jueves, 19 de enero de 2017

CICERÓN DICE SOBRE LOS POLÍTICOS


¡Qué desgraciado es el político! Si es sobrio, le llaman asno aburrido; si en ocasiones habla con ligereza, se le reprocha su falta de seriedad. Si es frugal, se le acusa de estar llenando sus cofres. Si se muestra generoso con los fondos públicos, es denunciado por malgastar el dinero del pueblo. Si es honrado se grita que es peligroso o despreciativo. Si emplea geniales subterfugios, se dice que no es de confianza. Si se niega a dejarse intimidar por un enemigo extranjero, el pueblo clama que lo que quiere es meter a su país en una guerra. Si procura ser moderado, se le llama pusilánime. Y como es natural, sus amigos siempre se muestran poco enérgicos en defenderle de la calumnia.











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