La reina en el centro convoca a sus tropas
con el patrio sistro,
y aún no ve a su espalda las dos
serpientes.
Y monstruosos dioses multiformes y el
ladrador Anubis
empuñan sus dardos contra Neptuno y Venus
y contra Minerva. En medio del fragor,
Marte se enfurece
en hierro cincelado y las tristes Furias
desde el cielo,
y avanza la Discordia gozosa con el manto
desgarrado,
acompañada de Belona con su látigo de
sangre.



























