martes, 30 de junio de 2015

LITERATURA GRECO LATINA ( MANUAL DE ANÁLISIS BÁSICOS ), por ESTER ALIZERI FERNÁNDEZ y MARTHA M. GALVÁN GUIOT






"Literatura Greco Latina (Manual de Análisis Básicos)" es una obra escrita por Ester Alizeri Fernández y Martha M. Galván Guiot. Este libro es una guía completa y detallada que ofrece un análisis exhaustivo de la literatura clásica griega y latina, proporcionando a los lectores las herramientas necesarias para comprender y apreciar estas dos importantes tradiciones literarias.

La sinopsis comienza presentando a las autoras, Ester Alizeri Fernández y Martha M. Galván Guiot, quienes son reconocidas estudiosas y expertas en el campo de la literatura clásica. Su pasión por el tema y su vasto conocimiento se reflejan en cada página de este libro, donde comparten su experiencia y ofrecen una visión profunda de la literatura greco-latina.

El libro se estructura de manera clara y organizada, abarcando diferentes aspectos de la literatura clásica. En primer lugar, se exploran los géneros literarios más destacados de la antigua Grecia y Roma, como la épica, la tragedia, la comedia, la lírica y la prosa. Cada género se analiza en detalle, examinando sus características distintivas, sus principales representantes y sus temas recurrentes.

Además, las autoras proporcionan un contexto histórico y cultural para cada obra literaria, permitiendo a los lectores comprender cómo influyeron los eventos y las creencias de la época en la producción y recepción de la literatura clásica. También se exploran las influencias mutuas entre la literatura griega y latina, destacando las similitudes y diferencias entre ambas tradiciones.

El libro incluye una amplia selección de textos clásicos, tanto en su idioma original como en traducciones al español, lo que permite a los lectores sumergirse en la belleza y profundidad de la literatura greco-latina. Estos textos se presentan acompañados de análisis y comentarios detallados, que ayudan a los lectores a comprender su significado y valor literario.

Además del análisis de las obras, el libro también ofrece herramientas y técnicas de análisis literario que permiten a los lectores profundizar en la comprensión de los textos clásicos. Se exploran conceptos como la métrica, la retórica, la estructura narrativa y la simbología, proporcionando así una base sólida para el estudio y la interpretación de la literatura greco-latina.

En resumen, "Literatura Greco Latina (Manual de Análisis Básicos)" es una obra imprescindible para aquellos interesados en sumergirse en el mundo de la literatura clásica. Con su enfoque detallado y completo, este libro ofrece una guía invaluable para comprender y apreciar la riqueza y la belleza de la literatura greco-latina, así como las técnicas y herramientas necesarias para analizar y interpretar estos textos. Ester Alizeri Fernández y Martha M. Galván Guiot han creado una obra maestra que será apreciada por estudiantes, académicos y amantes de la literatura clásica por igual.








SALOMÓN DICE SOBRE LA AMISTAD




Un amigo fiel es poderoso protector; el que le encuentra, halla un tesoro. 


lunes, 29 de junio de 2015

LA PIRA DE MARCO PORCIO CATÓN EL UTICENSE



La ciudad de Utica lo incineró al día siguiente en una enorme pira de incienso, mirra, nardo, canela y bálsamo de Jericó, envuelto su cuerpo en púrpura tiria y paño de oro.

 

Marco Porcio Catón, enemigo de toda ostentación, habría detestado la ceremonia.

 

Pese al escaso tiempo de que disponía para preparar su muerte, había hecho todo lo posible: había dejado cartas para su pobre y desolado hijo, para Estatilo y para César, donativos en dinero para Lucio Gratidio y Prognantes el mayordomo, todavía inconsciente.


 Pero no dejó nada para Marcia, su esposa.


( C. McC. )

FÁBULAS, por FLAVIO AVIANO




"Fábulas" es una obra literaria escrita por Flavio Aviano, un famoso fabulista de la antigua Roma. Este libro recopila una amplia selección de fábulas que han sido transmitidas a lo largo de generaciones y que se han convertido en una parte integral de la tradición literaria y moral.

La sinopsis comienza presentando al autor, Flavio Aviano, quien vivió en el siglo V d.C. y se destacó por su habilidad para contar historias breves con una moraleja o enseñanza moral al final. Las fábulas son narraciones cortas que suelen tener como protagonistas a animales u objetos personificados, y que transmiten una lección valiosa de manera sencilla y entretenida.

A lo largo del libro, Flavio Aviano nos sumerge en un mundo lleno de personajes fascinantes y situaciones cotidianas que tienen un mensaje profundo. Cada fábula nos presenta una historia única con un conflicto o problema que los personajes deben enfrentar y resolver, y al final se extrae una moraleja que invita a la reflexión y al aprendizaje.

Las fábulas abordan temas universales como la importancia de la honestidad, la virtud, la sabiduría y la prudencia. También exploran las consecuencias de la avaricia, la envidia, la vanidad y otros vicios humanos. A través de las diversas fábulas, el autor nos muestra las virtudes que debemos cultivar y los errores que debemos evitar para llevar una vida plena y moralmente correcta.

Las fábulas de Flavio Aviano son conocidas por su estilo directo y accesible, lo que las hace adecuadas para lectores de todas las edades. Cada historia está cuidadosamente construida para captar la atención del lector y transmitir un mensaje claro y relevante. Además, las ilustraciones que acompañan a algunas de las fábulas enriquecen la experiencia de lectura y ayudan a visualizar las enseñanzas de cada historia.

"Fábulas" es un libro que ha perdurado a lo largo de los siglos y sigue siendo relevante en la actualidad. A través de sus historias cautivadoras y sus lecciones morales, invita a los lectores a reflexionar sobre su propia conducta y a buscar la sabiduría y la virtud en sus vidas diarias. Este libro es un tesoro literario que nos recuerda la importancia de los valores éticos y nos enseña valiosas lecciones que trascienden el tiempo.







MESOPOTAMIA. HISTORIA POLÍTICA, ECONÓMICA Y CULTURAL, por Georges Roux

 

MESOPOTAMIA. HISTORIA POLÍTICA, ECONÓMICA Y CULTURAL, porGeorges Roux











COSAS QUE DICE MARCO TULIO CICERÓN SOBRE LA FORTUNA:


(...) Cuando la fortuna sea más favorable, conviene que todos mediten el modo de tolerar la adversidad, los peligros, los daños, el destierro.


(...) El alabar la fortuna es necedad, y el vituperarla, soberbia. 




DISCUSIÓN FILOSÓFICA EN VISPERAS DE LA MUERTE DE MARCO PORCIO CATÓN EN SU ALOJAMIENTO DE ÚTICA




La cómoda casa del prefecto en la plaza principal contenía un cuarto de baño como era debido. A media tarde Catón ordenó que llenaran la bañera y fue a disfrutar plácidamente del agua. Cuando salió, el comedor estaba preparado para la cena, y los otros dos comensales estaban allí reclinados, el joven Catón a la derecha, Estatilo a la izquierda, y el triclinio reservado a Catón se hallaba en medio. Cuando éste entró, su hijo y Estatilo lo contemplaron boquiabiertos: se había cortado la melena y se había afeitado la barba, y llevaba la túnica senatorial con la ancha banda púrpura del latus clavus cayendo desde el hombro derecho.

 


Ofrecía un aspecto magnífico, mucho más joven, pese a que en su cabello, peinado ahora como antiguamente, no se advertía ni un solo pelo rojo. Tras muchos meses absteniéndose del vino, sus ojos grises habían recuperado la luminosidad de otro tiempo, y las arrugas propias de la disipación habían desaparecido.

 


-¡Estoy muerto de hambre! -dijo, ocupando el lectus medius-. ¡Prognantes, la comida!

Era imposible mantener una actitud sombría; el ánimo alegre de Catón era demasiado contagioso. Cuando Prognantes sacó un vino tinto de una excelente cosecha, Catón lo paladeó atentamente, declaró que era bueno, y fue tomando un sorbo de vez en cuando.

 


Cuando sólo quedaban en la mesa el vino, dos excelentes quesos y unas uvas, y todos los criados excepto Prognantes se habían ido, Catón se acomodó en el triclinio apoyando el codo en un cabezal y exhaló un hondo suspiro de satisfacción.

 

-Echaré de menos a Atenodoro Cordilion -dijo-, pero tú tendrás que ocupar su lugar, Marco. ¿Qué era lo real en opinión de Zenón?

 


¡Vaya, estoy otra vez en la escuela!, pensó el hijo de Catón, y contestó de manera mecánica:

-Las cosas materiales. Las cosas que son sólidas.

-¿Es sólido mi triclinio?

-Sí, claro.

-¿Es sólido dios?

-Sí, claro.

-¿Y pensaba Zenón que el alma era sólida?

-Sí, claro.

-¿Cuál es la primera de todas las cosas sólidas?

-El fuego.

-¿Y después del fuego?

-El aire, luego el agua y luego la tierra.

-¿Qué debe ocurrir con el aire, el agua y la tierra?

-Deben regresar al fuego al final del ciclo.

-¿Es fuego el alma?

-Eso pensaba Zenón, pero Panecio no estaba de acuerdo.

-Además de en Zenón y Panecio, ¿dónde podemos buscar el alma?


Catón hijo vaciló, y buscó ayuda en Estatilo, quien contemplaba a Catón con creciente consternación.

 

-Podemos consultar a Sócrates a través de Platón -contestó Estatilo con voz trémula-. Aunque veía grandes defectos en Zenón, Sócrates era el perfecto estoico. Le traían sin cuidado el bienestar material, el frío y el calor, las pasiones de la carne.


-¿Buscamos el alma en el Fedro o en el Fedón?

Estatilo tomó aire y habló.

-En el Fedón. En este diálogo, Platón comenta lo que Sócrates dijo a sus amigos poco antes de tomarse la cicuta.

 


Catón se echó a reír y extendió las manos.


-Todos los hombres buenos son libres, todos los malos hombres son esclavos. Fijémonos en las Paradojas.

 

El tema del alma pareció quedar de lado cuando los tres se embarcaron en uno de los temas preferidos de Catón. Estatilo fue el encargado de adoptar el punto de vista epicúreo, el hijo de Catón el peripatético, y Catón, fiel a sí mismo, siguió siendo un estoico. Los razonamientos se desarrollaron entre risas, un rápido intercambio de premisas tan conocidas que todas las respuestas eran automáticas.
 


Se oyó a lo lejos un estruendoso trueno. Estatilo se levantó y fue a mirar por la ventana de la fachada sur en dirección a las montañas.


-Se acerca una terrible tormenta -anunció. Bajando la voz, repitió-: una terrible tormenta.


Volvió a reclinarse para hablar en defensa de la libertad y la esclavitud en nombre de los epicúreos.


El vino estaba haciendo mella en Catón, que no se había dado cuenta de su gradual efecto. De pronto, con violento ademán, lanzó su arra por la ventana del lado sur.

 

-¡No, no, no! -bramó-. Un hombre libre que consiente cualquier clase de esclavitud es un mal hombre, y no hay más que hablar. No me importa qué clase de esclavitud acepte, sean los placeres lascivos, la comida, el vino, la puntualidad, el dinero..., el hombre que se esclaviza es un mal hombre. Perverso. Malévolo. Su alma abandonará ese cuerpo tan sucia, tan cubierta de
inmundicia, que se hundirá en el Tártaro, y allí se quedará para siempre. Sólo el alma del hombre bueno ascenderá al éter, a los reinos de dios. No de los dioses, sino de dios. Y el hombre bueno nunca sucumbe a ninguna clase de esclavitud, a ninguna clase. A ninguna clase.

 

Durante este apasionado discurso, Estatilo se había puesto en pie y había ido a acurrucarse junto al joven Catón.


-Si tienes ocasión -susurró-, ve a su dormitorio y quítale la es pada.


Sobresaltado, el joven Catón miró con horror a Estatilo.


-¿Ésa es la razón de todo esto?

-Por supuesto. Va a matarse.


Catón fue perdiendo el brío y finalmente se quedó inmóvil, temblando y mirando fijamente a su público. Sin previo aviso, se puso en pie, y tambaleándose, se dirigió a su estudio, donde los otros dos lo oyeron revolver entre los libros y pergaminos.


¡Fedón, Fedón, Fedón!-gritaba, entre risitas.


El joven Catón miraba boquiabierto a Estatilo, quien de pronto le dio un empujón.


-¡Ve, Marco! ¡Quítale ahora la espada!

 

Catón hijo corrió hasta los amplios aposentos de su padre y se apoderó de la espada, colgada de su bridecú en un gancho de la pared. De regreso en el comedor, vio a Prognantes allí de pie con el jarrón de vino en la mano.


-Ten, llévate esto y escóndelo -ordenó, entregando la espada de Catón al mayordomo-. ¡De prisa! ¡Deprisa!


Prognantes se marchó justo a tiempo; Catón reapareció con un pergamino en la mano. Lo arrojó al lectus medius y se volvió hacia el atrio.


-Oscurece. Tengo que dar el santo y seña a los centinelas -anunció lacónicamente, y se fue, pidiendo a gritos un sagum impermeable; iba a llover.


La tormenta se acercaba; los rayos empezaban a bañar el comedor de un intermitente resplandor blanco azulado, ya que aún no habían encendido los candiles. Prognantes acudió con una vela.


-¿Está escondida la espada? -preguntó Catón hijo.


-Sí, domine. El señor no la encontrará, quédate tranquilo.


-¡Estatilo, no puede hacer una cosa así! ¡No debemos permitírselo!


-No se lo permitiremos. Esconde también tu espada.

 

Catón regresó al cabo de un rato, echó en un rincón su capote mojado y cogió el Fedón del triclinio. A continuación se acercó a Estatilo, lo abrazó y lo besó en las dos mejillas.


Luego hizo lo mismo con el joven Catón, a quien le resultó extraño notar los brazos de su padre a su alrededor, y aquellos labios secos en su cara y su boca. Sólo recordaba el día en que su padre los había llamado a él y a Porcia para anunciarles que se había divorciado de su madre por adulterio con César y que nunca volvería a verla. Ni siquiera un momento. Ni siquiera para despedirse. Catón hijo, aún niño, lloró desconsoladamente por su madre, y su padre le dijo que no debía acobardarse, que acobardarse por algo tan insignificante no era correcto. Tantos recuerdos de un padre severo, de un padre que imponía su despiadada ética a cuantos lo rodeaban, ¡y sin embargo qué orgulloso estaba de ser el hijo del gran Catón! Así que en ese momento se acobardó y lloró.

 


-Por favor, padre, no lo hagas.


-¿Qué? -preguntó Catón, abriendo los ojos de par en par, sorprendido-. ¿Retirarme a leer mi Fedón?



-No tiene importancia -gimió el joven Catón-. No tiene importancia.

( C. McC. )

EL COMENTARIO DE TEXTOS GRIEGOS Y LATINOS, por CARMEN CODOÑER