de incendio, cuanto de odio al género humano. Su ejecución fue acompañada de escarnios, y así unos, cubiertos de pieles de animales, eran desgarrados por los dientes de los perros; otros, clavados en cruces eran quemados al caer el día a guisa de luminarias nocturnas. Para este espectáculo, Nerón había cedido sus propios jardines y celebró unos juegos en el circo, mezclado en atuendo de auriga entre la plebe o guiando él mismo su carro. De ahí que, aún castigando a culpables y merecedores de los últimos suplicios, se les tenía lástima, pues se tenía la impresión de que no se los eliminaba por motivo de pública utilidad, sino para satisfacer la crueldad de uno solo.

(  Cornelio Tácito )










sábado, 16 de diciembre de 2017

domingo, 30 de julio de 2017

QUINTA CARTA DE LUCIO PONCIO PILATOS AL EMPERADOR CLAUDIO TIBERIO

 
Lucio Poncio Pilatos a Claudio Tiberio César, salud.

 

Tu carta, César, me ha dejado perplejo, pues me preguntas lo mismo que tu nieta me pregunta desde hace algún tiempo. Me regocija que mi querida esposa hay heredado algo de tu reconocida sagacidad.

 

Volviendo a tu pregunta, la verdad es que no se bien como contestarte. Seguramente mi inteligencia limitada no me permite ver las cosas con claridad. ¡Ofrecer a Johanan la tetrarquía que acabas de arrebatar a su tío Filipo!. Quieres saber mi opinión al respecto y la verdad es que el miedo a equivocarme pesa demasiado sobre mi conciencia.

 

Por un lado tienes razón, César, en pensar que la población de la tetrarquía de Filipo pudiera recibir bien este nombramiento. Johanan ha permanecido buena parte de los últimos tiempos en la tetrarquía de su tío, en los alrededores de Cesarea de Filipo y de Betsaida Julias, y no parece haber tenido conflictos con la población local. Quienes respetaban a Filipo y pueden estar descontentos con su destitución, verán sin duda con buenos ojos que el nuevo tetrarca sea un sobrino de este. También es cierto que de esta forma mostramos a los príncipes herodianos que estos territorios que el divino Julio encomendó en el pasado a su abuelo Antipater, padre del primer Herodes, no son su propiedad ni pueden hacer con ellos lo que quieran. Más importante todavía, al pacificar la región que nos separa de los partos, contribuimos a la solidez de nuestras fronteras. Sin duda estas razones que con razón comentas a favor de nombrar nuevo tetrarca a Johanan son poderosas y las comparto. Sin embargo, permíteme, César, expresarte mis inquietudes al respecto.

 

¿Que pasará en la Galilea y en la Perea de Antipas si en la tetrarquía vecina nombramos un tetrarca que por ser hijo de Judas de Gamala, quién para muchos fue un héroe, puede gozar del amor de sus súbditos, a diferencia de lo que ocurre con Antipas? ¿No haremos más difícil mantener la paz en estas regiones?.


 

Y, lo que más me preocupa, si me permites, César, revelarte el fondo de mi inquietud, ¿Qué pasará en los territorios que me has confiado? sobretodo en el caso de Judea, ¿no se encenderán los espíritus de los nacionalistas zelotes contra nosotros, cuando vean que uno de los suyos, en realidad el principal
 representante de su causa, como hijo de Judas, reina en una tetrarquía? ¿Podré mantener la paz, tal y como he podido hacerlo hasta ahora?

 

Aunque he procurado mantenerme informado sobre el movimiento de Johanan, tal y como creo haber podido demostrarte, en mis cartas anteriores, la verdad es que desconocemos todavía varios aspectos del entorno de Johanan y de sus verdaderas intenciones. ¿Como reaccionarán sus numerosos hermanos, no aspirarán también ellos a otras tetrarquías?

 

Los informes que he tenido sobre las enseñanzas de Johanan en Galilea y en la tetrarquía de Filipo parecen indicar que el principal objeto de su ira es la dinastía herodiana y la impureza de los sacrificadores y levitas, tal y como te comenté antes. Pero en realidad ¿que es lo que desea? ¿Se contentaría con un reemplazo de la dinastía herodiana por un reestablecimiento de la dinastía de David, manteniendo la sumisión a Roma? ¿O bien lo que busca es la independencia de Roma, tal y como la buscaron su padre y su abuelo?

 

Por el momento no puedo responder a todos estos interrogantes y creo que lo mejor es esperar compartir la decisión con tu legado Cayo, cuya próxima venida, de camino a su misión en Armenia, me anuncias y que la amistad de Claudia Prócula con la princesa Salomé nos permita obtener nuevos conocimientos sobre Johanan y sobre su movimiento.



domingo, 23 de octubre de 2016

NERÓN PERSIGUE A LOS CRISTIANOS POR HABER INCENDIADO ROMA


 

Ni con los remedios humanos ni con las larguezas del príncipe o con los cultos expiatorios perdía fuerza la creencia infamante de que el incendio había sido ordenado. En consecuencia, para acabar con los rumores, Nerón presentó como culpables y sometió a los más rebuscados tormentos a los que el vulgo llamaba cristianos, aborrecidos por sus ignominias. Aquel de quienes tomaban el nombre, Cristo, había sido ejecutado en el reinado de Tiberio por el procurador Poncio Pilato; la execrable superstición, momentáneamente reprimida, irrumpía de nuevo no sólo por Judea, origen del mal, sino también por la Ciudad, lugar en el que de todas partes confluyen y donde se celebran toda clase de atrocidades y vergüenzas. El caso fue que se empezó por detener a los que confesaban abiertamente su fe, y luego, por denuncia de aquéllos, a una ingente multitud, y resultaron convictos no tanto de la acusación del incendio cuanto de odio al género humano. Pero a su suplicio se unió el escarnio, de manera que perecían desgarrados por los perros tras haberlos hecho cubrirse con pieles de fieras, o bien clavados en cruces, al caer el día, eran quemados de manera que sirvieran como iluminación durante la noche. Nerón había ofrecido sus jardines para tal espectáculo, y daba festivales circenses mezclado con la plebe, con atuendo de auriga o subido en el carro. Por ello, aunque fueran culpables y merecieran los máximos castigos, provocaban la compasión, ante la idea de que perecían no por el bien público, sino por satisfacer la crueldad de uno solo.


( Tácito )









viernes, 1 de agosto de 2014

BESOS DE JUDAS



MUCHO CUIDADO CON LOS "BESOS DE JUDAS", SÍMBOLO DE LA TRAICIÓN. A RAÍZ DEL DEBATE SENATORIAL DE AYER Y ANTEAYER SOBRE SI LA SECTA JUDEO-CRISTINA, SÍ O NO , O SÍ Y SÍ, EN EL IMPERIO ROMANO, HOY PASO A HABLAROS DE OTRO FAMOSO JUDÍO, JUNTO AL MÁS CONOCIDO JUDÍO JESÚS, AUTODENOMINADO "REY DE LOS JUDÍOS", LLAMADO JUDAS, Y QUE SIMBOLIZA LA TRAICIÓN. HOY OS HABLO DE JUDAS, EL APÓSTOL TRAIDOR.


LA ANIMADVERSIÓN A JUDAS SE HA HECHO EXTENSIVA A TODOS LOS JUDÍOS IGNORANDO EL HECHO DE QUE LOS DEMÁS APÓSTOLES TAMBIÉN ERAN JUDÍOS Y QUE EL PROPIO JESÚS ERA JUDÍO.


Judas Iscariote fue uno de los apóstoles de Jesús de Nazaret (condenado por agitador e incitador a la revolución por el gobernador romano Poncio Pilatos). Siguió a su maestro durante su predicación por Judea y Galilea y, según los Evangelios canónicos, fue el apóstol traidor que reveló a los miembros del Sanedrín el lugar donde podían capturar a su Maestro sin que sus seguidores interfiriesen, tal como había anunciado el propio Jesús durante la Última Cena. (Mateo 26:14-75 y Lucas 22:20).

Judas fue uno de los apóstoles de Jesús, no se menciona sobre su llamado ni cuando se unió a los apóstoles, pero el Evangelio de Juan pone un antecedente importante de la felonía de Judas, ya que él era el tesorero de la secta del llamado Jesús de Nazaret, y según el evangelio de Juan, Judas se apropiaba del dinero destinado a los pobres (Juan 12:6).



LA TRAICIÓN DE JUDAS

Según todos los evangelios canónicos, Judas guió a los guardias que arrestaron a Jesús hasta el lugar donde lo encontraron besando su mejilla. Les indicó quién era besándole (Marcos 14:43-46). Por su traición fue recompensado con treinta monedas de plata (Mateo 26:15),1 pero al poco tiempo se arrepintió de sus actos, intentó devolver las monedas a los sacerdotes que se las habían dado, y al no aceptarlas éstos, las arrojó en el templo.

Luego, desesperado ante la magnitud de su delación, se suicidó ahorcándose (Mateo 27:5) en un árbol (abril de 29–33). Según otra versión, Judas compró un campo con el dinero que obtuvo gracias a su traición, pero «cayendo de cabeza, se reventó por en medio, y todas sus entrañas se derramaron» (Hechos 1:18), por lo que «aquel campo fue llamado en su lengua Aceldama, que quiere decir «Campo de Sangre». (Hechos 1:19)



LA ANIMADVERSIÓN POPULAR E HISTÓRICA HACIA JUDAS

Judas ha pasado a la tradición cristiana posterior como el traidor por antonomasia. La animadversión popular hacia el personaje se expresa fielmente en la quema, apedreamiento o linchamiento ritual de numerosos muñecos llamados Judas en Carnaval, Semana Santa u otras fiestas populares (como el Día del Judas celebrado en Robledo de Chavela, o El Judas de Samaniego, ambas en España, o las Festividades de los Judíos en Purísima del Rincón, en México).

Esta animadversión hacia Judas, y también hacia los sacerdotes judíos que contrataron sus servicios, fue desviada para que contribuyera al antisemitismo, facilitando la formación de un estereotipo negativo sobre el pueblo judío.

A ello ayudó que Judas proviniera de Judea, región netamente judía, de esta forma Judas=Judea=Judío; término que deriva del nombre del reino de Judá (del hebreo יְהוּדָה, Yehudá, hijo de Jacob). La generalización tuvo éxito a pesar de que evidentemente Judas no era el único judío entre los apóstoles, de que los demás apóstoles judíos no traicionaron a Jesús y de que el propio Jesús fue judío.

Otra visión es que, según los evangelistas, Jesús no tenía gen judío pues su cuerpo habría sido concebido por el Espíritu Santo. Su condición de "judío" surge de que María había dado a luz en la ciudad de Belén, situada en territorio político llamado Judea, aunque según los evangelios Jesús no se definió como judío.



También, durante su pasión y crucifixión, sus seguidores no lucharon para que no fuera entregado a los judíos (Juan 18,36: "Jesús respondió: Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mis súbditos lucharían para que yo no fuera entregado a los judíos"). De hecho, durante la pasión y la crucifixión no hay registro de la presencia del discípulo principal, PEDRO, QUE LE NEGÓ 3 VECES.

Ejemplo de esta antigua animadversión popular se observa en una leyenda medieval, recogida por Jacobo de la Vorágine en su Leyenda dorada (capítulo XLV: San Matías Apóstol) en la que Judas, antes de traicionar a Cristo, comete varios pecados horribles (fratricidio, parricidio e incesto), que recuerdan a los de Edipo. Ciborea, madre de Judas, soñó que el hijo que iba a tener sería una amenaza para su propio padre, para Dios y para su pueblo.

Por esa razón, lo abandonó nada más nacer en una cesta, que arrojó al mar. La cesta fue a parar a la isla de Iscariote, y la reina del lugar, que no tenía hijos, adoptó al niño. Sin embargo, poco después quedó embarazada y dio a luz a un hijo. Judas creció junto a este niño, su hermanastro, una criatura bondadosa a la que maltrataba continuamente. Finalmente, lo mató y huyó a Jerusalén, donde ENTRÓ AL SERVICIO DEL GOBERNADOR DE SU PATRIA (PILATOS) y, a petición de éste, entró a robar manzanas en el jardín de su padre.

Sorprendido in fraganti, mató al padre. Después, se casó con la viuda de éste, es decir, con su propia madre. Tras averiguar su verdadera identidad, trató de expiar su culpa convirtiéndose en uno de los apóstoles de Cristo —pero, lejos de redimirse, acabó traicionando a su maestro.



REIVINDICACIÓN DE JUDAS

En los siglos XIX y XX, algunos autores ensayaron, como ejercicio de ingenio o por convicción sincera, la posible reivindicación del personaje. Así, Ferdinando Petruccelli della Gattina, en el controversial Las Memorias de Judas (1867), DESCRIBE EL APÓSTOL COMO UN REVOLUCIONARIO Y LÍDER DE LA REVUELTA JUDÍA CONTRA EL IMPERIO DE LOS ROMANOS.

En el año 1944 Jorge Luis Borges publica el cuento Tres versiones de Judas, en el que presenta a un teólogo mostrando tres interpretaciones de Judas diferentes a la convencional, para quedar convencido al final de su última teoría: DIOS NO ENCARNÓ EN CRISTO, SINO EN JUDAS. Posteriormente Juan Bosch, en su libro de 1955 Judas Iscariote el calumniado, revisa la tradición evangélica sobre el personaje, presentándolo como víctima de una interpretación errónea de los hechos. El cine también ha mostrado facetas diferentes de Judas; por ejemplo, la película de Martin Scorsese La última tentación de Cristo, basada en la novela homónima de Nikos Kazantzakis.

En el año 2006, esta lectura positiva de Judas cobra nuevos bríos con la publicación en abril de la traducción del Evangelio de Judas, un texto gnóstico que data posiblemente del siglo II. SEGÚN ESTE TEXTO, EL PROPIO JESUCRISTO PIDIÓ A JUDAS QUE LO TRAICIONARA Y JUDAS CUMPLIÓ LA ORDEN COMO SUPREMO ACTO DE OBEDIENCIA.

Para los gnósticos esto representaba un acto sagrado, ya que ayudaba a liberar del cuerpo el Espíritu Santo de Jesucristo.

En el año 2007 el autor C. K. Stead siguiendo el Evangelio de Judas publica My Name Was Judas (Mi nombre fue Judas), una novela en la que Judas, octogenario, narra su amistad con Jesús desde su infancia (época en la que compartían el mismo maestro) hasta la muerte de su maestro.



MUERTE DE JUDAS

Existe una controversia acerca de la muerte de Judas, ya que el evangelio de Mateo sólo nos dice que ...fue y se ahorcó (Mateo 27:5), mientras en el libro de los Hechos dice: el cual era contado con nosotros, y tenía suerte en este ministerio. Éste, pues, adquirió un campo del salario de su iniquidad, y colgándose, reventó por medio, y todas sus entrañas se derramaron.(Hechos 1:17-18)


Para conciliar ambos textos, se ha sugerido que cuando Judas se colgó, la cuerda se rompió, de modo que su cuerpo cayó y se reventó al golpear el suelo. Sin embargo, para que esto pudiera ser posible Judas tendría que haberse “ahorcado de los pies”. Por otro lado en la Biblia nada hace pensar que así hubieran sucedido las cosas. Esta inferencia no soluciona el problema de la incoherencia.

La solución para este conflicto está en dónde tomaron sus relatos Mateo y Lucas. Mateo (que escribió para un público judío) se inspiró en la muerte de Ajitofel (2 Samuel 17,23), mientras que Lucas que escribía para un público de origen pagano (griego) se inspiró en el libro deuterocanónico de Sabiduría (Sabiduría 4,19).4

Se dice que Judas compró el campo porque los sacerdotes lo compraron con el dinero que pagaron a Judas por su traición y que éste, más tarde, les devolvió (Mateo 27:3-10), de manera que era, en cierto modo, una adquisición del propio Judas. Al campo se le llamó «Campo de Sangre» por dos razones, y cada evangelista da una de ellas (Mateo 27:7-8);(Hechos 1:19).

MUCHOS MUSULMANES CREEN QUE JESÚS ESCAPÓ A LA CRUCIFIXIÓN Y QUE JUDAS ISCARIOTE (O SIMÓN DE CIRENE) FUE CRUCIFICADO EN SU LUGAR.

Enfín, que debates religiosos para distintas versiones habrá para todos los gustos, y todos lo mismo en común: que chocan contra los intereses de la todopoderosa y tomada por inquebrantable casta sacerdotal, al considerarse por "derecho divino" como tal, que habiendo acumulado inmensas riquezas, provocó la caída del Imperio Romano.




jueves, 31 de julio de 2014

LA OCUPACIÓN ROMANA DE ISRAEL Y LAS TRES GUERRAS ENTRE ROMA E ISRAEL




ROMA CONQUISTA ISRAEL EN EL AÑO 63 AC Y DESTRUYE EL TEMPLO DE JERUSALEM EN EL 70. D.C. LOS JUDÍOS SON EXPULSADOS DE ISRAEL EN EL 135. 

En el año 63 a. C. Pompeyo conquistó Israel, convirtiéndola en reino tributario de Roma, y entre 57 y 55 a. C. Aulo Gabinio, procónsul de Siria, repartió el reino asmoneo en Galilea, Samaria y Judea, con 5 distritos bajo la jurisdicción del Sanedrín. Reprimió una revuelta popular y restituyó a Juan Hircano II como sumo sacerdote. Durante su campaña en Egipto, Alejandro, hijo de Aristóbulo II, arrebató a Hircano II el título de sumo sacerdote, pero en el año 54 a. C. Gabinio restableció el orden.


Reino de Herodes el Grande.


En 40 a. C. Herodes el Grande fue designado rey de los judíos por el Senado romano, lo que no indicaba independencia pero sí una cierta autonomía.

Le sucedió Herodes Antipas, nombrado tetrarca de Galilea y Perea el año 4 a. C. Durante su reinado nacieron Jesús y Juan el Bautista, más en el año 4 a. C.



En el año 6, Arquelao, etnarca de Samaria, Judea e Idumea fue depuesto por Augusto, y el territorio se anexionó a Siria como Provincia de Judea, con capital en Cesárea, bajo gobierno directo de Roma. Quirino, legado de Siria, organizó el primer censo de Judea al que se oponían los zelotes dirigidos por Judas el Galileo.

Siguió un breve periodo de paz en Judá y Galilea durante los años 7-26, durante los cuales murió (el año 9) Hillel, presidente del Sanedrín y opuesto a la rigidez religiosa de Shammai, y el año 18 el prefecto Valerio Grato nombró Sumo Sacerdote a Caifás, que sería depuesto en el 36 por el legado sirio Vitelio.



El año 26 Poncio Pilatos fue nombrado gobernador de Judea. Durante su mandato (26 - 36) fue decapitado Juan Bautista y crucificado Jesús.

Poncio Pilato fue depuesto por Vitelo.

Tras la muerte de Herodes Antipas el año 39, Claudio designa como rey de los judíos a Herodes Agripa I (41-44), a Herodes de Calcis y posteriormente a Herodes Agripa II, (48-100), séptimo y último rey de la familia Herodes.



Guerras judeo-romanas

Primera Guerra Judeo-Romana


Comenzó en el año 66, cuando Eleazar ben Ananías, cesó los rezos y los sacrificios en el Templo en honor al emperador romano y mandó atacar a la guarnición de Jerusalén, todo ello debido al robo del tesoro del Templo. Herodes Agripa II huyó y los judíos consiguieron hacer frente al legado de Siria hasta la llegada del general Vespasiano en el año 67, que logró conquistar el norte. En el 69 fue nombrado emperador, dejando a su hijo Tito el encargo de tomar Jerusalén.



Destrucción de Jerusalén

Tito logró tomar la ciudad y arrasar con la población en el año 70, destruyendo el segundo Templo del cual solo se mantuvo parcialmente en pie la pared occidental, conocida actualmente como "muro de las lamentaciones".

La última fortaleza rebelde, Masada, cayó el año 73.



A continuación, los romanos sustituyeron la figura del procurador por un pretor, y estacionaron de forma permanente la X Legión.

El rabino Yochanan ben Zakai, huido de Jerusalén, obtuvo el permiso del general romano para establecer un centro de aprendizaje judío y formar el Sanedrín en la ciudad de Yavne, lo que se considera el comienzo del judaísmo rabínico, cuando se recopiló la Halajá.

El Sanedrín se convirtió en el cuerpo religioso, político y judicial supremo para los judíos por todo el mundo hasta el 425, cuando fue disuelto por el emperador Marciano.



Segunda Guerra Judeo-Romana

Llamada Guerra de Kitos, comenzó en el 113 debida a las medidas de Trajano contra los judíos: prohibición del estudio de la Torá y la observancia del Shabat, medidas tomadas para asegurarse la retaguardia mientras luchaba contra el Imperio Parto. La revuelta se produjo en varios lugares debido a la diáspora: en Cirene, desde donde se extendió a Alejandría, en Chipre, y en Mesopotamia, siendo duramente reprimida por los romanos. En el 118 fue nombrado emperador Adriano, que prometió autorizar la reconstrucción del Templo, lo que trajo la paz a la región.



Tercera Guerra Judeo-Romana

En 132 estalló la rebelión de Bar Kojba, debida a varias razones, pero sobre todo a los decretos dictados por Adriano que prohibían el Brit Milá, la celebración del Shabat, y las leyes de pureza en la familia, así como por las noticias de que pretendía levantar un templo en honor de Júpiter sobre las ruinas del de Jerusalén.

Akiva ben Iosef, que presidía el Sanedrín, convenció al resto de sus miembros de nombrar nasí (príncipe) a Simón bar Kojba, que declaró la independencia frente al Imperio romano, manteniendo a Israel durante tres años como estado independiente y llegando a emitir su propia moneda.

Los romanos enviaron nueve legiones para reconquistar Israel, adoptando una estrategia de tierra quemada: según Dión Casio, murieron 580.000 personas y se arrasaron 50 pueblos fortificados y 985 aldeas. Bar Kojba se refugió en la fortaleza de Betar, donde fue capturado y muerto por los romanos en el 135.



Jerusalén también fue arrasada, y para evitar el retorno de los judíos se construyó una ciudad romana, Aelia Capitolina, y se aposentó una guarnición en el lugar donde se había levantado el Templo. Para completar la humillación, se llamó desde entonces a la región Provincia de Palestina, eligiendo el nombre de los filisteos a quienes Roma identificó como enemigos de los judíos. La mayoría de la población judía fue asesinada, esclavizada o exiliada y la religión judía prohibida, con lo que el centro de la vida religiosa judía pasó a Babilonia. En el siglo IV, Constantino I el Grande permitió a los judíos regresar a Jerusalén a lamentar su derrota una vez al año, en el Muro de las Lamentaciones.