domingo, 31 de julio de 2016

DISCURSO DE CAYO MARIO ANTE EL PUEBLO AL ASUMIR SU CARGO DE CÓNSUL (AÑO 107 A. C.)


No me pasa inadvertida la gran responsabilidad que asumo con esta honrosa designación vuestra... otros, si cometen una falta, siempre tienen en su defensa su antigua nobleza, las acciones heroicas de sus antepasados, los recursos de parientes y allegados y su numerosa clientela; en cambio, en mi caso, mis esperanzas solo están en mi mismo y debo salvaguardarlas con mi valor y mi honradez a toda prueba pues los demás recursos son muy débiles. Además soy consciente, quirites, de que todas las miradas se han vuelto hacia mi y que todos los hombres justos y honestos están de mi parte -puesto que mis servicios redundan en bien de la república- mientras que la nobleza [nobilitas] busca la ocasión de arremeter contra mi...


Me habéis mandado dirigir la guerra contra Yugurta, cosa que la nobleza ha llevado muy a mal. Pensad detenidamente, os lo ruego, si seria mejor anular vuestra decisión y ver si enviáis a esta empresa o a otra de la misma gravedad a alguien de ese bloque cerrado que es la nobleza, un hombre de rancia prosapia y muchas imágenes pero que nunca haya estado en la milicia; por supuesto, para que ignorante de todo en una situación tan comprometida se eche a temblar, se precipite y acabe recurriendo a alguien de la plebe que le guíe en su cometido,..


 Comparadme ahora a mi, quirites, que soy un hombre nuevo [homo noras], con la arrogancia de aquellos. Las cosas que ellos suelen leer u oír, parte las he visto, y otras las he realizado yo mismo; lo que ellos han aprendido en los libros yo lo he aprendido en el campo de batalla. Ahora juzgad vosotros si tienen mayor valor los hechos o las palabras. Ellos desprecian mi origen humilde, yo su cobardía.


 A mi se me echa en cara mi condición, a ellos su desvergüenza. Por lo demás, yo creo que la naturaleza es una y común a todos y que es mas noble el que demuestra mas valor... Cuando hablan (los nobles) ante vosotros o en el senado, dedican la mayor parte de su discurso a elogiar a sus antepasados; creen que al recordar sus heroicas acciones se hacen ellos mas ilustres. Y es al contrario, Pues cuanto mas preclara fue la vida de aquellos, tanto mas ignominiosa es la desidia de estos. Y efectivamente lo que ocurre es que la gloria de los antepasados es como una luz para sus descendientes y no permite que pasen desapercibidos ni sus virtudes ni sus vicios.


Yo, quirites, confieso mi carencia a este respecto, pero puedo permitirme, y esto es mucho mas valioso, hablar de mis propias hazañas. Ved, ahora, cuan injustos son; lo que ellos se atribuyen apropiándose de méritos ajenos no me lo conceden a mi que lo he ganado por los propios, simplemente porque no tengo imágenes de antepasados y porque mi nobleza es reciente cuando sin lugar a dudas es mejor haberla conquistado uno mismo que haber echado a perder lo que se ha recibido.


( Salustio en  "La guerra de Yugurta") 



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