sábado, 30 de agosto de 2014

CAYO ASINIO POLIÓN

Estadista romano del siglo I a.C. que cultivó la literatura en los géneros de la oratoria, la historia, la tragedia, la poesía (erótica y dramática) y la crítica literaria. Fue uno de los personajes más relevantes en la política y cultura de Roma en la época de transición de la República al Principado. Hoy se le recuerda más por su protagonismo histórico y por la relación que tuvo con otros escritores que por su propia producción literaria, ya que ésta se ha perdido casi totalmente, si se exceptúan unos pocos fragmentos transmitidos por tradición indirecta (esto es, en citas de otros autores).

Carrera pública


Nació el año 76 a.C. en el seno de una familia acomodada de Teate, pueblo en la comarca de los Marrucinos, en la costa adriática de la Italia central. En su juventud fue compañero de Catulo, poeta que lo elogia en su poesía 12. Entró en la vida pública en los años cincuenta como partidario de Julio César en la guerra civil que enfrentó a éste contra Pompeyo (49-48 a.C.). Fue pretor en el 45 y comandante en Hispania en el 44. Tras la muerte de César (15 de marzo del 44), apoyó a Marco Antonio, de quien fue legado en la Galia Cisalpina. Por su mediación para que Antonio y Octaviano acordaran el llamado Pacto de Brindis (otoño del 40; un hecho histórico que por cierto Horacio rememora en su Sátira I 5) fue recompensado con un corto consulado (celebrado en la Égloga IV de Virgilio). Su proconsulado (40-39) culminó en octubre del 39 con un triunfo militar por su victoria sobre los partinos de Iliria, con cuyo botín financió la construcción de la primera biblioteca pública de Roma. En el posterior enfrentamiento entre Antonio y Octaviano permaneció neutral y, tras la victoria de Octaviano en Accio (31 a.C.), Polión se retiró de la vida pública. Murió el año 4 a. C.

Obra cultural y producción literaria



Cuando, tras la batalla de Filipos del 42, los vencedores (Antonio y Octaviano) organizaron requisas de tierra en el norte de Italia para asentar como colonos a sus veteranos de guerra, la familia de Virgilio sufrió confiscaciones de sus propiedades, pero la mediación de Polión logró que les fueran restituidas, hecho histórico que Virgilio recordaría en dos de sus Églogas, las llamadas “Romanas” (I y IX). Además, este autor dedica a Polión su Égloga IV, afirmando que durante su consulado (año 40) crecería un niño que instauraría una nueva Edad de Oro. De hecho, parece que Virgilio comenzó a escribir sus Églogas a instancias de Polión, según nos informa Servio, el escoliasta virgiliano del siglo IV d.C. (Vita 24-25).


Tras retirarse de la vida pública, Polión se dedicó a las letras y al patronazgo, manteniendo una posición de independencia respecto a Augusto. Ya se ha mencionado la fundación de la primera biblioteca pública de Roma; Séneca el Viejo le atribuye además la instauración de la costumbre de celebrar recitaciones públicas de poesía (Controversias IV, praef. 2); su casa, que albergaba una especie de museo de obras de arte, atrajo la concurrencia de poetas a quienes Polión protegió y patrocinó.Tradicionalmente se ha pensado (aunque hoy se duda) que Polión era también el destinatario de los versos 6-13 de la Égloga VIII. El poeta Helvio Cinna le dedicó un poema de despedida o propemptikón, y Horacio, por su parte, su Oda II 1 entera. Siempre fue una figura respetada e independiente: en época de Augusto, él yValerio Mesala (mentor de Tibulo) fueron los únicos patrones literarios aparte del propio emperador.


Se menciona en las fuentes a Polión como orador, crítico, tragediógrafo y autor de poesía erótica, pero sobre todo como historiador. Como orador practicó un estilo aticista rudimentario, a la manera de un Tucídides, y fue hostil al estilo asianista de Cicerón. Como crítico tuvo “un juicio estricto, desabrido y demasiado airado” (strictum et asperum et nimis iratum iudicium), según nos informa Séneca el Viejo (Controversias 4, praef. 3): censuró aspectos de Cicerón, Salustio y Tito Livio (se le atribuye la etiqueta de Patavinitas, o estilo provinciano, con que tildó a Livio).


Después de Accio, Polión escribió unas Historias en 17 libros, que trataban sobre los conflictos civiles de Roma a partir del año 60, fecha del Primer Triunvirato (un acontecimiento que, según Polión, inauguró el largo período de enfrentamiento civil en Roma). El relato debía de acabar con la batalla de Filipos (42), si bien esto no es seguro. Polión se documentó bien, tenía acceso al entorno de César, y su diligencia en la investigación era famosa, según testimonia Quintiliano (Institutio X 2, 25). Como estadista que fue, habla de acontecimientos que conoció de primera mano. Ideológicamente muestra un espíritu independiente y conciliador, y una aversión pacifista por la guerra civil.

Pervivencia


La obra no se ha conservado más que en unos exiguos fragmentos, pues el único pasaje de cierta extensión es un encomio de Cicerón transmitido por Séneca el Viejo (Suasorias VI 24). Horacio elogió sus Historias (en Odas II 1), que fueron usadas como fuente por Apiano y Plutarco, entre otros.



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